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Diagnóstico temprano, clave para reducir efectos de la esclerosis múltiple

 
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esclerosis6 de enero de 2010

• Crónica e incurable, daña al sistema nervioso central y es la afección que causa más discapacidad entre los jóvenes del mundo, pues afecta entre los 15 y los 50 años de edad
• En México, hay 15 enfermos por cada 100 mil habitantes, proporción que creció en los últimos 20 años, dijo Teresa Corona Vázquez, profesora de la Facultad de Medicina de la UNAM
• La medicación ante una crisis y la rehabilitación neurológica en etapas iniciales reducen daños irreversibles, añadió la también directora General del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía Manuel Velasco Suárez

El diagnóstico temprano de la esclerosis múltiple es clave para reducir los efectos irreversibles de esa enfermedad crónica del sistema nervioso central, la que más causa discapacidad entre los jóvenes en el orbe, afirmó Teresa Corona Vázquez, profesora de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM, y directora General del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía Manuel Velasco Suárez.

Hasta ahora incurable, la esclerosis múltiple afecta de forma irreversible a la Población Económicamente Activa, entre los 15 y los 50 años de edad, especialmente a personas de origen caucásico, por lo que su incidencia es alta en países del norte de Europa, así como en Canadá y Estados Unidos.

Aunque hay un debate abierto sobre su origen, científicos de varios países exploran hipótesis de tipo genético, ambiental y otras que la asocian a un virus que pudo dejar huella inmunológica o mantenerse inerte y reactivarse por razones aún desconocidas.

“Algunos estudios genéticos buscan predisposición, mientras los factores ambientales consideran elementos como la contaminación, dietéticos y exposición a la luz solar”, señaló la neuróloga.

Respecto a la incidencia en México, se estudia una predisposición que proviene de genes mediterráneos. “En los últimos 20 años ha aumentado en América Latina, incluido México, donde existen, según la zona, entre cinco y 15 enfermos por cada 100 mil habitantes.

Es una frecuencia baja, pero ha cobrado importancia porque afecta a los jóvenes y va en aumento”, añadió la neuróloga.

Daño a la mielina, cicatriz cerebral

La esclerosis múltiple es una enfermedad desmielinizante, es decir, afecta a la mielina, una lipoproteína que cubre con varias capas a los tejidos nerviosos del organismo.

Al rodear las fibras nerviosas, la mielina acelera la transmisión de los impulsos nerviosos hacia diversas zonas del organismo, pero cuando falta, se produce una reducción o hasta un bloqueo de los mismos.

“La mielina cubre a los nervios que se comunican entre ellos para enviar la información necesaria para poder movernos, hablar y realizar todas las funciones que comanda el sistema nervioso central, tanto cerebrales, como medulares”, explicó Corona.

La esclerosis múltiple se caracteriza por tener episodios activos o exacerbaciones que causan daños repentinos en los pacientes si en un área del cerebro ocurre una desmielinización y la consecuente aparición de una placa, cicatriz o esclerosis en un área cerebral que desactiva alguna función del organismo.

Según la zona donde se produzca esa cicatriz, se producen afecciones visuales, motoras, sensitivas, de esfínteres y cognitivas, entre otras. De ahí que se le llame “múltiple”.

Entre los síntomas más frecuentes están problemas de visión, dificultad para hablar, parálisis parcial o total de alguna parte del cuerpo, debilidad extrema o fatiga anormal, temblor de manos, pérdida de coordinación o de control del intestino y la vejiga, sensación de entumecimiento, hormigueo y pérdida de equilibrio, entre otros.

Daño progresivo

La presentación más frecuente de la enfermedad, detalló Teresa Corona, se llama brote-remisión, y ocurre si se presenta un síntoma, por ejemplo una afección visual o motora, que remite ese síntoma con o sin tratamiento, y después de un tiempo vuelve a aparecer otro indicio.

Al cabo de cinco a 10 años, puede hacerse progresivo y avanzar hacia la etapa secundaria-progresiva, en la que se comienzan a sumar los síntomas, y se hace más discapacitante.

“El manejo médico debe ser multidisciplinario y el objetivo evitar que se sumen los datos para la discapacidad; es decir, llevar al paciente a una calidad de vida adecuada”, precisó la experta.

La otra forma de presentación es la primaria-progresiva, y ocurre cuando la esclerosis no se presenta por brotes, y desde el inicio, suma síntomas de manera progresiva. “Afortunadamente, es menos frecuente”, señaló.

Tratamientos

Aunque hasta ahora es incurable, la esclerosis múltiple es controlable, y el tratamiento en etapas tempranas es fundamental para detener el daño irreversible, dijo Corona.

Durante las exacerbaciones o los brotes, se deben medicar esteroides de forma intravenosa. “Con ello se disminuye la inflamación del proceso en ese momento, y se busca evitar secuelas en el sistema nervioso central, que se traduciría en una discapacidad”, explicó.

Otro tratamiento se orienta a detener el curso natural de la enfermedad y evitar que haya más brotes y progresión.

