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EN MARCHA, LA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN PRECLÍNICA DE LA FACULTAD DE QUÍMICA

 
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unidaddeinvestigacionLa Facultad de Química (FQ) de la UNAM puso en marcha la Unidad de Investigación Preclínica (UNIPREC), que ofrecerá servicios a los sectores productivos farmacéutico, alimentario y de dispositivos médicos, además de fortalecer la relación academia-industria y la formación de recursos humanos de alta calidad.

El espacio evalúa la eficacia y seguridad de nuevos fármacos y medicamentos, tanto farmoquímicos como biotecnológicos, y pruebas de biocompatibilidad para dispositivos médicos, entre otros servicios.

En la inauguración, el director de la FQ, Jorge Vázquez Ramos, destacó el papel de la UNIPREC como una instancia de vinculación entre la academia y el sector empresarial-productivo.

Ha realizado, subrayó, múltiples proyectos de investigación, vinculación y servicios, así como de apoyo constante al sector clínico público y privado. También ha sido un impulso importante para la formación de recursos humanos en áreas de especialización para el desarrollo de la farmacéutica y clínica del país, así como para la elaboración de farmoquímicos, químicos, biológicos y la captación de recursos extraordinarios.

La facultad es excelente en docencia e investigación y debe crecer hacia la vinculación para abrirnos a un mayor número de sectores. La Unidad “es una muestra de lo que se puede hacer y crear con la voluntad de sus profesores”, sostuvo.

Por su parte, Isabel Gracia Mora, directora de la UNIPREC, dijo que la capacidad que tengamos como país de generar no sólo el conocimiento científico, sino también contar con las plataformas tecnológicas y los laboratorios certificados que permitan llevarlo hasta la innovación, será directamente proporcional a la generación de riqueza y al consecuente aumento en el bienestar social.

En la ceremonia estuvieron María Elena Trujillo Ortega, directora de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ); Patricia Ostrosky Wegman, directora del Instituto de Investigaciones Biomédicas; Leopoldo Rodríguez Sánchez, presidente del Patronato de la FQ; Luis Gerardo Hernández, director de Redes Temáticas del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), y Gerardo Castro, director de Laboratorios Nacionales de ese mismo Consejo.

Estructura y servicios

En entrevista, Gracia Mora precisó que, desde febrero pasado, todas las áreas de esta unidad de vanguardia comenzaron a operar en un solo edificio, ubicado en el Conjunto D-E de la FQ, para brindar sus servicios a los sectores académicos y productivos.

La UNIPREC inició a partir de un proyecto sometido ante el CONACYT, entre la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB) del IPN, y la Facultad de Química como laboratorio nacional en 2009.

Cuenta con áreas como la de Anátomo-patología, Patología Clínica, Inmunología, Experimentación Animal y Cultivo Celular e Inmunohistoquímica, donde trabajan diversos colaboradores de la FQ y la FMVZ.

Opera bajo un sistema de gestión de la calidad, que garantiza las prácticas de laboratorio. Su característica más importante es que cuenta con los equipos, las instalaciones y el personal calificados. Las metodologías también son validadas y cada una tiene un procedimiento normalizado de trabajo.

“Con la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) solicitamos fungir como un tercero autorizado para la realización de pruebas de biocomparabilidad de productos biotecnológicos”, refirió.

Ofrece servicios como pruebas de farmacodinamia y farmacocinética, fundamentales para registrar un fármaco, para lo cual se han conjuntado esfuerzos con especialistas del Departamento de Farmacia de la FQ.

La operación de esta unidad está a cargo de Isabel Gracia, con el apoyo de Francisco Sánchez Bartez y Celedonio Gómez Ruiz, responsables del Laboratorio de Cultivo Celular e Inmunohistoquímica; Marisol Rivera Huerta, de Experimentación Animal; Laura Cobos Marín, del Laboratorio de Inmunología; Laura Romero Romero, del Laboratorio de Patología, así como Luis Enrique García Ortuño y Arlette Castillo Mata, de Bioquímica Clínica, Urianálisis y Hematología.

También participan Mabel Tinoco Méndez, encargada de Aseguramiento de la Calidad, y Liliana Valdés Vázquez, de Gestión de la Calidad y Bioseguridad, además de Lucía Macías Rosales y Héctor Rico Morales, técnicos académicos especializados en animales de laboratorio, así como laboratoristas, auxiliares y estudiantes de posgrado.

