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Analizan a Los Mayas especialistas de 14 países-UNAM

 
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27 de junio de 2016

Con la participación de 398 especialistas de 14 países, incluido México, inició el 10° Congreso Internacional de Mayistas. Los mayas: discursos e imágenes del poder, el más importante en su tipo a nivel mundial, organizado cada tres años, desde hace 30, por el Centro de Estudios Mayas (CEM) del Instituto de Investigaciones Filológicas (IIFl) de la UNAM. Continue reading Analizan a Los Mayas especialistas de 14 países-UNAM

Presentan Guía de Arquitectura y Paisajes Maya

 
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Además de una introducción general, La Guía de Arquitectura y Paisajes Mayas cuenta con 15 capítulos que muestran igual número de regiones del territorio que ocupó ese pueblo.
Además de una introducción general, La Guía de Arquitectura y Paisajes Mayas cuenta con 15 capítulos que muestran igual número de regiones del territorio que ocupó ese pueblo.

25 de febrero de 2011

• Reúne los elementos arquitectónicos de urbanismo y arte de una amplia zona del continente americano que hoy es compartida por Honduras, El Salvador, Belice, Guatemala y México.

Para ofrecer un panorama de la historia y cosmovisión de una de las culturas más importantes de Mesoamérica, la Junta de Andalucía de España y el Centro de Estudios Mayas del Instituto de Investigaciones Filológicas (IIFl) de la UNAM, coeditaron la Guía de Arquitectura y Paisajes Mayas.

En la presentación del texto derivado de un convenio de colaboración académica, Aurelia Vargas Valencia, titular del IIFl, señaló que se trata de una investigación realizada por más de 40 académicos de esta casa de estudios y de otros organismos que colaboraron bajo la coordinación y supervisión del Centro.

En el convenio, reiteró, se acordó que la guía contendría una descripción de los edificios, centros arqueológicos, espacios naturales y anotaciones antropológicas seleccionados por el equipo de trabajo, incluidos una reseña planimétrica y documentación gráfica.

El texto reúne los elementos arquitectónicos de urbanismo y arte de una amplia zona del continente americano que hoy es compartida por cinco naciones: Honduras, El Salvador, Belice, Guatemala y México.

En su intervención, María del Carmen Valverde, coordinadora General de la obra e investigadora del Instituto, detalló que en la elaboración participaron arqueólogos nacionales, de Guatemala y España.

La información no sólo se basa en un amplio conocimiento de las ciudades y experiencia de campo, también incluye los hallazgos e investigaciones más recientes.

En el caso de nuestro país, el grupo de arqueólogos pertenecen a la UNAM, al Instituto Nacional de Antropología e Historia, y a otras instancias de educación superior, mientras que los guatemaltecos y españoles están adscritos a distintos proyectos de investigación.

La Guía, mencionó, quedó conformada por una introducción general, cuya intención es ofrecer un panorama de la cultura maya, de su historia y cosmovisión; además, cuenta con 15 capítulos que muestran igual número de regiones del territorio que ocupó ese pueblo.

Por último, Jerónimo Andreu, coordinador de la Cooperación con México de la Consejería de Obras Públicas y Vivienda de la Junta de Andalucía de España, comentó que el impreso contiene una serie de elementos considerados positivos para todos los países con los que esa cultura tuvo algún nexo.
Con información de: UNAM-DGCS-114-2011/unam.mx

Para evitar un accidente con rieles corroídos se selló la tumba de Pakal

 
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 Lápida de la tumba de Pakal.
Lápida de la tumba de Pakal.

7 de febrero de 2011

• Dañados por la humedad y el paso del tiempo, los dispositivos, que mantenían suspendida la lápida para separarla del sarcófago, corrían el riesgo de caer y destruirla, advirtió Guillermo Bernal Romero, del Centro de Estudios Mayas del IIFl de la UNAM
• Tras retirar las piezas afectadas, la lápida quedó sobre el sarcófago, como originalmente dispusieron los mayas del periodo Clásico, hace mil 300 años

Para evitar un accidente con los rieles que mantenían suspendida la lápida de la tumba de Pakal, que la separaban del sarcófago que contiene los restos del monarca maya, los dispositivos fueron retirados y la placa de piedra volvió a sellar los vestigios, como dispusieron los mayas del periodo Clásico hace mil 300 años.

