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Casi dos millones de colombianos tienen diabetes.

 
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15 de Noviembre del 2012
Entre el 6 y el 7% de adultos en Colombia padece la enfermedad, pero cerca del 50% desconoce que la tiene. Así lo reveló el doctor Roberto Franco, director de la Especialidad de Endocrinología de la UN.
“Es una cifra inmensa”, indica el médico, que también aseguró que es un problema de salud pública en los países occidentales. Por eso, se instauró un Día de la Diabetes, que se conmemora hoy, para tratar de crear conciencia en la población y en los servicios de salud; pues, en la mayoría de los países donde tienen estadísticas serias, puede ser la primera o segunda causa de gasto en el sector salud.
El profesor Franco asevera que el problema de la diabetes es que predispone a muchas dolencias (entre ellas enfermedades coronarias) y que es la primera causa de ceguera en el mundo y la primera causa de amputación no traumática de miembros inferiores.
“Es una enfermedad que deteriora a la persona de una manera muy agresiva y produce discapacidades severas”, asegura.
La diabetes más frecuente es la tipo II, que se adquiere por herencia o por malos hábitos, pues la afección está asociada a la obesidad y al sedentarismo.
La insulina es esencial para metabolizar especialmente los azucares, pero, cuando el cuerpo no la produce o esta no actúa adecuadamente, surge la enfermedad. “La  no acción de la insulina o su déficit hace que el azúcar se empiece a elevar en la sangre y eso tiene un impacto a nivel celular”, precisa.
Para evitar ese trastorno, el médico recomienda promover hábitos saludables, tener un buen peso, hacer ejercicio diaria o semanalmente y consumir alimentos saludables.
Durante los primeros años no se presentan síntomas del padecimiento. Por eso, la propuesta mundial es que se les pida a los pacientes de alto riesgo un examen de azúcar en la sangre para diagnosticar a tiempo la enfermedad.
Las personas mayores de cuarenta años, obesos o con familiares que hayan padecido la dolencia se consideran población con alto riesgo de contraerla; así como quienes han vivido por mucho tiempo en el sector rural y han migrado a las ciudades, pues, al parecer, el cambio de alimentos predispone a la diabetes.
El profesor Franco asegura que Colombia carece de políticas oficiales claras y contundentes para prevenir la enfermedad y que buena parte de la prevención y promoción debería estar en manos de las EPS.
Por último, insiste en la necesidad de adoptar hábitos saludables desde la infancia: “hay que estimular a los niños para que hagan más ejercicio, pues están haciendo menos del 30% del ejercicio que se hacía hace veinte años”.
Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html
La población con alto riesgo de padecer la enfermedad debe hacerse un examen de azúcar en la sangre para diagnosticarla a tiempo.

La población con alto riesgo de padecer la enfermedad debe hacerse un examen de azúcar en la sangre para diagnosticarla a tiempo.

15 de Noviembre del 2012

Entre el 6 y el 7% de adultos en Colombia padece la enfermedad, pero cerca del 50% desconoce que la tiene. Así lo reveló el doctor Roberto Franco, director de la Especialidad de Endocrinología de la UN.

“Es una cifra inmensa”, indica el médico, que también aseguró que es un problema de salud pública en los países occidentales. Por eso, se instauró un Día de la Diabetes, que se conmemora hoy, para tratar de crear conciencia en la población y en los servicios de salud; pues, en la mayoría de los países donde tienen estadísticas serias, puede ser la primera o segunda causa de gasto en el sector salud.

El profesor Franco asevera que el problema de la diabetes es que predispone a muchas dolencias (entre ellas enfermedades coronarias) y que es la primera causa de ceguera en el mundo y la primera causa de amputación no traumática de miembros inferiores.

“Es una enfermedad que deteriora a la persona de una manera muy agresiva y produce discapacidades severas”, asegura.

La diabetes más frecuente es la tipo II, que se adquiere por herencia o por malos hábitos, pues la afección está asociada a la obesidad y al sedentarismo.

La insulina es esencial para metabolizar especialmente los azucares, pero, cuando el cuerpo no la produce o esta no actúa adecuadamente, surge la enfermedad. “La  no acción de la insulina o su déficit hace que el azúcar se empiece a elevar en la sangre y eso tiene un impacto a nivel celular”, precisa.

Para evitar ese trastorno, el médico recomienda promover hábitos saludables, tener un buen peso, hacer ejercicio diaria o semanalmente y consumir alimentos saludables.

Durante los primeros años no se presentan síntomas del padecimiento. Por eso, la propuesta mundial es que se les pida a los pacientes de alto riesgo un examen de azúcar en la sangre para diagnosticar a tiempo la enfermedad.

Las personas mayores de cuarenta años, obesos o con familiares que hayan padecido la dolencia se consideran población con alto riesgo de contraerla; así como quienes han vivido por mucho tiempo en el sector rural y han migrado a las ciudades, pues, al parecer, el cambio de alimentos predispone a la diabetes.

