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BUSCA UNIDAD PET/CT SER CENTRO DE REFERENCIA NACIONAL Y REGIONAL EN PRODUCCIÓN DE RADIOFÁRMACOS

 
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radiofarmacosPara mantenerse a la vanguardia en la generación y aplicación de radiofármacos útiles para generar en vivo imágenes anatómicas y funcionales de personas con enfermedades tumorales, cardiacas y neurológicas, la Unidad PET/CT de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM busca convertirse en centro de referencia nacional y latinoamericano en la producción de radiofármacos.

Miguel Ángel Ávila Rodríguez, responsable del área de producción respectiva, explicó que para lograrlo se ha iniciado un proceso de certificación de buenas prácticas de fabricación a fin de cumplir con la normatividad del ramo, avalada por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) de la Secretaría de Salud.

Líder nacional en la producción de 14 radiofármacos que utiliza en sus instalaciones y provee a hospitales públicos y privados, la Unidad PET/CT combina un 80 por ciento de atención clínica-diagnóstica a pacientes con un 20 por ciento a la investigación y la docencia.

De los radiofármacos, 10 se utilizan para estudios clínicos, sobre todo de cáncer; tres para aplicaciones neurológicas en protocolos de investigación y uno más está en proceso de implementarse para realizar diagnósticos de diversas enfermedades infecciosas.

Nueva Norma Oficial Mexicana

“Estamos interesados en convertirnos en centro de referencia para México y América Latina. Ningún otro de la región cuenta con los 14 radiofármacos que aquí producimos, pero nuestras instalaciones no estaban acordes a la nueva normativa, así que desde 2013 iniciamos un proceso de modificación y ampliación de las instalaciones”, destacó Ávila Rodríguez, también responsable de ciclotrón y microPET.

En abril de 2013 entró en vigor la Norma Oficial Mexicana NOM-241, enfocada a buenas prácticas de fabricación de dispositivos médicos, rubro en el que están catalogadas esas sustancias.

“La NOM-241 trajo nuevas especificaciones, así que tuvimos que adecuar las instalaciones de la Unidad, pues antes en un mismo laboratorio producíamos los radiofármacos, hacíamos el control de calidad y la investigación. La nueva norma dice que esas tres áreas deben estar físicamente separadas, así que remodelamos y delimitamos áreas específicas para cada actividad”.

Otra adecuación fue que ahora se dedica más personal especializado a cada área, pues quien hace la producción no puede hacer el control de calidad.

“Tenemos nuevos procedimientos normalizados y nos aplican la misma normativa que a hospitales e instituciones que los producen. Aunque pertenecemos a la Universidad, los radiofármacos son para uso clínico”, aclaró el doctor en física médica.

Estas modificaciones resultan comprensibles, pues la Unidad PET/CT de la UNAM fue la primera en México y en América Latina. “En ese entonces no existían las normas que tenemos hoy día, aunque las instalaciones siempre han sido adecuadas y seguras para lo que hacemos”, aclaró Ávila Rodríguez, experto del capítulo de radiofármacos de la Farmacopea de los Estados Unidos Mexicanos, la instancia que da recomendaciones a los órganos reguladores en ese campo.

Luego de tres meses de obras a partir de septiembre de 2013, a inicio de este año recibieron el Laboratorio de Radiofármacos remodelado. Actualmente, están en la fase de reunir los documentos que detallan los procesos de producción para iniciar el de certificación ante la COFEPRIS.

“En tres meses los tendremos listos para el proceso, que tardará dos meses a partir de la entrega. Esperamos que antes de fin de año contemos con ella”, señaló.

Una vez obtenida, se hará el registro sanitario de los radiofármacos que se producen en la Unidad para uso clínico, algo en lo que Ávila Rodríguez y sus colaboradores ya trabajan.

Imagenología molecular

La tomografía por emisión de positrones (PET), técnica de imágenes de medicina nuclear establecida en la UNAM en 2001, resulta fundamental para el diagnóstico, en vivo y no invasivo, de padecimientos como cáncer, enfermedades cardiovasculares y neurológicas, entre ellas Alzheimer y Parkinson.

Es una modalidad de la imagenología molecular, basada en la administración de cantidades pequeñas de fármacos marcados con emisores de positrones y en la subsecuente detección de radiación para obtener imágenes (llamadas tomográficas) que reflejan la distribución de la sustancia en el paciente.

El equipo PET/CT es una tecnología híbrida, formada por el PET, que produce imágenes funcionales, y el CT, que mediante rayos X genera imágenes anatómicas, que después se ven juntas.

El desarrollo de nuevos radiofármacos para PET requiere de estudios preclínicos mediante microPET para verificar que éstos siguen las rutas metabólicas de interés, que su vida media biológica es suficiente para la realización de un estudio, que no tienen efectos adversos y que es viable para estudios en pacientes.

