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Estado pone en jaque a la investigación científica.

 
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En el mundo se han identificado dos millones de especies como parte del patrimonio de biodiversidad.
En el mundo se han identificado dos millones de especies como parte del patrimonio de biodiversidad.

10 de Octubre del 2012

La reforma al Código de Recursos Naturales, vigente desde 1974, genera fuertes críticas en el ámbito científico nacional.

La Cámara de Representantes inicia el trámite legal requerido para la modificación del Código de Recursos Naturales, decretado por la ley 2811 de 1974, principal herramienta normativa y de orientación de la gestión ambiental en Colombia.

El texto del proyecto de ley propone la conformación de un código agrario, minero, ambiental y de los recursos naturales para Colombia; planteamiento que, para la comunidad científica, llevaría al país a un desbalance ambiental.

Gonzalo Andrade, profesor asociado de la UN y miembro de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (Accefyn), señala que la propuesta es un desacierto para la preservación del medioambiente.

“Hablan de la necesidad de hacer un articulado que reúna el tema minero con el agrícola y el de recursos naturales, cuando el tema minero ni siquiera debería existir en Colombia; en el código vigente no se contempla, y es de conocimiento público que la minería está destruyendo la biodiversidad del país”, dice.

La reforma al código vigente, conformado por 340 artículos, contempla incluir 1.930 más. “Es sorprendente que el proyecto de ley convierta el documento en 2.278 artículos, en los que la investigación científica no obtiene los cambios requeridos con urgencia”, añade el profesor.

El 22 de agosto de este año, la comunidad científica y las instituciones que realizan investigación sobre biodiversidad en el país comunicaron al presidente Juan Manuel Santos, a través de una carta respaldada por más de mil firmas, su preocupación ante las trabas que el Estado pone a su labor.

“El Gobierno, nuestro parlamento, no ha querido entender la problemática en la que estamos metidos los investigadores que queremos  hacer proyectos de investigación con fines científicos sobre la biodiversidad en Colombia, pues debemos superar las dificultades de trámite para solicitar un permiso de investigación, una licencia o un contrato de acceso a recursos genéticos, que el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS) se demora en otorgar 3,5 años”, asegura Andrade. Entre 1997 y 2011, este Ministerio ha otorgado únicamente 46 contratos de acceso a recursos genéticos.

Un análisis realizado por la Universidad Nacional de Colombia diagnostica que 565 proyectos de grupos colombianos categorizados ante Colciencias y que hacen investigación en biodiversidad  requieren el permiso del MADS; y los más de tres años que se tarda el Ministerio en concederlos, dificultan los procesos e incluso violan la Constitución Política de Colombia, que contempla la enseñanza y la investigación como derechos fundamentales, “derechos que no se respetan porque debemos solicitar un permiso, pagar por él, y esperar  tres años para obtenerlo”, puntualizó Andrade.

Según el investigador, las modificaciones al Código de Recursos Naturales, no favorecen la investigación científica y están lejos de solucionar los problemas.

Un grupo de investigación en Colombia debe pagar entre un salario mínimo legal y doce millones de pesos (adicionales al valor del estudio) para solicitar el permiso requerido. “La Agencia Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) sacó una resolución, la 0260, en donde a partir de diciembre de 2012 debemos pagar por la evaluación y seguimiento de la solicitud que haga el investigador”.

Puntos a discutir

El investigador Gonzalo Andrade reconoce la necesidad de intervenir el texto del Código de Recursos Naturales, y le pide al Estado que intervenga en tres aspectos específicos: “actualizar el lenguaje; discutir el tema de la no obtención de licencias mineras o títulos mineros en las zonas estratégicas de Conservación en Colombia; y el tema de los permisos para la autorización de investigaciones con fines científicos no comerciales”.

Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html

Espintrónica, tecnología del Futuro.

