Tag Archives: crim

Lourdes Arizpe, al encuentro de lo inmaterial de la cultura

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

Fue en 1996, al fungir como subdirectora General para la Cultura en la UNESCO, que Lourdes Arizpe, junto con dos especialistas, comenzó a desarrollar el concepto de Patrimonio Cultural Inmaterial.
Fue en 1996, al fungir como subdirectora General para la Cultura en la UNESCO, que Lourdes Arizpe, junto con dos especialistas, comenzó a desarrollar el concepto de Patrimonio Cultural Inmaterial.

24 de mayo de 2011

• La integrante del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias (CRIM) de la UNAM recibió la Medalla al Mérito por parte de la Universidad Veracruzana
• La académica presentó dos libros en los que aborda diferentes aspectos del Patrimonio Cultural Inmaterial

Para distinguir la labor antropológica en general, y sus trabajos sobre Patrimonio Cultural Inmaterial (PCI) en particular, la Universidad Veracruzana concedió a Lourdes Arizpe una de sus preseas más significativas, la Medalla al Mérito.

“Se trata de un hecho que me emociona porque, además de que fue otorgada a eruditos como Carlos Montemayor, y a amigos entrañables como Monsiváis, cobra un valor especial porque después de muchos galardones en el extranjero, en esta ocasión es mi país el que me brinda uno”, señaló la integrante del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias (CRIM) de la UNAM.

La ceremonia de entrega tuvo lugar en el marco de la Feria Internacional del Libro Universitario de Xalapa, encuentro editorial que la catedrática aprovechó para presentar las publicaciones de su autoría El patrimonio cultural inmaterial de México, una reimpresión del original de 2005 (que desde hace tiempo estaba agotada), y El patrimonio cultural cívico, de 2011, que además incluye un video.

“Por patrimonio inmaterial, se entienden aquellas manifestaciones vivas que nos dan identidad como pueblo y que, por no ser tangibles, como las estatuas o pirámides, durante mucho tiempo fueron ignoradas por los especialistas”. Sin embargo, ¿podríamos entender nuestra cultura sin sus fiestas, comida o bailes?, “éstas son formas tan palpables y vivas de nuestra forma de ser como sociedad, que deben ser aspectos valorados y estudiados”, explicó la académica, quien añadió que con los ejemplares a presentar, es posible apreciar esto de una manera más detallada y gráfica, porque las dos ediciones están acompañadas de un acucioso registro fotográfico.

“Ambos ejemplares sirven para dar una visión de cómo han evolucionado mis trabajos en el ámbito de la salvaguarda cultural. En el primero, abordo algunas manifestaciones muy nuestras, como la fiesta de Día de Muertos, prácticas vivas como la del trueque, o costumbres que recobran vigencia, como el uso del temazcal, que hoy cobra nuevos significados debido a la recuperación que han hecho de éste los jóvenes mexicanos”.

Sin embargo, es el segundo título el que emociona particularmente a Arizpe, “porque ahí pude desarrollar un concepto nuevo, el de patrimonio cultural cívico, al recoger la manera que tienen algunos pueblos de celebrar la Independencia y la Revolución, con representaciones tan complejas que involucran a decenas de comunidades aledañas, a miles de personas y que además duran varios días”.

Para la etnóloga no hay duda, estas manifestaciones crean cohesión social, sentimiento de arraigo y una manera diferente y más vívida de entender y apropiarse de la historia, “y un claro ejemplo de esto lo presenciamos al viajar a Chilacachapa, Guerrero, para documentar un simulacro de la Guerra de Independencia. Se trata de un montaje muy complejo, con tantos actores que resulta fácil perder detalle. Eso fue lo que me pasó, por lo que pregunté a un grupo de niños, ‘¿y quién es ése de ahí?’ ‘¡El intendente Riaño!’, respondieron a coro, como si fuera la cosa más obvia del mundo… Yo iba con antropólogos que han estudiado mucho, así que les inquirí: ‘¿Y ustedes saben quién fue el intendente Riaño?’, y ninguno supo responder lo que aquellos pequeños, sí”.

No obstante, advirtió Arizpe, aunque estos ejemplos retratan manifestaciones sumamente valiosas, todas fueron soslayadas por los festejos oficiales del Centenario y Bicentenario.

