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UN en Medellín compartió la navidad con comunidades vulnerables.

 
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Por primera vez, la jornada de navidad se realizó en el barrio La Iguaná. Allí los niños y adultos disfrutaron de las festividades con actividades recreativas y culturales.
Por primera vez, la jornada de navidad se realizó en el barrio La Iguaná. Allí los niños y adultos disfrutaron de las festividades con actividades recreativas y culturales.

18 de Diciembre del 2012

Por cuarta vez, la comunidad universitaria se solidarizó con la población desplazada de Pinares de Oriente. Y, por primera vez, llevó la alegría decembrina a cerca de 1.200 familias del barrio La Iguaná.

“Este año ampliamos la cobertura, recogimos cerca de 500 regalos para entregarles a los niños de ambas comunidades. Hicimos la actividad de integración en La Iguaná porque como Institución tenemos la idea de ser buenos vecinos y este barrio está ubicado al lado del campus El Volador”, contó Rafael Rueda Bedoya, docente de la UN en Medellín y líder de la campaña de solidaridad.

Allí, niños, adultos y voluntarios compartieron la vivencia de valores como el respeto, la solidaridad, la equidad y la responsabilidad social. “Estamos muy satisfechos no solo por la alegría y el regocijo que los niños y niñas de la comunidad vivieron con esta jornada, sino también por la generosidad de nuestros estudiantes, directivos, empleados, profesores y personas externas a la Universidad que se han sumado a esta convocatoria de solidaridad como un compromiso ético de la UN de Colombia con la sociedad”, dijo el profesor Rueda Bedoya.

La jornada hace parte del proyecto Voluntariado Universitario y Social compuesto por estudiantes, docentes, empleados y directivos de la Universidad y apoyado por diferentes redes sociales.

Para los voluntarios la mayor recompensa son las sonrisas y las manifestaciones de cariño y gratitud de cientos de niños que en estas fiestas decembrinas disfrutaron de actividades recreativas, culturales, natilla, buñuelos, dulces y regalos, gracias a la solidaridad de la comunidad de la UN en Medellín.

“Las comunidades han cambiado poco a poco la percepción que tenían de los universitarios, se han dado cuenta de que no somos ajenos a ellos y que pueden contar con el apoyo de la Institución”, señaló Luis Alberto Sánchez, estudiante de Ingeniería Civil.

Créditos: http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html

Diálogo de saberes fortalece identidad cultural en Putumayo.