 
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Con el conocimiento generado, en menos de dos décadas tendremos al alcance dispositivos electrónicos más veloces, con transistores más pequeños, y más eficientes, adelantó en la UNAM, Albert Fert, Premio Nobel de Física 2007.
Con el conocimiento generado, en menos de dos décadas tendremos al alcance dispositivos electrónicos más veloces, con transistores más pequeños, y más eficientes, adelantó en la UNAM, Albert Fert, Premio Nobel de Física 2007.

11 de Septiembre del 2012

El descubrimiento de la magnetorresistencia gigante (GMR, por sus siglas en inglés) significó beneficiarse de la grabación magnética, útil para guardar la mayor cantidad de información posible en el menor espacio, en la fabricación de discos duros y aparatos electrónicos más pequeños y con mayor capacidad de almacenamiento. Por el hallazgo, Albert Fert recibió el Premio Nobel de Física 2007.

Actualmente, el científico supera esta innovación, al realizar líneas de investigación en espintrónica, nuevo campo de la física, utilizado en el desarrollo de nuevas tecnologías, basado en la manipulación del spin, o el giro de los electrones a nivel cuántico. En menos de dos décadas, con el conocimiento generado, tendremos a nuestro alcance dispositivos electrónicos más veloces, con transistores más pequeños, y más eficientes en su consumo de energía, adelantó Fert en la UNAM.

El descubrimiento del GMR sólo representa una etapa en un proceso muy largo. La física posibilitó su descubrimiento, gracias a la reunión de ideas de otros expertos y al desarrollo de diversas tecnologías, destacó en la conferencia Espintrónica: electrones, espines, computadoras, teléfonos y tecnologías del futuro.

En el auditorio Alberto Barajas Celis, de la Facultad de Ciencias (FC), subrayó que una de sus aplicaciones más importantes es en la fabricación de discos duros, para detectar mayor número de bits -la unidad más pequeña de información que utiliza una computadora- en superficies cada vez más pequeñas.

Esto permitió almacenar grandes cantidades de información en dispositivos del tamaño de una moneda. Actualmente, la innovación es utilizada en teléfonos móviles y reproductores de música, capaces de guardar miles de canciones e imágenes.

En medicina, los avances son empleados en análisis moleculares necesarios para el tratamiento temprano de cáncer. Gracias a la sensibilidad del escáner basado en GMR, se detecta el campo magnético de anticuerpos y moléculas en sangre, implicados en el padecimiento, precisó.

El futuro

Ante decenas de estudiantes, el físico francés describió las indagaciones que exploran las características cuánticas del electrón en el uso de memorias portátiles y sus aplicaciones en telecomunicaciones. Además, con este desarrollo el consumo de energía podrá reducirse en equipos y servidores.

Una nueva generación de memorias RAM –componente que permite el funcionamiento de las computadoras- posibilitaría la reducción en el uso de electricidad en un 40 por ciento, estimó.

En telefonía móvil, será posible crear ondas de transmisión con menor energía y con mayor espectro electromagnético. La memoria RAM podrá utilizarse sin necesidad de corriente eléctrica, principal obstáculo en la actualidad. Esta tecnología ya es usada en aviones Airbus y Boeing, ejemplificó.

Además, al experimentar con el grafeno -material creado a partir del carbono-, se han obtenido resultados interesantes en el desarrollo de semiconductores. A futuro podrían emplearse en la fabricación de materiales con los que se elaboran los componentes de cómputo y pantallas táctiles.

Por último, habló a los avances en cómputo neuromórfico, que apunta a replicar el funcionamiento cerebral en dispositivos y equipos. En la actualidad, no existe tecnología que asemeje el funcionamiento del cerebro, su plasticidad y la creación de sinapsis. A largo plazo, con la espintrónica se podría contar con la que lo iguale, consideró.

La física es fascinante, representa un campo con futuro. Para innovar, los jóvenes deben confiar en sus ideas y tener acceso a la tecnología, para manejarla con precisión, finalizó.

Boletín UNAM-DGCS-556
Ciudad Universitaria.