El profesor Franco asegura que Colombia carece de políticas oficiales claras y contundentes para prevenir la enfermedad y que buena parte de la prevención y promoción debería estar en manos de las EPS.

Por último, insiste en la necesidad de adoptar hábitos saludables desde la infancia: “hay que estimular a los niños para que hagan más ejercicio, pues están haciendo menos del 30% del ejercicio que se hacía hace veinte años”.

Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html

¿Inciden estilos de vida en la aparición de la diabetes?

 
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13 de Noviembre del 2012
La diabetes es una enfermedad que ya ha alcanzado grandes dimensiones en México. De ahí que un grupo de científicos del Centro de Ciencias de la Complejidad (C3) de la UNAM, dirigido por Christopher Rhodes Stephens, físico teórico, se haya propuesto contribuir a disminuir su impacto entre la población.
De este modo, puso en marcha un proyecto para evaluar la importancia relativa de los factores genéticos y fisiológicos de la diabetes mellitus tipo 2, frente a las formas de vida de las personas. Con un enfoque de la complejidad, los expertos correlacionarán saberes, información y bases de datos de esa afección, generados por la genética, la fisiología y la epidemiología de estilos de vida, precisamente.
SNP
La parte genética es coordinada por Samuel Canizales, de la Facultad de Química, que junto con sus colaboradores, trabaja en la identificación de los llamados polimorfismos de nucleótido único (Single Nucleotide Polymorphisms, o SNP, por sus siglas en inglés), para la susceptibilidad a la enfermedad.
“Un SNP es un cambio en uno de los cuatro nucleótidos (unidades estructurales del ADN: A: adenina, C: citosina, G: guanina y T: timina) que forman un gen. Si en la secuencia la C se convierte en T, entonces se puede originar un rasgo fenotípico distinto: en vez de tener ojos azules, el individuo los tendrá verdes, por ejemplo”, explicó Stephens, en el marco del Día Mundial de la Diabetes, que se conmemora este 14 de noviembre.
Debido a que ya se sabe que varias enfermedades están correlacionadas con uno o más de estos SNP, Canizales y sus colaboradores tratan de identificar los genes con sus respectivos SNP, para saber cuáles se correlacionan con el desarrollo de la enfermedad.
La parte respectiva es coordinada por Marcia Hiriart, directora del Instituto de Fisiología Celular (IFC). Con su equipo labora en la identificación de los cambios fisiológicos que se producen en tejidos de ratas con una dieta alta en azúcares.
Toda la información que se genere será correlacionada con factores de estilos de vida. Esta última parte es coordinada por Stephens, que trabaja en el análisis de bases de datos obtenidos a partir de encuestas nacionales hechas por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la Secretaría de Salud.
Enredados
¿Por qué bases de datos sobre estilos de vida? Porque, en el caso de la diabetes mellitus tipo 2, la genética no puede explicar por completo su prevalencia o riesgo. Stephens ilustra con el caso de los indios pimas.
“Entre ellos, que viven en Arizona, Estados Unidos, el porcentaje de casos de diabetes es altísimo: 40 por ciento, mientras, entre los que habitan en Chihuahua, México, no es así”.
Genéticamente, ambos grupos son similares; sin embargo, el hecho de que entre ellos haya una susceptibilidad no significa que necesariamente padecerán esta afección. Depende mucho de cómo los estilos de vida interactúan con la genética.
De acuerdo con Stephens, la genética y los estilos de vida están muy enredados, y no es fácil tratar de desenredarlos para entender cómo se afectan entre sí.
“Para la epigenética (estudio de las interacciones entre genes y ambiente que se producen en los organismos), el estado de los genes no está fijado en piedra. El ambiente y el desarrollo (es decir, lo que pasa en mi cuerpo), incluso el estrés, afectan su funcionamiento”, dijo el también investigador del Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) de la UNAM.
Los estilos de vida (qué y cuánto comemos, por ejemplo) impactan también el funcionamiento de los genes. Al respecto, hay que apuntar que, aunque dispongan de mucha comida, las ratas sólo ingieren la que necesitan, a diferencia de los humanos, que lo hacen en mayores cantidades. Precisamente, éste es un hallazgo preliminar del análisis de datos obtenidos a partir de una encuesta de nutrición.
“Hay mitos asociados a esta última y a la diabetes. Lo que uno come es importante, dicen los nutriólogos, pero encontramos que es más importante cuánto se come. Si ingerimos cuatro mil calorías de frutas al día, eventualmente tendrás un grave problema, sucede igual con la comida chatarra. Es mejor comer sanamente, pero es más importante sólo lo necesario”, indicó el universitario.
Respuestas
Al analizar los datos de la encuesta ENCOPREVENIMSS, la herramienta conocida como minería de datos, que siempre arroja sorpresas, le ha permitido suponer al científico de la UNAM que la pregunta ¿sabes qué es el sexo seguro?, tiene relevancia para inferir si una persona está en riesgo de padecer diabetes.
“Saber qué es el sexo seguro se relaciona con el grado de conocimiento general sobre la salud, y si uno lo ignora, probablemente tiene un estilo de vida poco saludable. Éste sería un factor de riesgo, no un factor directo asociado a diabetes”.
Stephens consideró que es necesario hacer más análisis, encuestas, plantear hipótesis y descubrir, como detectives, si hay otros factores asociados que se puedan aprovechar para tener un mayor conocimiento sobre la salud.
“Cada intervención tendría su propio ambiente adecuado. Por decir algo, se podría desarrollar un sistema inteligente de software para clínicas del IMSS, que permitiera a los médicos tener el perfil de los pacientes y ver el grado de riesgo de padecer diabetes mellitus tipo 2. Sería un apoyo no sólo para el personal, sino también para las autoridades, que así podrían tomar medidas para el diseño de campañas de educación”, comentó.
No obstante, es indudable que reducir el impacto de la enfermedad en la población, y en los sistemas de salud, requiere recursos, y no hay suficientes. Cualquier medida que se proponga para mitigar este problema de salud pública tiene que ser económica, política y éticamente factible.
Para erradicar el padecimiento no se puede obligar a la gente a consumir menos de mil calorías, ni a que haga dos horas de ejercicio al día, y a diferencia de lo que ocurre si los maltratan, tampoco se puede demandar a los padres por alimentar mal a sus hijos.
¿Qué hacer ante este reto ético? Por lo pronto, un grupo de humanistas expertos en el tema, encabezados por Aracely Berny, de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL), ya se encarga de estudiarlo y analizarlo.
“Respuestas a ésta y otras interrogantes relacionadas con el problema de la diabetes es lo que buscamos en este proyecto interdisciplinario de la Universidad Nacional. Ya contamos con el apoyo de la Fundación IMSS y estamos a la espera de contar con el del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y de la Secretaría de Salud”, finalizó Stephens.
Día Mundial de la Diabetes
Para generar conciencia del problema que implica, y la forma de evitarlo, se instauró el Día Mundial de la Diabetes, a iniciativa de la Federación Internacional de la Diabetes y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se conmemora el nacimiento de Frederick Grant Banting, quien junto con Charles Best, de la Universidad de Toronto, Canadá, descubrió la insulina, en 1922, hormona que permite tratar a los enfermos.
Según estimaciones de la OMS, en el orbe existen 346 millones de personas con esta afección y, de no intervenir, para 2030 la cifra se habrá duplicado. Casi el 80 por ciento de los decesos vinculados se producen en países de ingresos bajos o medios.
Boletín UNAM-DGCS-692
Ciudad Universitaria
La diabetes es una enfermedad que ya ha alcanzado grandes dimensiones en México. De ahí que un grupo de científicos del Centro de Ciencias de la Complejidad de la UNAM, se haya propuesto contribuir a disminuir su impacto entre la población.