 
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26 de Noviembre del 2012
Investigadores de la UN en Palmira promovieron un encuentro entre los habitantes de la comunidad indígena Camënt a Biyá del municipio de Sibundoy. El objetivo, recuperar hábitos alimenticios ancestrales.
El cultivo del maíz (Šboachan) en el jajañ, como prefieren los indígenas Camëntsá que se llame a las chagras tradicionales, es en su saber ancestral, el lugar donde está presente y vigilante el pensamiento, el respiro y el ánimo de sus mayores, “es la cuna y el pensamiento del indígena”.
El cultivo del jajañ comprende un gran caudal de conocimiento sobre el medio natural: los astros, la inmensa diversidad de la tierra y el agua, el comportamiento de las plantas y los animales, la bondad de materiales constructivos y el abono, así como las habilidades en el uso productivo de estos elementos en agricultura y ganadería, medicina, veterinaria, protección contra pestes y enfermedades.
Como esta tradición tan importante para el Pueblo Indígena Camëntsá Biyá del municipio de Sibundoy en el departamento del Putumayo, hay muchas otras en donde según el Grupo de Investigación en Recursos Genéticos Neotropicales (Girfin), se observa un alto grado de desconocimiento de los hábitos alimenticios propios.
“En un amplio sector de este pueblo indígena, principalmente el juvenil, se observa un alto grado de desconocimiento de los hábitos alimenticios propios, cuyas causas pueden estar relacionadas con la falta de diálogo con los mayores, la incorporación de nuevas dietas alimentarias, la sustitución de cultivos ancestrales y sus formas de manejo en la chagra tradicional, y la escuela donde se transmiten usos y costumbres”, afirma la profesora Creucí Maria Caetano, del Girfin.
Es por ello que, teniendo en cuenta la metodología de acción-investigación participativa, los investigadores, de la mano de José Luis Maigual Juajibioy, estudiante de la Maestría en Ciencias Biológicas línea de investigación Recursos Fitogenéticos Neotropicales de la UN en Palmira, se realizó un inventario de la agrodiversidad con la comunidad.
“A los entrevistados, especialmente a las abuelas, se les preguntó aspectos relacionados con la alimentación, reconocida como una manifestación cultural relacionada con todos los aspectos de la vida Camëntsá. El estudio sensibilizó a jóvenes y adultos, quienes establecieron y fortalecieron el jajañ en sus predios. De igual manera lo hicieron profesores y alumnos de la escuela Rural Mixta San Félix y del Colegio Bilingüe Artesanal Kamëntsá”, afirma el estudiante.
El jajañ o chagra tradicional, según el investigador, provee los alimentos indispensables a las comunidades del Valle de Sibundoy, siendo el pilar fundamental para el etnodesarrollo, enmarcado en la soberanía alimentaria y la conservación de valores propios que determinan la identidad indígena.
“El ‘diálogo’ culminó en un evento de integración de 200 personas en el “Uacjnaité” o día de las ánimas, incluyendo intercambio de saberes (valoración de los mayores, poseedores de conocimientos que deben ser transmitidos a la nueva generación), demostración de preparo y exposición de recetas propias, y actos culturales”, dice Maigual.
El estudiante encontró que las técnicas empleadas para encontrar, procesar, preparar, servir y consumir los alimentos varían culturalmente y tienen sus propias historias (conocimiento asociado) que deben ser revaloradas.
La profesora Creucí concluye que la importancia de estos diálogos “es poder mantener o rescatar el conocimiento tradicional en estas comunidades, ya que lo que no se pregunta, no se cuenta y lo que no se cuenta, se pierde y, con ello, toda la biodiversidad. De esta manera, se contribuye para su identidad cultural en cuanto etnia”.
Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html
Niños, jóvenes y adultos compartiendo los alimentos que nos da Tsbatsana Mamá (Madre Tierra).

Niños, jóvenes y adultos compartiendo los alimentos que nos da Tsbatsana Mamá (Madre Tierra).

26 de Noviembre del 2012

Investigadores de la UN en Palmira promovieron un encuentro entre los habitantes de la comunidad indígena Camënt a Biyá del municipio de Sibundoy. El objetivo, recuperar hábitos alimenticios ancestrales.

El cultivo del maíz (Šboachan) en el jajañ, como prefieren los indígenas Camëntsá que se llame a las chagras tradicionales, es en su saber ancestral, el lugar donde está presente y vigilante el pensamiento, el respiro y el ánimo de sus mayores, “es la cuna y el pensamiento del indígena”.

El cultivo del jajañ comprende un gran caudal de conocimiento sobre el medio natural: los astros, la inmensa diversidad de la tierra y el agua, el comportamiento de las plantas y los animales, la bondad de materiales constructivos y el abono, así como las habilidades en el uso productivo de estos elementos en agricultura y ganadería, medicina, veterinaria, protección contra pestes y enfermedades.

Como esta tradición tan importante para el Pueblo Indígena Camëntsá Biyá del municipio de Sibundoy en el departamento del Putumayo, hay muchas otras en donde según el Grupo de Investigación en Recursos Genéticos Neotropicales (Girfin), se observa un alto grado de desconocimiento de los hábitos alimenticios propios.

