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Una fantasía con fines de lucro, la inexistente profecía maya del fin del mundo

 
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Es una invención, ajena al pensamiento de esa cultura y enraizada en una concepción del tiempo occidental.
Es una invención, ajena al pensamiento de esa cultura y enraizada en una concepción del tiempo occidental.

4 de marzo de 2012
• Es una invención, ajena al pensamiento de esa cultura y enraizada en una concepción del tiempo occidental (de origen judeocristiano), creada en 1975 por el estadounidense Frank Waters, explicó Erik Velásquez García, del IIE de la UNAM
• La idea ha cautivado a millones de personas que responden a una necesidad cultural de creer en el fin del mundo, lo que ha sido aprovechado para la comercialización de productos mediáticos, libros, y hasta de refugios antinucleares
• De acuerdo con las concepciones maya antiguas, el próximo mes de diciembre se completará el 13 baak’tuunes, es decir, un aniversario o jubileo de la creación del mundo, aseguró

La presunta profecía maya del fin del mundo es una idea absolutamente occidental, arraigada en la más profunda creencia judeocristiana de un tiempo lineal y teleológico, ajena al pensamiento maya antiguo, consideró Erik Velásquez García, del Instituto de Investigaciones Estéticas (IIE) de la UNAM.

La única inscripción que contiene una referencia futurista a diciembre de 2012 es la vertida en un texto jeroglífico conocido como Monumento 6 de Tortuguero, donde se refiere que se completará el 13 baak’tuunes, descubierto por arqueólogos desde hace ya varias décadas en las ruinas del sitio arqueológico conocido con el mismo nombre, en Tabasco, subrayó.

La Cuenta Larga y los baak’tuunes

Fue una de las dos culturas de Mesoamérica que utilizaron el sistema calendárico de la Cuenta Larga. Lo hicieron de manera constante hasta el año 909 d.C., y les sirvió para computar días de forma lineal, ininterrumpida, como un ciclo que no tiene ni principio ni fin, que es eterno, explicó el investigador universitario.

Asimismo, precisó que ese método tiene segmentos destacados, cuya duración es de cinco mil 125 años, y de acuerdo a las concepciones mayas antiguas, al llegar a ese lapso en el calendario de la Cuenta Larga, se completan 13 baak’tuunes.

El término baak’tuun alude a un lapso de tiempo cercano a los 400 años, para ser precisos, 144 mil días, “aunque es preciso decir que baak’tuun es un término que fue inventado a principios del siglo XX por los mayistas, pues el jeroglífico que designa a ese periodo aún no había sido descifrado entonces. Hoy sabemos que su nombre antiguo era en realidad pik”.

Fue el 13 de agosto de 3114 a.C., el momento en que en la Cuenta Larga se llegó a los 13 baak’tuunes ó 13 piks, una fecha mítica totalmente, en la que los mayas antiguos pensaron o pensaban que inició la creación o el ordenamiento del mundo vigente. Siguió su camino y su ritmo y lo que tenemos en diciembre del 2012 es que nuevamente llegaremos a completar otros 13 baak’tuunes o piks, es decir, realmente es un aniversario o jubileo de la creación, enfatizó.

Monumento 6

La inscripción 6 de Tortuguero no contiene ninguna profecía del fin del mundo, cambio de conciencia, alineación con el centro de la galaxia, ni nada de esas ideas que se le atribuyen, reiteró el investigador del IIE.

“Está rota, fragmentada, es un texto incompleto que, sin embargo, conserva muchos jeroglíficos. La inscripción perteneció a un edificio del siglo VII que ya no existe, pues muchos vestigios de Tortuguero fueron destruidos por la explotación de minas de arena, aunque las autoridades mexicanas rescataron lo que pudieron y se llevaron la mayor parte al Museo Arqueológico de Villahermosa”, abundó.

Erik Velásquez detalló que la inscripción fue ordenada por un gobernante maya del siglo VII, llamado Balam Ajaw, y conmemora la consagración de un templo en el año 669 d.C., que asoció con la fecha futurista, esa de diciembre de 2012, porque era un aniversario de la creación, y en el pensamiento maya antiguo se usa el mismo verbo (pat, ‘formar’) tanto para construir edificios, como para crear ciclos calendáricos.

