Con la acacia farnesiana se podría combatir la malaria

 
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La acacia farnesiana podría contribuir al control e inhibición de la malaria.
La acacia farnesiana podría contribuir al control e inhibición de la malaria.

17 de diciembre de 2011

Un trabajo de maestría adelantado por estudiantes del Departamento de Farmacia logró constatar los principios activos de esta especie de acacia, que tendrían resultados positivos sobre la malaria.

La estudiante de la Maestría en Ciencias Farmacéuticas de la Universidad Nacional de Colombia Ada Zurima Daza indicó que el trabajo adelantado en el Laboratorio de Productos Naturales permitió hacer varias pruebas con extractos de la corteza de este árbol, bajo el mismo procedimiento de análisis con otros productos como las semillas de frutos usados en cosméticos. Es decir, se secan las muestras, se muelen, se hace el percolado y se obtiene el extracto.

“A este se le hacen diferentes fraccionamientos y se le aplica un solvente que puede ser hexano y/o etanol. Todo montado sobre una columna”, dijo.

Las fracciones se envían al Grupo Fametra de la UN, que trabaja en el estudio de antimaláricos y que hace los estudios biológicos con los extractos enviados.

“Fametra detectó que varias de esas fracciones arrojaron resultados positivos. El proceso indica que las vuelven a enviar al Laboratorio de Farmacia, con el fin de purificarlas y llegar a los diferentes compuestos o estructuras que sí se puedan usar como antimalárico”, afirmó la estudiante.

El estudio toma un largo plazo, porque depende de la evolución de las muestras. Cuando el compuesto funcione se envía a resonancia magnética nuclear, que puede ser protónica o de carbón, y se obtiene un espectro cromatográfico que dé cuenta de su estructura molecular futura.

“Definir la estructura del compuesto se puede demorar una semana o varios años. No es tan fácil. Después vendría su aplicación en vivo con ratones”, dijo el profesor Javier Rincón, director del Laboratorio de Productos Naturales.

La malaria

El profesor Rincón indicó que la actual temporada invernal dispara las cifras de la presencia del mosquito Anopheles, transmisor de la malaria. Por ello la importancia del estudio adelantado por el Departamento de Farmacia y la estudiante Daza.

La malaria, o “mala aria”, mal aire en italiano del medioevo, es disparada en el ser humano luego de la picadura del mosquito. El agente patógeno es el Plasmodium en sus diferentes versiones, que al ser inoculado por el insecto viaja por el torrente sanguíneo provocando fiebres altísimas y luego la muerte. Es conocida también como paludismo.

“Un millón 300 mil personas mueren cada año de paludismo; de estos, un 90% son niños menores de cinco años. Cada año se producen 396 millones de casos de paludismo. La mayor parte de la carga de morbilidad se registra en el África, al sur del Sahara (91% del total mundial)”, según el estudio de los doctores Feng, Xu y Joy, “Los orígenes y expansión del Plasmodium falciparum”, publicado por la revista Science en su número 300 (2003).

En América Latina el índice también es alto. En Bogotá, las autoridades distritales de salud anunciaron campañas masivas de vacunación para niños menores de 5 años, y se está a la expectativa una vez las inundaciones de Bosa y Kennedy desciendan. Podría dispararse la incubación de mosquitos transmisores de la malaria.

De acuerdo con un estudio adelantado por expertos de la Universidad de Oxford, se elaboró un mapa mundial donde se muestra el impacto de una variedad de Plasmodium mucho más resistente que el falciparum, aunque menos mortífero: el vivax.

Dice el portal del diario El Universal, de Caracas, que el pasado 6 de diciembre se presentó en Washington “el Proyecto Atlas de la Malaria (MAP)”, durante la reunión anual de la Sociedad Americana de Medicina Tropical e Higiene (Astmh) que se celebra en Estados Unidos y será publicado en el número de diciembre de American Journal of Tropical Medicine and Hygiene.

Dice el informe que, “cada año, unas 2.850 millones de personas corren riesgo de ser infectadas por esta variante. La India es uno de los puntos donde se concentra la amenaza, incluidas zonas urbanas como Mumbai, lo que según los expertos desmitifica que la malaria afecta solo a las zonas rurales. En Latinoamérica, la mayor preocupación afecta a un área muy extensa, aunque poco poblada, de la Amazonia Norte, que afecta sobre todo a Brasil. Sin embargo, el punto de acceso también incluye partes de Perú, Colombia y Venezuela, casi toda Nicaragua, y zonas de Honduras y Guatemala”.

A diferencia de los estudios del científico Manuel Elkin Patarroyo, quien utilizó síntesis de compuestos de proteína y los probó en micos del Amazonas, esta investigación adelantada por la UN se basa en los principios activos de las plantas, como la acacia farnesiana, una especie nativa colombiana de buena presencia en el Tolima (Armero) y los Santanderes.

Créditos: agenciadenoticias.unal.edu.co

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