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Académico de la BUAP representa al diseño mexicano en reconocida revista de Asia

 
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20 de febrero de 2011

El maestro Obed Meza Romero académico de la Facultad de Arquitectura de la BUAP y ex-alumno del Colegio de Diseño Gráfico de esta Unidad Académica, quien obtuvo el reconocimiento al Joven Diseñador en la Décima Bienal de Cartel en México, fue elegido para representar al diseño mexicano en la mejor revista especializada en diseño gráfico de Asia: DPI Design Star Boulevard, editada en Taiwán.

DPI muestra a los lectores asiáticos la trayectoria y portafolio de diseñadores de diferentes países del mundo y está considerada como una plataforma por parte de los creadores del diseño que quieren mostrar nuevos conceptos al mundo.

El maestro Meza Romero indicó que Taiwán se preocupa por combinar ideas en cuestiones de diseño, que permitan saber qué sucede en el mundo y definir parte del pensamiento de un país por lo que producen sus diseñadores.

En la décima edición dedicada al Best Vision of Visual Art 2010, la revista presenta el trabajo del académico de la BUAP, quien fue el único seleccionado entre los diseñadores latinoamericanos para participar en esta edición, se muestra parte del trabajo que ha realizado en 13 años de trayectoria.

En la invitación que le fue formulada para que participara en esta revista, el editor Serra Shi señaló “…hemos descubierto su diseño funcional fantástico y delicado que ha sido premiado en diferentes concursos de diseño notable. Y ahora vamos a organizar una edición especial de la Mejor Visión de las Artes Visuales a la que tenemos el honor de invitar a usted”.

De esta forma, a través de comunicación y entrevista vía internet se enviaron llegaron a la casa editorial la obra del maestro Meza Romero que fueron considerados según la invitación como “ideas únicas y excelentes trabajos de diseño para nuestros lectores”.

DPI que es una revista con 11 años de historia, tiene un amplio reconocimiento por parte de artistas y diseñadores de Taiwán, China y Hong Kong, y está considerada como una plataforma para los diseñadores de todo el mundo en lo que se refiere a propuestas e intercambio de nuevos conceptos.

Orgulloso de participar en esta importante publicación asiática, el maestro Obed Meza Romero, señaló que a lo largo de su carrera ha logrado diversos reconocimientos y premios como el de Joven Diseñador en la Décima Bienal de Cartel en México; además de participar en publicaciones de Japón, Francia, Bolivia e Italia, entre otros.

Considero que “la BUAP ha sido un trampolín para mucha gente profesional al formar e impulsar talentos, lo que nos da oportunidad de participar en eventos internacionales y representar al país, lo que es un orgullo”.

Con nueve trabajos acerca de temas sociales y culturales, el artista exhibe en seis páginas cuestiones políticas, el maltrato a los animales, violencia intrafamiliar, prostitución infantil y problemas de medio ambiente que “son contextos que se viven a diario”. Pero también toca aspectos poéticos como un homenaje a Pablo Neruda, indicó.

Meza Romero aseguró que su prioridad es comunicar grandes cosas con el mínimo de elementos, así que utiliza y conjuga formas, colores, letras y técnicas libres como el escaneo, fotomontaje o dibujo.

“El proceso de diseño gráfico no es sólo visual, sino la síntesis y el análisis de un tema que será entendido por la sociedad a través de un mensaje, en un proceso en el que se detallan las formas, letras y colores a comunicar. Antes de seleccionar la forma idónea, se debe primero entender cómo se una situación o un tema, por lo que el artista debe investigar, experimentar y proponer”.

Al hablar acerca de sus objetivos, dijo que se encuentra el seguir trabajando constantemente en el área para adquirir experiencia y estar al día, ya que “el arte no es para hacer dinero, sino para hacer historia”.

Créditos: BUAP/Comunicación Institucional/buap.mx

Presentan estudiantes de Arquitectura propuestas para la remodelación de jardines

 
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16 de febrero de 2011

Con el objetivo de renovar y vitalizar los jardines de la Facultad de Arquitectura de la BUAP, y que éstos sean utilizados y disfrutados por su comunidad estudiantil, se inició el concurso “Te quiero verde”, como parte de las actividades del Aniversario de esta unidad académica.

