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Recauda UNAM 100 toneladas de víveres en centro de acopio del Estadio Olimpico

 
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20 de septiembre de 2017

El centro de acopio que instaló la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en el Estadio Olímpico Universitario ha recibido cerca de 100 toneladas de víveres en las últimas 18 horas, las cuales han empezado a canalizarse a hospitales y albergues, informó el secretario de Atención a la Comunidad Universitaria, Javier de la Fuente. Continue reading Recauda UNAM 100 toneladas de víveres en centro de acopio del Estadio Olimpico

EL TERREMOTO DEL 2 DE ABRIL EN CHILE NO ES EL GRAN EVENTO QUE SE ESPERA PARA ESA REGIÓN: CINNA LOMNITZ

 
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terremotoenchileEl terremoto de 8.2 grados en la escala de Ritcher ocurrido hace unos días en el norte de Chile no es el gran temblor que los sismólogos esperamos para esa región, reveló Cinna Lomnitz Aronsfrau, investigador emérito del Instituto de Geofísica (IGf) de la UNAM.

“Esperamos un gran sismo desde hace más de 100 años. El último de esa magnitud ocurrió en la misma región norte de Chile en 1877. Para mí, la sorpresa del evento del primero de abril fue que no fuera mayor, pensábamos que podría ocurrir uno de magnitud nueve y fue de 8.2, con un tsunami menor”, refirió.

El científico planteó dos posibilidades: o el sismo del 9 de mayo de 1877 (de magnitud 8.8) fue un evento extraordinario y raro, o todavía falta otro más grande en esa región sudamericana, que no se puede predecir si ocurrirá en pocos años o en décadas.

Zona de megasismos

Toda la línea costera de Chile y Perú está sobre dos placas tectónicas: la de Nazca, que es oceánica, y la Sudamericana, que es continental. La constante fricción entre ambas y el fenómeno de subducción de la placa de Nazca bajo la Sudamericana hacen del primer país, y parte del segundo, zona sísmica muy activa.

“En lo personal he mirado esa zona de Chile, donde los movimientos telúricos llegan a magnitudes de nueve. En siglos pasados, los eventos de ese tamaño causaron muchas muertes y daños materiales, lo que afortunadamente no ocurrió en esta ocasión”, señaló.

Lomnitz explicó que son considerados megasismos los movimientos telúricos de magnitud nueve o mayor, que producen tsunamis grandes y causan daños cuantiosos.

El evento de este tipo más potente registrado en la historia de la humanidad ocurrió precisamente en esa región del mundo. Fue el llamado Gran Terremoto de Chile, sucedió el 22 de mayo de 1960 y tuvo una magnitud de 9.5.

“Para mayor seguridad hay que esperar uno mayor en esa nación, pero el del primero de abril nos sirve a los científicos para comenzar a entender cómo se forman estos sismos extragrandes”, indicó.

En México, recordó, lo máximo que hemos observado son movimientos telúricos de 8.2, que fue la magnitud del terremoto del 19 de septiembre de 1985. “Nunca se ha observado algún evento mayor”. En el país estamos al borde de una placa activa.

Lejos de la predicción

El investigador emérito destacó que el margen de incertidumbre respecto a la predicción aún es grande. “Los colegas japoneses nunca pensaron que en su país pudiera ocurrir un sismo de magnitud nueve, y sucedió en 2011”, recordó.

Aunque Japón es uno de los países más avanzados del mundo en ciencia sísmica y desarrollo de tecnología en esa y muchas áreas, no imaginaron que el llamado Gran Terremoto de Japón Oriental sacudiera la tierra acompañado de un tsunami –que creó olas de 40.5 metros– y ocasionara casi 21 mil muertos y más de tres mil desaparecidos.

Aún hay mucho que estudiar sobre la ocurrencia de megasismos. El evento de la isla asiática fue un golpe muy fuerte para los sismólogos, pues no se pudo predecir. “Necesitamos cautela y nuevas ideas para estudiar estos fenómenos”, apuntó.