Los rieles metálicos, explicó Guillermo Bernal Romero, académico del Centro de Estudios Mayas del Instituto de Investigaciones Filológicas (IIFl) de la UNAM, estaban corroídos por la humedad característica de Palenque, Chiapas, y por el paso del tiempo, pues fueron instalados luego que el arqueólogo Alberto Ruz Lhuillier descubriera, en 1952, la tumba dentro del Templo de las Inscripciones.

Suspender la lápida y separarla del sarcófago fue necesario entonces para poder analizar el ajuar, los glifos, relieves y otras inscripciones contenidas en ambas piezas funerarias.

Pero, actualmente, los arqueólogos cuentan con suficientes muestras y datos para estudiar la tumba sin necesidad de correr el riesgo de que los rieles se rompan y dejen caer la lápida sobre el sarcófago, con los consecuentes daños a uno de los tesoros arqueológicos más significativos de Palenque. Por ello, especialistas de esta casad estudios y del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) los retiraron.

Entre julio y octubre de 2010, se sustituyeron por vigas de madera, para luego colocar la lápida directamente sobre el sarcófago, como lo hicieron los mayas.

La labor requirió casi 40 horas de maniobras subterráneas dentro de la cámara funeraria, y logró colocar en su sitio original la lápida, una losa monolítica de siete toneladas de peso, 2.20 metros de ancho y 3.60 metros de largo.

Estos trabajos se realizaron bajo la supervisión Rogelio Rivero Chong, subdirector de Conservación del Patrimonio Cultural del INAH y restaurador, y de Abraham Roberto Sánchez Ramírez, jefe del Laboratorio de Estructuras y Materiales del Instituto de Ingeniería (II) de la UNAM.

Guillermo Bernal Romero, académico del Centro de Estudios Mayas del Instituto de Investigaciones Filológicas (IIFl) de la UNAM.
Guillermo Bernal Romero, académico del Centro de Estudios Mayas del Instituto de Investigaciones Filológicas (IIFl) de la UNAM.

Cerrada al público desde 2004

Aunque desde 2004 los visitantes no pueden entrar a la cámara funeraria en la zona arqueológica de Palenque, existen dos réplicas exactas para que el público conozca este vestigio maya, explicó Bernal Romero.

“Una de ellas está en el Museo Nacional de Antropología, en la Ciudad de México, donde también está el ajuar original que cubría los restos del rey Pakal. La otra, la construimos en el museo de sitio Alberto Ruz Lhuillier, en la zona arqueológica de Palenque”, detalló.

El especialista en grafología maya consideró que el cierre al público es una adecuada medida de conservación, pues la entrada masiva a la cámara funeraria y la extrema humedad del sitio han ocasionado graves daños en el estuco que rodea la tumba.

“Cerrada para el público, se mantiene el nivel de temperatura y humedad, evitando más daños. Y con las réplicas se ofrece al público una idea clara y didáctica de ese vestigio maya”, finalizó.
Créditos: UNAM-DGCS-0077-2011/unam.mx

Descubren en Chiapas un entierro zoque de 2 mil 700 años de antigüedad

 
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Junto a los restos humanos se encontró una ofrenda rica y variada, vasijas, un atavío muy elaborado en los principales personajes, ornamentos, un espejo de pirita y una máscara de estuco.
Junto a los restos humanos se encontró una ofrenda rica y variada, vasijas, un atavío muy elaborado en los principales personajes, ornamentos, un espejo de pirita y una máscara de estuco.

