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En México, más de 20 mil personas esperan un órgano-UNAM

 
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15 de enero de 2016

Bajo el blanco que armoniza con su saco azul oscuro y el cabello apresado bajo la cofia que la acredita como enfermera, Guisety López Cantera refleja confianza; es el insumo principal de su vocación ante el cuidado de la vida, el valor imprescriptible en el que académicamente fundamentó su trabajo recepcional: “La experiencia de autorizar la donación de órganos en un familiar con muerte encefálica”, que le permitió el grado de licenciada. Continue reading En México, más de 20 mil personas esperan un órgano-UNAM

Diagnóstico temprano, clave para reducir efectos de la esclerosis múltiple

 
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esclerosis6 de enero de 2010

• Crónica e incurable, daña al sistema nervioso central y es la afección que causa más discapacidad entre los jóvenes del mundo, pues afecta entre los 15 y los 50 años de edad
• En México, hay 15 enfermos por cada 100 mil habitantes, proporción que creció en los últimos 20 años, dijo Teresa Corona Vázquez, profesora de la Facultad de Medicina de la UNAM
• La medicación ante una crisis y la rehabilitación neurológica en etapas iniciales reducen daños irreversibles, añadió la también directora General del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía Manuel Velasco Suárez

El diagnóstico temprano de la esclerosis múltiple es clave para reducir los efectos irreversibles de esa enfermedad crónica del sistema nervioso central, la que más causa discapacidad entre los jóvenes en el orbe, afirmó Teresa Corona Vázquez, profesora de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM, y directora General del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía Manuel Velasco Suárez.

Hasta ahora incurable, la esclerosis múltiple afecta de forma irreversible a la Población Económicamente Activa, entre los 15 y los 50 años de edad, especialmente a personas de origen caucásico, por lo que su incidencia es alta en países del norte de Europa, así como en Canadá y Estados Unidos.

Aunque hay un debate abierto sobre su origen, científicos de varios países exploran hipótesis de tipo genético, ambiental y otras que la asocian a un virus que pudo dejar huella inmunológica o mantenerse inerte y reactivarse por razones aún desconocidas.

“Algunos estudios genéticos buscan predisposición, mientras los factores ambientales consideran elementos como la contaminación, dietéticos y exposición a la luz solar”, señaló la neuróloga.

Respecto a la incidencia en México, se estudia una predisposición que proviene de genes mediterráneos. “En los últimos 20 años ha aumentado en América Latina, incluido México, donde existen, según la zona, entre cinco y 15 enfermos por cada 100 mil habitantes.

Es una frecuencia baja, pero ha cobrado importancia porque afecta a los jóvenes y va en aumento”, añadió la neuróloga.

Daño a la mielina, cicatriz cerebral

La esclerosis múltiple es una enfermedad desmielinizante, es decir, afecta a la mielina, una lipoproteína que cubre con varias capas a los tejidos nerviosos del organismo.

Al rodear las fibras nerviosas, la mielina acelera la transmisión de los impulsos nerviosos hacia diversas zonas del organismo, pero cuando falta, se produce una reducción o hasta un bloqueo de los mismos.

“La mielina cubre a los nervios que se comunican entre ellos para enviar la información necesaria para poder movernos, hablar y realizar todas las funciones que comanda el sistema nervioso central, tanto cerebrales, como medulares”, explicó Corona.

La esclerosis múltiple se caracteriza por tener episodios activos o exacerbaciones que causan daños repentinos en los pacientes si en un área del cerebro ocurre una desmielinización y la consecuente aparición de una placa, cicatriz o esclerosis en un área cerebral que desactiva alguna función del organismo.

Según la zona donde se produzca esa cicatriz, se producen afecciones visuales, motoras, sensitivas, de esfínteres y cognitivas, entre otras. De ahí que se le llame “múltiple”.

Entre los síntomas más frecuentes están problemas de visión, dificultad para hablar, parálisis parcial o total de alguna parte del cuerpo, debilidad extrema o fatiga anormal, temblor de manos, pérdida de coordinación o de control del intestino y la vejiga, sensación de entumecimiento, hormigueo y pérdida de equilibrio, entre otros.

Daño progresivo

La presentación más frecuente de la enfermedad, detalló Teresa Corona, se llama brote-remisión, y ocurre si se presenta un síntoma, por ejemplo una afección visual o motora, que remite ese síntoma con o sin tratamiento, y después de un tiempo vuelve a aparecer otro indicio.

Al cabo de cinco a 10 años, puede hacerse progresivo y avanzar hacia la etapa secundaria-progresiva, en la que se comienzan a sumar los síntomas, y se hace más discapacitante.

“El manejo médico debe ser multidisciplinario y el objetivo evitar que se sumen los datos para la discapacidad; es decir, llevar al paciente a una calidad de vida adecuada”, precisó la experta.

La otra forma de presentación es la primaria-progresiva, y ocurre cuando la esclerosis no se presenta por brotes, y desde el inicio, suma síntomas de manera progresiva. “Afortunadamente, es menos frecuente”, señaló.

Tratamientos

Aunque hasta ahora es incurable, la esclerosis múltiple es controlable, y el tratamiento en etapas tempranas es fundamental para detener el daño irreversible, dijo Corona.

Durante las exacerbaciones o los brotes, se deben medicar esteroides de forma intravenosa. “Con ello se disminuye la inflamación del proceso en ese momento, y se busca evitar secuelas en el sistema nervioso central, que se traduciría en una discapacidad”, explicó.

Otro tratamiento se orienta a detener el curso natural de la enfermedad y evitar que haya más brotes y progresión.

“Para eso existen en el mercado fármacos, la mayoría intramusculares o subcutáneos, que se aplican en terapias individualizadas, según las necesidades de cada paciente. Es una terapia molesta pero aceptable, con la que se logran detener entre el 30 y el 40 por ciento de las exacerbaciones y con ello la discapacidad”, destacó.

Uno más es la rehabilitación neurológica continua. “Se debe hacer mediante el envío de información y retroalimentación. Si un pie no se mueve, hay que mandar la señal al cerebro de afuera hacia adentro”.

También, existe la rehabilitación neurocognitiva, que se aplica si hay una alteración de funciones mentales, de aprendizaje, memoria y orientación espacial.

Las rutas más novedosas para tratar la esclerosis múltiple exploran la “remielización”, que actualmente se estudia a nivel experimental en animales de laboratorio. “Seguramente en el futuro habrá medicamentos para lograr la remielización, pero aún no están en el mercado”, finalizó.
Créditos: UNAM-DGCS-012-2010/unam.mx