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MUESTRAN VENTAJAS DE LOS SISTEMAS DE COSECHA DE AGUA DE LLUVIA EN LA UNAM

 
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cosechadeagua16 de julio de 2014

Frente a las carencias de agua potable en el país, el agua de lluvia es un recurso que podría satisfacer la demanda para consumo humano, riego y otros usos.

La UNAM, como parte de su Estrategia de Universidad Sustentable EcoPUMA, instaló un sistema de cosecha de agua pluvial para ese fin, en el edificio de Programas Universitarios, ubicado en CU; una ecotecnia que evita daños ambientales asociados a la explotación de pozos y a los procesos de distribución, que puede utilizarse para resolver problemas críticos de abasto en zonas urbanas y rurales.

El procedimiento permite captar 104 mil litros del recurso al año y demuestra que es posible recolectar las precipitaciones de manera eficiente para diversos usos.

Este sistema tiene un fin demostrativo y el líquido potable se pone a disposición de la comunidad universitaria con el nombre de Jugo de nube. Actualmente, el primer bebedero se encuentra en el edificio de Programas Universitarios.
Es 100 por ciento seguro, después de someterse a varios tratamientos para cumplir con la Norma Oficial Mexicana (NOM) 127 SSA1-1994; además es monitoreado mensualmente por la Dirección General de Servicios Médicos (DGSM) de la UNAM.

El proceso

La cosecha de lluvia consiste en la instalación de sistemas para captar el agua pluvial, que se puede usar para el baño, limpiar el auto, cocinar o como recurso potable, después de purificarla.

En el edificio de Programas Universitarios se colecta para consumo humano. Durante la temporada de lluvias, la que cae sobre el domo de cristal es canalizada hacia los Tlaloques (tecnología mexicana que separa la parte más sucia de la precipitación) para desechar los primeros 400 litros de cada aguacero y así reducir hasta el 75 por ciento de los contaminantes.

Lo obtenido se almacena en una cisterna que cuenta con componentes que evitan que se agite y se levanten sedimentos.

Posteriormente, a través de un tren de filtración se eliminan los microorganismos dañinos, residuos, metales pesados, olores y sabores. Por último, el recurso se distribuye al bebedero que se encuentra al interior del inmueble. Ahí, los universitarios pueden tomar jugo de nube, apto para consumo humano.

EcoPuma es la estrategia instrumentada por la UNAM para reducir su impacto ambiental y formar profesionistas comprometidos con el medio ambiente. El Programa Universitario del Medio Ambiente (PUMA) coordina los esfuerzos e iniciativas que realizan la institución y su comunidad en este campo.

Créditos:UNAM-DGCS-407-2014

ECOTOXICIDAD DE NANOMATERIALES

 
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ecotoxicidad14 de julio de 2014

Debido a que muchos tipos de nanomateriales se fabrican y liberan al ambiente a escala industrial, entre la comunidad científica hay una preocupación creciente por sus efectos en la salud humana y en el medioambiente.

La proliferación de éstos –definidos como materiales diseñados y producidos con características estructurales y con una dimensión de hasta 100 nanómetros (un nanómetro es equivalente a 0.000000001, o un milmillonésimo de metro)– es un problema que urge regular, sobre todo en la identificación de riesgos.

A escala nanométrica las moléculas tienen propiedades novedosas y atractivas en numerosas industrias (electrónica, biofarmacia, medicina, mecánica, cosmética, textil o robótica, por mencionar algunas). Los materiales adquieren características que los hacen más fuertes, ligeros, más resistentes al calor o mejores conductores de electricidad, pero al mismo tiempo pueden ser más tóxicos, dijo Elizabeth Chavira, del Instituto de Investigaciones en Materiales (IIM) de la UNAM.

Naturalmente, las propiedades de las sustancias son diferentes que al momento de presentarse a escala nanométrica, y los nanomateriales se comportan de otro modo en el organismo.

Debido a su tamaño, pueden ingresar al organismo de humanos y animales por la piel y la respiración, y al circular por la sangre llegan a órganos y tejidos a los que no les sería posible arribar en su tamaño normal.

Aún se sabe muy poco de sus efectos en la salud y el medio ambiente a corto y largo plazos, y sus efectos son impredecibles. Desde cosméticos hasta detergentes, miles de productos se fabrican con materiales nanométricos, pero muy pocos países han regulado su fabricación y venta; todo lo dejan a la buena voluntad y ética del fabricante, que sigue las normas de seguridad establecidas para el país.

