Posible, reducir a menos de uno por ciento casos de niños infectados por SIDA en etapa de gestación

 
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El papel de los familiares de niños con VIH-SIDA es crucial; por ser pequeños requieren apoyo, no sólo para tomar los medicamentos, sino para ayudarlos a tener mejor calidad de vida, dijo Noris Pavía Ruz.
El papel de los familiares de niños con VIH-SIDA es crucial; por ser pequeños requieren apoyo, no sólo para tomar los medicamentos, sino para ayudarlos a tener mejor calidad de vida, dijo Noris Pavía Ruz.

7 de junio de 2010

• Se debe diagnosticar la enfermedad a la madre en el embarazo para dar tratamiento integral a ambos, señaló Noris Pavía, académica de la UNAM
• Si los pacientes con VIH/SIDA reciben atención desde pequeños, la esperanza de vida aumenta al menos a la etapa de adulto joven, destacó

Una de las estrategias más importantes a nivel mundial para disminuir el número de niños que nacen con VIH/SIDA, es detectar que existe la posibilidad de contagio cuando sus madres están embarazadas, afirmó Noris Pavía Ruz, jefa de la Clínica para niños con VIH/SIDA, de la UNAM-Hospital General de México.

Por ello, a las mujeres en etapa de gestación se les debe ofrecer realizarse esta prueba, o ellas mismas deben solicitarla; si se les diagnostica y reciben tratamiento, junto con su bebé, la posibilidad de que el pequeño nazca con el padecimiento disminuye a menos de uno por ciento, destacó.

De acuerdo con el Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH/SIDA (CENSIDA), hasta noviembre de 2009 había 135 mil casos reportados, acumulados desde el primero que se presentó en México; de ellos, tres mil 196 corresponden a niños menores de 15 años, indicó.

Posiblemente, abundó, el número sea mayor, pero muchas veces fallecen por procesos infecciosos, y como no se detecta la enfermedad, no se reportan como casos de Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida.

Cuando no reciben tratamiento antirretroviral, la historia natural de la enfermedad se caracteriza por cuadros infecciosos de repetición, principalmente a nivel pulmonar y enteral, abundó.

Son pacientes que presentan diarrea crónica, pérdida de peso o afecciones en vías aéreas superiores, que se complican con neumonía o requieren hospitalización, mencionó la infectóloga pediatra.

Una vez establecido el diagnóstico, enfatizó, es importante que además de administrar los antirretrovirales, los enfermos reciban atención médica multidisciplinaria, incluyendo la psicológica, que ayudaría no sólo al niño o adolescente, sino a la familia.

Al principio, explicó, la revelación del diagnóstico se hace de manera parcial; años más adelante, se les dice con mayor detalle la causa del padecimiento.

En este proceso, el papel de los familiares más cercanos es crucial, porque al ser pequeños requieren de apoyo, no sólo para tomar los medicamentos, sino para ayudarlos a tener una mejor calidad de vida, consideró la académica de la UNAM.

Asimismo, se les explica qué es la enfermedad y cuáles son las formas de transmisión, porque en buena medida, el origen de la discriminación hacia estas personas es la ignorancia, por lo que se requiere educación para la salud, subrayó.

La Clínica

Pavía Ruz mencionó que el objetivo principal de la Clínica es proporcionar una atención integral a los menores infectados por VIH/SIDA.

El servicio que se proporciona no sólo es la atención médica, sino psicológica y de valoración por diversos especialistas; también, se les otorga el tratamiento antirretroviral y se le da un seguimiento al paciente.

Las personas que tienen acceso a estos servicios son no derechohabientes, desde recién nacidos hasta los 18 años de edad, que son canalizados de hospitales, por médicos privados, o que por iniciativa propia, acuden a pedir ayuda, precisó.

Actualmente, en este espacio se da seguimiento a, aproximadamente, 115 menores que viven con VIH/SIDA, y en la mayoría, la vía de transmisión fue perinatal, subrayó.

El tratamiento antirretroviral que se otorga en la Clínica es gratuito, lo proporciona CENSIDA, a través de fondos federales, apuntó.

También, se proporciona capacitación a médicos o personal paramédico que lo solicite, tanto del Distrito Federal como de otros estados del país, así como a estudiantes de medicina; además, se organizan talleres para este grupo de pacientes.

Tenemos diversas líneas de investigación relacionadas con depresión y apego. Recientemente iniciamos un proyecto en el que participan varios nosocomios que manejan a este grupo poblacional, en aspectos relacionados con la resistencia a los antirretrovirales, ocasionada principalmente porque los pacientes no toman el tratamiento de forma adecuada, entre otras causas, refirió.

Uno de los logros más importantes de la Clínica es haber podido trabajar en conjunto con los pacientes en proyectos de vida, porque algunos están iniciado la etapa de adulto joven y tienen planes para estudiar o trabajar, afirmó.

Esto es importante porque cuando no había la disponibilidad de tratamiento antirretroviral altamente activo, la esperanza de vida de los niños era de cinco a siete años de edad, y hoy los jóvenes ya pueden pensar en un futuro.

Sin embargo, aunque han habido avances, aún es necesario continuar trabajando, tanto en la capacitación del personal del sector salud, como en la educación de la sociedad, en general.

Hoy, sabemos que si se les diagnostica la enfermedad de manera más temprana, el tratamiento integral aumenta su esperanza de vida, y pueden llegar a ser adultos jóvenes; algunos de ellos han llegado ya a los 23 años, aseveró la integrante del Comité Nacional de Atención de VIH/SIDA, concluyó.

Para donaciones o comentarios comunicarse al teléfono de la clínica para niños con VIH/SIDA: 5623-2659, o al correo electrónico: clinica_unam@yahoo.com.mx
Créditos: UNAM. DGCS -339/unam.mx

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