“Es decir, el templo no sólo se edificó, sino que en las ceremonias de consagración se le asoció con el momento de la creación de 3114 a.C., a través de su jubileo o aniversario, que sería cinco mil 125 años después, es decir, en 2012”.

La profecía

“Este proceso de involución y evolución, este movimiento perpetuo puede ser el significado más profundo del antiguo jeroglífico de Mesoamérica para el movimiento, que tiene lugar dentro del corazón del hombre, de sí mismo. Sin duda, la validez de México místico debe encarnar esta verdad universal”, se lee en la página 283 del libro Mexico mystique: the coming sixth world of consciousness, (México místico: la llegada de la sexta era de la conciencia), escrito por Frank Waters, donde presuntamente explica la profecía maya del fin del mundo.

En los años 70, explicó Velásquez, este escritor estadounidense New Age se enteró de la existencia de la inscripción del Tortuguero y comenzó a fantasear.

“Por analogía con las ideas de los mexicas sobre los Cinco Soles Cosmogónicos, lo que hizo Waters fue mezclar este dato con lo interpretado en el Monumento 6 de Tortuguero y pensó que era la fecha en que se llegaría a una especie del final del Quinto Sol a través de un cataclismo, amalgama que también mezcló de una forma nada académica, sino completamente ecléctica, con las ideas futuristas que encontró entre los hopis del suroeste de Estados Unidos, para armar una especulación que desembocaría en diciembre de 2012, con el supuesto final de nuestro mundo”.

El epigrafista universitario explicó que el pensamiento New Age ha heredado esa idea apocalíptica y le ha dado formas que no tenía antes, atribuyéndoles a las antiguas civilizaciones no cristianas directrices que son ajenas a ellas.

Lo que tenemos ahora, a partir de la obra Frank Waters y toda la literatura de esa corriente, es una explotación comercial de este fenómeno, que no habla nada del pasado, pero sí mucho del presente y de nosotros mismos como sociedad occidental, reiteró.

Entonces, esa profecía es una invención, ajena al pensamiento de la cultura maya y enraizada en una concepción del tiempo occidental (de origen judeocristiano), creada en 1975 por Waters, recalcó.

“Hay muchas personas que son cautivas de estas ideas contemporáneas, que necesitan creer y que son caldo de cultivo para que esas ideologías tengan éxito a nivel comercial, y hay otro grupo que se aprovecha y hace series de televisión, escribe best sellers, construye refugios subterráneos antinucleares, donde cada individuo puede librarse del fin del mundo por 50 mil dólares”, concluyó.

Créditos: unam.mx/boletin/141/2012

La crisis del mundo árabe obligará a la sobreexplotación de hidrocarburos

 
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Sergio Suárez Guevara, académico del Instituto de Investigaciones Económicas de esta casa de estudios
Sergio Suárez Guevara, académico del Instituto de Investigaciones Económicas de esta casa de estudios

18 de marzo de 2011
• Afectará el crecimiento económico, elevará la inflación y presionará los precios de los derivados
• En esa región se concentra el 60 por ciento de las reservas mundiales probadas, precisó Sergio Suárez Guevara, del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM

De agravarse los conflictos sociales que sacuden a los países árabes en el norte de África y Medio Oriente, las naciones productoras de petróleo no integrantes de la OPEP, como México, se verían obligadas a incrementar la extracción de hidrocarburos, ante la necesidad de mantener una oferta mundial de 84 mil millones de barriles diarios, advirtió Sergio Suárez Guevara, académico del Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc), de esta casa de estudios.

La riqueza petrolera de esa región, explicó, puede ser un punto crítico en función de los negocios, intereses y ganancias que se combinan y ponen en juego entre las transnacionales, las empresas estatales, las principales naciones consumidoras, las árabes, la propia Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y los gobernantes de los territorios en conflicto.