En la UNAM, una de las primeras indagaciones se deben a Emilio Rojas del Castillo, del Instituto de Investigaciones Biomédicas, quien estudió el efecto de los nanotubos de carbono en la salud humana. En el laboratorio encontró que nanotubos de grafito rompen cadenas de material genético y causan estrés oxidativo debido a un desequilibrio entre la producción de oxígeno reactivo y la capacidad del organismo para reparar el daño.

“Toxicidad de los materiales” no sólo se refiere a la de los nanomateriales, sino también a los métodos de síntesis empleados y a las materias primas involucradas de manera directa, explicó Chavira.

Estudio con nanopartículas de óxido de cerio y Artemia salina

Con el fin de estudiar la toxicidad en la salud humana y en el medio ambiente de algunos nanomateriales cerámicos y metálicos sintetizados en el laboratorio, se hizo un bioensayo con Artemia salina, diminuto crustáceo marino de cuerpo blando y transparente a la luz.

“Utilizamos Artemia salina porque filtra el material del que se alimenta, pero si es tóxico, el animal muere”, indicó la universitaria. “En general, su larva o nauplio se usa para determinar la toxicidad de productos químicos y naturales”.

“En nuestro bioensayo trabajamos con nanocristales de óxido de cerio (CeO2), empleados en catalizadores, biomedicina, en la fabricación de cosméticos, en materiales para pulido, aditivos de pinturasy aplicaciones en recubrimiento, debido a su dureza y resistencia”, apuntó la investigadora, y agregó que también se emplearon otros nanocompuestos fabricados en el laboratorio.

Los huevecillos de la Artemia Salina oclusionan en un periodo aproximado de 48 horas en una solución salina, en la que se usó sal artificial de mar, a temperatura ambiente (20 a 25 °C).

Al eclosionar se obtienen los nauplios o larvas, de los cuales se tomaron 10 ejemplares con un poco de la solución salina y se depositaron en uno de los 10 pozos de la microplaca. En cada pozo se colocaron 10 nauplios y nanocristales de CeO2 a diferente concentración.

Para validar el bioensayo se llevaron a cabo pruebas de citotoxicidad aguda con el uso de dicromato de potasio (K2Cr2O7) como estándar interno. Al estudiar el efecto del CeO2 en globulos blancos la citotoxicidad fue de 25 por ciento. Para las nanopartículas de óxido de cerio se encontró una casi nula ecotoxicidad para esta especie. Sin embargo, no ignoramos que otros estudios arrojaron que son tóxicas en linfocitos humanos, aseveró.

Para finalizar, consideró que “es importante para la sociedad estudiar la toxicidad de los nanomateriales y debe haber normas que regulen su manipulación y desecho, pues debido a su tamaño pueden entrar al organismo humano sin que nos demos cuenta”.

Créditos: UNAM-DGCS-401-2014

LA CAZA ILEGAL DE JAGUAR DAÑA A ESTA ESPECIE EN PELIGRO DE EXTINCIÓN Y AFECTA LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

 
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cazailegaljaguarUna hembra de jaguar (Panthera onca) de ocho años de edad, integrante de una reducida población de felinos que viven en libertad en Moctezuma, Sonora, fue muerta y calcinada por un cazador ilegal, con lo que se afecta a una especie en peligro de extinción y a la investigación científica que realiza en el sitio un grupo de investigadores del Instituto de Ecología (IE) de la UNAM.

El deceso del ejemplar causó un triple daño, pues era una hembra en etapa productiva, tenía al menos una cría y un collar satelital que hace un año y cuatro meses le colocaron Ivonne Cassaigne y Antonio de la Torre, maestros en ciencias y alumnos de Rodrigo Medellín Legorreta, biólogo y doctor en ecología, además de titular del Laboratorio de Ecología y Conservación de Vertebrados del IE.

Ya se hizo la denuncia correspondiente por el delito ambiental ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) y la Unidad de Delitos Ambientales de la Procuraduría General de la República (PGR), pero aún no se castiga al o los responsables.

“El jaguar es parte de la identidad mexicana. Se nos conoce como el pueblo jaguar. ¿Qué pueblo es capaz de matar su identidad de esa manera?”, cuestionó Medellín, quien subrayó que la caza de esa especie “es ilegal y es un delito federal que se castiga con cárcel”.

