Tag Archives: estudio

Desecho de hongo puede nutrir pollos e incluso seres humanos.

 
Facebooktwittergoogle_plusmail
1 de Octubre 2012
Investigadores de la UN encontraron propiedades nutricionales, anticancerígenas y antimicrobianas en el estípite del hongo shiitake, que actualmente es desechado por los fungicultores.
“El estípite es lo que la gente ve como el tallo del hongo, que no lo es en realidad porque este no es una planta. Es tremendamente fibroso, pero no se consume. Así que los fungicultores lo tienen que botar y lo dejan descomponer. Y eso trae contaminación ambiental y malos olores, entre otros”, explica la profesora Ivonne Nieto Ramírez, del Departamento de Química de la Facultad de Ciencias de la UN en Bogotá.
El shiitake es un hongo que se está añadiendo a los ingredientes que usan los restaurantes gourmet, y tiene un sabor más fuerte que el del champiñón. Dadas las propiedades de su estípite, los investigadores pensaron en utilizarlo como alimento de pollos de engorde y de aves en general.
La docente indica que la investigación buscó determinar si funcionaba nutricionalmente, si ayudaba a proteger la salud del animal y si contribuía a su desarrollo y crecimiento.
Así, estudiaron su actividad biológica, y encontraron que tiene propiedades antibióticas. Además, concluyeron que se puede introducir como ingrediente en la dieta de pollos con dos grandes ventajas.
La primera es su carácter antibiótico. “Estamos ayudando a los avicultores porque, dado que este alimento tiene compuestos con actividad antibiótica, van a tener que darles menos fármacos a lo largo del tiempo de desarrollo. Y esto hace que el costo de producir el pollo sea menor y la ganancia, mayor”, señala la profesora.
La segunda es su riqueza nutricional. Esta permite que los avicultores reduzcan la cantidad de suplementos de calcio y fósforo que suministran a los animales cuando los alimentan únicamente con concentrado, pues el estípite tiene muchísimo más contenido de estos minerales que cereales como el sorgo, el maíz y la soya, entre otros. Eso también reduce costos.
“Lo que encontramos corresponde a los resultados de la primera fase del estudio. La comprobación de nuestra hipótesis la dará una tesis doctoral que se adelantará en la Facultad de Medicina Veterinaria y de Zootecnia. En esta se evaluará el comportamiento de los pollos cuando estén recibiendo la formulación: si la pueden digerir bien, si efectivamente disminuye el consumo de antibióticos, si se tienen que suplementar menos con calcio y con fósforo, entre otros aspectos”, indica la profesora Nieto Ramírez.
También se debe establecer la cantidad del estípite que debe tener la dieta, “porque, si estamos adicionando mucho antibiótico todos los días, pueden crearse resistencias; entonces, en lugar de hacer algo bueno, estaríamos haciendo algo malo”.
El estudio
La investigación duró dos años y medio y es el resultado de una tesis de grado de la Maestría en Ciencias (línea de Química) desarrollada por la estudiante Janeth Rocío Rojas Luna.
Usando diferentes solventes, se extrajeron los metabolitos, así como los compuestos que salen en algunos de estos, y se estudiaron los que mostraban actividad antimicrobiana.
Estos fueron probados contra las bacterias que generalmente atacan a los pollos y mostraron buena actividad contra estas. Además, encontraron que no atacan a bacterias benéficas para la flora intestinal del animal, lo que la profesora califica como muy bueno.
“Nos dimos cuenta de que es tan bueno que es mucho mejor para los humanos que para los pollos. Una de las conclusiones es que deberíamos pensar más bien en utilizar ese estípite para producir galletas con alto contenido de fibra y bajo de grasa; pues esa fibra tiene actividad anticáncer y estimula el sistema inmune. Ahora que se está regresando a todo lo natural, este producto podría regular la función digestiva y evitar la incidencia del cáncer de colon”, concluye.
Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html
El estípite del shiitake puede usarse para alimentar pollos de engorde y aves en general.

El estípite del shiitake puede usarse para alimentar pollos de engorde y aves en general.

1 de Octubre 2012

Investigadores de la UN encontraron propiedades nutricionales, anticancerígenas y antimicrobianas en el estípite del hongo shiitake, que actualmente es desechado por los fungicultores.

“El estípite es lo que la gente ve como el tallo del hongo, que no lo es en realidad porque este no es una planta. Es tremendamente fibroso, pero no se consume. Así que los fungicultores lo tienen que botar y lo dejan descomponer. Y eso trae contaminación ambiental y malos olores, entre otros”, explica la profesora Ivonne Nieto Ramírez, del Departamento de Química de la Facultad de Ciencias de la UN en Bogotá.

