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Cáliz de la uchuva serviría para combatir inflamaciones

 
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La uchuva es una especie frutal originaria de los Andes.
La uchuva es una especie frutal originaria de los Andes.

20 de enero de 2012

Estudiantes de Farmacia de la Universidad Nacional de Colombia investigan las propiedades antiinflamatorias del cáliz de la uchuva en ratones.

De acuerdo con Jessica Rubiano, estudiante de último semestre, quien presentó su tesis sobre el tema, lo que se hizo fue inyectar aire en el dorso del ratón, con el fin de crear una cavidad que permitiera la migración de células inflamatorias.

Luego, se evaluó si los extractos obtenidos de los cálices de la uchuva estaban actuando como antiinflamatorios, y se encontró un resultado positivo.

El experimento, que se realizó en el laboratorio del Departamento de Farmacia, se aplicó a 25 ratones. “Lo que se usó fue el cáliz, es decir, la  hoja que recubre el fruto. El proceso es el siguiente: el material vegetal se seca y se muele; a partir de eso, en una cápsula de porcelana, se humedece y se humecta con éter de petróleo. Después, se lleva a una especie de embudo en el cual empaquetamos todo el material vegetal seco y lo dejamos 24 horas con el éter de petróleo. Transcurridas las 24 horas, abrimos la llave y obtenemos el extracto total”, explicó la alumna.

Este estudio valida el uso de esta planta en la medicina popular y en la medicina tradicional. De acuerdo con la estudiante, “lo que sigue acá es continuar evaluando la actividad y sugerir nuevos mecanismos de acción sobre la actividad antiinflamatoria de la planta”.

La uchuva (Physalis peruviana) es una especie frutal originaria de los Andes que pertenece a la familia Solanaceae. Se caracteriza porque sus frutos se encuentran encerrados dentro de un cáliz o capacho. El fruto se consume fresco o se utiliza para hacer mermeladas, jugos, dulces, salsas y conservas. Es una excelente fuente de provitamina A y vitamina C, entre otras.

A la uchuva, además, se le atribuyen otras propiedades medicinales como desintoxicante, aunque también es usada en tratamientos contra el cáncer.

Esta fruta ocupa el tercer renglón en las exportaciones de frutales en Colombia, después del banano y el plátano, con una alta demanda en el mercado europeo. El principal destino de las exportaciones es Holanda, seguido por Alemania y Bélgica.

Créditos: agenciadenoticias.unal.edu.co

LA MIGRACIÓN CELULAR, ESENCIAL EN LA FORMACIÓN, CRECIMIENTO Y REGENERACIÓN DEL ORGANISMO

 
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Alfonso Escobar Izquierdo, investigador emérito del IIBm de la UNAM.
Alfonso Escobar Izquierdo, investigador emérito del IIBm de la UNAM.

4 de mayo de 2011

• En el IIBm de la UNAM, Alfonso Escobar Izquierdo estudia este mecanismo en el cerebro de ratas, donde identifica la función de la serotonina y del aminoácido triptófano que la produce
• Por su trayectoria en neurociencias, el investigador emérito recibió la primera edición del Premio Ramón de la Fuente Muñiz de Salud Mental

La migración celular es un mecanismo fundamental en la formación, crecimiento y regeneración de los seres vivos. Ocurre a diferentes niveles, a veces en organismos formados a partir de una sola célula, y otras, en los constituidos por miles de ellas.

A partir de la fecundación, las células comienzan a multiplicarse para constituir lo que más adelante será un ser vivo. No pueden solamente reproducirse y quedarse en el sitio donde nacieron, así que migran hacia un lugar específico para realizar su función, sea para formar un órgano, desarrollar algún trabajo en el organismo o moldearlo para adquirir su forma, explicó en un texto de próxima publicación, Alfonso Escobar Izquierdo, del Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIBm) de la UNAM.

Estudioso del proceso de migración celular en las neuronas cerebrales, el investigador emérito fue reconocido por su trayectoria académica con la primera edición del Premio Ramón de la Fuente Muñiz de Salud Mental. “Es un honor, me siento halagado de que me lo hayan dado”, comentó en entrevista.

El científico, adscrito al Departamento de Biología Celular y Fisiología del IIBm, destacó que, fundamentalmente, el cerebro es el determinante de todas las funciones que se llaman mentales. “Se cree que hay enfermedades mentales y nerviosas, pero no es cierto, todas son neurológicas”, aclaró.

Migración neuronal

Desde hace cuatro años, Escobar y sus alumnos indagan un grupo de células del tallo cerebral, donde funciona la serotonina, neurotransmisor que participa en la migración neuronal en los procesos de memoria, conducta y aprendizaje.

“La serotonina ó 5-HT, tiene que ver con los procesos cognoscitivos en general, y para que se produzca, se necesita del aminoácido triptófano, ingerible en la comida”, explicó el universitario.

La corteza cerebral recubre la parte más externa del cerebro, está formada por seis capas celulares y cada una posee diferentes tipos neuronales. Está relacionada con los mecanismos de motricidad, memoria, interpretación de estímulos sensoriales y con la generación de funciones cognoscitivas, añadió.

