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Proponen incremento en la investigación y vigilancia del Sol ante el inminente aumento de su actividad

 
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Las tormentas solares o geomagnéticas se originan en el Sol, en el momento en que éste produce una “eyección de masa coronal” (EMC) que se compone principalmente de partículas de alta energía que tardan en llegar a nuestro mundo de tres a cuatro días (según su velocidad).
Las tormentas solares o geomagnéticas se originan en el Sol, en el momento en que éste produce una “eyección de masa coronal” (EMC) que se compone principalmente de partículas de alta energía que tardan en llegar a nuestro mundo de tres a cuatro días (según su velocidad).

4 de marzo de 2012
• Con el inicio del ciclo solar 24 se esperan tormentas energéticas que podrían afectar severamente satélites, equipos de comunicaciones y de navegación aérea y marítima, alertó Esteban Hernández Quintero, del IGf de la UNAM
• Sugirió aumentar el monitoreo científico del astro y considerar el replanteamiento del blindaje de transformadores eléctricos como una posible medida preventiva de protección de los instrumentos tecnológicos

Una tormenta solar muy energética, ocurrida los días 23 y 24 de enero, dio muestra del ciclo solar número 24, que comenzó a fines del año pasado y suma, hasta ahora, una decena de eventos caracterizados por la emisión de partículas cargadas, generadas en el Sol y recibidas en la Tierra.

En una época en la que los satélites que orbitan el planeta son indispensables para que recibamos servicios cotidianos como electricidad, telefonía, Internet, sistemas de posicionamiento global (GPS) y rutas aéreas o marítimas, la probabilidad de un daño a esos equipos por la actividad solar es preocupante, consideró Esteban Hernández Quintero, académico del Instituto de Geofísica (IGf) de la UNAM.

Ante este panorama, el ingeniero geofísico y maestro en ciencias de la Tierra propuso aumentar la indagación científica y la vigilancia de ese fenómeno, con la consolidación de proyectos científicos como el Laboratorio Virtual Sol-Tierra (VESO, por las siglas en inglés de Virtual Earth-Sun Observatory), un conjunto de cuatro observatorios con el que especialistas del IGf monitorean la actividad solar y sus efectos en nuestro planeta (Clima Espacial).

“Un mayor estudio nos ayuda a conocer mejor los orígenes y efectos de eventos como las tormentas geomagnéticas o solares, y es útil para saber qué hacer si éstos se aproximan a la Tierra; por ejemplo, dar recomendaciones a los tomadores de decisiones y proteger equipos que pueden afectarse”, consideró.

Entre otras medidas para salvaguardar esas tecnologías en órbita, está la interrupción parcial de su operación. En el caso de la superficie terrestre, se propone reforzar las estaciones, subestaciones y transformadores eléctricos que alimentan a las ciudades de electricidad; con ello, se evitarían los apagones generalizados, como el de Quebec ocurrido el 13 marzo de 1989.

Tormentas solares o geomagnéticas

Las tormentas solares o geomagnéticas se originan en el Sol, en el momento en que éste produce una “eyección de masa coronal” (EMC) que se compone principalmente de partículas de alta energía, que tardan en llegar a nuestro mundo de tres a cuatro días (según su velocidad).

Esas emisiones llegan a las capas más exteriores que rodean al planeta: la magnetósfera, la ionósfera y la zona de los cinturones de radiación.

“Por el carácter neutro de nuestra atmósfera, los efectos no llegan directamente a la superficie terrestre. La energía que traen consigo se diluye parcialmente, pero tiende a inducir grandes corrientes eléctricas sobre la superficie en forma inusual, y es claro que las instalaciones tecnológicas que tienen los países en ciertas latitudes –como satélites, cables submarinos interoceánicos, sistemas de navegación en aeronaves, transformadores y tuberías, entre otras— se ven repentinamente sobrecargadas; no tenemos suficiente información para saber el alcance de los efectos sobre la vida cotidiana y la tecnología”, señaló.

Estropicios en la Tierra

El académico universitario, que desde 2005 es responsable del Servicio Magnético de la UNAM, y de la Red de Estaciones Magnéticas de Repetición de la República Mexicana, aclaró que una tormenta solar no tiene los efectos devastadores de un terremoto, pero en contraste, su alcance es global y afecta a todo el planeta, especialmente a las tecnologías basadas en plataformas electromagnéticas.

