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Agua de rosas orgánicas fortalece sistema inmune

 
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BOGOTÁ D. C., 14 de marzo de 2017 — Agencia de Noticias UN-

Hasta ahora el agua de rosas producida por el profesor Rafael Hernández, de la Universidad de Colombia (U.N.) y quien hace años estudia la relación entre la energía electromagnética y su impacto en la salud de las personas, es la única del país que certifica su elaboración con rosas cultivadas libres de pesticidas, un aspecto clave porque estás sustancias son tóxicas y pueden tener efectos cancerígenos. Continue reading Agua de rosas orgánicas fortalece sistema inmune

La riqueza creativa de los Uitotos

 
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15 de marzo del 2013

Agencia de Noticias UN- La maloca, el peine de techar, el banco de contar historias, la hamaca y el cernidor… A través de estos elementos, que los hacen “gente”, el profesor Fernando Urbina devela la riqueza creativa de los uitotos.

Los uitotos son un grupo de tribus hablantes de cuatro diferentes dialectos, inteligibles entre sí: bue, mïka, mïnïka y nïpode. Su territorio ancestral estuvo conformado por los ríos Igaraparaná y Caraparaná, en el interfluvio Caquetá-Putumayo. Actualmente, se encuentran dispersos por amplias zonas amazónicas de Colombia y Perú. Se estima que su población alcanza los 5.000 integrantes en el país.

Para empezar el estudio de su creatividad, el profesor Urbina aborda su mito fundacional: “El relato ancestral narra cómo, una vez salidos de ‘El-hueco-del-origen’, las gentes se bañan y tiran los cordones umbilicales, que se unen para conformar la Serpiente Ancestral. Se dispersan creyéndose completos, pero han de regresar a capturarla, trocearla, repartirla y recibir con cada porción los respectivos gentilicios e idiomas y otra serie complementaria de elementos indispensables para serverdadera gente”.

Entre estos elementos, está la maloca, el peine de techar, el banco de contar historias, la hamaca y el cernidor, que bajo la mirada de etnógrafo Urbina develan su carga simbólica y estética.

La maloca

A primera vista, la maloca es el lugar en donde los uitotos se resguardan de las inclemencias del clima. Pero es más que eso. Es una especie de selva tejida hecha de materiales del entorno que la dotan de una significativa carga simbólica. Es el lugar de los humanos.

“La maloca, entonces, es el vientre materno en que lo humano, aquello que hace que el hombre sea verdadero hombre, que se vaya conformando mediante la socialización y desarrolle toda su potencialidad en el trato con los otros”, explica.

El profesor la muestra como el “microcosmos” de los uitotos, que marca el ciclo de la vida. Después de ser lavado, el niño es llevado a la maloca para que viva como humano y no como animal. Cuando muere, allí mismo es enterrado, envuelto en la hamaca.

Pero, antes de habitarla, hay que rezar “El conjuro de la maloca”. Al respecto, afirma: “Hace referencia a la Maloca Primordial que el Hijo —Añïraima— recibe de la Madre. Maloca arquetípica que está como diseño, sueño, palabra y esencia en el inframundo desde donde ha de emerger y erguirse y plantarse todo lo real”.

El peine de techar

La maloca también sirve para protegerse del ataque de los enemigos, tanto animales como humanos. En la cosmología uitoto el animal ataca en forma de enfermedad, mientras que el hombre rival usa la brujería a través del espíritu de las bestias.

Dos factores son la clave de la protección. El primero es la impecabilidad en la confección de la maloca. El segundo es utilizar un dispositivo simbólico que impide que el espíritu del animal entre.

“Dicho dispositivo consiste en entretejer los pecíolos de las hojas de caraná (palmicha que se usa para techar: Mauritia carana Wallace) sobre la vara que sirve de soporte, para imitar la figura o una parte de la forma de un animal peligroso. Dichos peines o criznejas, alusivos a los animales, se ubican sobre la estructura que da sobre la puerta de entrada a la morada, puerta a la cual el Abuelo Dueño-de-maloca hace frente desde su lugar ritual”, precisa el profesor Urbina. El animal desiste al verse hecho cadáver.

