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Se esperan 6 huracanes en el Pacífico y 11 en el Atlántico-UNAM

 
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28 de junio de 2017

Para 2017 se pronostica la ocurrencia de seis huracanes en la cuenca del Pacífico y 11 en la del Atlántico. Dos de los fenómenos en el Pacífico serán de categorías tres a cinco, las más altas, mientras que en el Atlántico también habrá dos de la misma intensidad, informó Arturo Quintanar Isaías, investigador del Centro de Ciencias de la Atmósfera (CCA) de la UNAM, en conferencia de medios. Continue reading Se esperan 6 huracanes en el Pacífico y 11 en el Atlántico-UNAM

LA UNAM PONDRÁ EN OPERACIÓN EQUIPOS DE ALTA PRECISIÓN PARA MEDIR GASES DE EFECTO INVERNADERO

 
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La Red Universitaria de Observatorios Atmosféricos (RUOA) del Centro de Ciencias de la Atmósfera (CCA) de la UNAM, pondrá en operación nuevos equipos de alta precisión para medir la concentración de gases de efecto invernadero (GEI), informó su coordinador, Michel Grutter de la Mora.
Comprobarán, también, la variabilidad temporal y espacial de parámetros atmosféricos y ambientales, como la concentración de metano, que se incrementó 2.5 veces con respecto a la que había antes de la era industrial.
Estas adquisiciones tienen una relevancia fundamental en el análisis del clima pues, a nivel global, las concentraciones de los GEI aumentaron significativamente, además, en México no se cuenta con un programa de medición que determine las concentraciones de estos elementos de manera continua.
Entre los instrumentos se encuentra un analizador de carbono negro, contaminante con alto índice de absorción de la radiación que lo convierte en un agente climático de vida corta. Su reducción tiene beneficios a corto plazo en los efectos del calentamiento de la atmósfera, agregó el también jefe del Departamento de Instrumentación y Observación Atmosférica del CCA.
Otros determinan, en tiempo real, la composición química de las partículas atmosféricas suspendidas, así como de las propiedades físicas y químicas de la deposición húmeda y seca, importantes para evaluar la salud de las personas y los ecosistemas.
El especialista en espectroscopía molecular anunció que, además, ya se operan equipos de percepción remota “que nos dan concentración integrada en toda la estructura vertical de la atmósfera con gran relevancia en el balance energético del planeta e importante para la validación de mediciones satelitales.
“Los recursos recibidos para la creación de la RUOA se han destinado a la adquisición de equipo de última generación para el estudio de las ciencias atmosféricas y este año se alcanzaron metas significativas. Se trata de un proyecto estratégico que se encuentra en el Plan de Desarrollo de la Universidad y en los últimos meses se ha consolidado como un proyecto institucional del CCA”, subrayó Grutter de la Mora.
Para ello, se han llevado a cabo reuniones de trabajo entre expertos de las diferentes áreas de investigación que participan en la red, a fin de definir los objetivos científicos, los criterios de los parámetros que se quieren medir y los instrumentos o sensores que se instalarán.
De los seis sitios que se montarán, dos operan al cien por ciento y ya producen datos: el del Observatorio Atmosférico de Altzomoni, ubicado en el Parque Nacional Izta-Popo, a las faldas del volcán Iztaccíhuatl y el del CCA, que está en adecuaciones.
Habrá cuatro súper sitios más en distintos lugares de la República, donde la UNAM tiene presencia. En Juriquilla y Hermosillo el equipo se instalará el año próximo, aunque en este último lugar ya está en uso, desde junio 2013, el perfilador de aerosoles. Dos lugares más se encontrarán en áreas naturales protegidas.
Para la elaboración de las bases de datos y el despliegue gráfico de la información en tiempo real, este proyecto es apoyado por la Unidad de Informática para las Ciencias Atmosféricas y Ambientales (UNIATMOS) del CCA.
“Con ello, se ampliarán las capacidades del portal del CCA para la consulta y disponibilidad de información, abierta para toda la comunidad. Con este programa estratégico, la Universidad Nacional contribuye en el análisis de la calidad del aire”, indicó.
Grutter de la Mora apuntó que entre los objetivos de esta red destacan: fortalecer la capacidad de observación de parámetros atmosféricos para desarrollar proyectos de investigación, proveer datos de alta calidad para la docencia y establecer vínculos académicos con entidades de esta casa de estudios y otras instituciones en el país.
“Estamos en proceso de armar colaboraciones con otros organismos que ya han demostrado interés en anexarse a la red, ubicados en San Luis Potosí, Aguascalientes y Saltillo”.
Créditos: UNAM-DGCS-775-2013

efctoinvernaderoLa Red Universitaria de Observatorios Atmosféricos (RUOA) del Centro de Ciencias de la Atmósfera (CCA) de la UNAM, pondrá en operación nuevos equipos de alta precisión para medir la concentración de gases de efecto invernadero (GEI), informó su coordinador, Michel Grutter de la Mora.