El shiitake es un hongo que se está añadiendo a los ingredientes que usan los restaurantes gourmet, y tiene un sabor más fuerte que el del champiñón. Dadas las propiedades de su estípite, los investigadores pensaron en utilizarlo como alimento de pollos de engorde y de aves en general.

La docente indica que la investigación buscó determinar si funcionaba nutricionalmente, si ayudaba a proteger la salud del animal y si contribuía a su desarrollo y crecimiento.

Así, estudiaron su actividad biológica, y encontraron que tiene propiedades antibióticas. Además, concluyeron que se puede introducir como ingrediente en la dieta de pollos con dos grandes ventajas.

La primera es su carácter antibiótico. “Estamos ayudando a los avicultores porque, dado que este alimento tiene compuestos con actividad antibiótica, van a tener que darles menos fármacos a lo largo del tiempo de desarrollo. Y esto hace que el costo de producir el pollo sea menor y la ganancia, mayor”, señala la profesora.

La segunda es su riqueza nutricional. Esta permite que los avicultores reduzcan la cantidad de suplementos de calcio y fósforo que suministran a los animales cuando los alimentan únicamente con concentrado, pues el estípite tiene muchísimo más contenido de estos minerales que cereales como el sorgo, el maíz y la soya, entre otros. Eso también reduce costos.

“Lo que encontramos corresponde a los resultados de la primera fase del estudio. La comprobación de nuestra hipótesis la dará una tesis doctoral que se adelantará en la Facultad de Medicina Veterinaria y de Zootecnia. En esta se evaluará el comportamiento de los pollos cuando estén recibiendo la formulación: si la pueden digerir bien, si efectivamente disminuye el consumo de antibióticos, si se tienen que suplementar menos con calcio y con fósforo, entre otros aspectos”, indica la profesora Nieto Ramírez.

También se debe establecer la cantidad del estípite que debe tener la dieta, “porque, si estamos adicionando mucho antibiótico todos los días, pueden crearse resistencias; entonces, en lugar de hacer algo bueno, estaríamos haciendo algo malo”.

El estudio

La investigación duró dos años y medio y es el resultado de una tesis de grado de la Maestría en Ciencias (línea de Química) desarrollada por la estudiante Janeth Rocío Rojas Luna.

Usando diferentes solventes, se extrajeron los metabolitos, así como los compuestos que salen en algunos de estos, y se estudiaron los que mostraban actividad antimicrobiana.

Estos fueron probados contra las bacterias que generalmente atacan a los pollos y mostraron buena actividad contra estas. Además, encontraron que no atacan a bacterias benéficas para la flora intestinal del animal, lo que la profesora califica como muy bueno.

“Nos dimos cuenta de que es tan bueno que es mucho mejor para los humanos que para los pollos. Una de las conclusiones es que deberíamos pensar más bien en utilizar ese estípite para producir galletas con alto contenido de fibra y bajo de grasa; pues esa fibra tiene actividad anticáncer y estimula el sistema inmune. Ahora que se está regresando a todo lo natural, este producto podría regular la función digestiva y evitar la incidencia del cáncer de colon”, concluye.

Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html

Salvavidas a orquídeas silvestres en extinción.

 
Facebooktwittergoogle_plusmail
El estudio se realizó teniendo en cuenta su gran valor biológico y el sentido de apropiación social que tienen las orquídeas en las comunidades.

El estudio se realizó teniendo en cuenta su gran valor biológico y el sentido de apropiación social que tienen las orquídeas en las comunidades.