Se presentaron ya las dos primeras propuestas y la convocatoria quedará abierta hasta el 18 de febrero, señaló el maestro Arquímedes Lucho Sulvarán, Coordinador de Gestión y Desarrollo Estudiantil de la Facultad.

Uno de los equipos es Espacio Kuayolo, quien presentó un proyecto de modernización que sea sustentable y donde se utilice la ecotecnia, a través del cual se propone “colocar una barrera verde y con ayuda de un aerogenerador producir energía eléctrica para alimentar a las luminarias”, indicó Víctor Javier Ibarra Zárate, integrante del equipo.

El alumno de octavo cuatrimestre de Diseño Urbano Ambiental, señaló que en el aspecto de vegetación, se consideró plantar campanillas moradas porque son de fácil cuidado, visualmente son bonitas y en el aspecto funcional, ayudan a delimitar el espacio para las aves como los colibríes.

Al hablar del mobiliario de los jardines mencionó que “la mayoría es de cemento y con formas cuadradas lo que resulta bastante incómodo, por lo que se consideró darle prioridad a la ergonomía y utilizar otro tipo de material”.

El proyecto también propuso espacios de trabajo al aire libre con restiradores y una pizarra para información; así como distribuir las bancas y crear sendas con movimiento.

“En sí es un proyecto que se puede implementar en las instalaciones de la Facultad, porque no utiliza materiales costos, el mantenimiento es bajo y con lapsos largos; el único inconveniente sería la ecotecnia, ya que cuando no se piensa en ella a futuro puede ser considerada como un elemento caro”.

Otro de los equipos participantes es Green Architects, quien propuso la remodelación de seis jardines de la Facultad, utilizando en la ornamentación y mobiliario: césped peruano, flor de amaranto, madera de pino, piedra blanca de río y palo de Brasil, que son elementos que no requieren constantemente de riego y son económicos.

El concurso Te quiero verde tiene como finalidad contribuir al cuidado del medio ambiente, lograr la participación de todos los colegios, revalorar y dar identidad a las áreas verdes, así como mejorar la ornamentación estética de las mismas.

La exposición de los proyectos permanecerá hasta el 18 de febrero en la Planta Baja del Centro Cultural La Monja de la Facultad de Arquitectura, con el fin de que la visite la comunidad académica; el mismo día se realizará la evaluación de los trabajos para después llevarlos a cabo.

Créditos: BUAP/Comunicación Institucional/buap.mx

En México se urbanizan alrededor de 16 mil hectáreas al año

 
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Enrique Soto Alva, académico de la Facultad de Arquitectura de la UNAM.
Enrique Soto Alva, académico de la Facultad de Arquitectura de la UNAM.

26 de diciembre de 2010

• Se han construido más calles o puentes, pero no se ha previsto la necesidad de espacios públicos, señaló Enrique Soto Alva, de la FA de la UNAM

En la actualidad, en México se urbanizan anualmente alrededor de 16 mil hectáreas, lo que equivale a la incorporación diaria de unas 50 como mancha urbana por la falta de planeación y la corrupción, aunque el principal problema es la incapacidad del Estado para atender ese requerimiento, consideró el académico de la Facultad de Arquitectura (FA), Enrique Soto Alva.

El diseño vial y la movilidad en las ciudades se han enfocado a favorecer el uso del automóvil particular y, por ende, se han construido más calles, vialidades confinadas o puentes, “y no se ha previsto la necesidad de contar con espacios públicos de otro tipo como plazas, parques o banquetas más anchas”.

Con el tiempo, esta situación implica un obstáculo, pues se edifica nueva infraestructura vial, que no necesariamente mejora la movilidad. “Esa no es la solución, de hecho, en la actualidad muchos países la derrumban para recuperar los espacios y establecer nuevos parques públicos, pero en México seguimos construyendo”, dijo.

Capitales latinoamericanas, para el tránsito de automóviles

Enrique Soto señaló que en las últimas décadas las capitales latinoamericanas se han diseñado para el tránsito de automóviles. En México, por ejemplo, en las últimas décadas los vehículos se comercializaron de manera masiva, en comparación con naciones industrializadas como Inglaterra o Francia, que iniciaron ese proceso desde finales del siglo XIX.