Comprobarán, también, la variabilidad temporal y espacial de parámetros atmosféricos y ambientales, como la concentración de metano, que se incrementó 2.5 veces con respecto a la que había antes de la era industrial.

Estas adquisiciones tienen una relevancia fundamental en el análisis del clima pues, a nivel global, las concentraciones de los GEI aumentaron significativamente, además, en México no se cuenta con un programa de medición que determine las concentraciones de estos elementos de manera continua.

Entre los instrumentos se encuentra un analizador de carbono negro, contaminante con alto índice de absorción de la radiación que lo convierte en un agente climático de vida corta. Su reducción tiene beneficios a corto plazo en los efectos del calentamiento de la atmósfera, agregó el también jefe del Departamento de Instrumentación y Observación Atmosférica del CCA.

Otros determinan, en tiempo real, la composición química de las partículas atmosféricas suspendidas, así como de las propiedades físicas y químicas de la deposición húmeda y seca, importantes para evaluar la salud de las personas y los ecosistemas.

El especialista en espectroscopía molecular anunció que, además, ya se operan equipos de percepción remota “que nos dan concentración integrada en toda la estructura vertical de la atmósfera con gran relevancia en el balance energético del planeta e importante para la validación de mediciones satelitales.

“Los recursos recibidos para la creación de la RUOA se han destinado a la adquisición de equipo de última generación para el estudio de las ciencias atmosféricas y este año se alcanzaron metas significativas. Se trata de un proyecto estratégico que se encuentra en el Plan de Desarrollo de la Universidad y en los últimos meses se ha consolidado como un proyecto institucional del CCA”, subrayó Grutter de la Mora.

Para ello, se han llevado a cabo reuniones de trabajo entre expertos de las diferentes áreas de investigación que participan en la red, a fin de definir los objetivos científicos, los criterios de los parámetros que se quieren medir y los instrumentos o sensores que se instalarán.

De los seis sitios que se montarán, dos operan al cien por ciento y ya producen datos: el del Observatorio Atmosférico de Altzomoni, ubicado en el Parque Nacional Izta-Popo, a las faldas del volcán Iztaccíhuatl y el del CCA, que está en adecuaciones.

Habrá cuatro súper sitios más en distintos lugares de la República, donde la UNAM tiene presencia. En Juriquilla y Hermosillo el equipo se instalará el año próximo, aunque en este último lugar ya está en uso, desde junio 2013, el perfilador de aerosoles. Dos lugares más se encontrarán en áreas naturales protegidas.

Para la elaboración de las bases de datos y el despliegue gráfico de la información en tiempo real, este proyecto es apoyado por la Unidad de Informática para las Ciencias Atmosféricas y Ambientales (UNIATMOS) del CCA.

“Con ello, se ampliarán las capacidades del portal del CCA para la consulta y disponibilidad de información, abierta para toda la comunidad. Con este programa estratégico, la Universidad Nacional contribuye en el análisis de la calidad del aire”, indicó.

Grutter de la Mora apuntó que entre los objetivos de esta red destacan: fortalecer la capacidad de observación de parámetros atmosféricos para desarrollar proyectos de investigación, proveer datos de alta calidad para la docencia y establecer vínculos académicos con entidades de esta casa de estudios y otras instituciones en el país.

“Estamos en proceso de armar colaboraciones con otros organismos que ya han demostrado interés en anexarse a la red, ubicados en San Luis Potosí, Aguascalientes y Saltillo”.

Créditos: UNAM-DGCS-775-2013

Proponen nueva red para estudiar fenómenos meteorológicos y climáticos,

 
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1 de noviembre de 2013

Proponen nueva red para estudiar fenómenos meteorológicos y climáticos
Proponen nueva red para estudiar fenómenos meteorológicos y climáticos

Mediante 10 receptores/antenas conectados al sistema de posicionamiento global, David K. Adams y Arturo Quintanar, del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM, estudian los Sistemas Convectivos de Mesoescala, responsables del 70 por ciento de las lluvias en el noroeste del país registradas de junio a septiembre.

Proporcionará información clave para estudios de sequía, huracanes y tormentas tropicales, así como mejores predicciones de modelos numéricos.