Suárez Guevara precisó que los países petroleros del Medio Oriente, en especial árabes, cuentan con cerca del 60 por ciento de las reservas probadas de crudo del mundo, y con el resto de los integrantes de la OPEP, el porcentaje se eleva al 80 por ciento.

De 1960-2009, dijo, las reservas probadas de la OPEP aumentaron cuatro veces y media, al pasar de 209 mil millones de barriles diarios, a un billón 64 mil millones, convirtiéndolas en el centro de debate, interés y lucha internacional; actualmente, hay más reservas que hace 50 años.

Estos datos, añadió, sirven para corroborar el carácter geoestratégico que para la seguridad petrolera y abastecimiento energético de los países consumidores representan las reservas, producción y exportación de las regiones en conflicto.

Estados Unidos, la Unión Europea, Japón, China y la India, prosiguió, son los mayores consumidores a nivel global. En 2009, adquirieron más del 58.3 por ciento del total mundial, que fue de 84 mil millones de barriles.

Así, ante la elevada dependencia del crudo, el investigador del IIEc advirtió que las naciones no se tentarán el corazón para justificar una intervención militar, si una crisis de este tipo pone en riesgo el suministro.

“La OPEP, como núcleo institucional del poder petrolero en el orbe, aporta alrededor del 30 por ciento de la producción global, y cubre cerca del 50 por ciento del total de las exportaciones mundiales. Sus integrantes obtuvieron por este concepto 575 mil millones de dólares en 2009, cifra que crece si el hidrocarburo se refina y transforma en petroquímicos”, mencionó.

Existe preocupación por el alza actual de los precios, que han rebasado los 100 dólares por barril; generarán impactos económicos en los derivados y una segura espiral inflacionaria.

El ascenso de los petroprecios, derivado del ambiente político social que sacude regiones productoras, constituye un riesgo para mantener la oferta global, lo que puede incidir en el disparo de las cotizaciones, abundó.

En su opinión, los pretextos para controlar el corazón del poder petrolero mundial están a la vista: lucha por la libertad y democracia en territorio árabe, pero no hay que olvidar que detrás está el negocio del crudo, su energía, enormes ganancias y poder, lo que puede desatar una guerra por el energético y afectar la soberanía sobre la propiedad, y aprovechamiento del mismo, en aquellos países hoy bajo conflicto social.

Si bien los altos precios benefician la economía de naciones exportadoras, ejemplificó, la tendencia podría verse frenada por el aumento en la producción, lo que significará una sobreexplotación, el uso de las reservas estratégicas y comerciales, o la cooperación y acuerdos entre los principales consumidores y productores.

De agravarse los conflictos sociales y, peor aún, de extenderse a otros sitios de la zona, anticipó, se requerirá de una sobreproducción, en especial de productores no miembros de la OPEP –como México-, que aceptarán o se verán presionados a incrementar la extracción.

Créditos: UNAM-DGCS-161-2011/unam.mx

Ayuda catalogación a conocer obras de arte novonispano e identificar piezas robadas

 
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Con la catalogación del arte novohispano se pretende contar con una ficha técnica de cada obra virreinal en México, para profundizar en su estudio, ubicación e interpretación, dijo Pablo Amador Marrero, del IIE.
Con la catalogación del arte novohispano se pretende contar con una ficha técnica de cada obra virreinal en México, para profundizar en su estudio, ubicación e interpretación, dijo Pablo Amador Marrero, del IIE.

7 de agosto de 2010
• En ese inventario, propuesto en el año 2000 por Elisa Vargaslugo, investigadora emérita del IIE de la UNAM, y Gabriela García Lascurain, restauradora del INAH, colaboran expertos de ambas entidades, el Conaculta y gobiernos estatales
• La Ciudad de México y Oaxaca son las regiones con más acervo novohispano descrito, afirmó Pablo Amador Marrero, del Instituto de Investigaciones Estéticas

La catalogación del arte novohispano, amplio proyecto de la UNAM, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), pretende contar con una ficha técnica de cada obra virreinal en México para profundizar en su estudio, ubicación e interpretación de símbolos, técnicas y contexto histórico y artístico.