La diabetes es una enfermedad que ya ha alcanzado grandes dimensiones en México.

13 de Noviembre del 2012

La diabetes es una enfermedad que ya ha alcanzado grandes dimensiones en México. De ahí que un grupo de científicos del Centro de Ciencias de la Complejidad (C3) de la UNAM, dirigido por Christopher Rhodes Stephens, físico teórico, se haya propuesto contribuir a disminuir su impacto entre la población.

De este modo, puso en marcha un proyecto para evaluar la importancia relativa de los factores genéticos y fisiológicos de la diabetes mellitus tipo 2, frente a las formas de vida de las personas. Con un enfoque de la complejidad, los expertos correlacionarán saberes, información y bases de datos de esa afección, generados por la genética, la fisiología y la epidemiología de estilos de vida, precisamente.


SNP

La parte genética es coordinada por Samuel Canizales, de la Facultad de Química, que junto con sus colaboradores, trabaja en la identificación de los llamados polimorfismos de nucleótido único (Single Nucleotide Polymorphisms, o SNP, por sus siglas en inglés), para la susceptibilidad a la enfermedad.

“Un SNP es un cambio en uno de los cuatro nucleótidos (unidades estructurales del ADN: A: adenina, C: citosina, G: guanina y T: timina) que forman un gen. Si en la secuencia la C se convierte en T, entonces se puede originar un rasgo fenotípico distinto: en vez de tener ojos azules, el individuo los tendrá verdes, por ejemplo”, explicó Stephens, en el marco del Día Mundial de la Diabetes, que se conmemora este 14 de noviembre.

Debido a que ya se sabe que varias enfermedades están correlacionadas con uno o más de estos SNP, Canizales y sus colaboradores tratan de identificar los genes con sus respectivos SNP, para saber cuáles se correlacionan con el desarrollo de la enfermedad.

La parte respectiva es coordinada por Marcia Hiriart, directora del Instituto de Fisiología Celular (IFC). Con su equipo labora en la identificación de los cambios fisiológicos que se producen en tejidos de ratas con una dieta alta en azúcares.

