La prohibición no es la salida frente al narcotráfico

 
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25 de septiembre del 2013

Rodrigo Uprimny, profesor de la U.N., aseguró que la solución al problema de las drogas ilícitas requiere políticas más humanas y democráticas que el régimen prohibicionista que actualmente impera.

Uprimny desarrolló esta idea a través de cinco argumentos que presentó en el Foro nacional sobre la solución al problema de las drogas ilícitas, organizado por la Universidad Nacional de Colombia y la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en el marco de las negociaciones de paz que adelantan el Gobierno y la guerrilla de las Farc en Cuba.

El primer argumento es que el régimen prohibicionista internacional fracasó estructuralmente. Según el académico, el propósito de esta medida era reducir la oferta por vía de la penalización y, de esta manera, controlar los abusos. Pero eso no ha ocurrido.

“Las cifras muestran que en un mercado como el de la cocaína, desde hace 20 años se mantiene una oferta potencial cercana a las 1.800 toneladas, lo cual es lo requerido”, ejemplificó.

El segundo argumento es que la política de la prohibición produce enormes daños y sufrimientos, así como mafias con gran capacidad de corrupción y violencia, y leyes antidemocráticas que congestionan las cárceles y marginan a los usuarios.

El tercer argumento es que existen políticas alternativas a la prohibición que son más humanas y democráticas. “Si uno se funda en la distinción entre el daño primario que ocasionan las sustancias ilícitas y el daño secundario que ocasionan las políticas de control, se pueden encontrar medidas más adecuadas”, dijo el profesor.

La idea es, por ejemplo, “reducir los daños primarios (como la capacidad del alcohol de producir cirrosis) pero sin incrementar los daños secundarios (como crear las mafias que provocan las políticas de control)”.

El cuarto argumento es que una regularización o legalización de las drogas podría ser una alternativa. “Esa política podría controlar los abusos, no sería un mercado libre sino estrictamente regulado, pero en la medida en que hay una oferta legalizada se reducen notablemente las mafias asociadas a este mercado ilícito”, aseveró Uprimny.

Además, dijo, se crean mejores mecanismos para integrar a los usuarios de estas sustancias y que de esta forma no queden marginados. “Por eso, creo que el actual prohibicionismo es una política injusta y equivocada, y que debemos luchar por alternativas”.

El quinto argumento es que, si bien la prohibición es un régimen internacional, Colombia tiene márgenes de acción frente a ello.

“El primero es que Colombia siga llevando, como ha hecho este Gobierno, el debate para que se flexibilicen las posiciones internacionales. El segundo es flexibilizar las políticas internamente, para lo cual es posible reinterpretar desde los Derechos Humanos las obligaciones internacionales en temas de drogas. Los primeros prevalecen sobre los segundos”, resaltó.

Finalmente, Uprimny dijo que todo esto puede traducirse en medidas concretas, como no criminalizar a los eslabones más débiles de la cadena y reorientar toda la política hacia las organizaciones criminales, teniendo en cuenta que su objetivo es reducir no tanto la oferta sino el daño que ocasionan a la democracia.

El profesor Uprimny fue uno de los invitados al panel “Propuestas para solucionar el fenómeno de producción y comercialización de narcóticos”, que hizo parte de este Foro Nacional.

Créditos

http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co

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