“Nunca se han reportado personas muertas o heridas por una tormenta solar, pero sus efectos pueden influir en el quehacer humano en campos que no conocemos con detalle, como lo son la energía y trayectoria de un huracán, el comportamiento de un tsunami o la ocurrencia de una erupción volcánica”, destacó.

Algunos daños causados por estos fenómenos sucedieron el 29 de octubre de 2003, momento en que una (durante el ciclo número 23 del astro) causó pérdidas millonarias (de hasta 450 millones de dólares) por la descompostura del satélite Midori-2, así como el erróneo funcionamiento de varios sistemas de comunicación vía satélite y por cable interoceánico.

“En esa ocasión se observaron auroras boreales en latitudes inusuales, como en Austria, Florida y Yucatán”, recordó.

VESO, Laboratorio Virtual Sol-Tierra

Hernández Quintero explicó que, desde 2007 (Primer Año Heliofísico Internacional), el IGf realiza un esfuerzo para coordinar y mejorar los diversos equipos de vigilancia de la actividad solar.

El más desarrollado, consideró, es el VESO, que cuenta con cuatro equipos: un Radio Interferómetro Solar (ubicado en la azotea del propio Instituto); un Observatorio de Centelleo Interplanetario (con sede en Coeneo, Michoacán); una Estación de Rayos Cósmicos (junto a la Facultad de Medicina Veterinaria, también en Ciudad Universitaria), y un Observatorio Geomagnético (en Teoloyucan, Estado de México).

El académico propuso combinar esta infraestructura con tecnología internacional, desarrollada principalmente en el espacio extraterrestre, para hacer frente al ciclo solar número 24, que ya está en marcha y durará aproximadamente 11 años.

Créditos: unam.mx/boletin/137/2012

La explosión registrada en el sol, afectaría a las comunicaciones

 
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Una nube de partículas y campo magnético, conocida como Eyección de masa coronal, salió del Sol el pasado 22 de enero, a una velocidad de dos mil kilómetros por segundo.
Una nube de partículas y campo magnético, conocida como Eyección de masa coronal, salió del Sol el pasado 22 de enero, a una velocidad de dos mil kilómetros por segundo.

25 de enero de 2012

• Una nube de partículas y campo magnético, conocida como Eyección de masa coronal, salió del astro el pasado domingo, a una velocidad de dos mil kilómetros por segundo; los primeros efectos se sentirían esta tarde, en el momento en el que se encuentren muy cerca de la Tierra
• La actividad es cíclica y cada 11 años presenta un máximo de actividad; se espera que en los próximos meses vaya en aumento, señaló Alejandro Lara, del IGf de la UNAM

Las imágenes presentadas sobre el monitoreo solar semejan una colisión de líquido naranja como si se tratara de oleaje marítimo. Son gases incandescentes que muestran una explosión solar, la más reciente, registrada el pasado domingo.

“Estos fenómenos ocurren constantemente en el sol; emiten una gran cantidad de luz, de emisión electromagnética, en muchas longitudes de onda, es decir, pueden ser rayos X, ultravioleta, infrarrojos, y/o nubes de partículas que se llaman eyecciones de masa coronal”, explicó Alejandro Lara, del Instituto de Geofísica (IGf) de la UNAM.

El experto universitario en Física Solar, señaló que puede considerarse el más potente del presente ciclo, pero no de los más emblemáticos en la historia.

Afectaciones a la tecnología

El investigador del IGf, apuntó que aún si la explosión se suscitó recientemente, no puede determinarse la hora exacta en que llegarán sus efectos a la Tierra, porque el margen de error es de hasta 12 horas.

“La explosión fue relativamente grande y está acompañada de una eyección, que salió del sol a dos mil kilómetros por segundo, y los efectos no los sabremos hasta que se encuentre muy cerca de la Tierra”.