Toda la información que se genere será correlacionada con factores de estilos de vida. Esta última parte es coordinada por Stephens, que trabaja en el análisis de bases de datos obtenidos a partir de encuestas nacionales hechas por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la Secretaría de Salud.


Enredados

¿Por qué bases de datos sobre estilos de vida? Porque, en el caso de la diabetes mellitus tipo 2, la genética no puede explicar por completo su prevalencia o riesgo. Stephens ilustra con el caso de los indios pimas.

“Entre ellos, que viven en Arizona, Estados Unidos, el porcentaje de casos de diabetes es altísimo: 40 por ciento, mientras, entre los que habitan en Chihuahua, México, no es así”.

Genéticamente, ambos grupos son similares; sin embargo, el hecho de que entre ellos haya una susceptibilidad no significa que necesariamente padecerán esta afección. Depende mucho de cómo los estilos de vida interactúan con la genética.

De acuerdo con Stephens, la genética y los estilos de vida están muy enredados, y no es fácil tratar de desenredarlos para entender cómo se afectan entre sí.

“Para la epigenética (estudio de las interacciones entre genes y ambiente que se producen en los organismos), el estado de los genes no está fijado en piedra. El ambiente y el desarrollo (es decir, lo que pasa en mi cuerpo), incluso el estrés, afectan su funcionamiento”, dijo el también investigador del Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) de la UNAM.

Los estilos de vida (qué y cuánto comemos, por ejemplo) impactan también el funcionamiento de los genes. Al respecto, hay que apuntar que, aunque dispongan de mucha comida, las ratas sólo ingieren la que necesitan, a diferencia de los humanos, que lo hacen en mayores cantidades. Precisamente, éste es un hallazgo preliminar del análisis de datos obtenidos a partir de una encuesta de nutrición.

“Hay mitos asociados a esta última y a la diabetes. Lo que uno come es importante, dicen los nutriólogos, pero encontramos que es más importante cuánto se come. Si ingerimos cuatro mil calorías de frutas al día, eventualmente tendrás un grave problema, sucede igual con la comida chatarra. Es mejor comer sanamente, pero es más importante sólo lo necesario”, indicó el universitario.


Respuestas

Al analizar los datos de la encuesta ENCOPREVENIMSS, la herramienta conocida como minería de datos, que siempre arroja sorpresas, le ha permitido suponer al científico de la UNAM que la pregunta ¿sabes qué es el sexo seguro?, tiene relevancia para inferir si una persona está en riesgo de padecer diabetes.

“Saber qué es el sexo seguro se relaciona con el grado de conocimiento general sobre la salud, y si uno lo ignora, probablemente tiene un estilo de vida poco saludable. Éste sería un factor de riesgo, no un factor directo asociado a diabetes”.

Stephens consideró que es necesario hacer más análisis, encuestas, plantear hipótesis y descubrir, como detectives, si hay otros factores asociados que se puedan aprovechar para tener un mayor conocimiento sobre la salud.

“Cada intervención tendría su propio ambiente adecuado. Por decir algo, se podría desarrollar un sistema inteligente de software para clínicas del IMSS, que permitiera a los médicos tener el perfil de los pacientes y ver el grado de riesgo de padecer diabetes mellitus tipo 2. Sería un apoyo no sólo para el personal, sino también para las autoridades, que así podrían tomar medidas para el diseño de campañas de educación”, comentó.

No obstante, es indudable que reducir el impacto de la enfermedad en la población, y en los sistemas de salud, requiere recursos, y no hay suficientes. Cualquier medida que se proponga para mitigar este problema de salud pública tiene que ser económica, política y éticamente factible.

Para erradicar el padecimiento no se puede obligar a la gente a consumir menos de mil calorías, ni a que haga dos horas de ejercicio al día, y a diferencia de lo que ocurre si los maltratan, tampoco se puede demandar a los padres por alimentar mal a sus hijos.

¿Qué hacer ante este reto ético? Por lo pronto, un grupo de humanistas expertos en el tema, encabezados por Aracely Berny, de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL), ya se encarga de estudiarlo y analizarlo.

“Respuestas a ésta y otras interrogantes relacionadas con el problema de la diabetes es lo que buscamos en este proyecto interdisciplinario de la Universidad Nacional. Ya contamos con el apoyo de la Fundación IMSS y estamos a la espera de contar con el del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y de la Secretaría de Salud”, finalizó Stephens.


Día Mundial de la Diabetes

Para generar conciencia del problema que implica, y la forma de evitarlo, se instauró el Día Mundial de la Diabetes, a iniciativa de la Federación Internacional de la Diabetes y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se conmemora el nacimiento de Frederick Grant Banting, quien junto con Charles Best, de la Universidad de Toronto, Canadá, descubrió la insulina, en 1922, hormona que permite tratar a los enfermos.

Según estimaciones de la OMS, en el orbe existen 346 millones de personas con esta afección y, de no intervenir, para 2030 la cifra se habrá duplicado. Casi el 80 por ciento de los decesos vinculados se producen en países de ingresos bajos o medios.