“En un amplio sector de este pueblo indígena, principalmente el juvenil, se observa un alto grado de desconocimiento de los hábitos alimenticios propios, cuyas causas pueden estar relacionadas con la falta de diálogo con los mayores, la incorporación de nuevas dietas alimentarias, la sustitución de cultivos ancestrales y sus formas de manejo en la chagra tradicional, y la escuela donde se transmiten usos y costumbres”, afirma la profesora Creucí Maria Caetano, del Girfin.

Es por ello que, teniendo en cuenta la metodología de acción-investigación participativa, los investigadores, de la mano de José Luis Maigual Juajibioy, estudiante de la Maestría en Ciencias Biológicas línea de investigación Recursos Fitogenéticos Neotropicales de la UN en Palmira, se realizó un inventario de la agrodiversidad con la comunidad.

“A los entrevistados, especialmente a las abuelas, se les preguntó aspectos relacionados con la alimentación, reconocida como una manifestación cultural relacionada con todos los aspectos de la vida Camëntsá. El estudio sensibilizó a jóvenes y adultos, quienes establecieron y fortalecieron el jajañ en sus predios. De igual manera lo hicieron profesores y alumnos de la escuela Rural Mixta San Félix y del Colegio Bilingüe Artesanal Kamëntsá”, afirma el estudiante.

El jajañ o chagra tradicional, según el investigador, provee los alimentos indispensables a las comunidades del Valle de Sibundoy, siendo el pilar fundamental para el etnodesarrollo, enmarcado en la soberanía alimentaria y la conservación de valores propios que determinan la identidad indígena.

“El ‘diálogo’ culminó en un evento de integración de 200 personas en el “Uacjnaité” o día de las ánimas, incluyendo intercambio de saberes (valoración de los mayores, poseedores de conocimientos que deben ser transmitidos a la nueva generación), demostración de preparo y exposición de recetas propias, y actos culturales”, dice Maigual.

El estudiante encontró que las técnicas empleadas para encontrar, procesar, preparar, servir y consumir los alimentos varían culturalmente y tienen sus propias historias (conocimiento asociado) que deben ser revaloradas.

La profesora Creucí concluye que la importancia de estos diálogos “es poder mantener o rescatar el conocimiento tradicional en estas comunidades, ya que lo que no se pregunta, no se cuenta y lo que no se cuenta, se pierde y, con ello, toda la biodiversidad. De esta manera, se contribuye para su identidad cultural en cuanto etnia”.

Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html

Traducen en Acatlán el Principito al Otomí.

 
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Raymundo Alavez, académico de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, tradujo El Principito, como material de apoyo en la enseñanza del otomí.
Raymundo Alavez, académico de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, tradujo El Principito, como material de apoyo en la enseñanza del otomí.

12 de Noviembre del 2012

Ante la falta de textos que sirvan de apoyo en la enseñanza del otomí, Raymundo Isidro Alavez, académico de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán (FES) de la UNAM, tradujo El Principito, del francés Antoine de Saint-Exupéry, una de las grandes obras de la literatura contemporánea universal.

Para el traductor, originario de la región otomí del Valle del Mezquital, en Hidalgo, trabajar en el texto implicó varios retos en el aspecto técnico del lenguaje, para lograr que guardara connotación, dimensiones y características del original.

El catedrático del Centro de Enseñanza de Idiomas de la FES, quien desde 1999 enseña su lengua originaria, el ñañú, aseguró que trata de una forma de abastecerse de material didáctico atractivo y mostrar la riqueza de esta lengua, la quinta en importancia dentro del país.

Aparentemente es un título para niños, su contenido es muy vasto, emplea símbolos, metáforas y valores, como el respeto, la gratitud, la amistad y el deseo de aprender que deben retomarse en la vida cotidiana, explicó.

Metáforas como “la verdad no se ve a simple vista, sino se nota con el corazón”, del autor francés, que escribió esta obra en 1943, traducida a 180 lenguas y dialectos, invita a los lectores, pequeños y grandes, a reflexionar.