Tomar conciencia de lo inmaterial

En 1988, el Museo Nacional de las Culturas Populares montó una muestra sobre el chile y su entonces directora, Lourdes Arizpe, se preguntó, “¿qué podría ver la gente aquí, si en el Mercado de Coyoacán, apenas a dos cuadras de distancia, se ofertan, casi a gritos, tanto jalapeños como serranos y habaneros? ¿Si en el tianguis este picante deja de ser parte de una exposición para volverse protagonista de la vida misma de un pueblo?”.

A partir de ésta y otras reflexiones parecidas, la antropóloga comenzó a tomar conciencia de que hay elementos que, aunque no tangibles pero sí palpables, dan forma una cultura, y que además afloran en las manifestaciones más diversas. “Me dediqué a pensar sobre este asunto, a concebir herramientas para analizar este ámbito y, poco a poco, comenzaron a salir a la luz diversos aspectos que mis colegas no habían siquiera considerado, como que esto podría ser también patrimonio”.

Para los académicos tradicionales, señaló la académica, pensar en patrimonio equivale a hablar exclusivamente de aquél llamado “físico”, que consta de pirámides, castillos y demás vestigios que, por su materialidad, pueden ser llevados a un laboratorio y ser sometidos a exámenes químicos y de carbono 14, es decir, que pueden ser colocados en una “plancha de disección”. ¿Pero sólo por ser efímera, una fiesta popular sería menos digna de estudiarse que un códice? ¿Por disolverse en el aire, una canción típica merece menos atención que la estela de un muro maya?

Para el momento en que fue nombrada subdirectora General para la Cultura en la UNESCO, muchas de estas inquietudes rondaban ya en su cabeza. “Sabía que nos encontrábamos ante un nuevo ámbito, uno que muchas veces era englobado bajo una palabra un tanto peyorativa: ‘lo folclórico’. Además, estábamos ciertos de que para crear conciencia sobre lo importante de estas manifestaciones era preciso idear otro concepto, y así surgió el de Patrimonio Cultural Inmaterial, o PCI, que suena un tanto formal porque así nos los exigieron ciertos criterios institucionales, aunque el que propusimos al principio es más directo y quizá más sugerente, originalmente íbamos a llamarlo patrimonio vivo”.

Otra manera de ver a México

De niña, la pequeña Lourdes Arizpe solía salir cada fin de semana con su familia para participar en las fiestas típicas de distintos pueblos, y así comenzó a intuir, desde temprana edad, la dimensión social de estos festejos, y a sentir que, con tan sólo su presencia y entusiasmo, formaba ya parte de una colectividad.

“Sin embargo, la tendencia en la última década ha sido la de desvalorizar todo aquello que sea popular y considerarlo algo atrasado, sin ver el gran valor de estas manifestaciones, sobre todo como capital social. Lo que nadie considera es que al dejar que se pierdan las culturas indígenas y populares, se vienen abajo comunidades enteras y se abona a ese territorio en el que echa raíces la violencia que asola hoy a México”.

Arizpe es clara al señalar que salvaguardar nuestro patrimonio cultural inmaterial es una manera de evitar la pérdida de la sustentabilidad de las comunidades.

“Así como yo, que salía a provincia a ver festividades, o aquellos niños guerrerenses que sabían quién era Riaño, los que participamos desde infantes en este tipo de actividades sabemos que promueven la pertenencia a una comunidad, algo muy importante en la formación psicosocial de cada individuo. Sin embargo, parece que eso es precisamente lo que nos quieren arrebatar, y no debería ser así, porque la cohesión en los pueblos mexicanos radica en la gran riqueza ritual de su vida en comunidad”.

Jürgen Habermas alguna vez señaló que uno de los fenómenos más dolorosos en la Europa del siglo pasado es la pérdida de la sociabilidad, es decir, de la intensidad de las relaciones humanas, “y eso es algo que aún es de mucho valor para los mexicanos, pero también un aspecto que se nos está yendo de entre las manos”.

“Esto se debe a que nuestras políticas se centran exclusivamente en lo económico y ponen de lado el valor de los intercambios culturales, la afectividad y nuestra identidad”.