Boletín UNAM-DGCS-692

Ciudad Universitaria

UN aporta a estudios internacionales contra el cáncer.

 
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23 de Octubre del 2012
En alianza con investigadores internacionales, la UN participa en el desarrollo de un tratamiento para combatir el cáncer. Buscan mayor efectividad y reducir los efectos adversos de la quimioterapia.
Mediante una droga anticancerígena que se adhiere a nanopartículas, este procedimiento pretende atacar la enfermedad bajo la modalidad tres en uno, donde un mismo elemento genera varias formas de eliminar el cáncer.
“Para ello, tomamos la superficie de una nanopartícula y le pegamos un  anticuerpo que se adhiere a la membrana plasmática en unos espacios específicos; se evita la alimentación de la célula haciendo que en primera instancia esta se debilite y muera de hambre porque no puede crecer”, indicó Manuel Francisco Meléndrez, investigador de la Universidad de Concepción en Chile y uno de los gestores del proyecto.
Por otra parte, el anticuerpo evita el replicamiento molecular de la célula, y dado su debilitamiento a causa del hambre la acción del anticancerígeno hace que muera más rápido, por lo cual las dosis de quimioterapia requeridas actualmente van a disminuir, así como sus efectos secundarios porque es un proceso local.
“En tercer lugar, la célula es atacada aplicando calor a la nanopartícula;   si está débil e intoxicada y, adicionalmente, es sometida a altas temperaturas, entonces la afección se va a morir más rápido”, argumentó el investigador.
Además de estas tres formas de combatir las células cancerígenas, el proyecto ha concebido otra manera de atacar la enfermedad mediante una nanopartícula magnética de ferrita que se recubre con oro, y sobre esta capa se depositan las drogas; estas se inyectan en el lugar donde está el cáncer y mediante un imán se hace tratamiento local porque, gracias a la ferrita, la partícula magnética puede ser direccionada por los médicos.
Por su complejidad, distintas universidades y científicos del mundo se enfocan en un aspecto específico de este tratamiento. El trabajo de la UN se concentra en verificar si, efectivamente, las moléculas de las drogas se han adherido de manera adecuada a la superficie de la nanopartícula, pues según el ingeniero Meléndrez, la Sede Manizales cuenta con uno de los mejores equipos de espectroscopia Raman del país que permiten este tipo de estudio.
Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html
El tratamiento funciona mediante una droga anticancerígena que se adhiere a nanopartículas.

El tratamiento funciona mediante una droga anticancerígena que se adhiere a nanopartículas.

23 de Octubre del 2012

En alianza con investigadores internacionales, la UN participa en el desarrollo de un tratamiento para combatir el cáncer. Buscan mayor efectividad y reducir los efectos adversos de la quimioterapia.

Mediante una droga anticancerígena que se adhiere a nanopartículas, este procedimiento pretende atacar la enfermedad bajo la modalidad tres en uno, donde un mismo elemento genera varias formas de eliminar el cáncer.

“Para ello, tomamos la superficie de una nanopartícula y le pegamos un  anticuerpo que se adhiere a la membrana plasmática en unos espacios específicos; se evita la alimentación de la célula haciendo que en primera instancia esta se debilite y muera de hambre porque no puede crecer”, indicó Manuel Francisco Meléndrez, investigador de la Universidad de Concepción en Chile y uno de los gestores del proyecto.

Por otra parte, el anticuerpo evita el replicamiento molecular de la célula, y dado su debilitamiento a causa del hambre la acción del anticancerígeno hace que muera más rápido, por lo cual las dosis de quimioterapia requeridas actualmente van a disminuir, así como sus efectos secundarios porque es un proceso local.

“En tercer lugar, la célula es atacada aplicando calor a la nanopartícula;   si está débil e intoxicada y, adicionalmente, es sometida a altas temperaturas, entonces la afección se va a morir más rápido”, argumentó el investigador.

Además de estas tres formas de combatir las células cancerígenas, el proyecto ha concebido otra manera de atacar la enfermedad mediante una nanopartícula magnética de ferrita que se recubre con oro, y sobre esta capa se depositan las drogas; estas se inyectan en el lugar donde está el cáncer y mediante un imán se hace tratamiento local porque, gracias a la ferrita, la partícula magnética puede ser direccionada por los médicos.

Por su complejidad, distintas universidades y científicos del mundo se enfocan en un aspecto específico de este tratamiento. El trabajo de la UN se concentra en verificar si, efectivamente, las moléculas de las drogas se han adherido de manera adecuada a la superficie de la nanopartícula, pues según el ingeniero Meléndrez, la Sede Manizales cuenta con uno de los mejores equipos de espectroscopia Raman del país que permiten este tipo de estudio.

Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html

Desconocido, el número de casos de virus del nilo en México.