El profesor dice que ha fotografiado, al menos, 17 maneras de armar los peines, de unas 25 que existían en el pasado. Toda una muestra de creatividad, pues para techar simplemente hacía falta una.

El banco ritual

Los bancos rituales son de muy poca altura. Tradicionalmente, eran hechos a partir de maderas duras. En tiempos modernos, se utilizan desde maderas más fáciles de manejar hasta cualquier palo acondicionado en forma burda. Pero, de un tiempo para acá, anota el etnógrafo, “se empiezan a ver en las malocas de los uitotos uno que otro butaquito de muy buena factura.”

Para valorar su carga simbólica, vuelve al mito del origen del mundo: los hombres, que sintiéndose incompletos se dispersan en todas las direcciones, tras salir de la Laguna Original, han de reunirse en torno al banco, la llave de la historia.

“El sabedor se sienta en el banco, en el lugar más sagrado de la maloca, a retrotraer las historias del origen para sostener el mundo y la sociedad que está a su cuidado. Sin banco en que sentarse, la historia sería solo chismorreo, carecería de fuerza, de eficacia”, cuenta el profesor Urbina.

El mito del cerbatanero trata de un cazador que convence a un cocodrilo para que lo deje atravesar un río a cambio del banco de contar historias, desde donde el Creador alzó las palabras que crearon el mundo.

“Por eso, el banco quedó para siempre configurando cierta forma de la cabeza del caimán. Prueba de que tal ‘mito es verdad’ se da cuando a la cabeza del gran saurio, al asolearse a la orilla de los ríos amazónicos, vienen las mariposas a posarse para toquetear con sus golosas trompas la sudoración salina de la piel, mientras narran sus historias de colores y vuelos”, expresa.

La hamaca

De las hojas tiernas de la palma de cumare (Astrocaryum chambira Burret) se obtiene la materia prima para elaborar el hilo, con el cual se confeccionan múltiples utensilios: chinchorros y hamacas, redes porteadoras, trama y remate de canastos, nasas y amarres de todo tipo.

“Son muchas las variedades de hamacas. Desde uno extremadamente elemental y provisional, en que se traman sin anudar varias cuerdas, hasta los de tejido muy fino y remates complejos”, dice el profesor Urbina.

Sobre el contenido simbólico de estas piezas, recuerda cómo, en 1979, al acompañar a un uitoto mientras tejía una hamaca, se percató de que en un extremo había un hueco.

Le hizo saber que había olvidado hacer un nudo, a lo cual el indígena respondió que era intencional, que se hace de esa forma para que por allí salgan las pesadillas. “¡Hasta los “defectos” comportan simbolismos llenos de sentido!”, se dijo.

Ahí no para la compleja red de significados relacionada con la hamaca. En 1980 murió un anciano, que fue envuelto en su hamaca, luego metido en un ataúd y enterrado en el cementerio de la comunidad bajo el rito católico.

El profesor recuerda que los dolientes decían que antes “el sabedor era sembrado en su maloca, solo envuelto en su hamaca (placenta), acurrucadito (en posición fetal), volviéndolo al vientre de la Madre Tierra”.

El cernidor

Cuando quiso documentar el tejido, acompañó a un uitoto en este proceso desde el momento en que, en medio de una partida de caza, recogió una variedad de bejuco para elaborar un cernidor.

A la recolección del material le siguió un largo proceso para obtener tiras, que entrelazó para formar cruces superponiendo una a otra en una clara metáfora de la vida: “Todo en la vida comienza así, cuando una cosa se junta con otra. Por eso cada ser necesita de otro”, fueron las palabras del artesano al profesor.

De cuando en cuando, iba tejiendo de a pocos. Y cuando llegó el momento de rematar la pieza, el artesano recordó: “el Padre creador nos enseñó que todo ha de tener un término, un límite”.

La confección duró más de un mes y, cuando estuvo terminado el cernidor, el uitoto se lo regaló al profesor Urbina, que aún lo conserva.

Esta investigación se encuentra publicada en el libro Lenguaje creativo de etnias indígenas de Colombia, con el que el Grupo de Inversiones Suramericana S. A. y Suramericana S. A. rinden homenaje a las manifestaciones artísticas de los pueblos tradicionales de Colombia.