Antes de la publicación de la traducción, el académico consultó a diversos especialistas de esta cultura. Entre ellos, Jacques Galinier, que desde 1969 la ha estudiado en los estados de Puebla, Veracruz e Hidalgo; Doris Bartholomew, que ya coordinó dos diccionarios, así como Victorino Gómez Barranco, Verónica Kugel, Yolanda Lastra, Ángela Salas y David Charles Wright Carr.

Dentro del proceso de traducción releyó el texto, en español y francés, para familiarizarse con las palabras y el sentido que imprimió el autor, “porque en ocasiones hacer la traducción técnica literal, no tiene sentido”.

Fue un reto “explicarlo a mi lengua y con respeto a los espacios, aunque en ocasiones se permite ampliar y disminuirlo”. Por ello, se apegó al número de cuartillas, para que no estuviera desequilibrada con las distintas versiones.

La traducción de algunos términos se sometió al escrutinio de académicos y hablantes originarios monolingües de la región del Valle del Mezquital, quienes aportaron sus comentarios para que el sentido de las palabras fuera el más cercano a la cosmovisión otomí; otras fueron rescatadas del vocabulario empleado en diversas entidades.

Además, algunos términos como elefante, armadura, astuto o boa, se tuvieron que construir, y para ello, también se basó en el origen de las palabras.

“Una palabra escrita queda más en la conciencia de las personas y tiene mayor fijación; hasta ahora (el ñañú) se ha heredado de forma oral sobre todo, y la intención de retomar palabras es para que se recuerden”, resaltó.

En esta traducción de El Principito (Ra zi ts´unt´u dängandä), el lector encontrará palabras y conceptos más elaborados, que los acercará a dos cosmovisiones.

En fechas próximas, adelantó, se publicarán en la FES Acatlán las traducciones de Aura, de Carlos Fuentes, y El llano en llamas, de Juan Rulfo; además de la que ya existe de La Visión de los Vencidos, de Miguel León-Portilla.

En la edición de El principito participaron el Instituto Humboldt de la Investigación Interdisciplinaria en Humanidades; los centros de Documentación y Asesoría Hñahñu, y de Estudios Mexicanos y Centroamericanos, así como el Liceo Franco Mexicano.

Boletín UNAM-DGCS-690
Ciudad Universitaria

El plomo afecta inteligencia de los niños.

 
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9 de Noviembre del 2012
Investigadores de la Maestría en Toxicología de la UN hallaron que la exposición de los niños al plomo los afecta severamente. Este es uno de los temas del UN Periódico que circula desde este domingo.
En un estudio realizado con personas que trabajan en ocho microempresas informales en el municipio de Soacha (Cundinamarca), los científicos pudieron comprobar que los efectos del saturnismo (contaminación con plomo) no son los mismos entre adultos y menores de edad.
La exposición a esta sustancia se da a través del reciclaje de baterías de carros y otro tipo de metales de fundición. Cuando llega al organismo, se concentra en los huesos, lo que les genera grandes dolores articulares a los afectados. En los niños, además, el plomo se desplaza hasta el cerebro, con sus respectivas consecuencias.
El tema de portada de esta edición trae un importante análisis sobre el futuro de la Alianza del Pacífico, acuerdo que firmaron Colombia, Chile, México y Perú para mejorar las relaciones comerciales, políticas y sociales entre estas naciones.
El profesor Germán Enrique Novoa, de la Facultad de Ciencias Económicas de la UN, asegura que este es un nuevo esfuerzo de unión regional del que se espera vaya más allá de otros bloques regionales que, en la práctica, no tienen un papel tan significativo como se esperaba, caso del G3 (Colombia, México y Venezuela) o la Comunidad Andina de Naciones, entre otros.
En el área de innovación, el UN Periódico viene con diversos artículos novedosos. Por un lado, uno que habla sobre la guía virtual que construyeron arquitectos de la UN para que los constructores puedan mejorar la aplicación de la norma sismorresistente.
Otro detalla cómo químicos de la UN convirtieron llantas recicladas de carro en carbón activado, un compuesto vital para construir sistemas que permiten descontaminar el agua.
Se destaca, además, el chaleco “inteligente” que envía mensajes al correo electrónico o al teléfono móvil sobre el estado de salud de las personas. Se trata de una prenda de vestir que cuenta con sensores especiales que identifican las alteraciones en el ritmo cardiaco, respiratorio o movimientos bruscos fuera de lo normal; es una aplicación muy útil, especialmente para enfermos y personas de la tercera edad.
“La guadua despierta como industria”, es el título del otro tema de innovación. Este recurso natural es abundante en algunas regiones del país y podría convertirse en una fuente importante de ingresos para cientos de familias.
La invitación es para que los lectores exploren los reportajes que hay en las áreas de ciencias, agro y cultura que trae esta edición.
Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html
Los niños que trabajan o están expuestos a la contaminación con plomo sufren daños cerebrales que les restan capacidad intelectual.