 
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18 de Octubre del 2012
Aunque el brote de Virus del Oeste del Nilo (VON) en Estados Unidos cursa por una etapa al alza, en el continente está demostrada su presencia desde hace 13 años, y a partir 2003, se han documentado en México los primeros casos en humanos, explicó Raúl Romero Cabello, integrante del Departamento de Microbiología y Parasitología de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM.
Sin embargo, puntualizó, no hay razón para alarmarse hasta conocer la verdadera situación. Lo importante es tomar medidas preventivas contra enfermedades transmitidas por mosquitos: mantener cubiertos los depósitos de agua y evitar charcos alrededor de las casas para impedir la multiplicación de los insectos; colocar mosquiteros en puertas y ventanas, y usar repelentes, entre otras.
“Desconocemos cuántos casos podrían existir en México. Si no se tienen recursos para hacer un diagnóstico adecuado, no podremos establecer un parámetro que nos indique su presencia. La enfermedad que ocasiona podría confundirse con dengue, padecimiento de gran prevalencia en el país”.
Debido a la proximidad espacial y temporal de las infecciones de aves y humanos, los epidemiólogos han concluido que la transmisión sigue un ciclo enzoótico. Las aves, en particular las migratorias, actúan como reservorio y contagian a los mosquitos que, a su vez, propagan el microorganismo a los vertebrados.
El VON es un miembro de la familia Flaviviridae (género Flavivirus), a la que también pertenecen otros virus transferidos por mosquitos, como el dengue y la fiebre amarilla, o algunas hepatitis, detalló el académico.
El del Nilo mide entre 40 y 50 nanómetros, por lo general provoca síntomas leves como fiebre, dolor de cabeza, náuseas, vómito y erupciones cutáneas, pero uno de cada 100 casos se torna grave y potencialmente mortal; entonces, puede afectar el sistema nervioso central (SNC) y generar meningitis o encefalitis virales.
“Las manifestaciones serán propias de la magnitud del daño en el SNC, puede haber desde cefalea intensa y vómito, hasta trastornos de la conducta, o pérdida de la fuerza en alguna región del cuerpo, problemas respiratorios, coma, parálisis y hasta la muerte”.
Los primeros casos se diagnosticaron en 1937, en el distrito West Nile, Uganda; de ahí se diseminó en forma importante por África, Medio Oriente y Asia. A fines del siglo pasado, en 1999, se identificaron y documentaron en EU. En México, uno de los estados donde mejor se ha estudiado y detectado es Yucatán.
Se estima que existen unas 60 especies diferentes de mosquitos que transmiten el VON, entre ellas las más representativas son Culex, Aedes y Anopheles que, además, podrían transmitir otros microorganismos. Por ejemplo, Aedes es responsable del virus del dengue, y Anopheles del protozoario plasmodium, que ocasiona el paludismo.
Sin embargo, acotó, el problema radica en la dificultad de identificación, pues de acuerdo con la severidad del caso, la sintomatología podría ser semejante a la que se manifiesta en el dengue.
Si se pretende hacer el diagnóstico de un caso en el que se sospecha la presencia del virus del Nilo, se deben cazar los mosquitos en el área donde se registra el padecimiento, y analizar los fluidos, en los que puede demostrarse la presencia de aquél. Otra forma, es a partir del suero de la sangre de los infectados.
“Al suero se le pueden hacer estudios inmunológicos o serológicos para determinar la presencia de antígenos del virus. Hoy los exámenes moleculares de ácido nucleico son mucho más contundentes; por ejemplo, la reacción de la polimerasa en cadena o en tiempo real, y las secuenciaciones de ácido nucleico por pruebas en tiempo real”.
Otra opción sería aislar el microorganismo, sea de los fluidos de los mosquitos o del tejido de los huéspedes mamíferos –humano, aves o caballos–, y colocarlo en cultivos para inducir su crecimiento y estar en posibilidad de identificarlo, concluyó.
Boletín UNAM-DGCS-640
Ciudad Universitaria.
Su brote en Estados Unidos vive una etapa al alza: en América su presencia está demostrada desde hace 13 años, y a partir de 2003, en México.

Su brote en Estados Unidos vive una etapa al alza: en América su presencia está demostrada desde hace 13 años, y a partir de 2003, en México.

18 de Octubre del 2012

Aunque el brote de Virus del Oeste del Nilo (VON) en Estados Unidos cursa por una etapa al alza, en el continente está demostrada su presencia desde hace 13 años, y a partir 2003, se han documentado en México los primeros casos en humanos, explicó Raúl Romero Cabello, integrante del Departamento de Microbiología y Parasitología de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM.

Sin embargo, puntualizó, no hay razón para alarmarse hasta conocer la verdadera situación. Lo importante es tomar medidas preventivas contra enfermedades transmitidas por mosquitos: mantener cubiertos los depósitos de agua y evitar charcos alrededor de las casas para impedir la multiplicación de los insectos; colocar mosquiteros en puertas y ventanas, y usar repelentes, entre otras.