Científicos del Centro de Ciencias de la Atmósfera (CCA) de la UNAM, proponen el establecimiento de una nueva red meteorológica y climatológica en México basada en tecnología de posicionamiento global (GPS, por sus siglas en inglés) para entender las condiciones meteorológicas/climatológicas que conducen a sequías, así como las que propician lluvias, huracanes y tormentas tropicales.

La propuesta surgió de un estudio piloto para el análisis de fenómenos convectivos representados como sistemas de nubes con gran desarrollo vertical, que causan hasta 70 por ciento de las lluvias en el noroeste del país, entre junio y septiembre de cada año.

Los llamados Sistemas Convectivos de Mesoescala (MCS, por sus siglas en inglés) tienen una organización espacial (cientos de kilómetros) y temporal; duran hasta un día y se propagan por más de 200 kilómetros a lo largo de la Sierra Madre Occidental. Se caracterizan por lluvias intensas, granizo, relámpagos y ráfagas violentas.

Las precipitaciones ocurren en Sinaloa, Sonora, Durango y Chihuahua durante este periodo, debido al monzón de Norteamérica, fenómeno anual generado por los cambios en la circulación atmosférica de escala continental.

Por el volumen de lluvias que causan y los daños que estas tormentas pueden ocasionar, es fundamental conocer las condiciones que propician su generación.

Para caracterizar estos fenómenos se requiere conocer la evolución de la cantidad de vapor de agua en la atmósfera. Para medir esta variable, David K. Adams y Arturo Quintanar, del CCA, desarrollaron el proyecto Estudio de sistemas meteorológicos convectivos en México mediante tecnología GPS, financiado por UNAM PAPIIT IA101913.

Con este fin y en colaboración con tres universidades mexicanas y una estadounidense, se instaló una red meteorológica de GPS, integrada por 10 receptores/antenas, a través de la Sierra Madre Occidental y en las planicies de las costas de Sonora y Sinaloa. Varias estaciones de GPS Meteorología de la Red Suominet también proporcionarán datos.

Cada dispositivo mide la cantidad de vapor de agua en la columna atmosférica, además de variables meteorológicas superficiales, explicó David K. Adams.

Si la cantidad de vapor de agua es baja, no hay posibilidad de precipitaciones; al aumentar su concentración, se pueden formar nubes y después lluvias. El monitoreo de esta variable meteorológica proporcionará información relevante para estudiar el ciclo diurno de lluvias sobre la Sierra Madre Occidental, observar el crecimiento y propagación de los MCS, así como entender fenómenos como huracanes y tormentas tropicales, precisó.

Al respecto, Quintanar subrayó que las observaciones proporcionarán información clave para realizar investigaciones de modelaje de alta resolución y para mejorar la predicción a corto y mediano plazo con modelos numéricos.

Estas redes permiten trabajos más completos para determinar la evolución del vapor de agua en el territorio nacional, conocimiento relacionado con el uso hídrico racional y el control de sequías e inundaciones. Por su relevancia, deben mantenerse por décadas para obtener datos relevantes acerca de los impactos del cambio climático, destacó.

A futuro, se plantea la construcción de un programa de meteorología GPS que proporcionará experiencia para actividades futuras.

Creditos: UNAM-DGCS-654

Otorgan premio internacional a Humberto Bravo por una trayectoria llevada con ética

 
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2 de septiembre del 2011

Se ha especializado en el área de ingeniería ambiental desde hace más de 30 años.
Se ha especializado en el área de ingeniería ambiental desde hace más de 30 años.

• El investigador del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM fue distinguido con el reconocimiento que anualmente concede el Instituto de Práctica Ambiental Profesional, de Estados Unidos

Humberto Bravo fue reconocido este año con el premio que otorga el Instituto de Práctica Ambiental Profesional, con sede en Estados Unidos, en honor a una trayectoria desarrollada con ética.

El comité anual de ese organismo seleccionó, de entre diversas propuestas a nivel mundial, al investigador mexicano.

Humberto Bravo Álvarez es egresado de la UNAM de la licenciatura en Química, con maestría en Química Nuclear, doctor en Ingeniería Ambiental (Universidad de Virginia del Oeste, 1977) y cuenta con un Posdoctorado en Ingeniería Ambiental (Universidad de Cincinnati, 2002).

Actualmente es investigador del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM, en el área de Ingeniería Ambiental.

El Instituto de Práctica Ambiental Profesional otorga este premio una vez al año a especialistas internacionales. Esta entidad forma parte de la asociación internacional Aire y Manejo de Deshechos (que en 1995 celebró 100 años de fundación), de la que Bravo es miembro y participante de sus sesiones anuales.