Creditos :

http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html

Producción lechera en Antioquia, amigable con el medioambiente

 
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15 de marzo del 2013

Agencia de Noticias UN- El uso excesivo de este elemento, esencial para la producción lechera, puede generar contaminación y efectos negativos en el medioambiente.

El nitrógeno es básico para la producción de leche en vacas; estas obtienen dicho complemento gracias al consumo de pasturas y concentrados, que generan en su organismo procesos bacterianos que son aprovechados por el metabolismo del animal para incrementar su productividad.

Sin embargo, se ha podido establecer que los excesos— especialmente en los forrajes—, pueden generar contaminación y costos innecesarios. Esto se debe a que los empresarios lecheros desconocen qué cantidades se deben aplicar en la alimentación de los animales.

La solución es propiciar un balance detallado y que “los productores tomen asesorías; tengan los parámetros exactos para que los animales reciban la cantidad adecuada de alimentos, para maximizar su producción”, indicó Juan Camilo Restrepo Palacio, investigador del grupo de Biodiversidad y Genética Molecular (Biogem) de la UN.

Restrepo Palacio asegura que las cantidades desmedidas de nitrógeno, pueden generar óxido nitroso, gas de efecto invernadero y, por consiguiente, problemas de nitratos en el suelo que son contrarios al desarrollo estable de los animales, el agua y el aire.

Además está el aspecto económico, pues mejores prácticas en el uso de nitrógeno se verían representadas en un ahorro sustancial en costos de gestión, ya que los fertilizantes y los concentrados tienen precios elevados, y asimismo, se evitaría la necesidad de importar ese insumo químico hacia la región antioqueña.

Por una región más competitiva

El proyecto que pertenece a la Facultad de Ciencias Agrarias de la UN en Medellín, tendrá impacto inicialmente en la zona norte de Antioquia pues allí “se da el 15% de la leche que se produce en el país y entonces podríamos sentar bases para hacer recomendaciones en alimentación y fertilización, porque actualmente no hay políticas exactas y pocas personas buscan al zootecnista o al veterinario para el uso adecuado de los recursos”, sostiene Restrepo Palacio.

Municipios como Santa Rosa de Osos, San Pedro de los Milagros, Donmatías, Entrerríos, Yarumal, entre otros, contarían con propuestas para mayor calidad en su forma de trabajo agropecuario, a mediano plazo. Además, se considera que si hay buena respuesta, se podría extender a otros lugares de potencial lechero como el altiplano cundiboyacense.

El trabajo inicia la fase de pruebas en campo en los próximos dos meses. Cuenta con el apoyo de Colciencias y de la Gobernación de Antioquia a través de las regalías del año 2012.

Creditos :

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Día mundial del número Pi

 
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15 de marzo del 2013

Agencia de Noticias UN- Se celebra en el mundo el Día Pi, como homenaje al número irracional representado con el símbolo matemático ? y cuyas cifras decimales son infinitas: 3,14159265358979323846…

Pi es un número irracional, lo que significa que no puede representarse mediante una fracción de dos números enteros. Además, “tiene infinitas cifras decimales, que no se repiten en un periodo, y su división es un número irreducible”, explica el matemático y rector de la UN, Ignacio Mantilla.

El número surge de la relación entre la circunferencia y el diámetro de un círculo: de dividir la longitud de la primera entre la longitud del segundo. Es una constante universal.

Para el rector Mantilla, esta celebración es una excusa para rememorar sus épocas de estudiante.

“En la escuela, cuando estaba aprendiendo matemáticas, tuve el primer contacto con el número. Y, en los primeros semestres de la Universidad, se presentaban algunos retos para aprender a manejar diferentes lenguajes de programación (como Pascal o Fortran): se trataba de encontrar 1.000 cifras decimales de Pi, por ejemplo, o, por qué no, 25 mil”, cuenta.

“Ejercicios que podrían sonar un tanto inútiles, pero que eran verdaderos desafíos para los que estábamos aprendido matemáticas o una de sus herramientas”, recuerda.

Y agrega que “no existe un solo estudiante de bachillerato en el mundo entero que no haya tenido que escribir el número pi y pensar en memorizar al menos algunas de sus cifras decimales”.