Es necesario utilizar otros medios de movilidad, como las bicicletas o conseguir que el peatón transite sin riesgos.
Es necesario utilizar otros medios de movilidad, como las bicicletas o conseguir que el peatón transite sin riesgos.

“La diferencia es que en los países en vías de desarrollo el fenómeno urbano llegó a partir de la segunda mitad del siglo XX, de forma acelerada y violenta”, indicó el especialista.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) señala que los territorios subdesarrollados se caracterizan por tener una rápida urbanización, pues las autoridades no tienen capacidad para dar respuesta a este proceso acelerado; “todo el tiempo se expande la mancha urbana, sin planeación”, comentó.

Hoy en día, el parque vehicular de la Ciudad de México ha alcanzado tasas de crecimiento del ocho por ciento anual, aunque no se cuenta con la infraestructura vial suficiente, lo que genera tráfico y cuellos de botella.

Incluso, la estructura vial primaria es básicamente la misma desde hace cuatro décadas; se expandió la mancha urbana hacia la periferia, pero las nuevas zonas no cuentan con los mismos niveles de equipamiento, dijo.

Estudios recientes en la licenciatura en Urbanismo, identificaron principalmente 11 calles que estructuran la circulación en la Ciudad de México, pues son las vías que más se transitan en términos de actividad económica y movilidad. Entonces, las mismas avenidas y arterias principales se saturan porque se ubican en las zonas centrales.

De acuerdo con un estudio que publicó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en 1994, tres de cuatro viajes que se efectúan para asistir al trabajo, tienen como destino el centro o transitan por el corazón de la capital.

Además, no se ha considerado que conforme se expande la metrópoli, también es necesario cubrir otros requerimientos como empleo, vialidad, infraestructura, inversión pública en zonas conurbadas, manifestó el también coordinador de la licenciatura en Urbanismo de la entidad universitaria.

Ante esta problemática, Soto manifestó que se deben establecer instrumentos y formas que consoliden las capacidades locales, construir la ciudad desde una escala más humana (de abajo hacia arriba), pues de esta manera se reducirían los traslados innecesarios.

Asimismo, señaló la necesidad de promover la utilización de otros medios de movilidad, como las bicicletas, o garantizar que el peatón transite sin riesgos.
Créditos: UNAM-DGCS-811/unam.mx

UNA HISTORIA DE PELÍCULA: JÓVENES UNIVERSITARIOS CONSTRUYEN HOY LA CIUDAD DE MÉXICO DEL MAÑANA

 
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• Jhavier Loeza estudia el octavo semestre de Arquitectura y por sus diseños de edificios futuristas recibió una invitación para participar en dos cintas mexicanas de ciencia ficción
• El joven, con el apoyo de tres amigos, construyó maquetas de los edificios que aparecen en la cinta 2033
• “Me cautivó su entusiasmo”, dijo el cineasta Francisco Laresgoiti, quien visitó la Facultad de Arquitectura de la UNAM y habló de su ópera prima y su visión del futuro

Aunque el calendario dice que es 2010, en los últimos meses Jhavier Loeza ha vivido en el año 2033, donde diseña edificios futuristas que desafían tanto a la gravedad como a la imaginación, y que deben adaptarse al tren de vida de una Ciudad de México con mucha más gente, violencia e Imecas de los que se registran hoy.

Jhavier (“se escribe así, con h”, aclara el joven) tiene 21 años, estudia el octavo semestre de la carrera de Arquitectura y es un gran aficionado a todo lo que se perciba como ciencia ficción, y a decir de sus maestros, durante gran parte de su tiempo bosqueja en su cuaderno edificios futuristas que parecen sacados de algún relato de Arthur C. Clarke o Ray Bradbury.

“De hecho, mi inspiración viene de lo que he visto en películas como Final Fantasy, Gattaca, El quinto elemento y, sobre todo, Blade Runner, el clásico de Ridley Scott, donde las personas viven en edificios-ciudades y conviven con clones humanos, llamados replicantes”.

