La mayoría de gente que vive en el campo no cultiva la tierra, señaló investigador de la UNAM

 
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agricultura de precisión29 de enero de 2011

En la actualidad la mayoría de gente que vive en el campo no cultiva sus tierras y quienes si lo hacen tienen que recurrir a trabajos temporales fuera de su lugar de origen para satisfacer sus necesidades básicas, afirmó el doctor Hubert Carton de Grammont, del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS) de la UNAM.

Durante su presentación magistral en el “Foro: Problemas del campo poblano y propuestas para su desarrollo”, que se realizó en el Complejo Cultural Universitario de la BUAP, el investigador explicó cómo se generan los ingresos de la gente que vive en el campo.

“Hoy en día la mayoría de personas que viven en el campo no se dedican a la agricultura, y quienes sí lo hacen viven esencialmente de trabajos que no tiene que ver con este sector”.

De estas afirmaciones derivan preguntas como ¿por qué se queda la gente en el campo si no lo trabaja? y ¿qué tanto les queda de campesinos a las personas que viven de otras actividades?

Anteriormente las zonas rurales estaban llenas de campesinos, quienes migraban a las ciudades en busca de trabajo sólo cuando ya no podían cultivar la tierra, o para complementar el ingreso y satisfacer sus necesidades básicas, sin embargo en la actualidad esto se ha agravado porque en las zonas urbanas ya no hay trabajo.

Lo anterior ha provocado que una buena parte de los campesinos regresen a sus lugares de origen y sólo salgan por temporadas en busca de oportunidades de trabajo, y mientras están lejos mandan dinero sus familias; “ésta es la nueva tendencia migratoria, que se suma a la salida permanente de campesinos, creando así un fenómeno conocido como precariedad del trabajo”.

Tal situación se debe a cambios en los mercados de trabajo, abaratamiento de los productos y aumento de costos de producción. Solamente sobreviven aquellos que logran aumentar su productividad y los que no salen de sus hogares.

De Grammont concluyó que incrementar la productividad y mantener precios adecuados para los productos del campo, serían soluciones factibles a la problemática rural por la que atraviesa México, sin embargo éstas no se han llevado a cabo, por lo que es necesario seguir analizando de fondo la situación del campo poblano y en general del país.

Créditos: BUAP/Comunicación Institucional/buap.mx

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