Estudian proteína de la Chía para determinar su “Huella Digital”.

 
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En la última década, el consumo de la chía (Salvia hispánica) ha resurgido con fuerza, porque es considerada un alimento nutracéutico o funcional, es decir, con propiedades y efectos positivos para la salud por su alto contenido de antioxidantes y ácidos grasos omega 3, que contribuyen a la prevención de enfermedades coronarias.
Investigadores de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán de la UNAM, se han dado a la tarea de indagar la caracterización y cuantificación de las prolaminas presentes en cuatro variedades de chía mexicana, provenientes de Jalisco, Colima, Puebla y Michoacán, mediante la técnica de electroforesis capilar.
Esta semilla, de origen mexicano, es una fuente importante de omega 3, superior a la que contienen peces y mariscos, y elimina la necesidad de utilizar antioxidantes artificiales. Además, puede ser almacenada por años, sin que su valor nutritivo se deteriore, o su sabor y olor se enrancie, explicó María Gabriela Vargas Martínez, quien encabeza el equipo universitario.
Además, posee más hierro que las espinacas, más vitamina C que las naranjas, proteína de mejor calidad, y es más digerible que los frijoles, la soya u otras leguminosas, aseguró.
Huella digital
Este proyecto pretende caracterizar componentes de la chía, como las prolaminas (proteínas), en específico para diferenciar entre variedades y determinar su “huella digital”, es decir, sus genotipos y variedades, detalló. Al identificarlas, se podría determinar la cantidad de cada una, si contienen más o menos antioxidantes, y con esos datos, mejorar las razas, como sucede con el maíz.
El interés por este cultivo, aún marginado en el país, pero que se comercializa cada vez más en otras naciones, es contribuir no sólo a fomentar su producción interna, sino incrementar su consumo.
“Aunque es mexicana, los países que más la compran y venden son Australia, Argentina, Chile y Perú, que se la llevaron de aquí y la adaptaron a sus condiciones; los españoles la importan de México y extraen el aceite”, indicó.
Vargas detalló que otro aspecto que forma parte de este proyecto es determinar cómo afecta la temperatura al aceite de chía (rico en omega 3) que, debido a su alto contenido de antioxidantes, no se degrada fácilmente.
En la actualidad, la industria panificadora adiciona semillas de chía a productos integrales. “Buscamos determinar los rangos de temperatura a los que deben hornearse para que el omega 3 no pierda sus propiedades; si debe añadirse molida o entera para preservar sus características”.
En este proyecto también participan María del Carmen Beltrán Orozco, del IPN, y Andrea Trejo Márquez, investigadora de Cuautitlán, así como estudiantes de licenciatura y posgrado.
El análisis de las prolaminas está encaminado a caracterizar los diferentes tipos de semilla, y mejorar sus variedades, ricas en antioxidantes. Se busca fomentar su producción interna, e incrementar el consumo en el país.

El análisis de las prolaminas está encaminado a caracterizar los diferentes tipos de semilla, y mejorar sus variedades, ricas en antioxidantes. Se busca fomentar su producción interna, e incrementar el consumo en el país.

6 de Septiembre del 2012

En la última década, el consumo de la chía (Salvia hispánica) ha resurgido con fuerza, porque es considerada un alimento nutracéutico o funcional, es decir, con propiedades y efectos positivos para la salud por su alto contenido de antioxidantes y ácidos grasos omega 3, que contribuyen a la prevención de enfermedades coronarias.

Investigadores de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán de la UNAM, se han dado a la tarea de indagar la caracterización y cuantificación de las prolaminas presentes en cuatro variedades de chía mexicana, provenientes de Jalisco, Colima, Puebla y Michoacán, mediante la técnica de electroforesis capilar.

Esta semilla, de origen mexicano, es una fuente importante de omega 3, superior a la que contienen peces y mariscos, y elimina la necesidad de utilizar antioxidantes artificiales. Además, puede ser almacenada por años, sin que su valor nutritivo se deteriore, o su sabor y olor se enrancie, explicó María Gabriela Vargas Martínez, quien encabeza el equipo universitario.