“Este inventario no es para proteger el patrimonio, ese es uno de los resultados que trae consigo; su objetivo central es conocer para investigar. Para nosotros lo fundamental es saber qué tenemos para indagar”, explicó el historiador de arte Pablo Amador Marrero, del Instituto de Investigaciones Estéticas (IIE) de la UNAM.

El académico reconoció que, aunque no es su función, la catalogación ha demostrado ser útil para recuperar algunas piezas de arte sacro que han sido extraídas de varias iglesias del país.

Respecto a la falsificación, aclaró que reproducir arte novohispano es muy complejo, pues requiere técnicas especializadas como el estofado; no obstante, señaló que si se tiene una relación de las obras existentes y de sus características –que se lograría con la catalogación y análisis de expertos–, se puede ayudar a identificar una apócrifa y una auténtica.

Desde 2001, el proyecto se trabaja en cuatro entidades del país: la ciudad capital, Oaxaca, Hidalgo y Estado de México. “En el Distrito Federal se ha logrado un gran avance, y Oaxaca es otro sitio con grandes adelantos, aunque tiene mucha obra aún desconocida y es una de las entidades más proclives al robo”, destacó.

Aunque inicialmente el catálogo se destinaría a investigación, se ha convertido en una herramienta imprescindible para la salvaguarda del patrimonio, y por ello requiere de mayor implicación y apoyo de académicos, gobiernos locales y otros involucrados, consideró el universitario.

Catálogo Nacional de Escultura Novohispana

La idea original del proyecto nació en torno a la escultura con el Catálogo Nacional de Escultura Novohispana, que se planeó luego de que el Fondo de Cultura Económica solicitó al IIE la coedición de un libro sobre patrimonio escultórico novohispano.

A fines del 2000, el IIE celebró un acuerdo de colaboración con el INAH para formalizar el registro de ese patrimonio. Por parte de Estéticas se nombró coordinadora a la investigadora emérita Elisa Vargaslugo, y de Antropología e Historia a la restauradora Gabriela García Lascuráin. Ambas, señaló Pablo Amador, propusieron el inventario y son las “almas” de este proyecto.

En marzo de 2001, se inició con un curso intensivo de capacitación para egresados de universidades estatales, impartido en el IIE, y al que asistieron unas 30 personas, además de 15 investigadoras de la UNAM y del INAH. El objetivo fue especializar a los jóvenes para iniciar el registro y catalogación de la escultura novohispana.

Se les instruyó sobre el manejo de la base de datos a partir de una ficha de registro de información, previamente diseñada en coordinación con la Dirección General de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural del Conaculta. Asimismo, se abordó el tema en sus aspectos histórico, estético y técnico.

“Comenzamos con la catalogación de escultura novohispana y luego nos dimos cuenta que era momento ideal para trabajar todo el patrimonio, pues entrábamos a un templo y se registraba también pintura, retablo y arte suntuario”, comentó.

Como último propósito, se espera que los gobiernos locales, las universidades, las instituciones culturales, los estudiantes de licenciatura y posgrado, y los particulares, se sumen a este esfuerzo conjunto de conocer, clasificar, investigar y conservar el legado artístico ubicado en los recintos religiosos, a través de los proyectos y programas que coordina y promueve el IIE.

Se trata de impulsar la investigación especializada que permita producir conocimiento original, pero sobre todo crear conciencia sobre la importancia de preservar, defender y proteger las variadas manifestaciones artísticas y culturales del país.

Créditos: UNAM. DGCS -465/unam.mx

La crisis en la industria cafetalera

 
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La actividad cafetalera nacional atraviesa por una profunda crisis, que empezó a gestarse en 1989, cuando ese producto se convirtió en una de las primeras mercancías agrícolas liberadas en el mercado.
La actividad cafetalera nacional atraviesa por una profunda crisis, que empezó a gestarse en 1989, cuando ese producto se convirtió en una de las primeras mercancías agrícolas liberadas en el mercado.