En el proceso de migración, se trasladan desde el tubo neuronal hasta la capa de la corteza que les corresponde, de tal manera que las células generadas tempranamente ocupan las capas más profundas, mientras que las producidas de manera tardía, forman las más externas.

Las futuras células se mueven hacia su nivel correspondiente a través de las llamadas glías radiales, utilizadas como andamios por los que las células cerebrales escalan hasta llegar al lugar que ocuparán, donde dependen de señales químicas para llevar a cabo su función. Pero existen factores externos, como la desnutrición en el periodo prenatal, que pueden alterar los patrones normales.

Estudio experimental en ratas

Para estudiar este proceso, Alfonso Escobar y sus alumnos crearon un déficit artificial de triptófano en el alimento de ratas de experimentación, para analizar qué modificaciones sufren ante la escasa o nula producción de serotonina.

En su experimento, alimentan a las ratas embarazadas con un déficit de triptófano y luego observan a sus crías, que al nacer muestran cambios conductuales y modificaciones celulares por la nula producción de ese neurotransmisor.

“Como se altera el ADN, es posible que las crías hereden a sus hijos esa modificación de nula o baja serotonina y que la carencia del neurotransmisor pase hasta los bisnietos, aunque tuvieran una alimentación correcta”, abundó.

En los seres humanos adultos, la serotonina se vincula con la depresión. “Por eso los medicamentos tienden a mejorar su cantidad circulante en el cerebro. Pero en los recién nacidos no hay ese déficit, quizá lo guardan para la etapa madura”, precisó el científico, quien aclaró que su estudio se realiza únicamente en modelos experimentales animales.
Créditos: UNAM-DGCS-262-2011/unam.mx

Diseñan modelo dinámico para explicar patrones que siguen las células

 
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celulas troncales28 de noviembre de 2010

• Biólogos y físicos del Centro de Ciencias de la Complejidad de la UNAM, describen cómo se establecen y mantienen la auto renovación y el estado indiferenciado característicos de esas células
• El estudio, publicado en la revista BMC Systems Biology, requirió un abordaje multidisciplinario, que incluye matemáticas y simulaciones computacionales

Un grupo de biólogos y físicos del Centro de Ciencias de la Complejidad (C3) de la UNAM, publicó el primer modelo dinámico para explicar los patrones que siguen las células troncales.

Para realizar este trabajo, publicado en la revista BMC Systems Biology, se analizaron patrones que se desarrollan en los nichos donde se producen esas células, y los abordaron desde la multidisciplina, que incluye métodos biológicos, matemáticos y simulaciones computacionales.

También conocidas como células madre, estas entidades biológicas tienen características singulares y de gran potencial, como la auto renovación y el estado indiferenciado.

La primera, otorga la capacidad de auto renovarse mediante la división mitótica –que ocurre por la mitosis, proceso de reparto equitativo de material hereditario o ADN–, y la segunda, les permite desarrollarse en cualquiera de los 200 tipos de células específicas que existen en los organismos.

El equipo del C3, dirigido por Elena Álvarez-Buylla, investigadora del Instituto de Ecología, incluye a Eugenio Azpeitia, primer autor del trabajo y estudiante de doctorado del Programa de Ciencias Biomédicas de la UNAM; Mariana Benítez, recién doctorada del mismo programa y grupo; Ilusi Vega, egresada de la maestría en Ciencias Físicas, y el tutor de ésta última, Carlos Villarreal, del Instituto de Física.

Entender la diferenciación celular

Reunidos en este proyecto del C3, los científicos utilizaron para su estudio teórico, la raíz de la planta Arabidopsis thaliana, pequeña especie con flores, muy popular entre los botánicos porque se ha usado un modelo biológico desde que fue descrita, en 1753, por el fundador de la taxonomía, Carlos Linneo.

Los autores del trabajo consideran que, dadas las similitudes genéricas entre los nichos de células troncales de plantas y animales, este estudio sienta también las bases para entender cómo ocurre la diferenciación temprana de células precursoras, a partir de las troncales en animales.

Aunque ya se han desarrollado en el mundo varios modelos que buscan explicar las características de las troncales, entre ellas la división asimétrica con auto renovación y el mantenimiento del estado indiferenciado, éste es el primer trabajo que detalla cómo se da el mantenimiento de esas células.

Anomalías de origen

A partir de esas unidades troncales o madre, se forman los tejidos en plantas y animales. Si se alteran los mecanismos, procesos y redes regulatorias que subyacen tras los patrones celulares y la dinámica de división y diferenciación celular en esos nichos, surgen anomalías que pueden producir varias patologías; entre ellas, varios tipos de cáncer que, ahora se sabe, se originan por ese tipo de alteraciones.

Por ello, y por el interés de entender esos mecanismos, procesos, patrones y dinámicas en organismos multicelulares, resulta fundamental el avance que representa esta contribución científica.