Además, posee más hierro que las espinacas, más vitamina C que las naranjas, proteína de mejor calidad, y es más digerible que los frijoles, la soya u otras leguminosas, aseguró.

Huella digital

Este proyecto pretende caracterizar componentes de la chía, como las prolaminas (proteínas), en específico para diferenciar entre variedades y determinar su “huella digital”, es decir, sus genotipos y variedades, detalló. Al identificarlas, se podría determinar la cantidad de cada una, si contienen más o menos antioxidantes, y con esos datos, mejorar las razas, como sucede con el maíz.

El interés por este cultivo, aún marginado en el país, pero que se comercializa cada vez más en otras naciones, es contribuir no sólo a fomentar su producción interna, sino incrementar su consumo.

“Aunque es mexicana, los países que más la compran y venden son Australia, Argentina, Chile y Perú, que se la llevaron de aquí y la adaptaron a sus condiciones; los españoles la importan de México y extraen el aceite”, indicó.

Vargas detalló que otro aspecto que forma parte de este proyecto es determinar cómo afecta la temperatura al aceite de chía (rico en omega 3) que, debido a su alto contenido de antioxidantes, no se degrada fácilmente.

En la actualidad, la industria panificadora adiciona semillas de chía a productos integrales. “Buscamos determinar los rangos de temperatura a los que deben hornearse para que el omega 3 no pierda sus propiedades; si debe añadirse molida o entera para preservar sus características”.

En este proyecto también participan María del Carmen Beltrán Orozco, del IPN, y Andrea Trejo Márquez, investigadora de Cuautitlán, así como estudiantes de licenciatura y posgrado.

Boletín UNAM-DGCS-549

Ciudad Universitaria.

Somos una sociedad depredadora de recursos y altamente consumidora: José Narro

 
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Al inaugurar el Año Internacional de la Energía Sostenible para Todos (AIEST) 2012, en esta casa de estudios, dijo que necesitamos atemperar nuestro consumismo. En el acto, estudiantes establecieron un diálogo con expertos universitarios en energías sostenibles.
Al inaugurar el Año Internacional de la Energía Sostenible para Todos (AIEST) 2012, en esta casa de estudios, dijo que necesitamos atemperar nuestro consumismo. En el acto, estudiantes establecieron un diálogo con expertos universitarios en energías sostenibles.

28 de Agosto del 2012

Somos una sociedad depredadora de recursos y altamente consumidora. No sólo eso, desechamos todo de manera muy rápida. Por ello, necesitamos atemperar nuestro consumismo, instó el rector de la UNAM, José Narro Robles.

Al inaugurar el Año Internacional de la Energía Sostenible para Todos (AIEST) 2012, en esta casa de estudios, expuso que el estilo de vida ha cambiado radicalmente y ha generado otras necesidades, entre ellas, las energéticas. De hecho, el modelo de desarrollo actual se basa, en un 8%, en las no renovables y altamente contaminantes.

En el auditorio Alfonso Caso de Ciudad Universitaria, recordó que en 1900 el planeta estaba habitado por mil 600 millones de seres humanos. El año pasado, Naciones Unidas informó el nacimiento del habitante siete mil millones.

Asimismo, se estima que dos millones de seres humanos fallecen cada año por motivo de la quema de leña, o el uso de energéticos no convenientes, “pese a que existen tecnologías que podrían disminuir ese problema”.

Narro Robles consideró que la humanidad requiere encontrar un punto de equilibrio, desarrollar nuevas tecnologías y moderar los estilos de vida. Y los próximos meses darán la oportunidad, en numerosos espacios universitarios, de revisar éste y otros temas.