1 de Octubre del 2012
Cuatro mil especies de orquídeas convierten al país en el más rico en este recurso. No obstante, es la planta con mayor riesgo de extinción. Por ello, una estrategia regional impulsa su conservación.
El inmenso valor biológico y el sentido de apropiación social que, por su belleza, despiertan las orquídeas en las comunidades, fue motivo suficiente para que Edicson Alfonso Parra, estudiante de la Maestría en Ciencias de la UN en Palmira e investigador del Grupo en Recursos Fitogenéticos, iniciara un trabajo en tres reservas comunitarias del Valle del Cauca, para apostarle a su preservación.
Según el investigador, en Colombia existen alrededor de 4.000 especies de orquídeas silvestres, las cuales representan aproximadamente el 15% del total en el mundo; sin embargo, en términos cuantitativos, es la familia de plantas en mayor peligro de extinción.
A partir de este diagnóstico, el estudiante realizó visitas a diferentes asociaciones comunitarias como Asobolo, la Junta de Protección del Acueducto de la Reserva la Acuarela, la Fundación Dapaviva y la Reserva La Esperanza.
“En las caminatas que realizamos con los líderes comunitarios, los aproximamos a los conocimientos taxonómicos y ecológicos de las familias más representativas de cada localidad. Ello ha incentivado el sentido de territorialidad en la comunidad y su biodiversidad, impulsando la declaración de flores como símbolo emblemático de las reservas”, manifiesta el estudiante.
Estrategias de conservación
Este trabajo entre la academia y los líderes de cada zona, ha permitido la capacitación de la comunidad en técnicas de conservación, propagación y reintroducción de orquídeas a su ambiente. Así, no solo se preserva la biodiversidad de plantas, sino que se generan opciones de ingreso a partir del ecoturismo, engrosando el portafolio de servicios hacia el sector de turistas académicos.
“El componente científico del estudio incluye un monitoreo del microclima de cada localidad, insumo que permitirá caracterizar y cuantificar el cambio climático en los bosques tropicales de niebla, con el fin de determinar los procesos biológicos que pueden ser afectados”, señala Parra. Agrega que este un proyecto piloto para el monitoreo del impacto y la respuesta de estos ecosistemas y sus especies frente a este fenómeno ambiental.
La investigación se enmarca en las estrategias del país para generar y transferir conocimiento científico y tecnológico directamente a la comunidad.
“Como proyecto se apoyará el Plan Plurianual de Inversiones 2011-2014, la Política Nacional de Biodiversidad y el Conpes 3582 para la Protección de la biodiversidad y sus servicios, con el fin de mejorar la toma de decisiones a nivel ambiental, enfocando la protección y restauración de la biodiversidad, así como sus servicios ecosistémicos con información científica actualizada”, dice el investigador de la UN en Palmira.
Impacto social
El proyecto también busca borrar las huellas de violencia que han dejado los diferentes grupos armados, a través de la identidad ecológica y el reconocimiento de los recursos naturales autóctonos.
“Las personas que habitan este territorio han pasado por situaciones críticas del conflicto; por eso, con su participación en el proyecto buscan quitarle a la reserva el estigma de zona de muerte. Hemos generado conciencia sobre las prácticas tradicionales como la tala selectiva y remoción de musgos y líquenes de la montaña, entendiendo que este recurso es también un importante legado para sus pobladores y para la humanidad”, concluye el investigador.
Con este proyecto se contribuye de manera eficiente a una gestión ambiental para el desarrollo sostenible del departamento, así como a incentivar nichos alternativos de mercado como el ecoturismo científico, académico y vivencial.
Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html

1 de Octubre del 2012

Cuatro mil especies de orquídeas convierten al país en el más rico en este recurso. No obstante, es la planta con mayor riesgo de extinción. Por ello, una estrategia regional impulsa su conservación.

El inmenso valor biológico y el sentido de apropiación social que, por su belleza, despiertan las orquídeas en las comunidades, fue motivo suficiente para que Edicson Alfonso Parra, estudiante de la Maestría en Ciencias de la UN en Palmira e investigador del Grupo en Recursos Fitogenéticos, iniciara un trabajo en tres reservas comunitarias del Valle del Cauca, para apostarle a su preservación.

Según el investigador, en Colombia existen alrededor de 4.000 especies de orquídeas silvestres, las cuales representan aproximadamente el 15% del total en el mundo; sin embargo, en términos cuantitativos, es la familia de plantas en mayor peligro de extinción.

A partir de este diagnóstico, el estudiante realizó visitas a diferentes asociaciones comunitarias como Asobolo, la Junta de Protección del Acueducto de la Reserva la Acuarela, la Fundación Dapaviva y la Reserva La Esperanza.

“En las caminatas que realizamos con los líderes comunitarios, los aproximamos a los conocimientos taxonómicos y ecológicos de las familias más representativas de cada localidad. Ello ha incentivado el sentido de territorialidad en la comunidad y su biodiversidad, impulsando la declaración de flores como símbolo emblemático de las reservas”, manifiesta el estudiante.

Estrategias de conservación

Este trabajo entre la academia y los líderes de cada zona, ha permitido la capacitación de la comunidad en técnicas de conservación, propagación y reintroducción de orquídeas a su ambiente. Así, no solo se preserva la biodiversidad de plantas, sino que se generan opciones de ingreso a partir del ecoturismo, engrosando el portafolio de servicios hacia el sector de turistas académicos.

“El componente científico del estudio incluye un monitoreo del microclima de cada localidad, insumo que permitirá caracterizar y cuantificar el cambio climático en los bosques tropicales de niebla, con el fin de determinar los procesos biológicos que pueden ser afectados”, señala Parra. Agrega que este un proyecto piloto para el monitoreo del impacto y la respuesta de estos ecosistemas y sus especies frente a este fenómeno ambiental.

La investigación se enmarca en las estrategias del país para generar y transferir conocimiento científico y tecnológico directamente a la comunidad.