Lara añadió que ocasionalmente afectan sistemas tecnológicos como las comunicaciones y las líneas de transmisión de electricidad. Sin embargo, por la configuración del campo magnético México no se encuentra tan expuesto a estas perturbaciones por su cercanía al ecuador, en contraste con las zonas cercanas a los polos,

“Pueden desplazar satélites y, con ello, las antenas receptoras no los “encuentran” por lo que se dificultan las señales, hasta que el aparato es reposicionado. Cualquier servicio que utilice comunicación por dicha vía, como telefonía, televisión de paga e incluso Internet, sufrirían interrupciones por algunos minutos”, alertó.

Asimismo, el académico universitario, explicó que la atmósfera actúa como escudo ante la radiación que sale de las explosiones.

“Emiten demasiada radiación X, ultravioleta, hasta gama, pero ésta se queda atrapada en la atmósfera alta; modifica la ionosfera, cambia sus características y así, ya no es tan fácil, ni el egreso o ingreso de señales electromagnéticas”, indicó.

Monitoreo solar

El Instituto de Geofísica de la UNAM es la única institución en el país que cuenta con radiotelescopios solares, que monitorean la actividad del máximo astro.

“La actividad es cíclica. Cada 11 años presenta un máximo de movimiento y en este momento llegamos a ese nivel. Esperamos que vaya en aumento en ritmo e intensidad”, consideró Lara.

Estos fenómenos se estudian desde hace más de 50 años; han mejorado los instrumentos con que los se observan, “antes sólo lo podíamos observar desde la Tierra con aparatos al piso, y ahora, desde satélites con telescopios que tienen mejor resolución”.

“El actual ciclo es un poco anómalo, porque el periodo mínimo de movimiento se extendió demasiado; transcurrieron varios años sin este último; nos preocupaba, aunque ahora la actividad ahora crece.

Créditos: unam.mx/boletin/049/2012

Una baja en la actividad solar atenuaría el calentamiento global, pero no lo detendría

 
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Aunque el astro influye en el clima terrestre, se ha demostrado que el calentamiento global se debe más a la actividad antropogénica que a la solar.
Aunque el astro influye en el clima terrestre, se ha demostrado que el calentamiento global se debe más a la actividad antropogénica que a la solar.

28 de marzo de 2011

• Si el astro entra en este periodo, para 2030 el incremento en la temperatura no sería de 1.3 grados, como se calcula, sino hasta 40 por ciento menor, lo que aún es preocupante, dijo Blanca Mendoza, del Instituto de Geofísica de la UNAM

“Los modelos predicen que estamos por entrar en una etapa de baja actividad solar y esto podría desacelerar la inercia de calentamiento que padece el planeta; sin embargo, aunque éste fuera el escenario, el aumento de temperatura global provocado por la actividad humana aún resultaría preocupante”, señaló Blanca Mendoza, del Instituto de Geofísica de la UNAM.

La investigadora, junto con Víctor Manuel Mendoza, René Garduño y Julián Adem, del Centro de Ciencias de la Atmósfera, analizaron cuál sería la actividad en el ciclo solar 24, que apenas comienza, y del 25, que abarcará aproximadamente del año 2020 al 2029. Todo indica que ésta será baja, “aunque nadie puede aseverarlo, pues no hay nada que nos asegure que las condiciones se darán de alguna forma”.

Entonces, ante esta incertidumbre, ¿por qué estudiar la actividad solar y su relación con el clima?, preguntó la profesora; “porque en los últimos 10 años, ha habido evidencias de que el Sol podría jugar un papel en el clima terrestre, particularmente si tiene sus épocas de alta o baja actividad, aunque hablamos de periodos seculares, es decir, de decenas de años, y predecir cuándo va a pasar es muy complicado y aún no hay consenso de cómo hacerlo”, explicó.

Sin embargo, añadió, en lo que sí hay acuerdo es en que el Sol siempre va a impactar al clima, el punto es ver qué tanto lo hace en relación con otros factores, y si bien antes de la Revolución Industrial su influencia era mucho más notoria, en la actualidad ha tenido un papel menor en el cambio climático, pues las mediciones muestran de manera contundente que lo preponderante ha sido la actividad antropogénica.

Para dar una idea de cómo el astro pudo haber alterado el entorno en el pasado, señaló que, en la Edad Media, atravesó por un periodo de alta actividad (conocido como Máximo Medieval). En esta época, la temperatura se elevó y permitió que los vikingos colonizaran y sembraran cebada y uvas en Groenlandia.