Energía limpia para todos

La UNAM se ha sumado a esta iniciativa de la ONU, y a través de distintas actividades, como mesas de análisis, conferencias, talleres, seminarios, concursos e interacciones virtuales, promueve la toma de conciencia sobre la importancia de generar nuevas fuentes. Se busca fortalecer e incrementar los esfuerzos emprendidos en México para el acceso de toda la población, especialmente la más pobre, a energía limpia no contaminante, asequible y fiable.

Para ello, la Universidad creó la página http://www.aiest.unam.mx/, en la que se podrá consultar la programación y las instituciones participantes. El sitio tiene un aula virtual que explica a estudiantes de secundaria, preparatoria y profesionales, el origen y aplicaciones de las energías sostenibles.

El problema es enorme. En el mundo, más de mil 400 millones de personas carecen de electricidad; en contraste, tres mil millones dependen de la biomasa y del carbón, como principales fuentes de abastecimiento.

Los biocombustibles y los desechos orgánicos, la energía nuclear, la hidráulica y las renovables, como la solar (el Sol es la fuente de vida del planeta), eólica, geotérmica y demás, constituyen apenas 20 por ciento del uso total en el orbe.

De acuerdo con los censos, en el 2030 habrá ocho mil millones de seres humanos en el mundo y la demanda aumentará anualmente dos por ciento. De no tomarse medidas ahora, la oferta energética no podrá cubrirse, y menos si se limita a los combustibles fósiles.

En 2008, en el mundo se consumieron 15 terawatts, mientras que para 2050, se espera una demanda de 30, y las únicas fuentes que podrán satisfacer estos niveles son las renovables.

En el caso de México, toda la energía eléctrica consumida en el país podría ser satisfecha con la fuerza solar que recibe el 0.14 por ciento de la superficie de dos entidades: Chihuahua y Sonora.

Diálogo con estudiantes

En la ceremonia, los alumnos establecieron un diálogo con expertos en energías sostenibles, moderado por el rector. Participaron, Claudio Estrada Gasca, director del Centro de Investigación en Energía (CIE), quien se refirió al tema de las energías renovables, solar y eólica; y Mireya Ímaz Gispert, coordinadora del Programa Universitario del Medio Ambiente, quien dio la definición de energía sostenible y habló de educación para la energía.

Ruth Esther Villanueva Estrada, investigadora del Instituto de Geofísica, se refirió a energía geotérmica e hidrógeno; Omar Masera Cerutti, integrante del Centro de Investigaciones en Ecosistemas, explicó el acceso a la energía sostenible y la biomasa, y Jorge Islas Samperio, del CIE, habló de las barreras de las energías renovables y las políticas en torno al tema.

En el acto, se proyectó un video alusivo al AIEST; el rector entregó premios a los 20 alumnos ganadores del concurso en línea “Pregunta a los especialistas”, con base en el cual se estableció el diálogo, y se hizo un recorrido por la exposición itinerante.

Boletín UNAM-DGCS-529
Ciudad Universitaria.

Desarrollan en la UNAM método de identificación de contaminantes vegetales

 
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Tiene múltiples ventajas sobre los que ya se usan, como la reducción del tiempo de análisis, la sensibilidad y la realización simultánea del estudio de todos los compuestos, explicó Araceli Peña Álvarez, de la FQ
Tiene múltiples ventajas sobre los que ya se usan, como la reducción del tiempo de análisis, la sensibilidad y la realización simultánea del estudio de todos los compuestos, explicó Araceli Peña Álvarez, de la FQ

31 de Julio de 2012

Un equipo de investigación de la Facultad de Química (FQ), encabezado por Araceli Peña Álvarez, desarrolla un método de identificación y determinación de contaminantes emergentes en vegetales como la lechuga, el perejil o la espinaca.

Se trata de un proceso con múltiples ventajas sobre los que ya se usan. Entre ellas, la considerable reducción del tiempo de análisis, la sensibilidad y la realización simultánea del estudio de todos los compuestos, aunque sean de diferente naturaleza o polaridad.

