Más años de escolaridad no se traducen necesariamente a mayor productividad económica-UNAM

 
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25 de enero de 2016

México tiene una población con alto nivel de escolaridad, pero no necesariamente cuenta con una fuerza laboral productiva. En la última década el crecimiento en años de estudios fue de uno por ciento promedio anual, sin embargo, la productividad creció de forma similar durante el mismo periodo, dijo en la UNAM Gerardo Castillo Ramos, gerente de Investigación Económica del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).En su participación en el X Seminario de economía del trabajo y la tecnología. Perspectivas de crecimiento y desarrollo económico, condiciones en la generación de empleo y la tecnología, puntualizó que “más años de escolaridad no se traducen necesariamente en mayor productividad”.

Al ofrecer la conferencia Productividad, crecimiento económico y generación de empleo en México, el economista planteó que contrario a lo que se dice en torno a la productividad como principal causa del lento crecimiento económico, este proceso se debe a un enorme problema a nivel microeconómico, es decir, en el empate que hace el mercado entre los factores de producción, talento empresarial, empleos, crédito y financiamiento.

“A nivel macroeconómico, la falta de alineación de esos elementos incide en un bajo desempeño de la productividad económica en el país”, acotó.

En el acto, organizado por el Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc) de la UNAM, resaltó que el comercio es el principal generador de empleo, una de cada tres personas ocupadas se ubica en ese sector, mientras que el de la manufactura emplea a 24 por ciento de la población económicamente activa.

Por otra parte, detalló que el crecimiento anual del número de trabajadores afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) refleja la cantidad de personas registradas en la economía formal. Sin embargo, esta cifra no revela la verdadera situación del empleo.

“Es favorable que exista un proceso de régimen de incorporación fiscal; la informalidad pudiera estar cayendo en este proceso de afiliación, pero no necesariamente refleja nuevos empleos. La verdadera situación laboral en el país nos la proporciona la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI, que no sólo registra a los empleados formales, sino también a los informales”.

A principio de 2015, el IMSS contaba con más de 17 millones de afiliados, aunque lo relevante es la población ocupada con base en la ENOE en un periodo de siete años (2007-2014), la cual indica que se crearon alrededor de 4.5 millones de nuevos empleos, pero se perdieron puestos bien remunerados y se crearon otros con menores salarios.

En este lapso se observó un proceso de precarización del empleo en la economía, lo mismo se registró desde finales de 2014, hasta el segundo trimestre de 2015. “La brecha laboral refleja la verdadera situación”, concluyó.

UNAM-DGCS-032-2016

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