Está por iniciar el proceso para obtener certificación a nivel internacional e, incluso, se contempla la posibilidad de incursionar en área nuevas, como la determinación de riesgo de toxicidad de sustancias químicas.

Con ella, comentó, se atenderán de mejor manera las demandas concretas de los sectores académicos y productivos, además de fortalecer la vinculación academia-industria. Asimismo, se generarán mayores recursos económicos para la facultad y se estará en posibilidad de incrementar la contribución en el desarrollo de fármacos, pues “la innovación es la fuente de riqueza de cualquier país”.

Créditos: UNAM-DGCS-305-2014

Manejo integrado de cultivos mitiga enfermedades.

 
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19 de Febrero del 2013
Según el fitopatólogo Alberto Rojas Triviño, docente de la UN en Palmira, las prácticas ecológicas, sumadas a productos químicos, son una alternativa efectiva para el control fitosanitario de cultivos.
La orientación fitosanitaria que los expertos deben hacer en las siembras del país, con el objetivo de controlar adecuadamente las enfermedades que se presentan en cada uno de ellas, depende de las zonas donde están establecidas y de sus condiciones ambientales.
Según el profesor Rojas, solo es posible vigilar los patógenos con el objetivo de lograr convivir con el problema a niveles tolerables, es decir, “que las enfermedades no afecten en gran medida las producciones de los agricultores ni sus economías”.
En la actualidad, este manejo se efectúa a través de herramientas ecológicas (conocidas por algunos productores como prácticas limpias) o herramientas de síntesis química, utilizadas en gran parte por los agricultores nacionales.
Sin embargo, el fitopatólogo explica que el control químico “es una herramienta dañina no solo para el medioambiente, sino también para los consumidores de los alimentos sometidos a estas prácticas, por lo cual se debe racionalizar su uso”.
Por eso, asegura que el manejo integrado de cultivos, una práctica que combina actividades ecológicas con herramientas actuales de síntesis química, es una buena estrategia para llevar a cabo acciones de mitigación de enfermedades.
“Aunque hay muchos detractores del uso de productos químicos, hay que entender que estos ofrecen una respuesta inmediata a los agricultores. Sin embargo, apoyados por prácticas limpias, el consumo de estos puede reducirse significativamente”, precisa.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés), la gestión integrada de cultivos permite a los pequeños productores que adoptan tecnologías y sistemas de producción sostenibles ser conscientes, en todo momento, de su influencia en la conservación del medioambiente, mediante la planificación de la producción anual y la valoración de la disponibilidad y de las limitaciones de los recursos humanos, técnicos y naturales.
A diferencia de los programas de extensión que proveen capacitación dirigida a un componente de la finca o un cultivo en particular, el enfoque integrado provee a los agricultores de la flexibilidad necesaria para producir una cartera de cultivos, según un enfoque de sistema productivo que responda a sus necesidades y a las demandas del mercado.
En este contexto, el ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, se mostró altamente preocupado por los graves alcances que tendría, para el estatus sanitario y fitosanitario del país, el fallo de una tutela (interpuesta por los productores de palma de aceite) que limita la competencia y acciones del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) para atacar y erradicar de estos cultivos la “pudrición del cogollo”.
Esta es considerada la más grave enfermedad fitosanitaria de Colombia, y su erradicación, en el sur del país, estaría supeditada a consultas previas, según un informe de prensa del ministerio de Agricultura.
El investigador indica que “los agricultores deben estar atentos a las alertas que emite permanentemente el ICA, ya que estas advierten sobre diferentes tipos de amenazas para sus siembras y las de nivel nacional”.
Créditos: http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html
Las prácticas ecológicas, sumadas a los productos químicos, son una alternativa efectiva para el manejo fitosanitario de los cultivos.

Las prácticas ecológicas, sumadas a los productos químicos, son una alternativa efectiva para el manejo fitosanitario de los cultivos.

19 de Febrero del 2013

Según el fitopatólogo Alberto Rojas Triviño, docente de la UN en Palmira, las prácticas ecológicas, sumadas a productos químicos, son una alternativa efectiva para el control fitosanitario de cultivos.

La orientación fitosanitaria que los expertos deben hacer en las siembras del país, con el objetivo de controlar adecuadamente las enfermedades que se presentan en cada uno de ellas, depende de las zonas donde están establecidas y de sus condiciones ambientales.