De sus diseños, Jhavier sólo puede decir una cosa, “son sumamente arriesgados y muchos parecen sacados directamente de la pantalla grande”, ¿y dónde podrían tener cabida estos inmuebles tan cinematográficos? ¡Pues en una película! Por esta razón, cuando el joven universitario se enteró que estaba por estrenarse la primera cinta de ciencia ficción mexicana, titulada 2033, quiso formar parte de ese proyecto.

“El largometraje tiene una página en Facebook, y a través de ella me contacté con el director, Francisco Laresgoiti (mejor conocido como Chisco), quien me respondió a los tres días, me invitó a platicar con él y al ver mi trabajo, me propuso hacer unas maquetas de los edificios que se ven en el filme, y luego trabajar con él en las dos cintas que va a filmar, porque se trata de una trilogía”, recordó Jhavier.

Recreando lo imposible

En la cinta hay tres edificios icónicos: el Arco-Centro, y las torres Reg Pec y Prex II, y si bien cada uno representó un reto a la hora de diseñarlos y construirlos en computadora, para luego ser insertados en las escenas que retratan a la Ciudad de México del 2033, el reto fue aún mayor a la hora de recrearlos en una maqueta.

“El problema es que no podía trabajar con materiales tradicionales porque estos inmuebles son todo, menos típicos. Por ejemplo, uno de ellos tiene forma de arco, pasa por encima de la Torre Latinoamericana y en medio de éste corre el Eje Central, entonces, ¿cómo lograr esto?”, pregunta Jhavier.

En esta labor le ayudaron los diseñadores industriales Maribel Aguilar y Armando Rojas, y el artista visual Antonio Mendoza, quienes le sugirieron materiales y técnicas para que las reproducciones a escala se vieran lo más realistas posible.

Las maquetas se exhibieron durante la premier de la cinta y en la Universidad Anáhuac, y actualmente pueden ser apreciadas en la Facultad de Arquitectura de la UNAM y en la estación de metro Copilco, donde no faltan los usuarios que se detienen frente a los escaparates para ver los carteles, fotos y vestuarios usados en la filmación, pero lo que más sorprende de toda esta memorabilia es la maqueta de Jhavier.

“¿Esto lo hizo un estudiante de la UNAM?”, preguntó Carlos González, un comerciante que a diario usa la línea 3 para llegar a casa, “pues sí se ve muy de ciencia ficción. Se nota que este chavo tiene mucho futuro”.

Colaboración que tiene futuro

Para Chisco, director de la cinta 2033, conocer el trabajo de Jhavier “fue una verdadera sorpresa. Fue él quien nos contactó y nos contagió de su entusiasmo por la arquitectura futurista, pero cuando me mostró sus diseños y el potencial de su imaginación, me di cuenta de que coincidíamos en muchos sentidos; de ahí vino la invitación para que participara en la trilogía”.

La siguiente cinta se desarrollará en el año 2012, en un Distrito Federal muy parecido al actual, por lo que Jhavier está ya reservando la mayoría de sus propuestas para la última entrega, que tendrá lugar en 2050, en una Ciudad de México muy diferente a la que conocemos, pero que no por ello ha perdido sus íconos distintivos.

“Una de las cosas que ya tengo diseñadas es un inmenso mirador que se sitúa por encima del Monumento a la Revolución, a la manera de un gigantesco árbol, y muchas otras cosas más, como un acuario en Xochimilco con estructuras onduladas que emulan la delicadeza de los lirios acuáticos”, adelantó Jhavier.

Chisco visitó este lunes, a sugerencia del joven Loeza, la Facultad de Arquitectura de la UNAM, donde compartió con los universitarios algunos detalles del filme 2033, su ópera prima.

Jhavier sabe que las cosas apenas comienzan a andar, pero el muchacho se dice sumamente emocionado “porque esto demuestra que los arquitectos también tenemos cabida en la industria de los efectos especiales, y que podemos hacer mucho”, y agrega que buscar algo más allá de lo que tradicionalmente se hace en su profesión es muy arriesgado, pero está consciente de que “cambiar a base de esfuerzo el destino propio, sólo pasa en las películas”.
Fuente:
Boletín UNAM-DGCS-8
dgcs.unam.mx

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