Los niños que trabajan o están expuestos a la contaminación con plomo sufren daños cerebrales que les restan capacidad intelectual.

9 de Noviembre del 2012

Investigadores de la Maestría en Toxicología de la UN hallaron que la exposición de los niños al plomo los afecta severamente. Este es uno de los temas del UN Periódico que circula desde este domingo.

En un estudio realizado con personas que trabajan en ocho microempresas informales en el municipio de Soacha (Cundinamarca), los científicos pudieron comprobar que los efectos del saturnismo (contaminación con plomo) no son los mismos entre adultos y menores de edad.

La exposición a esta sustancia se da a través del reciclaje de baterías de carros y otro tipo de metales de fundición. Cuando llega al organismo, se concentra en los huesos, lo que les genera grandes dolores articulares a los afectados. En los niños, además, el plomo se desplaza hasta el cerebro, con sus respectivas consecuencias.

El tema de portada de esta edición trae un importante análisis sobre el futuro de la Alianza del Pacífico, acuerdo que firmaron Colombia, Chile, México y Perú para mejorar las relaciones comerciales, políticas y sociales entre estas naciones.

El profesor Germán Enrique Novoa, de la Facultad de Ciencias Económicas de la UN, asegura que este es un nuevo esfuerzo de unión regional del que se espera vaya más allá de otros bloques regionales que, en la práctica, no tienen un papel tan significativo como se esperaba, caso del G3 (Colombia, México y Venezuela) o la Comunidad Andina de Naciones, entre otros.

En el área de innovación, el UN Periódico viene con diversos artículos novedosos. Por un lado, uno que habla sobre la guía virtual que construyeron arquitectos de la UN para que los constructores puedan mejorar la aplicación de la norma sismorresistente.

Otro detalla cómo químicos de la UN convirtieron llantas recicladas de carro en carbón activado, un compuesto vital para construir sistemas que permiten descontaminar el agua.

Se destaca, además, el chaleco “inteligente” que envía mensajes al correo electrónico o al teléfono móvil sobre el estado de salud de las personas. Se trata de una prenda de vestir que cuenta con sensores especiales que identifican las alteraciones en el ritmo cardiaco, respiratorio o movimientos bruscos fuera de lo normal; es una aplicación muy útil, especialmente para enfermos y personas de la tercera edad.

“La guadua despierta como industria”, es el título del otro tema de innovación. Este recurso natural es abundante en algunas regiones del país y podría convertirse en una fuente importante de ingresos para cientos de familias.

La invitación es para que los lectores exploren los reportajes que hay en las áreas de ciencias, agro y cultura que trae esta edición.

Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html

Juegos mejoran comunicación en niños con discapacidad auditiva.

 
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Con estos objetos didácticos también se quiere promover el arte y la cultura a través de su uso flexible.
Con estos objetos didácticos también se quiere promover el arte y la cultura a través de su uso flexible.