Hace algunas décadas, poco antes de entrar al nuevo milenio, Eduardo Galeano señalaba que una nueva sociedad sería posible si, y solo sí, “los economistas dejan de llamar nivel de vida al nivel de consumo, y de llamar calidad de vida a la cantidad de cosas”. Y en eso acertaba el uruguayo, comentó Arizpe, quien agregó que quizá al percatarnos de que hay algo intangible en nuestra cultura, probablemente aprenderemos a evolucionar de manera distinta y a hacer de nuestra caótica situación algo muy diferente, mucho más parecida a nuestros deseos, mucho más acorde a quienes somos.
Créditos: UNAM-DGCS-306-2011/unam.mx

Reconocen labor de experto en temas de derechos ciudadanos y salud

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

Investigadores del campus Morelos de la UNAM, distinguidos con el Reconocimiento al Mérito Estatal de Investigación 2009, que otorgó el CEMITT.
Investigadores del campus Morelos de la UNAM, distinguidos con el Reconocimiento al Mérito Estatal de Investigación 2009, que otorgó el CEMITT.

13 de enero de 2011

• En la categoría Trayectoria al Mérito, la distinción fue para el sociólogo Roberto Castro Pérez, del CRIM, experto en temas de derechos ciudadanos y salud
• Además, se graduaron ocho proyectos de la Incubadora de Empresas de Alta Tecnología, dos de ellas de investigadores de esta casa de estudios

Varios investigadores del campus Morelos de la UNAM fueron distinguidos con el Reconocimiento al Mérito Estatal de Investigación 2009, que otorgó el Centro Morelense de Innovación y Transferencia Tecnológica (CEMITT).

La distinción otorgada por el gobierno estatal fue entregada en el rubro de Divulgación y Vinculación al Comité Editorial de la Academia de Ciencias de Morelos, al que pertenecen los investigadores Enrique Galindo Fentanes y Edmundo Calva Mercado, del Instituto de Biotecnología (IBt); Hernán Larralde Ridaura, del Instituto de Ciencias Físicas (IFC); y Sergio Cuevas García, del Centro de Investigación en Energía (CIE).

El sociólogo Roberto Castro Pérez, del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias (CRIM), recibió el reconocimiento en la categoría de Trayectoria al Mérito, por su amplio trabajo sobre ciudadanía, derechos y salud, en el que ha dado énfasis al análisis sociológico, estadístico y cualitativo de la violencia hacia las mujeres en el área médica, especialmente en el área de gineco-obstetricia.

Divulgación sin intermediarios

El reconocimiento del CEMITT en el área de Divulgación y Divulgación, explicó Enrique Galindo en entrevista, se debe a que los miembros del Comité Editorial de la Academia de Ciencias de Morelos publican todos los lunes artículos de divulgación científica en el periódico La Unión de Morelos.

“Hacemos un esfuerzo de comunicación directa con el lector, una divulgación sin intermediarios, donde los propios científicos miembros de la Academia escribimos para un público general sobre temas de ciencia que desarrollamos o que nos interesan en muy diversas áreas del conocimiento”, detalló.

Con tres años de realizar este esfuerzo, los miembros de la Academia de Ciencias de Morelos (que aglutina a 125 académicos, alrededor de 60 de la UNAM) suman 380 artículos, disponibles en Internet.

A dicho comité editorial, también pertenecen Gabriel Iturriaga, de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, y el jefe de redacción del periódico, Oscar René Davis Martínez, quienes compartieron la distinción.

Inequidad en servicios médicos

Estudioso de la violencia hacia a las mujeres a nivel de pareja, escolar, laboral, institucional, médica y obstétrica, el sociólogo Roberto Castro Pérez se mostró contento de recibir un premio del CEMITT, a pesar de que en el jurado no existe ningún especialista de las ciencias sociales.

“Espero que este premio ayude a posicionar las disciplinas sociales en la atención de la comunidad científica y del público. Ojalá siente precedente, porque es mucho lo que tienen que decir las ciencias sociales sobre la realidad del país”, destacó.

Investigador desde hace 25 años, 13 de ellos en el CRIM, Castro Pérez ha desarrollado un amplio trabajo de análisis para estudiar la violación de derechos de las mujeres.