El investigador emérito del IGf consideró que la pregunta es si estos eventos pueden ocurrir en cualquier borde de placas tectónicas o si solamente hay algunos lugares, como el norte de Chile, donde suceden.

Créditos:UNAM-DGCS-199-2014

Presentan en la UNAM, colecta multinacional unidos por Japón, en apoyo daminificados del terremoto

 
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Más de 300 jóvenes japoneses que acuden a las aulas del CEPE, participaron en una manifestación cultural para recabar fondos en favor de su país.
Más de 300 jóvenes japoneses que acuden a las aulas del CEPE, participaron en una manifestación cultural para recabar fondos en favor de su país.

2 de abril de 2011

• Estudiantes, profesores y ex alumnos del CEPE y la Escuela de Música del INBA, encabezaron el acto humanitario con el apoyo de diversas entidades de esta casa de estudios

Estudiantes, profesores y ex alumnos del Centro de Enseñanza para Extranjeros (CEPE) y de la Escuela de Música del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), presentaron en esta casa de estudios la colecta multicultural Unidos por Japón, para recabar fondos destinados a las familias del país asiático afectadas por el terremoto y el tsunami.

En este acto humanitario participaron más de 300 jóvenes nipones que acuden a las aulas del CEPE, y el monto recaudado se depositó en la cuenta Banamex 6344672 de la Asociación México-Japonesa.

La manifestación multicultural inició en el auditorio del Centro, con el sonido del caracol y el saludo nahua a los cuatro vientos, aportación de los artesanos del grupo de música prehispánica Yodoquinsi, a cargo de Rubén Acevedo.

Asimismo, los estudiantes Akemi Tanaka y Tayuka Nozawa presentaron un video con las noticias que se difundieron en la televisión japonesa el 11 de marzo. Ji Hui Kim, de origen coreano, quien estudia en la Escuela de Música del INBA, participó con su grupo de jazz Swinging Classic y, junto con Marie Anne Greenham, Magdiel Salmerón y José Alva, interpretaron la melodía Sakura y Pavane.

En esta jornada se realizó un juego de donativos, en el que participaron alumnos de diversas facultades e institutos de la UNAM. El primero fue para ganar la clase de flores de Ikebana, que donó la maestra Mariana García González.

Por su parte, los alumnos del CEPE, del taller de danza tradicional, bailaron El Pitayero, bajo la dirección de la profesora Blanca Heredia. También, se escuchó la interpretación al teclado de la alumna Ai Fujimoto, y se presentó la obra plástica Help, pintura realizada en acrílico por Enock Dorestan, de Haití, inmigrado después del temblor que destruyó buena parte de esa isla.

Además, se realizó una pasarela con trajes tradicionales de danza mexicana y kimonos, y se presentó un video con música, cuyas imágenes mostraron las reacciones de la sociedad japonesa, como el anhelo de levantarse pronto de la crisis.

Los estudiantes invitaron a la comunidad universitaria a comprar separadores para libros, personalizados con el nombre, en japonés, de quien los adquiría; por último, los nipones entonaron una canción de su país.

Cada año, alrededor de 300 estudiantes nipones acuden a las aulas del CEPE a perfeccionar la lengua española, previo a su ingreso a las licenciaturas y posgrados de la UNAM; es una de las comunidades más numerosas en el Centro.

Entre los alumnos que participaron se encuentran: Maori Nishiki, Momoko Yamada, Akemi Tanaka, Ai Fujimoto, Kaori Shimeki, Takuya Nozawa, Mayuko Watanabe, Sakiko Kawahara, Taichi Suzuki, Yusuke Matsumoto, Tommy Kawasaki, Chie Kuboyama, Emi Odaka, Richiro Sizuki, Ryota Nishimura, Takahisa Ube, Ai Ozaki, Shino Ayukawa, Meri Kasai, Yoko Tanaka, Kuniyasu Seino, Mai Tanaka, Yuki Hamatani, Kuwashi Nakano, Chika Kato, Yuko Watanabe, y Ayumu Yoshie, entre otros.