“Desconocemos cuántos casos podrían existir en México. Si no se tienen recursos para hacer un diagnóstico adecuado, no podremos establecer un parámetro que nos indique su presencia. La enfermedad que ocasiona podría confundirse con dengue, padecimiento de gran prevalencia en el país”.

Debido a la proximidad espacial y temporal de las infecciones de aves y humanos, los epidemiólogos han concluido que la transmisión sigue un ciclo enzoótico. Las aves, en particular las migratorias, actúan como reservorio y contagian a los mosquitos que, a su vez, propagan el microorganismo a los vertebrados.

El VON es un miembro de la familia Flaviviridae (género Flavivirus), a la que también pertenecen otros virus transferidos por mosquitos, como el dengue y la fiebre amarilla, o algunas hepatitis, detalló el académico.

El del Nilo mide entre 40 y 50 nanómetros, por lo general provoca síntomas leves como fiebre, dolor de cabeza, náuseas, vómito y erupciones cutáneas, pero uno de cada 100 casos se torna grave y potencialmente mortal; entonces, puede afectar el sistema nervioso central (SNC) y generar meningitis o encefalitis virales.

“Las manifestaciones serán propias de la magnitud del daño en el SNC, puede haber desde cefalea intensa y vómito, hasta trastornos de la conducta, o pérdida de la fuerza en alguna región del cuerpo, problemas respiratorios, coma, parálisis y hasta la muerte”.

Los primeros casos se diagnosticaron en 1937, en el distrito West Nile, Uganda; de ahí se diseminó en forma importante por África, Medio Oriente y Asia. A fines del siglo pasado, en 1999, se identificaron y documentaron en EU. En México, uno de los estados donde mejor se ha estudiado y detectado es Yucatán.

Se estima que existen unas 60 especies diferentes de mosquitos que transmiten el VON, entre ellas las más representativas son Culex, Aedes y Anopheles que, además, podrían transmitir otros microorganismos. Por ejemplo, Aedes es responsable del virus del dengue, y Anopheles del protozoario plasmodium, que ocasiona el paludismo.

Sin embargo, acotó, el problema radica en la dificultad de identificación, pues de acuerdo con la severidad del caso, la sintomatología podría ser semejante a la que se manifiesta en el dengue.

Si se pretende hacer el diagnóstico de un caso en el que se sospecha la presencia del virus del Nilo, se deben cazar los mosquitos en el área donde se registra el padecimiento, y analizar los fluidos, en los que puede demostrarse la presencia de aquél. Otra forma, es a partir del suero de la sangre de los infectados.

“Al suero se le pueden hacer estudios inmunológicos o serológicos para determinar la presencia de antígenos del virus. Hoy los exámenes moleculares de ácido nucleico son mucho más contundentes; por ejemplo, la reacción de la polimerasa en cadena o en tiempo real, y las secuenciaciones de ácido nucleico por pruebas en tiempo real”.

Otra opción sería aislar el microorganismo, sea de los fluidos de los mosquitos o del tejido de los huéspedes mamíferos –humano, aves o caballos–, y colocarlo en cultivos para inducir su crecimiento y estar en posibilidad de identificarlo, concluyó.

Boletín UNAM-DGCS-640

Ciudad Universitaria.

Buscan soluciones para controlar enfermedad de Chagas.

 
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2 de Octubre del 2012
Investigadores de la UN en Medellín avanzan en estudio que busca descubrir fórmula para controlar la enfermedad de Chagas que afecta a los seres humanos.
De acuerdo con Adriana Vargas, estudiante de la Maestría en Biotecnología de la Facultad de Ciencias, el trabajo se basa en el estudio de la microbiota (conjunto de bacterias) del intestino de los insectos triatominos (chinches), que son los vectores de dicha enfermedad, puesto que dentro de su cuerpo trasportan el parásito que la produce.
“La idea es observar cómo esa microbiota que el organismo produce ataca al parásito para controlar su población. Creemos que estas producen algunas sustancias en respuesta al sistema inmunológico del animal. Por eso, queremos encontrar qué es lo que modulan para poder aplicarlo a alguna técnica de control de la enfermedad en seres humanos”, explicó.
La enfermedad de Chagas se transmite a través de las heces fecales depositadas en la sangre después de la picadura del insecto. “El parásito entra al torrente sanguíneo, destruye el hígado, puede destruir el sistema gástrico, dar infecciones en los ojos y afectar el corazón”, señaló Vargas.
Además, precisó que, “es una enfermedad que puede ser mortal porque anualmente mueren por su causa aproximadamente 25 mil personas según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Además, se prevé que hay más de 100 mil personas infectadas y en riesgo de contagiarse”.
Esta enfermedad es tropical, el parásito se distribuye en la misma región que el insecto que lo transporta y va desde Brasil hasta México. Se halla principalmente en los hogares o cerca de ellos porque allí encuentran alimento en animales domésticos y en seres humanos.
Según la investigadora, el mal de Chagas tiene una particularidad y es que no se manifiesta inmediatamente, sino que dura mucho tiempo sin presentar síntomas y, cuando se detecta, casi siempre es demasiado tarde. Es por eso que este trabajo pretende encontrar alguna sustancia que pueda controlar el parásito.
La investigación es financiada por la Universidad de Brasilia y hasta el momento se han hecho las disecciones y extracciones del ADN de los insectos de Brasil (de origen de laboratorio) y Colombia (de origen silvestre) para hacer una comparación de las microbiotas de los dos organismos; esto, dado que se ha reportado en la bibliografía que hay diferencias en la microbiota porque el tipo de alimento que se le da en el laboratorio es diferente al que consumen en su hábitat natural.
“Si llegáramos a encontrar una sustancia que producida a gran escala pudiera tomarse como fármaco para controlar las poblaciones de parásitos en los seres humanos, y sería un descubrimiento muy importante para la sociedad”, concluyó Vargas.
Exitosa participación en Rueda de Negocios Tecnnova
Este proyecto fue uno de los presentados en la octava versión de la Rueda de Negocios de Innovación Tecnológica (Tecnnova), que contó con la participación de 21 grupos de investigación de la UN provenientes de las Sedes Bogotá, Manizales y Medellín.
“Con la presencia de la Universidad Nacional en este espacio se evidenció la notoriedad de la Institución en el número de grupos de investigación, la calidad de las investigaciones y el aumento del relacionamiento con los sectores empresariales y oficiales”, expresó  Alexander Correa Espinal, director de la Dirección de Extensión Universitaria de la UN en Medellín.
Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html
Investigadores de la UN en Medellín buscan soluciones para controlar enfermedad de Chagas.