“Es necesario estudiar este problema sociológicamente, pues los médicos tienden a verlo como un asunto biomédico o de atención clínica”, destacó.

La obstetricia es el área médica que recibe mayores denuncias ciudadanas, además de que es una profesión masculinizada, donde los médicos “presentan al bebé” a la madre, aunque sea ella la protagonista del proceso.

Empresas de origen Puma

En el evento del CEMIIT también se realizó la graduación de ocho empresas de alta tecnología –dos de ellas relacionadas con la UNAM– que ese centro morelense impulsa para fortalecer el vínculo entre el gobierno, la academia y el sector productivo.

Una de las empresas Puma que probarán suerte en el mercado a partir del 2011 es Agro y Biotecnia, compañía de innovación tecnológica en el área agrícola, dedicada al control biológico de plagas, a la que pertenecen los investigadores del IBt Enrique Galindo Fentanes y Leobardo Serrano Carreón (encargado de la Unidad de Escalamiento y Planta Piloto).

“Queremos hacer aplicaciones de la biotecnología en el área de la agricultura, aunque no exclusivamente. Comenzaremos con la aplicación de funguicidas de origen tecnológico para mangos, que hemos desarrollado a nivel experimental en el IBt, pero pensamos ampliarnos a otros cultivos”, señaló Galindo.

Entre su horizonte, detalló Leobardo Serrano, pretenden desarrollar funguicidas para abatir plagas de papaya, manzana, chile, tomate, frambuesa, fresa y zarzamora.

En tanto, la empresa Biodetecta reúne a 13 investigadores de la UNAM, detalló Enrique Reynaud Garza, también del IBt.

Biodetecta se propuso a finales de 2008 en el IBt, un instituto donde hay una vocación de vinculación y desarrollo tecnológico. La empresa se dedicará al diagnóstico e identificación genética de todo tipo de organismos.

“La información genética es universal y los organismos vivos compartimos mucha información de ese tipo. En la empresa desarrollamos métodos muy sensibles para detectar enfermedades, identificar mutaciones en humanos y otras cosas en el ecosistema, así que puede abrirse al análisis genético de plantas, animales y alimentos transgénicos” señaló.

Biodetecta utiliza una gama de métodos moleculares y reconocimiento de ácidos nucleicos, hibridaciones in situ, secuenciación directa de genes y PCR, todos orientados a detectar detalles finos de genes de cualquier organismo vivo.
Créditos: UNAM-DGCS-024-2011/unam.mx

Sufren violencia emocional en el noviazgo, 39 por ciento de los jóvenes mexicanos

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

Ser víctima de algún tipo de abuso incrementa las probabilidades de padecer otro; entonces, quienes reciben violencia emocional corren mayor riesgo de ser objeto de la de tipo físico
Ser víctima de algún tipo de abuso incrementa las probabilidades de padecer otro; entonces, quienes reciben violencia emocional corren mayor riesgo de ser objeto de la de tipo físico

25 de diciembre de 2010

• Casi siete por ciento es agredido físicamente, y ocho por ciento de las mujeres de entre 15 y 24 años de edad, es objeto de abuso sexual, destacaron investigadores del CRIM
• En esta relación comienzan a desarrollarse y reforzarse desigualdades de género, que se traducen en patrones de esas transgresiones, sostuvieron

En México, 39 por ciento de los jóvenes de ambos sexos, de entre 15 y 24 años de edad, que tienen una relación de noviazgo, sufren violencia emocional, afirmaron Roberto Castro e Irene Casique, del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias (CRIM) de la UNAM.

Las agresiones pueden ir desde insultos, humillaciones y amenazas, hasta golpes. Casi siete por ciento sufre maltrato físico en esa etapa, y ocho por ciento de las mujeres en esos rangos de edad, es objeto de agresión sexual, apuntaron.

De acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Violencia en el Noviazgo 2007, en cuyo análisis de datos participaron los investigadores, se vive un grave problema social, porque en este tipo de relaciones comienzan a desarrollarse y reforzarse desigualdades de género, que se traducen en patrones de abuso emocional, físico y sexual.

