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Deben estudiantes de Antropología contribuir en su formación profesional

 
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2 de marzo de 2011

Los estudiantes de Antropología no deben conformarse sólo con los conocimientos que reciben en las escuelas y universidades, sino incrementarlos a través de la participación en eventos académicos y presentando sus trabajos de investigación para retroalimentarse, afirmó el maestro Iván Deance Bravo y Troncoso, profesor e investigador de la Dirección de la Universidad Veracruzana Intercultural.

Durante su participación en el Primer Encuentro Regional de Estudiantes en Ciencias Antropológicas (ERECA), zona centro-sur, que se realiza en el Colegio de Antropología Social de la BUAP, con la conferencia ¿Y de eso vas a vivir mijo?, el ejercicio de la antropología en los ámbitos institucionales, personales y laborales, aseguró que contribuir en su formación los hará profesionistas más competitivos.

“Los estudiantes de antropología debemos entendernos como sujetos de nuestra propia formación y contribuir en ella y no dejar por completo esta responsabilidad a las instituciones”.

Ante estudiantes y académicos de Antropología de diversos estados del país, habló también de la importancia que tienen los programas de estudio para incrementar la eficiencia terminal en las instituciones de educación superior y puso como ejemplo la experiencia que tiene la Universidad Veracruzana en este tema. “Desde el primer semestre el programa de estudios abarca cuatro etapas: exploración, problematización, propuestas de intervención y sistematización de la realidad, de manera que al finalizar cada periodo escolar los alumnos presenten un producto integrador”.

Este proceso se repite cada semestre y el resultado es que cada proyecto integrador es potencialmente un capítulo de tesis, la cual deben concluir los estudiantes en el octavo semestre. Así es como se garantiza una eficiencia terminal del 100 por ciento en la Dirección de la Universidad Veracruzana Intercultural, abundó.

El antropólogo afirmó que los estudiantes no deben esperar a que los planes de estudio de las universidades se modifiquen; en cambio pueden seguir estrategias que coadyuven en su formación, entre éstas, buscar la participación en foros y congresos donde expongan sus trabajos de estudio e investigación.

También está la creación de antologías, el trabajo en equipo o colectivo para la discusión y reflexión de los temas, el redactar en blogs o redes sociales para perder “el miedo a la hoja en blanco”, y compartir estos trabajos con el fin de enriquecerlos con la retroalimentación.

Además tanto el alumno como el profesional, jamás deben dejar de cuestionar, “ el porqué muchas veces la información que tenemos es sesgada y no se correlaciona con la realidad, por eso hay que cuestionar los problemas viejos con nuevas preguntas”, concluyó el maestro Iván Deance Bravo y Troncoso.

El Primer Encuentro Regional de Estudiantes en Ciencias Antropológicas, zona centro-sur, fue inaugurado por el doctor Alejandro Palma Castro, director de la Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP, quien celebró la organización de este por parte de estudiantes, además de que “ el Colegio de Antropología se muestra dinámico y activo, tratando de proyectar hacia el exterior los puntos de vista de quienes son los continuadores inmediatos de esta disciplina”.

A este encuentro que organizan delegados en Puebla de la Red Nacional de Estudiantes en Ciencias Antropológicas, asisten alumnos y académicos de 17 instituciones de educación superior del estado de Puebla, así como la Escuela Nacional de Antropología e Historia, y las Universidades Autónomas “Benito Juárez” de Oaxaca, de San Luis Potosí, Querétaro, Tlaxcala y Yucatán.

Créditos: BUAP/Comunicación Institucional/buap.mx

Busca Tepeapulco, reconocimiento como patrimonio de la humanidad

 
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El municipio de Tepeapulco tiene proximidad con las ruinas arqueológicas de Xihuingo y el acueducto del padre Tembleque, que fue de gran importancia hidráulica en el Virreinato.
El municipio de Tepeapulco tiene proximidad con las ruinas arqueológicas de Xihuingo y el acueducto del padre Tembleque, que fue de gran importancia hidráulica en el Virreinato.

3 de julio de 2010

• Académicos de la FES Acatlán de la UNAM, contribuirán a propiciar la declaratoria de la UNESCO
• El municipio hidalguense es considerado cuna de la antropología en el Nuevo Mundo

Para trabajar de manera conjunta en la eventual declaratoria de Tepeapulco, Hidalgo, como Patrimonio de la Humanidad de parte de la UNESCO, la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán de la UNAM, y el gobierno municipal, firmaron un convenio de colaboración.

Pilar Máynez Vidal, Lina Ortega Ojeda, Julio César Morán y Juan Luis Rodríguez Parga, académicos de la entidad universitaria, participan en esta tarea con el capítulo Fray Bernardino de Sahagún y sus investigaciones en Tepeapulco, estudio multidisciplinario de los Primeros memoriales, escritos por el historiador, en torno al contexto sociocultural del que surgieron.

Los investigadores se centrarán en los aspectos lingüístico, social, histórico y arquitectónico de la obra, y su impacto en los posteriores manuscritos que integraron la Historia general de las cosas de la Nueva España.

