Trabajan en IPN con Wareke para elaborar complemento alimenticio que controle diabetes

 
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25 de enero de 2011

• En ningún momento se pretende que el complemento alimenticio remplace al medicamento que utilizan los pacientes diabéticos para controlar la enfermedad, aseguró la investigadora de la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Biotecnología, María Guadalupe Ramírez Sotelo

Investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN) trabajan en el desarrollo de un complemento alimenticio que contiene wareke, a fin de que contribuya a mejorar la calidad de vida de las personas que padecen Diabetes Mellitus tipo 2, sin que este alimento sustituya al medicamento que utilizan los pacientes con dicha enfermedad.

El grupo de investigadores de la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Biotecnología (UPIBI) del IPN, encabezados por la doctora María Guadalupe Ramírez Sotelo, lleva a cabo una exhaustiva investigación científica de la planta medicinal Ibervillea sonorae, conocida comúnmente como wareke, debido a que para elaborar el complemento alimenticio buscan estudiar a fondo las propiedades de la planta y estandarizar las dosis correctas para que el tratamiento sea el adecuado.

Ramírez Sotelo precisó que actualmente existen en el mercado tabletas y cápsulas elaboradas a partir de la raíz de wareke, pero es necesario que se tenga una respaldo con una investigación científica para que tanto los procesos de fabricación y las dosis sean los adecuados.

“El complemento en el que estamos trabajando será seguro y contará con todas las pruebas necesarias para que sus efectos terapéuticos beneficien la salud de las personas diabéticas”, afirmó.

La investigadora poIitécnica indicó que el interés por desarrollar un producto de este tipo surgió porque tradicionalmente hay personas que para controlar sus niveles de glucosa en la sangre emplean la infusión de wareke, sin saber la dosis exacta que deben utilizar, lo que puede tener efectos indeseables o contraproducentes como provocar hipoglucemia (concentración de glucosa en la sangre anormalmente baja).

Ramírez Sotelo explicó que en las personas diabéticas se altera el mecanismo natural de absorción de la glucosa a nivel celular y refirió que de acuerdo con las investigaciones realizadas hasta el momento, el grupo de investigación ha comprobado que en estudios a nivel celular se incrementa 75 por ciento el transporte de glucosa en las de tipo neuronal, denominadas células gliales.

En modelos animales (ratas y ratones) se han probado diferentes dosis y han establecido que el consumo del extracto es completamente seguro. “El efecto del consumo inicia en un periodo de entre 30 y 60 minutos y perdura durante 6 horas aproximadamente”, agregó.

Detalló que actualmente prueban distintas técnicas para extraer el compuesto, con el propósito de obtener un producto seguro, altamente efectivo y económico. De ahí que cuenta con la colaboración de los científicos de la UPIBI, Belén Piña Guzmán y Gustavo Valencia del Toro, el Dr. Arturo Ortega Soto del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (CINVESTAV) del IPN,  además de dos estudiantes de maestría, dos de licenciatura y dos alumnos miembros del Programa Institucional de Formación de Investigadores (PIFI).

La investigadora politécnica indicó que como resultado de este proyecto se han desarrollado dos tesis de licenciatura y está en proceso una de maestría, además se publicarán dos artículos relativos a los aspectos fitoquímico y molecular del estudio.

Ramírez Sotelo insistió en que en ningún momento se pretende que el complemento reemplace al medicamento que utilizan los pacientes para el control de la enfermedad, sino optimizar los tratamientos médicos. “Podrán emplear el complemento personas cuyos niveles de glucosa en la sangre oscilen en un rango de 150 y 300 miligramos por decilitro”, puntualizó.

Mencionó que con el propósito de hacer llegar a la población diabética los beneficios del complemento alimenticio elaborado con wareke, pretenden constituir una microempresa para comercializarlo, luego de obtener los permisos correspondientes de la Secretaría de Salud, y registrar la propiedad industrial de su elaboración.

“Es posible que en un año aproximadamente podamos comercializar el complemento; sin embargo, tenemos interés en elaborar algún medicamento con el principio activo de la raíz de esta planta, pero ello requiere de aproximadamente 10 años, debido a que se necesitan pruebas a nivel molecular y de tipo preclínico y clínico”, indicó.

Créditos: UAM/Dirección de Comunicación Social/uam.mx / Boletín 021/11

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