Al hablar sobre los resultados de su investigación Violencia en el Noviazgo en México, aseguraron que existe relación entre la edad de los adolescentes y las diversas formas de maltrato que sufren.

Un hallazgo relevante es que la intimidación se incrementa conforme aumentan la edad. Entre los 15 y 19 años, el 32 por ciento de los jóvenes en el noviazgo sufre violencia emocional, mientras que de los 20 a los 24, el porcentaje crece a 41 por ciento.

Con la agresión física ocurre lo contrario. El 7.4 por ciento de los adolescentes de entre 15 y 19 años sufre violencia física, y el porcentaje disminuye a seis, entre los jóvenes de 20 y 24 años.

En cuanto a la agresión sexual, el 8.3 por ciento de las mujeres de 15 a 19 años es víctima, porcentaje que desciende a 7.8 por ciento entre el segmento de 20 a 24 años.

Los universitarios consideraron que las diversas formas de maltrato están relacionadas entre sí. La información confirmó que ser objeto de algún tipo de abuso incrementa las probabilidades de padecer otro; entonces, quienes fueron agredidos emocionalmente, tienen mayor riesgo de serlo también físicamente. De igual forma, las mujeres violentadas físicamente, son más vulnerables de ser abusadas sexualmente.

Cuando los adolescentes son vulnerados y piden ayuda, lo hacen principalmente a los amigos y a la madre, mientras que los maestros y el personal de instituciones públicas se ubican entre las alternativas menos recurridas.

Tanto mujeres como hombres califican estas conductas como poco positivas; no obstante, 17 por ciento de varones (casi el doble que ellas) consideró a la violencia física como una condición normal en el noviazgo, mientras que mayor número de mujeres (con una proporción de siete a cinco por ciento) dijo sentir vergüenza de reportar estos incidentes a alguna persona de confianza o autoridad, concluyeron.
Créditos: UNAM-DGCS-809/unam.mx

Con el envío de remesas, los migrantes contribuyen a la tributación

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

En 2008 el gasto de las remesas familiares generó una recaudación por pagos directos del IVA de mil 500 millones de dólares, cuatro por ciento del gravamen recibido por la SHCP en ese año.
En 2008 el gasto de las remesas familiares generó una recaudación por pagos directos del IVA de mil 500 millones de dólares, cuatro por ciento del gravamen recibido por la SHCP en ese año.

22 de agosto de 2010

• De acuerdo con estudios del CRIM de la UNAM, en 2008 el gasto de las remesas familiares generó una recaudación por pagos directos de IVA, de mil 500 millones de dólares

Los migrantes que trabajan en Estados Unidos contribuyen a las finanzas públicas de sus países de origen, porque los hogares que reciben sus remesas gastan dinero en productos de mercado que generan Impuesto al Valor Agregado (IVA).

Lo anterior se desprende de un estudio realizado por Fernando Lozano y Marcos Valdivia, investigadores del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias (CRIM) de la UNAM. Los especialistas destacaron que en 2008 el gasto de las remesas familiares generó una recaudación por pagos directos del IVA de mil 500 millones de dólares, que representó cuatro por ciento del gravamen recibido por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) en ese año.

Esta contribución al erario público, explicaron, fue equivalente a 40 por ciento de los recursos destinados al programa Oportunidades; 67 por ciento, del gasto federal ejercido en el Seguro Popular de Salud, y 117 por ciento, a Procampo en el mismo año.

Frente a otros relacionados con la población migrante, como el Programa 3×1, el aporte asociado al flujo de los envíos es significativamente mayor, pues por cada dólar pagado por IVA, el gobierno federal aportó a éste el equivalente a tres centavos de dólar en 2008.

Lo anterior tiene fuertes implicaciones redistributivas en los hogares que reciben las remesas. En esta investigación se encontró que ayudan a muchas familias mexicanas a evitar caer en situación de pobreza (sobre todo en el área rural).

Pero esto, a su vez, tiene un efecto perverso en términos de carga fiscal, pues los hogares mexicanos de más bajos ingresos que perciben estos recursos, contribuyen proporcionalmente con más impuestos que sus contrapartes que no lo hacen.

Créditos: UNAM. DGCS-497/unam.mx