Conocedor de la zona donde ocurrió el evento, narró que allí existen ranchos ganaderos a los que, eventualmente, se acercan jaguares hambrientos que han perdido su hábitat natural por la presencia del ser humano, que ha transformado la selva en áreas para ganado.

Se alimentan de jabalíes y venados, pero los primeros se extinguieron de la región y, los segundos, tienen una población escasa, también a consecuencia de la cacería ilegal y la modificación del ecosistema.

Para enfrentar el problema, el universitario y su grupo idearon con las autoridades ambientales un plan para, bajo ciertas condiciones, pagar a los propietarios por ganado perdido a consecuencia del ataque oportunista de jaguares y pumas, siempre y cuando no se mate a los felinos. Sin embargo, los ganaderos continúan con esa práctica ilegal.

Actuar ante esa cacería es una responsabilidad de todos los mexicanos. “Como especialistas en jaguares somos la punta de lanza, pero si no nos hacemos fuertes con la sociedad, se nos acabará el país. Cada mes tenemos alguna muerte de esos ejemplares en el territorio nacional y esta población en peligro de extinción ya no lo resiste”, alertó.

La hembra tenía ocho años de edad y había sido seguida en fototrampas desde que era cachorra por la organización Naturalia, aliados de la UNAM en este proyecto.

Población vulnerable

Hasta ahora, los cerca de cuatro mil jaguares que hay en México están divididos en varias poblaciones. La más nutrida, de unos dos mil 500, se ubica en la península de Yucatán (que incluye a ese estado, Campeche y Quintana Roo), además de Chiapas y Oaxaca. El resto está repartido en segmentos más pequeños y vulnerables en el norte del país, principalmente en Sonora y Sinaloa. “Para asegurarlos, lo deseable es lograr conectividad entre ellos”, señaló.

Conocer y monitorear algunos ejemplares es una forma de estudiarlos de manera directa y profundizar en sus hábitos de vida, ciclos de reproducción (de una a dos crías cada dos años) y formas de sobrevivencia.

Una herramienta de monitoreo es el collar satelital, que se logró colocar en Sonora a cinco pumas y dos jaguares (entre ellos la fallecida) y que en el caso del ejemplar calcinado, se perdió junto con ella.

“Los collares cuestan alrededor de cuatro mil dólares, es complicado ponérselos y requieren una detallada vigilancia para lograr información científica”, explicó.

Acción para la conservación

Actualmente, alrededor de 50 personas, entre académicos, integrantes de organizaciones no gubernamentales y particulares interesados y comprometidos con el cuidado del felino, participan con Medellín y su equipo en el Programa de Acción para la Conservación del Jaguar.

“No vamos a permitir que muera uno más. Existe una ley para protegerlos y se debe cumplir en contra de los cazadores furtivos, que permanecen impunes, pero necesitamos la acción de la sociedad, crear conciencia de la importancia de esta especie, identificada de manera ancestral con la cultura mexicana”, finalizó.

Créditos: UNAM-DGCS-254-2014

AMÉRICA LATINA ENFRENTA EL RETO DE CRECER Y EVITAR EL DESASTRE AMBIENTAL: CLAUDIO KATZ

 
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crecimientoambientalFrente al escenario global de crisis con recesión en Estados Unidos, Europa y Japón, desequilibrios en China, vulnerabilidad en las economías intermedias y degradación de los territorios periféricos, América Latina (AL) enfrenta el reto de elegir un proyecto de desarrollo que evite el desastre ambiental e incentive las tasas de crecimiento, expuso en la UNAM el economista argentino Claudio Katz.

El titular de la Cátedra Maestro Ricardo Torres Gaitán del Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc) de esta casa de estudios, subrayó que en la región persisten desigualdades sociales a la par que avanza un proceso de integración a los mercados internacionales que sólo beneficia a sectores privilegiados.

Es un proceso marcado por la destrucción del ambiente que puede conducir a una situación crítica si la contaminación mantiene sus efectos en el aumento del nivel del mar, derretimiento de los glaciares o en problemas ecológicos. Esta crisis de la civilización de largo plazo amenaza a la humanidad, advirtió.

El sistema de competencia económica no tiene freno, al punto de generar desequilibrios que pueden destruirlo a él y al planeta, expuso al impartir la conferencia magistral América Latina en la mutación global.

Desarticulación regional

En el auditorio Ricardo Torres Gaitán del IIEc indicó que las economías latinoamericanas producen petróleo, alimentos, minerales y otros elementos básicos para los mercados globales sin tomar en cuenta los costos ambientales de obtener materias primas. “Sucede con la minería a cielo abierto, que implica la destrucción de ecosistemas locales en aras de ampliar las exportaciones”, ejemplificó.