Investigadores de la UN en Medellín buscan soluciones para controlar enfermedad de Chagas.

2 de Octubre del 2012

Investigadores de la UN en Medellín avanzan en estudio que busca descubrir fórmula para controlar la enfermedad de Chagas que afecta a los seres humanos.

De acuerdo con Adriana Vargas, estudiante de la Maestría en Biotecnología de la Facultad de Ciencias, el trabajo se basa en el estudio de la microbiota (conjunto de bacterias) del intestino de los insectos triatominos (chinches), que son los vectores de dicha enfermedad, puesto que dentro de su cuerpo trasportan el parásito que la produce.

“La idea es observar cómo esa microbiota que el organismo produce ataca al parásito para controlar su población. Creemos que estas producen algunas sustancias en respuesta al sistema inmunológico del animal. Por eso, queremos encontrar qué es lo que modulan para poder aplicarlo a alguna técnica de control de la enfermedad en seres humanos”, explicó.

La enfermedad de Chagas se transmite a través de las heces fecales depositadas en la sangre después de la picadura del insecto. “El parásito entra al torrente sanguíneo, destruye el hígado, puede destruir el sistema gástrico, dar infecciones en los ojos y afectar el corazón”, señaló Vargas.

Además, precisó que, “es una enfermedad que puede ser mortal porque anualmente mueren por su causa aproximadamente 25 mil personas según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Además, se prevé que hay más de 100 mil personas infectadas y en riesgo de contagiarse”.

Esta enfermedad es tropical, el parásito se distribuye en la misma región que el insecto que lo transporta y va desde Brasil hasta México. Se halla principalmente en los hogares o cerca de ellos porque allí encuentran alimento en animales domésticos y en seres humanos.

Según la investigadora, el mal de Chagas tiene una particularidad y es que no se manifiesta inmediatamente, sino que dura mucho tiempo sin presentar síntomas y, cuando se detecta, casi siempre es demasiado tarde. Es por eso que este trabajo pretende encontrar alguna sustancia que pueda controlar el parásito.

La investigación es financiada por la Universidad de Brasilia y hasta el momento se han hecho las disecciones y extracciones del ADN de los insectos de Brasil (de origen de laboratorio) y Colombia (de origen silvestre) para hacer una comparación de las microbiotas de los dos organismos; esto, dado que se ha reportado en la bibliografía que hay diferencias en la microbiota porque el tipo de alimento que se le da en el laboratorio es diferente al que consumen en su hábitat natural.

“Si llegáramos a encontrar una sustancia que producida a gran escala pudiera tomarse como fármaco para controlar las poblaciones de parásitos en los seres humanos, y sería un descubrimiento muy importante para la sociedad”, concluyó Vargas.


Exitosa participación en Rueda de Negocios Tecnnova

Este proyecto fue uno de los presentados en la octava versión de la Rueda de Negocios de Innovación Tecnológica (Tecnnova), que contó con la participación de 21 grupos de investigación de la UN provenientes de las Sedes Bogotá, Manizales y Medellín.

“Con la presencia de la Universidad Nacional en este espacio se evidenció la notoriedad de la Institución en el número de grupos de investigación, la calidad de las investigaciones y el aumento del relacionamiento con los sectores empresariales y oficiales”, expresó  Alexander Correa Espinal, director de la Dirección de Extensión Universitaria de la UN en Medellín.

Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html