“Para eso existen en el mercado fármacos, la mayoría intramusculares o subcutáneos, que se aplican en terapias individualizadas, según las necesidades de cada paciente. Es una terapia molesta pero aceptable, con la que se logran detener entre el 30 y el 40 por ciento de las exacerbaciones y con ello la discapacidad”, destacó.

Uno más es la rehabilitación neurológica continua. “Se debe hacer mediante el envío de información y retroalimentación. Si un pie no se mueve, hay que mandar la señal al cerebro de afuera hacia adentro”.

También, existe la rehabilitación neurocognitiva, que se aplica si hay una alteración de funciones mentales, de aprendizaje, memoria y orientación espacial.

Las rutas más novedosas para tratar la esclerosis múltiple exploran la “remielización”, que actualmente se estudia a nivel experimental en animales de laboratorio. “Seguramente en el futuro habrá medicamentos para lograr la remielización, pero aún no están en el mercado”, finalizó.
Créditos: UNAM-DGCS-012-2010/unam.mx

Sólo 22 por ciento de los hogares mexicanos en condición de ahorro

 
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David Lozano Tovar, académico de la Facultad de Economía de la UNAM.
David Lozano Tovar, académico de la Facultad de Economía de la UNAM.

2 de enero de 2011

• Siete millones de hogares son encabezados por mujeres, y algunas reciben sólo uno o dos salarios mínimos diarios, lo que equivale a 114 pesos
• En el país, 47 millones de habitantes integran la PEA; de ellos, 24 millones sólo pueden satisfacer sus necesidades alimenticias, sin considerar vivienda, vestido o transporte

A la mayoría de los mexicanos se les dificulta ahorrar porque sus ingresos son tan bajos, que sólo alcanzan para satisfacer las necesidades básicas, señaló el académico de la Facultad de Economía (FE) de la UNAM, David Lozano Tovar.

Por ello, únicamente 22 por ciento de los hogares mexicanos pueden hacerlo, porque sus ingresos van de seis a 10 salarios mínimos al día.

Las personas reservan dinero no para ahorrar, sino para que les alcance a fin de mes; buscan alternativas para economizar unos pesos, como caminar en vez de pagar transporte público, o acudir a sitios de entretenimiento de acceso gratuito. “La cultura del ahorro en México está determinada por las condiciones salariales”, consideró.

En el país, 47 millones de habitantes pertenecen a la Población Económicamente Activa (PEA) y, de ellos, 24 millones sólo pueden satisfacer sus necesidades alimenticias sin considerar vivienda, vestido o transporte, aseveró.

La mayoría de las familias distribuye sus ingresos de la siguiente manera: 40 por ciento, alimentos; 20 por ciento, pago de vivienda; 25 por ciento, servicios como teléfono, luz, gas, agua, y 15 por ciento en gastos extras, como medicamentos y productos para la higiene personal y del hogar, transporte y vestido.

A nivel nacional, alrededor de siete millones de hogares son encabezados por mujeres, y algunas reciben sólo uno o dos salarios mínimos diarios, lo que equivale a 114 pesos.

En cuanto a los jóvenes, calificó de lamentable que los denominados “ninis” (ni estudian ni trabajan) representen 7.5 millones. De acuerdo a datos del Conapo en su informe de este año, sólo 67.5 por ciento de los varones jóvenes se dedican a trabajar; en cuanto a las mujeres, el 50 por ciento se ocupan en labores domésticas.

Además, el 44.4 por ciento de la población indígena entre 15 y 24 años estudia, con proporciones similares entre ambos sexos (22.9 por ciento del total de hombres entre 15 y 24 años, 21.5 por ciento del total de mujeres); el 14.4 por ciento no trabaja ni estudia y, por lo tanto, no tiene expectativas de ahorro (9.3 por ciento de los varones y 5.1 por ciento de las mujeres), y 41.2 por ciento se encuentra con estudios truncados.

Ante la situación, alrededor de 22 millones de mexicanos han optado por un empleo en el sector informal como única alternativa, o como una segunda fuente de ingresos.

Hasta en 60 por ciento ha mermado la capacidad de consumo

Desde 1982 y hasta la fecha, la mayoría de los hogares mexicanos ha mermado hasta en 60 por ciento la capacidad de consumo que tenía a causa a las crisis económicas y los bajos salarios.

En los últimos tres años, han disminuido hasta 40 por ciento los ingresos, y aún así, existe 22 por ciento de hogares que logran ahorrar cinco ó 10 por ciento de sus ingresos.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) publicó un comparativo salarial entre naciones, donde especifica que Nigeria está al mismo nivel que México, porque ambos cuentan con bajos niveles de ingresos, y la población prácticamente “vive al día”.

Además, a partir de la crisis del 2008, en el país se registraron alrededor de 51 millones de tarjetas de crédito en cartera vencida; en 2009, la cifra ascendió a 60 millones, y en 2010, bajó a 48 millones. Lo anterior, porque los bancos y organizaciones financieras establecieron límites a la entrega de las mismas y al otorgamiento de préstamos, como medida para aumentar la recuperación de crédito, concluyó Lozano.
Créditos: UNAM-DGCS-003-2011/unam.mx