El director de Acatlán, José Alejandro Salcedo Aquino, consideró que el convenio es una oportunidad para establecer nuevas metas y compromisos, y que la UNAM acude por convicción al llamado para contribuir al desarrollo y consolidación de diversas instituciones.

En su oportunidad, el munícipe de Tepeapulco, José Leoncio Pineda Godos, destacó que laboran para lograr el reconocimiento y proyección nacional e internacional, por medio de la declaratoria de la UNESCO. Para ello, añadió, es trascendente el apoyo de la Universidad en los trabajos preparativos y de difusión que permitan direccionar sus objetivos.

La riqueza de Tepeapulco

Ubicado cerca de Ciudad Sahagún, la historia de Tepeapulco se remonta a épocas prehispánicas, cuando fue un importante centro de obsidiana. “Hasta Tepeapulco llegaba el poder cultural e histórico de Texcoco; ahí, convivían mexicas, otomíes y chichimecas, era un sitio interesante porque el Valle de México se extendía a estos lugares de Hidalgo”, refirió Máynez Vidal.

Tras la conquista, se mantuvo como bastión cultural de relevancia, por lo que misioneros eran enviados para su evangelización. Antes de Bernardino de Sahagún, llegó Andrés de Olmos, quien fundó el convento de San Francisco de Tepeapulco, en 1531, y fue autor de la primera gramática de una lengua indígena: el náhuatl.

Posteriormente, en 1558, Sahagún se trasladó al pueblo con un grupo de alumnos trilingües (español, latín y náhuatl) para realizar un trabajo sobre la antigüedad de los indígenas, a través del conocimiento, pensamiento, costumbres e historia.

Además del título que ostenta como cuna de la antropología en el Nuevo Mundo, que le confiere ser un bien intangible, Tepeapulco cuenta con bienes tangibles, elementos a su favor para la postulación, como los frescos del convento de San Francisco, con casi medio milenio de vida.

Este municipio tiene proximidad con las ruinas arqueológicas de Xihuingo y el acueducto del padre Tembleque, que fue de gran importancia hidráulica en el Virreinato; es cercano a la laguna de Tecocomulco, donde se puede encontrar fauna prehispánica, y cuenta con lugares donde se sirven platillos a base de ajolote y ancas de rana, detalló.

Además de la FES Acatlán, en este proyecto participarán la Universidad Autónoma de Hidalgo, el INAH y la secretaría de Turismo local.
Créditos: UNAM. DGCS -393/unam.mx

Textos y escritura, son el reflejo de las culturas

 
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Cuando se trata de conocer, o reconocer a la sociedad, se debe estudiar primero la cultura a la que pertenece; para este fin, existen diferentes disciplinas entre las que destacan la historia, la antropología y la etnología.

Sin embargo, desde la antigüedad se ha usado un método que actualmente sólo practican quienes han conservado la tradición de indagar los textos como pretexto para estudiar a las colectividades.

Esta se llama Filología y es tan antigua que precede incluso a la lingüística, comentó la maestra Niktelol Palacios Cuahtecontzi, profesora investigadora de la Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP.

“La Filología es una disciplina que se encarga de estudiar a la lengua en su contexto, es decir, analiza un texto como reflejo de la época histórica en la que fue producido, y de la filosofía e ideología que representa.

Comparado con la etnografía, la filología estudia las culturas desde la evidencia, es decir, a partir de lo que está escrito”, explicó la especialista

Como método completo, “requiere ante todo de una cultura general amplia para poder identificar las referencias insertadas en los textos, además de conocimientos de paleografía, lenguas clásicas y una enorme sapiencia de carácter religioso, entre otros”.

Hoy en día, esta ciencia trabaja como crítica textual, “cuando nos acercamos a una obra literaria y vemos todas sus significaciones, estamos haciendo un ejercicio filológico.

“En los estudios léxicos, podemos rastrear el origen de una palabra, estudiando los textos en los que ha aparecido, saber qué significado tuvo, de dónde vino y quién fue el primero en utilizarlo; se trata de contextualizar y encontrar relaciones de este tipo en los escritos”, enfatizó la Investigadora

A pesar de que existe una mayor tradición en Europa, donde incluso se cursan licenciaturas en esta área, en México se hacen esfuerzos por desarrollar la filología en un ambiente en el que los lingüistas tienen que especializarse cada vez más.

“En nuestro país, podemos mencionar pocos especialistas como Fernando Lara, Director del Diccionario en Español de México e investigador del Colegio de México, José Moreno de Alba, Presidente de la Academia Mexicana de la Lengua y ex director del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM; gente con una cultura, insisto, muy rica”, recordó la Maestra Palacios Cuahtecontzi

Los filólogos, “ven el bosque entero, observan en las obras escritas su parte histórica, social, literaria y cultural, y en general, todo lo que encierra el texto o el universo detrás de él”, finalizó

Créditos: BUAP/Comunicación Institucional/buap.mx