Ayuda catalogación a conocer obras de arte novonispano e identificar piezas robadas

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

Con la catalogación del arte novohispano se pretende contar con una ficha técnica de cada obra virreinal en México, para profundizar en su estudio, ubicación e interpretación, dijo Pablo Amador Marrero, del IIE.
Con la catalogación del arte novohispano se pretende contar con una ficha técnica de cada obra virreinal en México, para profundizar en su estudio, ubicación e interpretación, dijo Pablo Amador Marrero, del IIE.

7 de agosto de 2010
• En ese inventario, propuesto en el año 2000 por Elisa Vargaslugo, investigadora emérita del IIE de la UNAM, y Gabriela García Lascurain, restauradora del INAH, colaboran expertos de ambas entidades, el Conaculta y gobiernos estatales
• La Ciudad de México y Oaxaca son las regiones con más acervo novohispano descrito, afirmó Pablo Amador Marrero, del Instituto de Investigaciones Estéticas

La catalogación del arte novohispano, amplio proyecto de la UNAM, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), pretende contar con una ficha técnica de cada obra virreinal en México para profundizar en su estudio, ubicación e interpretación de símbolos, técnicas y contexto histórico y artístico.

“Este inventario no es para proteger el patrimonio, ese es uno de los resultados que trae consigo; su objetivo central es conocer para investigar. Para nosotros lo fundamental es saber qué tenemos para indagar”, explicó el historiador de arte Pablo Amador Marrero, del Instituto de Investigaciones Estéticas (IIE) de la UNAM.

El académico reconoció que, aunque no es su función, la catalogación ha demostrado ser útil para recuperar algunas piezas de arte sacro que han sido extraídas de varias iglesias del país.

Respecto a la falsificación, aclaró que reproducir arte novohispano es muy complejo, pues requiere técnicas especializadas como el estofado; no obstante, señaló que si se tiene una relación de las obras existentes y de sus características –que se lograría con la catalogación y análisis de expertos–, se puede ayudar a identificar una apócrifa y una auténtica.

Desde 2001, el proyecto se trabaja en cuatro entidades del país: la ciudad capital, Oaxaca, Hidalgo y Estado de México. “En el Distrito Federal se ha logrado un gran avance, y Oaxaca es otro sitio con grandes adelantos, aunque tiene mucha obra aún desconocida y es una de las entidades más proclives al robo”, destacó.

Aunque inicialmente el catálogo se destinaría a investigación, se ha convertido en una herramienta imprescindible para la salvaguarda del patrimonio, y por ello requiere de mayor implicación y apoyo de académicos, gobiernos locales y otros involucrados, consideró el universitario.

Catálogo Nacional de Escultura Novohispana

La idea original del proyecto nació en torno a la escultura con el Catálogo Nacional de Escultura Novohispana, que se planeó luego de que el Fondo de Cultura Económica solicitó al IIE la coedición de un libro sobre patrimonio escultórico novohispano.

A fines del 2000, el IIE celebró un acuerdo de colaboración con el INAH para formalizar el registro de ese patrimonio. Por parte de Estéticas se nombró coordinadora a la investigadora emérita Elisa Vargaslugo, y de Antropología e Historia a la restauradora Gabriela García Lascuráin. Ambas, señaló Pablo Amador, propusieron el inventario y son las “almas” de este proyecto.

En marzo de 2001, se inició con un curso intensivo de capacitación para egresados de universidades estatales, impartido en el IIE, y al que asistieron unas 30 personas, además de 15 investigadoras de la UNAM y del INAH. El objetivo fue especializar a los jóvenes para iniciar el registro y catalogación de la escultura novohispana.

Se les instruyó sobre el manejo de la base de datos a partir de una ficha de registro de información, previamente diseñada en coordinación con la Dirección General de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural del Conaculta. Asimismo, se abordó el tema en sus aspectos histórico, estético y técnico.

“Comenzamos con la catalogación de escultura novohispana y luego nos dimos cuenta que era momento ideal para trabajar todo el patrimonio, pues entrábamos a un templo y se registraba también pintura, retablo y arte suntuario”, comentó.

Como último propósito, se espera que los gobiernos locales, las universidades, las instituciones culturales, los estudiantes de licenciatura y posgrado, y los particulares, se sumen a este esfuerzo conjunto de conocer, clasificar, investigar y conservar el legado artístico ubicado en los recintos religiosos, a través de los proyectos y programas que coordina y promueve el IIE.

Se trata de impulsar la investigación especializada que permita producir conocimiento original, pero sobre todo crear conciencia sobre la importancia de preservar, defender y proteger las variadas manifestaciones artísticas y culturales del país.

Créditos: UNAM. DGCS -465/unam.mx

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*