2 de agosto de 2010

• Después de alcanzar el tercer lugar como productor mundial, México cayó al noveno
• Tras ocupar el tercer sitio en exportaciones, descendió a la posición 127, en el periodo 1980-2009

La situación actual de la industria cafetalera en México, si bien tiene un origen y una explicación complejos, puede resumirse con estas dos realidades inobjetables: después de alcanzar el tercer lugar como productor mundial, cayó al noveno, y en el contexto de la economía interna, tras ocupar el tercer sitio en las exportaciones, descendió a la posición 127 en el periodo 1980-2009.

De acuerdo con Aurora Cristina Martínez Morales, del Instituto de Investigaciones Económicas (IIE) de la UNAM, la actividad cafetalera nacional atraviesa por una profunda crisis, que empezó a gestarse en 1989, cuando ese producto se convirtió en una de las primeras mercancías agrícolas liberadas en el mercado, en el marco de la política de desarrollo neoliberal.

“En los macro indicadores pierde peso en la coyuntura del reacomodo de la agricultura y de los mercados mundiales, pero sigue teniendo importancia si se observa como una actividad completa en las zonas productivas”, dijo.

En los años 90, sobre todo en el primer quinquenio, el Estado mexicano se retiró como fuerza reguladora del mercado, y comenzó el proceso acelerado de ajuste estructural y privatizaciones del sector social.

En ese momento, la industria entró en una crisis que se manifestó en el comportamiento del precio y, por lo tanto, en los ingresos que percibían los productores nacionales. Esto trajo como consecuencia una mayor concentración de la comercialización del producto.

“En la primera mitad de esa década, el sector estuvo en una especie de limbo, sin un organismo que asumiera el papel que tuvo el Inmecafé. Si bien en 1993 se creó el Consejo Mexicano del Café como una asociación civil, sus facultades eran restringidas, lo que impidió su desempeño adecuado para resolver la problemática crítica de esa actividad; no fue sino hasta diciembre de 2004, que se constituyó el Comité Nacional del Sistema Producto Café como parte de la Sagarpa.

“En abril de 2006, una vez aprobado el reglamento correspondiente, se decretó la creación de la Asociación Mexicana de la Cadena Productiva del Café, A. C. (Amecafe). Con todo, ésta carece de facultades económicas para incidir en la industria y se limita a operar los programas gubernamentales y conciliar acuerdos entre los diferentes agentes de la cadena”, señaló Martínez Morales.

Precios bajos

Al consolidarse el capital cafetalero transnacional, los productores han resentido los precios bajos. Cifras confiables de autores que han estudiado el movimiento de los costos en los últimos 100 años, aseguran que no se había presentado una caída como la sucedida en periodos críticos de la última década.

Por otro lado, hace algunos años la Organización Internacional del Café (OIC) empezó a impulsar el consumo interno y ampliar el mercado en los países productores, lo que propició en éstos, la presencia de marcas extranjeras, el establecimiento de cafeterías, y la integración vertical de los productores empresariales.

“No obstante, en este reacomodo de la industria y del crecimiento del mercado está presente la pauperización de los campesinos y de los productores directos y pequeños, por la presión internacional y el carácter especulativo de los precios”, apuntó.

A esto se suma el manejo del mercado por parte de las grandes compañías que controlan el flujo mundial del grano. Además, se debe considerar que esas firmas cuentan o se encadenan con comercializadoras que adquieren el producto a bajo precio, llenan sus bodegas y obtienen ventajas para manejar las compras y soportar la situación a nivel financiero.

Grandes compradores

A la pregunta de quiénes son los grandes compradores, Martínez Morales respondió: “En sentido estricto, las transnacionales. Esas empresas, sobre todo las solubilizadoras, impulsan en el momento actual el café robusta, a pesar de que la producción característica de México es de arábiga.

“Aunque el robusta es de menor calidad y, por lo tanto, más barato, sus propiedades organolépticas (sabor, textura, olor y color) permiten hacer mezclas de granos de diferentes calidades, sobre todo en cafés solubles, abaratando costos de producción en las grandes torrefactoras. Por cierto, estas mezclas son consideradas un secreto industrial”, comentó.