La cuenta de Banamex de la Asociación México-Japonesa para recibir donativos en apoyo a los damnificados del terremoto y el tsunami de Japón es 6344672, sucursal 516; la clave interbancaria (CLABE) para realizar transferencias electrónicas es 002180051663446729.

Créditos: UNAM-DGCS-194/2011/unam.mx

Viviendas bien edificadas y educación civil, reducen catástrofes en un terremoto

 
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• La mejor protección ante un sismo es habitar en edificios que respeten las reglas de construcción, dijo Ma

Mario Ordaz Schroeder, investigador del Instituto de Ingeniería de la UNAM.
Mario Ordaz Schroeder, investigador del Instituto de Ingeniería de la UNAM.

rio Ordaz Schroeder, del Instituto de Ingeniería

La reducción de las catástrofes a consecuencia de un sismo está directamente relacionada con viviendas bien construidas. En Haití, ante el terremoto de magnitud 7.0 ocurrido del 12 de enero, no existía normatividad en la materia, dijo Mario Ordaz Schroeder, investigador del Instituto de Ingeniería (II) de la UNAM.

“En cambio, en Chile, donde el terremoto de magnitud 8.8 ocurrido el 27 de febrero ocasionó una liberación de energía 600 veces mayor a la de Haití, la estricta reglamentación y la educación civil, redujeron los daños a más de 600 víctimas”, añadió.

Ordaz reconoció que en el caso de la isla caribeña también contribuyó que el epicentro fue muy somero, a una profundidad de 10 a 15 kilómetros bajo Puerto Príncipe, su urbe más poblada.

En tanto, en Chile, el epicentro se ubicó a más de 40 kilómetros de profundidad, y los mayores efectos ocurrieron en Concepción y no en Santiago, la ciudad capital con mayor número de habitantes.

Por su parte, Luis Quintanar Robles, jefe del Departamento de Sismología del Instituto de Geofísica (IGf) de la UNAM, señaló que en el mundo ocurren cada año más de 15 eventos sísmicos de magnitud mayor a 7.0.

“La mayoría sucede en la frontera entre placas tectónicas, como en el caso de Haití, donde hubo un choque entre la Placa del Caribe, que se movió hacia el este, y la de Norteamérica, que lo hizo hacia el oeste”, ejemplificó.

En el caso de Chile, donde históricamente han ocurrido la mayoría de los temblores de mayor magnitud en el mundo, participaron cinco placas tectónicas que se ubican en esa región.

Los investigadores Mario Ordaz y Luis Quintanar participaron en la “Mesa redonda sobre impactos de los sismos y medidas preventivas”, que se realizó en el auditorio Alberto Barajas Celis de la Facultad de Ciencias (FC).

México, rompecabezas tectónico

Luis Quintanar recordó que México es un país sísmico que tiene bajo su suelo cinco placas tectónicas y fallas activas dentro del Eje Neo-Volcánico.

La mayor parte del territorio mexicano se encuentra sobre la Placa de Norteamérica, que contiene a toda esa región, a parte del océano Atlántico y de Asia.

La península de Baja California está sobre la Placa del Pacífico, en la que se ubica el estado de California, en Estados Unidos, y gran parte del Océano Pacífico.

El sur de Chiapas está sobre la Placa del Caribe, que también contiene a gran parte de las islas de la zona y las naciones de Centroamérica.

Otras dos placas, más pequeñas, conforman el rompecabezas tectónico de México, Cocos y Rivera. Ambas, están bajo el Océano Pacífico.

Sobre las medidas de prevención necesarias en los países sísmicos, Mario Ordaz destacó la identificación del riesgo, la existencia de profesionales de la construcción, las adecuadas tradiciones constructivas, la existencia y aplicación de reglamentos de construcción y el uso de mecanismos de transferencia de riesgo, a cargo de las compañías aseguradoras.