Esto implicó la desarticulación de las industrias nacionales para garantizar bajos costos salariales y altos niveles de productividad, lo que genera desempleo y migración en masa en la región. Nuestros países tienen economías desintegradas y desarticuladas, explicó.

Katz, galardonado con menciones honoríficas del Premio Libertador al Pensamiento Crítico, aseveró que las economías latinoamericanas están marcadas por el trabajo precario, falta de empleos estables y la desintegración familiar. En las grandes ciudades, los sectores menos favorecidos buscan en la criminalidad y el narcotráfico formas de sobrevivir.

Además, las élites de multimillonarios están asociadas a los movimientos mundiales de capitales. Antes de reinvertir sus fortunas en actividades productivas locales, buscan las ganancias que pueden obtener en otros territorios. La clase dominante está más alejada de sus raíces que antes, sostuvo.

Frente al empobrecimiento y carencia de oportunidades y servicios de millones de personas, se destinan recursos mínimos del Estado para crear redes asistenciales de prevención para contener a las poblaciones de la región antes que brindarles empleo y garantizarles niveles de vida dignos.

Finalmente, el académico planteó que la construcción local de comunidades, mercados internos y economías constituye el primer paso para enfrentar la crisis del modelo hegemónico en AL y consolidar sociedades en armonía con la naturaleza.

Créditos:UNAM-DGCS-198-2014

DISMINUYE LA NIEBLA EN ZONAS DEL CENTRO DE VERACRUZ

 
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nieblaenveracruzUn grupo del Instituto de Ecología (IE) de la UNAM —encabezado por Víctor Barradas Miranda— que colabora con el Laboratorio Nacional de las Ciencias de la Sostenibilidad, reportó que la niebla en los bosques mesófilos de la zona central de Veracruz ha disminuido de manera paulatina. El fenómeno tendría consecuencias graves en los ciclos vitales de cientos de especies animales y vegetales, muchas endémicas, así como en el ecosistema de la región.

El académico señaló que esta alteración tendría origen en la deforestación, cambio de uso del suelo por actividad antropogénica y en la convección. “Al deforestarse un lugar, la temperatura aumenta y, en consecuencia, la base de las nubes sube, al igual que la bruma”.

Aunque el nivel sólo se ha elevado entre 200 y 400 metros, el fenómeno tendría consecuencias sociales, geográficas y ecológicas, además de que generaría escasez pluvial, lo que impactaría al bosque de niebla, un ecosistema de importancia económica y agrícola para los habitantes del área.

Tras realizar estudios de vulnerabilidad de la zona mesófila, Barradas Miranda concluyó que ésta es altamente vulnerable. “Si la temperatura aumentara a más de 30 grados y la humedad relativa disminuyera 30 por ciento, el lugar se transformaría y otras especies colonizarían el territorio. Además, el cambio climático global replicaría el problema en el planeta entero. En la zona central de Veracruz hay una modificación que respondería a este fenómeno mundial, pero en parte es regional”.

El investigador y su grupo señalan que es posible revertir esta disminución con medidas que incluyen un programa de reforestación. En un análisis que data de hace tres décadas, Barradas Miranda calculó que, en la zona, la captación hídrica mediante vegetación es de una quinta parte del balance, es decir, entra un 20 por ciento más de agua y representa una alternativa para “capturar” agrupaciones nubosas.

Esta opción es practicada en zonas como el desierto chileno, uno de los más secos del mundo, donde se abastecen de agua a partir de bruma “cosechada” con atrapanieblas (una malla de mosquitero) colocada perpendicularmente en dirección del viento, donde se depositan las gotas de las nubes.

Barradas Miranda refirió que estos cúmulos de vapor constituyen un recurso natural que puede explotarse con eficiencia y resultaría crucial en lugares con sequía. Se debe estudiar tanto la captación como la disponibilidad y potabilidad para saber si es redituable para que una persona cubra sus necesidades diarias del líquido.

“Tenemos que ir hacia la reforestación. Nuestra investigación señala la importancia de que las pequeñas comunidades cultiven especies de interés ecológico y económico para atender sus necesidades. Es posible conjugar agricultura y silvicultura para que, a partir de esa convección, vuelva a bajar la niebla”, concluyó.

Créditos: UNAM-DGCS-182-2014