Según el profesor Rojas, solo es posible vigilar los patógenos con el objetivo de lograr convivir con el problema a niveles tolerables, es decir, “que las enfermedades no afecten en gran medida las producciones de los agricultores ni sus economías”.

En la actualidad, este manejo se efectúa a través de herramientas ecológicas (conocidas por algunos productores como prácticas limpias) o herramientas de síntesis química, utilizadas en gran parte por los agricultores nacionales.

Sin embargo, el fitopatólogo explica que el control químico “es una herramienta dañina no solo para el medioambiente, sino también para los consumidores de los alimentos sometidos a estas prácticas, por lo cual se debe racionalizar su uso”.

Por eso, asegura que el manejo integrado de cultivos, una práctica que combina actividades ecológicas con herramientas actuales de síntesis química, es una buena estrategia para llevar a cabo acciones de mitigación de enfermedades.

“Aunque hay muchos detractores del uso de productos químicos, hay que entender que estos ofrecen una respuesta inmediata a los agricultores. Sin embargo, apoyados por prácticas limpias, el consumo de estos puede reducirse significativamente”, precisa.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés), la gestión integrada de cultivos permite a los pequeños productores que adoptan tecnologías y sistemas de producción sostenibles ser conscientes, en todo momento, de su influencia en la conservación del medioambiente, mediante la planificación de la producción anual y la valoración de la disponibilidad y de las limitaciones de los recursos humanos, técnicos y naturales.

A diferencia de los programas de extensión que proveen capacitación dirigida a un componente de la finca o un cultivo en particular, el enfoque integrado provee a los agricultores de la flexibilidad necesaria para producir una cartera de cultivos, según un enfoque de sistema productivo que responda a sus necesidades y a las demandas del mercado.

En este contexto, el ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, se mostró altamente preocupado por los graves alcances que tendría, para el estatus sanitario y fitosanitario del país, el fallo de una tutela (interpuesta por los productores de palma de aceite) que limita la competencia y acciones del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) para atacar y erradicar de estos cultivos la “pudrición del cogollo”.

Esta es considerada la más grave enfermedad fitosanitaria de Colombia, y su erradicación, en el sur del país, estaría supeditada a consultas previas, según un informe de prensa del ministerio de Agricultura.

El investigador indica que “los agricultores deben estar atentos a las alertas que emite permanentemente el ICA, ya que estas advierten sobre diferentes tipos de amenazas para sus siembras y las de nivel nacional”.

Créditos: http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html

Pluma de mar, coral con potencial farmacéutico.