6 de Noviembre del 2012

Un proyecto de Diseño Industrial de la Sede Palmira de la UN reforzará la memoria de estas personas a través de estímulos intelectuales. La interacción se facilitará a través de un lenguaje escrito.

Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), en Colombia el 6,3% de la población vive en situación de discapacidad. Los estratos 2 y 3 son los que cuentan con la mayor población de estas personas, y el género femenino es el de mayor vulnerabilidad.

De esta gran cantidad de colombianos en situación de discapacidad, el 17,4% tiene limitaciones permanentes para oír, lo que representa la tercera discapacidad más frecuente después de la visual y la física motriz.

En este grupo de discapacidad, un gran porcentaje está relacionado con los niños entre los 10 y 14 años de edad con el 9,67%, seguido de personas entre los 15 y 19 años con un 8,62% y en tercer lugar el grupo de edad entre los 40 y 44 años con 6,94%.

Expertos en fonoaudiología señalan que el mayor inconveniente que presentan los niños con discapacidad auditiva profunda, es recordar la relación entre fonemas y grafemas para poder comunicarse socialmente a través de un lenguaje escrito con personas sin este tipo de discapacidad.

Es por ello que, a través de un proyecto de inclusión social, estudiantes de Diseño Industrial de la UN en Palmira, integrantes del grupo estudiantil “Laboratorio de artes aplicadas”, crearon una propuesta lúdica que facilite el aprendizaje del lenguaje escrito en niños en situación de discapacidad auditiva entre los 10 y 14 años, en donde también las personas oyentes puedan aprender el lenguaje de señas o dactilológico y promuevan así un ambiente social más incluyente.

“Decidimos trabajar con este grupo de niños porque, además de ser el grupo de edad con mayor población discapacitada en Palmira, también tienen una motricidad gruesa y fina más desarrollada que facilita realizar métodos que vayan a su ritmo de aprendizaje, que es más lento que el de un oyente”, señala Javier Andrés Gómez, estudiante de Diseño.

Generalmente, el vocabulario de un niño sordo de 14 años es similar al de un oyente de 8 años. Así, la calidad de corrección sintáctica y de descripción es similar a la de un oyente de 7 años.

En ese sentido, teniendo en cuenta los estímulos intelectuales de atención, sentido, organización, asociaciones, mnemotécnicas y espacialidad, los estudiantes aplicaron los conceptos en una propuesta lúdica que permite reforzar la memoria.

“Desarrollamos diferentes propuestas y bocetos de juegos didácticos que a través de códigos, asociaciones y repeticiones, facilitan la estructura gramatical del lenguaje escrito y así pueden comunicarse en un lenguaje común con otras personas (oyentes), utilizando divertidas imágenes y figuras”, dice Gómez.

Con este método de enseñanza especial, los docentes que quieran reforzar el lenguaje escrito en niños con discapacidad auditiva profunda entre los 10 y 14 años, así como los adultos responsables, podrán aprender a mejorar su lenguaje dactilológico.

Según Sebastián Rincón, estudiante de diseño e integrante del proyecto, con estos objetos didácticos también se quiere promover el arte y la cultura a través de su uso flexible, para darle un enfoque musical, utilizándolo como una herramienta metodológica para la enseñanza.

“Son sonidos que se realizan a través de la vibración, principios elementales de las ciencias básicas, con los que el niño, además puede reconocer texturas e imágenes que le facilitan relacionarse con su entorno”, afirma Rincón.

Aunque el proyecto se encuentra en desarrollo, los estudiantes esperan contar con el apoyo de instituciones que deseen contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de los niños con esta discapacidad.

Para la profesora Eliana Castro, del Departamento de Diseño de la UN en Palmira, “este proyecto es significativo porque además de constituir una herramienta educativa para la inclusión, permite visibilizar la importancia y pertinencia del Diseño Industrial para responder con alternativas que aporten a la construcción de nuestro tejido social”.

Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html