Finalmente, recuerda con una sonrisa en su rostro una anécdota relacionada con este número y la UN: “cuando yo era estudiante, había en el Departamento de Matemáticas un grafiti que decía: ‘Soy un irracional, ¿y qué? Atentamente, Pi’”.

Datos

La celebración fue una ocurrencia del físico norteamericano Larry Shaw.

Refiriéndose a sus tres primeros dígitos (3,14) y por el formato en que se escribe la fecha del 14 de marzo en los Estados Unidos (3/14) se institucionalizó este día para la conmemoración.

La celebración se concentra a la 1:59 de la tarde, en reconocimiento de la aproximación de sus seis primeros dígitos: 3,14159.

Un día como hoy también se conmemoran el natalicio del físico matemático Albert Einstein y la muerte de Karl Marx.

Creditos

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Grupo de buceo de la Sede Palmira, listo para su segunda estrella

 
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12 de marzo del 2013

Agencia de Noticias UN- El equipo de buceo Olokun se alista para certificarse en un segundo nivel en aguas de Santa Marta. A partir de este año, el curso se abrirá para estudiantes.

Con un grupo de más de veinte colaboradores de la Sede, Olokun lleva año y medio conquistando las profundidades de las aguas. Con pocos recursos pero con mucha motivación, inició actividades con el apoyo de Bienestar Universitario.

“El equipo nació de una idea personal, con el fin de consolidar un grupo de buceo con los compañeros de la Universidad y abrir un nuevo curso que permitiera conocer el medioambiente y los recursos marinos. Iniciamos con el apoyo del profesor Jose Ader Gómez, en ese entonces director de Bienestar Universitario”, manifiesta su gestor y actual coordinador Fernando Montealegre.

El primer grupo de personas, conformado por siete empleados de la sede, obtuvo su primera estrella en marzo del año pasado y ahora se prepara para certificarse en la segunda estrella; otro grupo, de ocho administrativos, entrena arduamente para certificarse en el primer nivel.

“A finales de este mes viajaremos a Santa Marta con los dos grupos para realizar las prácticas en el mar, lo que les permitirá certificarse en primera y segunda estrella”, sostiene el instructor.

Olokun es entrenado con base en el protocolo establecido por la Confederación Mundial de Actividades Subacuáticas y la Federación Colombiana de Actividades Subacuáticas, que comprende un conocimiento integral teórico y práctico de esta riesgosa actividad, un aspecto que, según los practicantes, ha sido valioso.

“Hemos entrenado fuertemente durante más de un año no solo en piscina sino también en ríos y lagos para tener un buen desempeño a la hora de hacer las prácticas de buceo en el mar. Ha sido una experiencia fascinante que nos ha permitido conocer la importancia de los recursos naturales y tener respeto por el océano”, afirmó Luis Ernesto Vasco, miembro del equipo.

A través del programa de Bienestar Laboral se adquirieron dos equipos autónomos (tanque, chalecos y reguladores) con los que ahora cuenta el equipo para desarrollar sus prácticas y poder ampliar el programa a los estudiantes, a quienes servirá como una herramienta académica.

“El equipo de buceo se ha ido fortaleciendo con las personas que lo conforman, así como con el apoyo de la Universidad a través de las herramientas. Ahora hay un proyecto para incorporar a los estudiantes a esta práctica, ya que tenemos una carrera de Ingeniería Ambiental orientada en parte al área marina. Así, los estudiantes podrán emplear el buceo como una herramienta adicional de trabajo”, afirma Montealegre.

La idea del equipo de buceo es promover el entendimiento de la importancia y conservación de los recursos naturales, para que se transmita a toda la comunidad universitaria y a la sociedad en general. “Es un proceso lento pero seguro, no es fácil, hay limitaciones de presupuestos y los equipos son costosos, pero vamos andando”, concluye el instructor.

Origen del nombre

Según una leyenda, Olokun es una de las deidades de la religión yoruba; se trata del Orisha (divinidad hija) de las profundidades del océano, que es dueño de todas las riquezas del mar. Olokun está relacionado con los secretos profundos de la vida y de la muerte, proporcionando salud, prosperidad y evolución material.

Creditos :

http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/categorias/cat/deportes.html