“De hecho, el nombre de este lugar significa ‘tierra verde’, debido a lo fértil que fue en ese lapso excepcionalmente cálido. Lo preocupante es que para que Groenlandia fuera un lugar propicio para la siembra y no el sitio frío que conocemos, la temperatura global tuvo que elevarse aproximadamente medio grado, justo lo que se ha incrementado desde principios del siglo XX hasta la fecha, tan sólo por la actividad antropogénica”.

De seguir como hasta la fecha, para el año 2030 el incremento global sería de aproximadamente 1.2 grados centígrados, aunque según las proyecciones de la profesora Mendoza y su equipo de colaboradores, publicadas el año pasado en el Journal of Atmospheric and Solar-Terrestrial Physics, debido a la baja actividad solar, esta cifra podría ser hasta 40 por ciento menor de lo esperado.

“Lo anterior, aunque no nos coloca en el peor de los escenarios, sí nos pone en uno adverso, y resulta conveniente tomar medidas desde ahora para que la actividad humana deje de alterar el entorno”.

Sin embargo, la académica subrayó que hay que tener cuidado al hacer aseveraciones basadas en modelos y no en mediciones y hechos. “Ni siquiera puedo asegurar que el Sol va a entrar en un periodo de baja actividad, aunque tenemos indicios de ello”.

No obstante, estamos obligados a realizar este tipo de trabajos con rigor y siempre poniéndolos a consideración de nuestros pares a través de revistas arbitradas, lo que evita proporcionar información poco precisa y con fundamentos endebles.
Créditos: UNAM-DGCS-179/2011/unam.mx

Energía solar, una alternativa económica en México

 
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9 de enero de 2011

México es uno de los países en poseer bastas fuentes de energía, sin embargo es de los pocos que no las aprovecha; si bien el petróleo ha generado riquezas, también ha provocado gran parte de la contaminación de la capa de ozono, y por ello se debe considerar seriamente el uso de energías renovables como la energía solar, la cual es infinita y no provoca inflación.

Así, con una inversión mínima que pueden hacer los propietarios de casas habitación, negocios, empresas o industrias, de acuerdo con sus necesidades, es posible independizarse de la Comisión Federal de Electricidad, garantizó el ingeniero Pedro Antonio Bretón Ramiro, director general del Corporativo SAECSA Energía Solar, durante su plática con especialistas y estudiantes en el Teatro del Complejo Cultural Universitario de la BUAP.

Explicó que “la energía solar está formada por un conjunto de radiaciones electromagnéticas con longitudes de onda que abarcan el ultravioleta, el visible y el infrarrojo. El sol emite calor provocando radiación provocando así el calentamiento de los cuerpos, explicó en su conferencia “Usos prácticos en Tecnología de las Energías Renovables”.

Sobre el sistema Termosolar, abundó que éste consiste en el calentamiento de fluidos como agua y aire a través de la energía solar, “con lo cual se puede alcanzar una temperatura superior a 100 grados centígrados y generar vapor con una tecnología prácticamente casera”.

“Normalmente conocemos que los colectores solares están conformados por una carcasa metálica que tiene incluido un aislamiento, fibra de vidrio, su placa captadora, tubería de cobre y un cristal para provocar el efecto invernadero”.

Según la opinión del experto en energía renovable, la tecnología Termosolar sólo requiere de ingenio y creatividad para ser aplicada en varios hogares, “así ahorrar energía eléctrica y no recurrir a los famosos diablitos”.

Por otra parte al hablar de los automóviles que utilizan energía eléctrica, señaló que en México no es rentable su uso, porque el 80 por ciento de la energía producida por la CFE es de origen termoeléctrico, la cual también contamina el ambiente.

Ante esto el ingeniero Bretón Ramiro concluyó que “en el país y en el mundo tenemos recursos bastos, lo que necesitamos es cambiar la estrategia de cómo estamos consumiendo éstos”.

Créditos: BUAP/Comunicación Institucional/buap.mx

Los albinos, más propensos a padecer cáncer

 
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Los albinos sí tienen melanocitos en la dermis, pero son incapaces de sintetizar o producir melanina, debido a una mutación genética, explicó Gildardo Espinosa de Luna.
Los albinos sí tienen melanocitos en la dermis, pero son incapaces de sintetizar o producir melanina, debido a una mutación genética, explicó Gildardo Espinosa de Luna.