Créditos: UNAM-DGCS-213bis-2014

INVESTIGADOR UNIVERSITARIO CREA APLICACIONES MÉDICAS INSPIRADAS EN EL SISTEMA DE VISIÓN HUMANA

 
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aplicacionmedicaInspiradas en el sistema de visión humana y con base en modelos matemáticos, el profesor de la Facultad de Ingeniería (FI) de la UNAM, Boris Escalante, creó aplicaciones médicas útiles en el estudio de órganos vitales como el corazón y el cerebro, que ayudarían en el diagnóstico de patologías cardiacas, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y, de manera eventual, en los males de Parkinson y Alzheimer.

Estas herramientas aplican transformaciones matemáticas a la imagen (que llevan por nombre Hermitiana, Gabor y Log Gabor, desarrolladas por el académico y un alumno doctoral) y la analizan como lo haría nuestra retina y corteza; de esta manera es posible abordar el contenido en un dominio diferente al espacial.

Las propuestas —inspiradas en la visión humana— son representaciones sobrecompletas, “porque con este proceso obtenemos una cantidad mayor de datos de los que tenía la figura original, que a su vez contienen información redundante”.

Así se pueden resolver problemas prácticos, como recuperar una imagen si se requiere reconstruirla a partir de datos incompletos, restaurarla si ha sido degradada (por ruido o falta de nitidez) o “si queremos fusionar dos tipos en una sola”.

En el Laboratorio Avanzado de Procesamiento de Imágenes (LaPI), Escalante y sus alumnos de posgrado se han abocado a resolver diversos problemas médicos, en colaboración con colegas del Centro de Ciencias Aplicadas y Desarrollo Tecnológico (CCADET) de la UNAM y del Instituto de Óptica de Madrid, así como con médicos de instituciones de salud de México.

Hay patologías del corazón detectables a partir del movimiento de las cavidades a lo largo del ciclo cardiaco (como isquemias y arritmias) y que el cardiólogo necesita analizar para hacer un dictamen. Como auxiliar en la diagnosis, Escalante ha desarrollado una herramienta para analizar el movimiento de las estructuras cardiacas en imágenes de tomografía computarizada y muestra hacia dónde y con qué intensidad se mueve cada zona del corazón.

Asimismo, ha creado un método automático para segmentar y medir el área y volumen del mesencéfalo al usar imágenes de resonancia magnética. El proyecto, en colaboración con el Hospital Ángeles de Interlomas, se orienta al diagnóstico de Parkinson y Alzheimer.

Aunque no se ha corroborado al 100 por ciento, “hay indicios de una correlación entre el volumen (del cerebro medio) y el grado de avance de estas enfermedades. Esto debe comprobarse mediante estudios estadísticos”.

La segmentación manual de la región correspondiente al mesencéfalo (que tiene forma caprichosa) lleva mucho tiempo y no es exacta. En cambio, el método automático creado en la UNAM permite aislarlo, segmentarlo en tres dimensiones y tener una estimación precisa de su volumen.

La propuesta se ha validado con “numerosas imágenes y datos de pacientes, así como con anotaciones de los médicos. Ya se tiene una medida de error de la segmentación, que es baja”. Ahora laboran en el diseño de una interfaz amigable para que el médico opere el sistema en su computadora.

Con el Instituto de Óptica de Madrid se trabaja en una aplicación para el estudio de la EPOC, causante del enfisema pulmonar. Su etiología está asociada al tabaquismo, contaminación y aspectos genéticos; su mortalidad mundial es de 10 por ciento.

Escalante también se enfoca al desarrollo de un método automático para detectar si existe esta enfermedad e identificar las variantes de la misma a partir de imágenes de tomografía computarizada del pulmón.

La finalidad es tener un sistema (integrado por un modelo de representación sobrecompleta tipo Gabor y un método de clasificación) que analice y clasifique de manera automática las imágenes y muestre qué pulmón está dañado y si tiene EPOC tipo 1, 2, 3, 4, 5, 6 o 7. A los médicos les cuesta trabajo y tiempo diferenciar visualmente las afecciones.

“Tenemos un método con 94 por ciento de eficiencia. Ya se hizo una clasificación correcta de estos tipos de la enfermedad pulmonar. Aún no ha sido usado por los especialistas y para que sea un producto final hay que practicar muchas pruebas”, refirió.

De manera previa, en colaboración con el Instituto de Óptica de Madrid, se había resuelto el problema de fusión multimodal. Se llama así porque se mezclan dos imágenes de distintos sensores para que el médico vea una sola que comprenda estructura anatómica y actividad cerebral.

En un corte de tomografía por emisión de positrones se ve en qué zonas cerebrales hay registros. Con una imagen de resonancia magnética se observa la anatomía.

En el proyecto —desarrollado con la instancia española— el interés fue resolver el problema de fusión para ver la anatomía y el funcionamiento del cerebro. No estuvo asociado a un diagnóstico de ninguna enfermedad en específico.

Para finalizar, Escalante señaló que con estas herramientas adicionales no se pretende sustituir al médico, sino facilitar y permitir un diagnóstico más preciso y objetivo.

 Créditos: UNAM-DGCS-093-2014