El universitario consideró un honor haber obtenido el premio en su edición 2011, pues se trata de una distinción a los éxitos obtenidos en su función y un logro nada sencillo, pues fue elegido de entre un gran número de colegas.

Bravo ha recibido diversos reconocimientos, como el premio Frank A. Chambers en 1995, por su destacada contribución al estudio y registro de la contaminación del aire, sobre todo en la Ciudad de México.

Se ha desempeñado en el área de ingeniería ambiental desde hace más de 30 años, especialmente en docencia, investigación y aplicación práctica de sus estudios, en colaboración con diversas instituciones y áreas de gobierno.

En la actualidad, sus líneas de investigación son: evaluación, prevención y control de la contaminación atmosférica; deposición ácida, efectos en materiales y en monumentos históricos; muestreo y análisis del aire; calidad del ambiente y emisiones al entorno; muestreo y análisis de ductos; evaluación de la problemática por residuos sólidos municipales, industriales y peligrosos, y evaluación de estrategias de control de poluentes para minimizar, reducir y controlar el daño ambiental.

Créditos: unam.mx/boletin/2011_516

Premio Scopus para Baumgardner Gibson

 
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28 de enero de 2011

El investigador texano Darrel Baumgardner Gibson trabaja en México desde 1997.
El investigador texano Darrel Baumgardner Gibson trabaja en México desde 1997.

• El especialista del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM fue el científico que labora en México con más citas a nivel mundial en el rubro Ciencias de la Tierra

“El azar me trajo por estos rumbos y me gusta; a veces hay que dejarle a la suerte un poco de nuestra vida”, opinó el ganador del Premio Scopus 2010 en la categoría Ciencias de la Tierra, Darrel Baumgardner Gibson.

El especialista del Departamento de Interacción Micro y Mesoescala del Centro de Ciencias de la Atmósfera (CCA), señaló que este reconocimiento no es sólo para él, sino para sus colegas mexicanos y del mundo.

“Muchas de mis publicaciones las he realizado en conjunto con especialistas de México, Alemania, Francia y Suiza, por mencionar sólo algunos. El ser coautor nos permite aparecer en revistas locales e internacionales”.De ahí, la relevancia del galardón, que se otorga a científicos que laboran en México y cuyas publicaciones reciben el mayor número de citas a nivel mundial, según la base de datos Scopus del grupo editorial Elsevier, que contiene aproximadamente 18 mil artículos de más de cinco mil autores.

“Estudié la licenciatura en Ingeniería Mecánica. Al no encontrar trabajo en esta área decidí realizar la maestría y doctorado en Ciencias Atmosféricas en la Universidad de Wyoming, y ahí fue donde la suerte comenzó a mostrarme el camino” señaló el investigador texano.

“Trabajé casi dos décadas en mi país natal, Estados Unidos, sin imaginar que, en 1997, se me presentaría la oportunidad de venir a México. Un año más tarde, la actual jefa de mi departamento, Graciela Binimelis de Raga, me invitó a colaborar en un proyecto para conocer las propiedades de las partículas atmosféricas del Distrito Federal”.

Al respecto, el investigador expuso que México tiene problemas de contaminación que deben ser tratados con urgencia. “Por ello, en el año 2000, decidí que quería quedarme a trabajar aquí. En Estados Unidos no podía publicar ni realizar investigación propia, porque mi función era apoyar a otros científicos mediante instrumentos de medición de partículas atmosféricas y no tenía tiempo para mi línea de trabajo”.

“La diferencia entre lo que pasaba allá y lo que ocurre aquí es clara. En 1998, tenía publicados 50 artículos, y ahora tengo más de 160. Aquí no hay presión, tenemos más libertad, puedo trabajar más tranquilo y mejor. Además, dar clases a universitarios de posgrado me agrada y satisface. En mi país, si fuera miembro de un centro de investigación como el CCA, no podría hacerlo; aquí, siempre estoy en contacto con estudiantes y eso me agrada”.

“Acabo de regresar de Francia, donde colaboro en un proyecto ambiental, y tenemos otro en la Universidad de Buenos Aires. En verano iré a Puerto Rico a medir la interacción entre las nubes y aerosoles. Suelo estar muy ocupado, siempre busco qué hacer”.

Con el premio Scopus, que se entrega anualmente a ocho investigadores de distintas disciplinas, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y el grupo editorial Elsevier buscan impulsar y reconocer la labor científica y de investigación en México, y aunque Baumgardner Gibson sabía que su trabajo era referencia obligada para muchas colegas, para él recibir este reconocimiento fue una sorpresa.

Créditos: UNAM-DGCS-056-2011/unam.mx