 
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22 de Enero del 2013
Los octocorales (organismos coloniales formados por pequeños pólipos con ocho tentáculos cada uno) muestran un sorprendente repertorio de compuestos químicos capaces de combatir problemas de salud.
El más representativo es el Pseudopterogorgia elisabethae, el segundo más abundante en los arrecifes coralinos de los océanos Índico, Pacífico y Atlántico.
En la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá, varias investigaciones, mediante ensayos in vivo e in vitro, han estudiado la actividad biológica de este organismo (conocido como pluma de mar) y han descubierto propiedades antiinflamatorias, antioxidantes, antibacterianas, antifouling (que impiden que se formen películas o se adhieran microorganismos en las embarcaciones) y citotóxicas sobre varias líneas tumorales cancerígenas.
Esta tarea está a cargo del grupo de Estudio y Aprovechamiento de Productos Naturales Marinos y Frutas de Colombia, del Departamento de Química de la Facultad de Ciencias. Sus investigadores han estudiado por cerca de diez años poblaciones de P. elisabethae del Archipiélago de San Andrés y Providencia.
Pero los análisis van más allá. El grupo de Farmacogenética del Departamento de Farmacia decidió ponerse la escafandra y sumergirse en el profundo universo marino de las plumas de mar, con el objeto de caracterizar su metagenoma (el genoma de una comunidad de organismos determinada) y su ecosistema coralino.
El objetivo es encontrar genes y perfiles metabólicos secundarios (relacionados con el normal funcionamiento del metabolismo animal) que proporcionen candidatos cuya bioprospección farmacéutica y cosmética sea positiva, así como entender la biodiversidad de la comunidad a nivel genómico y organísmico.
Bioinformática
El profesor Fabio Aristizábal, director del Instituto de Biotecnología de la UN y cabeza de esta investigación, cuenta que aislaron el ADN total (metagenoma) de un amplio grupo de microorganismos y lo secuenciaron para analizar sus materiales genéticos.
“Empleamos herramientas moleculares y bioinformáticas de última generación para ejecutar varios procesos: remover los datos no informativos o defectuosos; organizar las secuencias, según la coincidencia entre ellas, para ensamblar segmentos adyacentes; y reconstruir parte de los genomas presentes en la muestra”, explica.
Así, pudieron determinar que la cantidad de información presente en la muestra es realmente colosal, por lo cual no es plausible reconstruir genomas completos. Sin embargo, identificaron materiales genéticos de al menos dos tipos de eucariotas (células con núcleo definido): un alga y un coral.
“Los análisis muestran que los dos organismos viven en una relación de simbiosis –en la cual ambos se benefician– que involucra moléculas sujetas a respuestas ambientales, con especial atención a la protección de la radiación ultravioleta e inmunidad innata, toda vez que parecen requerir uno del otro al tener rutas metabólicas complementarias”, afirma.
A este respecto, destaca que es imprescindible usar tecnologías de última generación que pueden evaluar información genómica total –pues procesan millones de datos–, para detectar capacidades de producir, a nivel biológico, sustancias con un potencial uso biotecnológico en medicamentos, alimentos y cosméticos. “Tal vez los más interesantes son los que permiten la producción de moléculas potencialmente fotoprotectoras”, asegura.
Ingeniería metabólica
Este trabajo científico es financiado por Colciencias, y en él también participan los investigadores Guillermo G. Torres, del Instituto de Biotecnología; Daniela Díaz y Nicolás Salcedo, del Departamento de Biología; y Carmenza Duque, del Departamento de Química, quien es la experta principal.
“Aproximaciones de este tipo permitirán el desarrollo futuro de la ingeniería metabólica hasta obtener sistemas que permitan producir metabolitos de interés en cantidades suficientes para estudiarlas y utilizarlas sin dañar los organismos. Si se hiciese de la fuente natural, llevaría muy posiblemente a la devastación del material biológico”, señala el profesor Aristizábal.
Si bien los científicos reconocen que es difícil calcular los costos de estos adelantos, creen que son mucho más bajos que los de las metodologías clásicas de bioprospección. Además, este tipo de aproximaciones tienen menores impactos ambientales y permiten hacer análisis amplios del potencial bioquímico presente en una comunidad biológica ambiental.
La investigación ya entregó resultados preliminares sobre el primer borrador del metagenoma de la comunidad coralina de pluma de mar del Caribe colombiano, cuya información proporciona las bases para futuros estudios en esta área.
Por su innovación científica, este trabajo obtuvo el premio internacional del XV Congreso de la Federación Farmacéutica Suramericana (2012) a la investigación científica.

Créditos: http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html

Son varios los compuestos orgánicos encontrados en corales blandos, como el P. elisabethae, que tienen potencial farmacéutico y cosmético.

Son varios los compuestos orgánicos encontrados en corales blandos, como el P. elisabethae, que tienen potencial farmacéutico y cosmético.

22 de Enero del 2013

Los octocorales (organismos coloniales formados por pequeños pólipos con ocho tentáculos cada uno) muestran un sorprendente repertorio de compuestos químicos capaces de combatir problemas de salud.

El más representativo es el Pseudopterogorgia elisabethae, el segundo más abundante en los arrecifes coralinos de los océanos Índico, Pacífico y Atlántico.

En la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá, varias investigaciones, mediante ensayos in vivo e in vitro, han estudiado la actividad biológica de este organismo (conocido como pluma de mar) y han descubierto propiedades antiinflamatorias, antioxidantes, antibacterianas, antifouling (que impiden que se formen películas o se adhieran microorganismos en las embarcaciones) y citotóxicas sobre varias líneas tumorales cancerígenas.

Esta tarea está a cargo del grupo de Estudio y Aprovechamiento de Productos Naturales Marinos y Frutas de Colombia, del Departamento de Química de la Facultad de Ciencias. Sus investigadores han estudiado por cerca de diez años poblaciones de P. elisabethae del Archipiélago de San Andrés y Providencia.

Pero los análisis van más allá. El grupo de Farmacogenética del Departamento de Farmacia decidió ponerse la escafandra y sumergirse en el profundo universo marino de las plumas de mar, con el objeto de caracterizar su metagenoma (el genoma de una comunidad de organismos determinada) y su ecosistema coralino.