25 de mayo de 2010
• Ubicado en Chiapa de Corzo, es el registro más añejo del uso de una pirámide como recinto funerario, dijo Lynette Lowe, del Centro de Estudios Mayas del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM
• La ofrenda, rica en jade, ámbar, obsidiana, perlas y caracoles, revela que dos de los cuatro cuerpos son de dignatarios, lo que muestra organización jerárquica e intercambio comercial en etapas tempranas

Un grupo internacional de arqueólogos descubrió, dentro de una pirámide de Chiapas, un entierro múltiple de dos mil 700 años de antigüedad, que constituye el registro más añejo del uso de una pirámide como recinto funerario.

La tumba tiene los restos de cuatro cuerpos, que corresponden a un alto dignatario y su esposa, así como a dos acompañantes de menor jerarquía, explicó la arqueóloga Lynette Lowe, del Centro de Estudios Mayas del Instituto de Investigaciones Filológicas (IIFl) de la UNAM, quien forma parte del grupo de expertos que trabajan en la zona arqueológica Chiapa de Corzo.

“El recinto está compuesto por dos cámaras, una principal y un anexo, que contenían los restos de cuatro personas. El entierro corresponde al año 700 antes de Cristo, el cálculo lo hicimos con base en su ubicación, pues estaba adentro de uno de los templos más antiguos del sitio”, reveló Lowe.

Nuevos análisis con carbono 14 se aplicarán a los huesos para fechar los vestigios con mayor precisión; hasta ahora, se sabe que corresponden al periodo Preclásico Medio.

El hallazgo es del Proyecto Arqueológico Chiapa de Corzo, en el que participan especialistas de la Fundación Arqueológica del Nuevo Mundo, que pertenece a la Universidad Brigham Young de Utah, Estados Unidos; del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), y del Centro de Estudios Mayas del IIFl de la UNAM. Cuenta con financiamiento de la National Geographic Society, del Programa Fulbright-García Robles y donadores privados.

Zoques: organización e intercambio mil años antes

El entierro pertenece al grupo cultural zoque, una cultura poco conocida, que en la época prehispánica ocupó un gran territorio y tuvo un desarrollo muy antiguo, precisó Lowe.

“De esa época hay poca evidencia de ocupación en otros sitios, el más importante es La Venta, en Tabasco. Sabemos que los entierros dentro de pirámides fueron una práctica común en las ciudades del clásico maya, pero este hallazgo revela que ocurrían entre mil y mil 500 años atrás, un milenio antes de lo que se creía”, destacó.

Junto a los restos humanos se encontró una ofrenda rica y variada, vasijas, un atavío muy elaborado en los principales personajes, ornamentos, un espejo de pirita y una máscara de estuco.

La universitaria explicó que esos ornamentos son evidencia de una jerarquía social marcada entre los zoques, con dos dignatarios que utilizaban objetos hechos con materiales importados de otras regiones y culturas.

“Se encontraron entre tres mil y cuatro mil cuentas de jade del atavío, que llegaron desde Guatemala; perlas, conchas y caracoles provenientes de la costa del Golfo y del Océano Pacífico, espejos de pirita, provenientes de Oaxaca; obsidiana verde del centro de México, y cuentas de ámbar que constituyen el ejemplo más antiguo de esta resina fósil en Chiapas”, relató.

Lowe consideró que, por lo menos desde el año 700 antes de Cristo, los zoques explotaron y quizá exportaron el ámbar.

La investigadora señaló que el proyecto internacional inició en 2008, con excavaciones conjuntas en la plaza principal del sitio.

“Ha sido provechoso y enriquecedor, porque cada quien aporta sus conocimientos y las técnicas más modernas de análisis. Este año, con el apoyo financiero de National Geographic, pudimos hacer excavaciones que llegaron hasta los 11 metros de profundidad y logramos este hallazgo, gracias al que podemos conocer más de las costumbres funerarias y las redes de intercambio en etapas muy tempranas de estas culturas”, apuntó.

En esas redes estuvieron en contacto las culturas zoque, olmeca, zapoteca, maya, así como grupos del altiplano central del país.

“Quizá fueron pequeños reinos que controlaban sus territorios, estaban muy organizados y su sociedad muy estratificada”, finalizó.

Créditos: UNAM. DGCS -313/unam.mx