Créditos: UNAM. DGCS-221/ unam.mx

A MÁS DE UN MES DEL TERREMOTO, SE VULNERA LA SOBERANÍA DEL PUEBLO HAITIANO

 
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• “La ayuda de EU costará cara a esa nación”, anticipó María del Socorro Marquina Sánchez, de la Facultad de Derecho de la UNAM
• La falta de un sistema jurídico eficaz, la corrupción, violencia, analfabetismo y un gobierno mediocre, son problemas que aquejan al pueblo antillano

A más de un mes del terremoto que devastó Haití, la Unión Americana ha tomado control del lugar al enviar a 10 mil marines armados, médicos, aviones, telecomunicaciones, gasolina, agua, transporte y víveres.

“Esta ayuda le costará cara a ese pueblo caribeño”, aseveró la académica de la Facultad de Derecho (FD) de la UNAM, María del Socorro Marquina Sánchez.

Ante la crisis económica, política y social que enfrenta ese país, la comunidad internacional se ha encargado de proveer ayuda económica, material y emergente. Sin embargo, no hay que olvidar que se trata de la nación más pobre del continente americano, lo que hace que su soberanía sea sumamente vulnerable.

Después del sismo del 12 de enero, Estados Unidos ocupó militarmente el aeropuerto de Puerto Príncipe; ante este hecho, Francia y otros países solicitaron a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) precisar el papel que desempeñaría la superpotencia.
Además, Chile también optó por enviar tropas, sumándose a las acciones intervensionistas estadounidenses, “que no son necesarias para el desarrollo y estabilidad de los haitianos”.

La especialista recordó que, históricamente, Haití ha sido ocupado en repetidas ocasiones por EU; ha enfrentado múltiples golpes de Estado y padecido varias masacres.

A pesar de que este país asumió su independencia el 1 de enero de 1804, se ha visto sometido a una continua inestabilidad política que derivó en una larga invasión estadounidense, de 1915 a 1934.

Posteriormente, de 1957 a 1986, los dictadores de la familia Duvalier (François y Jean-Claude) gobernaron la isla con ayuda militar y financiera de Estados Unidos. También Gran Bretaña, España y Alemania intentaron intervenir en esa nación.

Por esta razón, en 2004, tras el derrocamiento de Jean-Bertrand Aristide, la ONU emitió la Resolución 1542, en la que decidió establecer la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH), con tres objetivos: crear un entorno seguro y estable, garantizar procesos políticos y asegurar los derechos humanos. Hace dos años Brasil asumió el liderazgo de la MINUSTAH.

Por otro lado, Canadá expresó que debido a que alberga población haitiana en su territorio, eliminará trabas burocráticas para posibles adopciones, y brindará la ayuda solicitada por el gobierno caribeño, “la seguridad es más precaria en la medida en que aumenta la desesperación”.

Ante este escenario, la ONU propuso aplicar una estructura que mejore la coordinación a nivel político, asistencial y militar en Haití. Además, firmó una declaración de principios con Estados Unidos para conducir ayuda humanitaria y transporte, y se espera que haga lo mismo con Canadá y que inste a la MINUSTAH a seguir con sus actividades tradicionales.

El índice de desarrollo humano de la ONU coloca a Haití en el lugar 150 de 177 países. Se calcula que 70 por ciento de la población vive en condiciones precarias e inhumanas; además, es uno de los Estados más endeudados del mundo y el cinco por ciento de la población adulta está enferma de sida o difteria, principales causas de muerte en la población.

Aunado a ello, la falta de un sistema jurídico eficaz, la persistencia de la corrupción, la violencia, el analfabetismo y un gobierno mediocre, aquejan a diario al pueblo caribeño, señaló la académica.

En el auditorio Dr. Eduardo García Máynez, de la FD, el profesor Raúl Fernando Solórzano Díaz explicó que las acciones emprendidas, aceptadas y promovidas por el gobierno haitiano, generan el menoscabo de su autonomía, implican acciones de gobierno que están fuera de su inmediato control.

El problema es que a futuro pondrán en riesgo o amenazarán su propia soberanía. Sin embargo, el gobierno necesita ayuda internacional para su reconstrucción, la cual se calcula tomará 10 años.

Fuente:
Boletín UNAM-DGCS-113
dgcs.unam.mx

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