“Como proyecto se apoyará el Plan Plurianual de Inversiones 2011-2014, la Política Nacional de Biodiversidad y el Conpes 3582 para la Protección de la biodiversidad y sus servicios, con el fin de mejorar la toma de decisiones a nivel ambiental, enfocando la protección y restauración de la biodiversidad, así como sus servicios ecosistémicos con información científica actualizada”, dice el investigador de la UN en Palmira.

Impacto social

El proyecto también busca borrar las huellas de violencia que han dejado los diferentes grupos armados, a través de la identidad ecológica y el reconocimiento de los recursos naturales autóctonos.

“Las personas que habitan este territorio han pasado por situaciones críticas del conflicto; por eso, con su participación en el proyecto buscan quitarle a la reserva el estigma de zona de muerte. Hemos generado conciencia sobre las prácticas tradicionales como la tala selectiva y remoción de musgos y líquenes de la montaña, entendiendo que este recurso es también un importante legado para sus pobladores y para la humanidad”, concluye el investigador.

Con este proyecto se contribuye de manera eficiente a una gestión ambiental para el desarrollo sostenible del departamento, así como a incentivar nichos alternativos de mercado como el ecoturismo científico, académico y vivencial.

Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html

Cultivos de caña conservan suelos del Valle del Cauca.

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

Según los investigadores, este tipo de cultivos de cubrimiento denso hace favorables aportes al suelo.
Según los investigadores, este tipo de cultivos de cubrimiento denso hace favorables aportes al suelo.

26 de Septiembre del 2012
Palmira Así lo concluyeron investigadores de la UN en Palmira, que mostraron que, pese a las labores de cosecha en húmedo, sus suelos están libres de compactación y tienen altos niveles de materia orgánica.

De las cerca de 400 mil hectáreas que pertenecen al valle geográfico del río Cauca, la mitad se dedican a la producción de caña de azúcar y otros cultivos. De ahí que el suelo sea un recurso básico que debe ser preservado para sostener la producción de fibras demandadas por una población cada día más creciente.

Según científicos del grupo de investigación en Degradación de Suelos de la UN en Palmira, se presumía que los cultivos de caña estaban deteriorando físicamente los mejores suelos del Valle del Cauca, debido a las labores de cosecha en húmedo. Sin embargo, este tipo de cultivos de cubrimiento denso hace favorables aportes al suelo.

“Estos cultivos aportan toneladas anuales de biomasa que protegen significativamente contra la erosión; demandan labranza únicamente cada ocho años en promedio; reciclan subproductos orgánicos como base fertilizante; rediseñan periódicamente los vagones recolectores; y han sido sostenibles por décadas. De modo que tenderían más a conservar que a degradar los suelos”, dice el profesor Edgar Madero, director del grupo.

El estudio

Con el apoyo económico de la Dirección de Investigación de la sede, se desarrolló, entre 2009 y 2010, un proyecto de investigación que se ejecutó en dos fases.

En la primera, se evaluó detalladamente la compactación in situ de aproximadamente 50.000 hectáreas de las mejores tierras, con más de cien años de uso cañero. Así, se hicieron un total de 144 muestreos detallados de densidad y humedad. La cartografía de los suelos clases I y II se efectuó digitalmente, utilizando la herramienta ArcGis, con base en el mapa de suelos de la parte plana del Valle del Cauca producido por el IGAC en 2004.

En la segunda, según explica el profesor Madero: “se comparó la compactabilidad de muestras de dos suelos del Valle del Cauca, de similar capacidad de uso a la de los suelos de la primera fase, pero con más de 50 años seguidos de uso en cultivos y en bosque secundario”.

Esto se hizo siguiendo una metodología que simula esfuerzos del suelo comparables a los que tiene que hacer en condiciones de intenso tráfico de maquinaria; así como contenidos de alta humedad, para evaluar suelos que no han soportado tráfico de maquinaria en invierno.

La caña favorece los suelos

La primera fase mostró que, durante el tiempo en que se han usado los suelos para cultivos de caña (más de un siglo), se han mantenido los mejores suelos libres de compactación, ricos en materia orgánica (del 4% a 6%) y con características adecuadas de retención de humedad y laborabilidad.

“La segunda halló que otros cultivos y manejos los dejan más susceptibles a la compactación, especialmente en condiciones de alta humedad (0,1 bar), no obstante que presentaban un contenido promedio del 4% de materia orgánica”, dice el profesor Madero.

Para el investigador, como los dos estudios se pueden considerar complementarios e independientes, llama la atención el parecido entre los resultados de compactación en caña de azúcar con los de bosque, lo cual concuerda con lo que se esperaba de los suelos sembrados con este cultivo.

“Igual de relevante fue hallar, en la segunda fase, que el manejo de la caña, y no las características del suelo, fue la responsable de los resultados obtenidos”, concluye.

Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html