Además, el estudio “Single-cell and coupled GRN models of cell patterning in the Arabidopsis thaliana root stem-cell niche”, muestra que la complejidad de los sistemas biológicos requiere de estudios multidisciplinarios que utilicen herramientas matemáticas y simulaciones computacionales, un esfuerzo que se multiplica entre investigadores del C3 de la UNAM.
Créditos: UNAM-DGCS-753/unam.mx

Investigadores de la UAM estudian el daño en células que produce la exposición a insecticidas

 
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*El problema de la toxicidad con insecticidas es que es acumulativa, pues en los últimos años se ha observado una disminución en la capacidad reproductiva humana

Investigadores del Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) realizan estudios para determinar el daño que produce a las células la exposición a insecticidas.

Este trabajo realizado durante cuatro años por especialistas de la Unidad Iztapalapa analiza los efectos de esas sustancias sobre la reproducción, en forma concreta respecto a la ovogénesis o formación de ovocitos (óvulos) y el desarrollo embrionario temprano, teniendo como modelo al cerdo.

El doctor Edmundo Bonilla González, uno de los investigadores del proyecto, explicó que el trabajo de laboratorio se desarrolla a partir de dos insecticidas órgano fosforados: el malatión y el diazinón, cuyo uso doméstico está prohibido en Estados Unidos, en tanto que en México se sigue empleando en el jardín y el agro, por ello se indagan sus efectos en el ámbito reproductivo.

Hasta el momento se ha determinado que el malatión puede presentar riesgo bajo para población general y alto para quienes laboralmente estén expuestos, como la gente que trabaja en el campo o fumiga en casas y edificios.

Mientras que el diazinón es alrededor de diez veces más potente que el malatión, y puede generar efectos sobre ovocitos, por lo que se sugiere su limitación sólo a cultivos, así como determinar si su uso es recomendado.

El investigador acotó que lo realizado en laboratorio in vitro ha sido con base en concentraciones altas que difícilmente la población alcanzará in vivo; sin embargo, el problema de esta toxicidad es que es acumulativa, pues en los últimos años se ha observado una disminución en la capacidad reproductiva humana.

Bonilla González refirió que ingerir las cantidades mínimas de insecticidas que contienen los alimentos no deja estéril; empero, si a ello se agrega la exhibición a otros contaminantes como los metales pesados (plomo y cadmio), puede presentarse daño celular por exposición acumulativa.

Luego de señalar que en México se utilizan alrededor de 20 mil toneladas de insecticida al año para proteger los cultivos de la amenaza de insectos, apuntó que éstos son un mal necesario, pues sin ellos la producción en el campo disminuiría de manera considerable y habría problemas de desabasto y hambruna.

Sin embargo, aseveró, hace falta una buena valoración toxicológica porque las empresas que producen estas sustancias buscan obtener ganancias y ofrecen en el mercado el insecticida sin los estudios necesarios, de modo que hasta después de un tiempo se evidencian los efectos sobre los humanos, como fue el caso del DDT, actualmente prohibido.

El especialista en Toxicología Reproductiva detalló que en la investigación se utilizan ovarios del cerdo para obtener los ovocitos, madurarlos y fertilizarlos por el espermatozoide, una vez que esto sucede se exponen a diferentes concentraciones de insecticidas con el fin de analizar si hay efecto sobre la maduración de ovocitos.

Posteriormente se realizan ensayos para efectuar curvas dosis-respuesta a partir de porciones bajas y hasta concentraciones altas, y así establecer la dosis letal 50, es decir, aquella que elimina o mata a 50 por ciento de los ovocitos en cultivo en un tiempo determinado de 24 horas.

Otro nivel de análisis lo ejecutan cuando recién se forman los ovocitos, lo cual ocurre antes del nacimiento, para ello emplean fetos de ratas de las que obtienen los ovarios para cultivarlos en cajas de cuatro pozos con el fin de que allí se desarrollen ovocitos. A un grupo se le deja desarrollar de manera normal y a otro se le expone a diversas concentraciones de insecticida para observar si se forman adecuadamente, tanto en número como en calidad.

Otro proceso se lleva a cabo en fertilización in vitro para ver si los insecticidas tienen un efecto, ya no sólo en los gametos, sino en la reproducción, una vez que ocurre ésta se incuban cigotos recién fecundados durante dos días, hasta llegar al estado de mórula y conocer si se afecta el desarrollo embrionario temprano.

Bonilla González estableció que una vez analizada la muerte celular realizada por estas sustancias, se desarrolla la siguiente fase para estudiar los mecanismos del daño, por lo que ahora se busca determinar mediante Biología Molecular y Bioquímica, la respuesta celular y cómo las unidades morfológicas están siendo dañadas.

Este análisis se continuará tres años más para conocer los mecanismos moleculares y ver cómo responde la célula, lo cual permitirá establecer otros tratamientos para personas intoxicadas por altas dosis de insecticidas.

En la investigación “Efecto de los insecticidas sobre la ovogénesis y el desarrollo embrionario temprano” participan además los doctores Miguel Betancourt Rule, Yvonne Ducolomb Ramírez, Reyna Fierro Pastrana, Humberto González Márquez e Irma Jiménez Morales, y el maestro Eduardo Casas Hernández, todos del Departamento de Ciencias de la Salud.

Créditos: UAM. Dirección de Comunicación Social/uam.mx