19 de julio de 2010

• Carecen de melanina, un pigmento que protege al cuerpo de las radiaciones ultravioletas provenientes del Sol, explicó el académico de la FM, Gildardo Espinosa de Luna
• Si en la pareja uno tiene el gen recesivo del albinismo, existe un 25 por ciento de probabilidad de transmisión en cada embarazo

El color de la piel se determina por la cantidad de melanina que tiene una persona en la epidermis, pero los albinos carecen de este pigmento, que protege al cuerpo de las radiaciones ultravioletas provenientes del Sol. En consecuencia, son más vulnerables a padecer cáncer, aseveró el académico de la Facultad de Medicina (FM), Gildardo Espinosa de Luna.

Los seres humanos con esta condición tienen melanocitos (células que producen melanina) en la dermis, aunque son incapaces de sintetizar o producir el pigmento, debido a una mutación genética, que ocasiona que su cabello, piel, cejas y pestañas sean completamente blancos y, en ocasiones, con ojos rojos.

Al no contar con protección natural son propensos a sufrir quemaduras de segundo y tercer grado cuando se exponen a los rayos solares; pueden padecer hiperqueratosis, es decir, endurecimiento en la piel, que ocasiona graves lesiones que pueden derivar en cáncer y, además, presentan envejecimiento prematuro.

También, sufren defectos de la vista como nistagmus (espasmos de los músculos del ojo que producen movimientos oculares rápidos e involuntarios), estrabismo (desviación de uno de los ojos de su dirección normal) y fotofobia (sensibilidad anormal a la luz); en consecuencia, disminuye la agudeza visual y, con el paso del tiempo, pueden quedar ciegos.

“El color de los ojos se encuentra en una cámara oscura que se llama capa pigmentaria, pero cuando no se posee, las pupilas se ven rojizas y los rayos solares entran directamente, lo que provoca ceguera.

Existen 30 tipos diferentes de albinismo

El albinismo es una enfermedad hereditaria, y existen 30 tipos diferentes; la más frecuente es la tipo II, o albinismo tiroxinasa positivo, donde toda la piel, las pestañas, pelo y cabello carecen de pigmentación y los ojos suelen ser rojos. La prevalencia en la población es de uno por cada 36 mil nacimientos, y es más abundante entre habitantes de raza negra.

En tanto, el parcial, que se denomina piebaldismo, se manifiesta a través de un mechón blanco en el cabello o manchas claras en el cutis, y las pupilas suelen ser de color negro. También existe el albinismo ocular, que afecta a los ojos.

Tanto hombres como mujeres pueden padecer esta enfermedad, condicionada por un gen que tiene un carácter autosómico recesivo (deben estar presentes dos copias de un gen anormal para que se desarrolle la determinada enfermedad o rasgo), es decir, no aparece en todas las generaciones de una familia.

Si en la pareja uno tiene el gen recesivo del albinismo, existe la probabilidad de transmisión de un 25 por ciento en cada embarazo, es decir, en uno de cada cuatro hijos.

Aunque los niños no lo hereden, la mitad de ellos tienen la posibilidad de ser portadores del gen y, por tanto, procrear descendencia con albinismo. “Para que nazca un albino, ambos padres deben ser portadores del gen, pero frecuentemente no lo saben”, señaló.

Prejuicios y discriminación

El albinismo no es propio de los humanos, también puede presentarse en animales como tigres, ratas, conejos y cerdos que, por esta condición, suelen ser altamente cotizados.

No obstante, en las personas es motivo de exclusión o supersticiones. De acuerdo con la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (FICR), en el 2009 los albinos de Tanzania y Burundi tuvieron que refugiarse en escuelas para discapacitados, donde se encuentran en condiciones de pobreza extrema.

En algunos países de África son considerados de “buena suerte”, por lo que son asesinados para poseer sus extremidades y crear pócimas mágicas. Por el contrario, en otras naciones son discriminados o aniquilados por creer que representan un mal augurio.
Créditos: UNAM. DGCS -426/unam.mx