La científica explicó que un contaminante emergente es cualquier producto antropogénico y genobiótico utilizado por las personas para cubrir necesidades generales de la vida diaria, de cuidado personal o con motivos cosméticos, que se desechan y se hallan principalmente en aguas residuales.

A diferencia de los desechos tóxicos, que sí están regulados, los emergentes se tiran sin control: fármacos, cosméticos caducos y fragancias, entre otros, que a la larga, podrían generar daños a la salud, aunque eso no se ha probado; además se liberan a través de la orina, aclaró la experta.

Las plantas de tratamiento están diseñadas para remover otros compuestos, pero no los de este tipo. En México, el agua residual tiene diferentes usos después de ser tratada; entre ellos, la recarga de lagos artificiales y el riego de cultivos. De ese modo, los vegetales comestibles podrían contaminarse.

En agua y sedimentos de plantas de tratamiento, Peña Álvarez y su equipo hallaron fármacos y desinfectantes como ibuprofeno, naproxeno, diclofenaco, carbamazepina e, incluso, estrógenos como estrona. De éstos, los identificados en las muestras vegetales provenientes de cultivos de Xochimilco fueron el bisfenol, y en mayores concentraciones, el triclosán, desinfectante de uso común en dentríficos, jabones y talcos.

La universitaria aclaró que es el primer trabajo que hacen al respecto, y que aún se requiere llevar a cabo un muestreo representativo. “El análisis es preliminar, pero sí encontramos este compuesto en concentraciones muy bajas”, del orden de 0.5 nanogramos por gramo, es decir, partes por billón.

Ante la importancia del problema, se requiere no sólo el desarrollo de métodos para identificación, sino de cuantificación y, posteriormente, para determinar los efectos tóxicos.

Para llegar a esos resultados, “propusimos el método de extracción con barra magnética (SBSE, por sus siglas en inglés), que consiste en colocarla recubierta con una sustancia que absorbe ese tipo de compuestos. Después, ya concentrados, se desorben y se inyectan en el sistema de identificación, que en este caso es cromatografía de gases acoplado a espectrometría de masas (CG-EM)”.

A diferencia de otros métodos, como cromatografía de líquidos, éste tiene ventajas, como el tiempo de análisis (de hasta más de 16 horas de acuerdo con el tipo de compuesto, a sólo una) y los pasos mínimos de preparación de las muestras.

Las matrices vegetales elegidas fueron lechuga, perejil y espinaca, que primero requieren ser liofilizadas, es decir, deshidratadas. De ahí se pasa al análisis, se toma una cantidad de miligramos y se adiciona una mezcla de disolvente para hacer una extracción previa con ayuda de una sonda ultrasónica. Después, se coloca la barra magnética, se ajusta el pH y se hace la extracción por alrededor de media hora.

Luego, abundó, se retira la barra y se adiciona un disolvente, en este caso acetona, y se desorben los analitos (compuestos contaminantes).

Antes de inyectarlos en el equipo de gases-masas, se derivatizan, es decir, se modifica su estructura química con una reacción para que sean volátiles. Todo el proceso hasta la obtención de resultados dura alrededor de dos horas.

Peña reconoció que se pudieron identificar los compuestos, pero no cuantificarlos de manera adecuada, porque están a una concentración muy baja, “lo que indica que tenemos que bajar los límites. La precisión debe ser mayor, con un coeficiente de variación menor, para que sea confiable”.

Esa meta no se ha alcanzado porque no se entienden bien a bien las interacciones existentes entre las matrices vegetales y los analitos. “No hemos encontrado cómo resolver esas relaciones y que nuestro método sea más preciso. Falta mucho por mejorar”.

Los primeros resultados de esta investigación ya fueron presentados en el XXV Congreso Nacional de Química Analítica. Además de ser parte de una tesis de maestría, será dada a conocer en artículos de revistas especializadas en cromatografía o preparación de muestras, finalizó la científica.

Boletín UNAM-DGCS-472
Ciudad Universitaria.