La universitaria señaló que “probablemente, aun cuando el macro indicador de las exportaciones y el valor de las mismas en las zonas cafetaleras repuntara, su impacto sería menor y no detendría la pauperización de la mano de obra y del campesino”.

Si se quiere revertir este escenario adverso, Martínez Morales consideró que sería deseable que se comprendiera cabalmente el significado socioeconómico de la cafeticultura, tanto para el país como para el mercado externo.

Además, habría que alentar la organización de los productores campesinos y empresariales pequeños y medianos, para hacer frente al deterioro histórico de esta industria. Desde el punto de vista estrictamente económico, la salida sería financiarlos directamente, aunque plantear esto en la coyuntura actual es un tanto utópico.

La fórmula es sencilla y conocida, concluyó: los costos de producción condicionan el ingreso y éste impulsa al productor directo.

Créditos: UNAM. DGCS -454/unam.mx

Nuevo diplomado sobre la revolución en estéticas

 
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Hugo Arciniega Ávila, investigador del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM.
Hugo Arciniega Ávila, investigador del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM.

31 de mayo de 2010
• Durante y después del movimiento armado hubo una efervescencia artística que analizan expertos en un diplomado del Instituto de Investigaciones Estéticas
• Hugo Arciniega Ávila y Fausto Ramírez del IIE, coordinan los cursos que se realizarán martes y jueves hasta octubre

La Revolución Mexicana fue también una revolución cultural que produjo en el país una efervescencia expresada en la pintura, la música, la arquitectura, el cine, la fotografía y la literatura.

El modernismo literario, la novela de la Revolución, el muralismo pictórico habitando simbólicamente edificios coloniales, la gráfica popular en la prensa, el cine como documento visual, los corridos como narración musicalizada y un nuevo urbanismo en zonas emblemáticas como la ciudad de México son algunos ejemplos del intenso movimiento cultural que dio expresión al México postrevolucionario, dijo el arqueólogo Hugo Arciniega Ávila, investigador del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM.

Para debatir y difundir ese legado cultural a 100 años de su surgimiento, el Instituto de Investigaciones Estéticas realiza, los martes y jueves de mayo a octubre, el diplomado “La cultura artística en torno a la Revolución Mexicana”.

El evento está coordinado por el maestro Fausto Ramírez y el propio Hugo Arciniega, y busca generar un debate y actualizar las investigaciones que en torno a la cultura de la Revolución.

El diplomado está dirigido a estudiantes, investigadores, profesionales y público en general interesado en conocer los diversos aspectos de la rica producción plástica, literaria, musical y arquitectónica que tuvo lugar en el país entre finales del siglo XIX y mediados del siglo XX, debidamente situada en un dramático y cambiante contexto histórico.

“Buscamos actualizar los enfoques para la mejor comprensión del fenómeno artístico durante la Revolución y el periodo post-revolucionario, profundizar en los procesos culturales generados hace un siglo, reconocer diferentes manifestaciones artísticas de ese periodo y relacionarlas con el contexto histórico y visual en que se produjeron”, mencionó.

Está dividido en tres módulos. El primero, llamado “Del antiguo régimen a la Revolución”, aborda el periodo de 1898 a 1920; el segundo, “Vanguardias y resistencias”, se refiere a las expresiones ocurridas entre 1920 y 1934; mientras, el tercero, “Institucionalización y crisis”, recorre de 1934 a 1950.

El modernismo entre lo cosmopolita y lo nacional, la transición de la escultura entre el realismo académico y la conmemoración heroica; la fotografía en su paso del costumbrismo al registro documental; la resignificación del arte popular, el nuevo movimiento mexicano de la danza moderna y el desarrollo de la antropología y la historiografía del arte como afirmaciones del nacionalismo de Estado, son otros de los temas.

El diplomado se llevará hasta el 5 de octubre, los martes y jueves, de 17:00 a 21:00 horas, en el auditorio Francisco de la Maza, del Instituto de Investigaciones Estéticas.

Se puede acudir previa inscripción, y se transmite por videoconferencia a la Biblioteca Beatriz de la Fuente en la sede del IIEs en la capital de Oaxaca.

Créditos: UNAM. DGCS -321/unam.mx