El objetivo es encontrar genes y perfiles metabólicos secundarios (relacionados con el normal funcionamiento del metabolismo animal) que proporcionen candidatos cuya bioprospección farmacéutica y cosmética sea positiva, así como entender la biodiversidad de la comunidad a nivel genómico y organísmico.


Bioinformática

El profesor Fabio Aristizábal, director del Instituto de Biotecnología de la UN y cabeza de esta investigación, cuenta que aislaron el ADN total (metagenoma) de un amplio grupo de microorganismos y lo secuenciaron para analizar sus materiales genéticos.

“Empleamos herramientas moleculares y bioinformáticas de última generación para ejecutar varios procesos: remover los datos no informativos o defectuosos; organizar las secuencias, según la coincidencia entre ellas, para ensamblar segmentos adyacentes; y reconstruir parte de los genomas presentes en la muestra”, explica.

Así, pudieron determinar que la cantidad de información presente en la muestra es realmente colosal, por lo cual no es plausible reconstruir genomas completos. Sin embargo, identificaron materiales genéticos de al menos dos tipos de eucariotas (células con núcleo definido): un alga y un coral.

“Los análisis muestran que los dos organismos viven en una relación de simbiosis –en la cual ambos se benefician– que involucra moléculas sujetas a respuestas ambientales, con especial atención a la protección de la radiación ultravioleta e inmunidad innata, toda vez que parecen requerir uno del otro al tener rutas metabólicas complementarias”, afirma.

A este respecto, destaca que es imprescindible usar tecnologías de última generación que pueden evaluar información genómica total –pues procesan millones de datos–, para detectar capacidades de producir, a nivel biológico, sustancias con un potencial uso biotecnológico en medicamentos, alimentos y cosméticos. “Tal vez los más interesantes son los que permiten la producción de moléculas potencialmente fotoprotectoras”, asegura.


Ingeniería metabólica

Este trabajo científico es financiado por Colciencias, y en él también participan los investigadores Guillermo G. Torres, del Instituto de Biotecnología; Daniela Díaz y Nicolás Salcedo, del Departamento de Biología; y Carmenza Duque, del Departamento de Química, quien es la experta principal.

“Aproximaciones de este tipo permitirán el desarrollo futuro de la ingeniería metabólica hasta obtener sistemas que permitan producir metabolitos de interés en cantidades suficientes para estudiarlas y utilizarlas sin dañar los organismos. Si se hiciese de la fuente natural, llevaría muy posiblemente a la devastación del material biológico”, señala el profesor Aristizábal.

Si bien los científicos reconocen que es difícil calcular los costos de estos adelantos, creen que son mucho más bajos que los de las metodologías clásicas de bioprospección. Además, este tipo de aproximaciones tienen menores impactos ambientales y permiten hacer análisis amplios del potencial bioquímico presente en una comunidad biológica ambiental.

La investigación ya entregó resultados preliminares sobre el primer borrador del metagenoma de la comunidad coralina de pluma de mar del Caribe colombiano, cuya información proporciona las bases para futuros estudios en esta área.

Por su innovación científica, este trabajo obtuvo el premio internacional del XV Congreso de la Federación Farmacéutica Suramericana (2012) a la investigación científica.

Créditos: http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html

Diésel limpio reduce enfermedades respiratorias.

 
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14 de Enero del 2013
La Ley de Calidad de Aire que obliga la distribución de diésel limpio, de modo que su contenido no supere las 50 partes por millón (ppm) de azufre, debe aplicarse en todo el país a partir de este año.
“La norma (Ley 1205 de 2008) establece que el azufre en el aire, representado por el dióxido de azufre, sí tiene límites. La reducción a valores cercanos a las normas europeas debe ser bienvenida por el país pues nos afecta positivamente”, expresó Carlos Ariel Cardona, profesor titular y director del Grupo de investigación en Procesos Químicos, Catalíticos y Biotecnológicos del Instituto de Biotecnología y Agroindustria de la UN Sede Manizales.
Mejorar la calidad de este combustible es una apuesta para controlar los riesgos ambientales y de salud que se presentan a diario. “El dióxido de azufre es uno de los principales generadores de las llamadas lluvias ácidas y provoca, además, afecciones pulmonares severas ante inhalación constante, incrementando, por ejemplo, problemas de asma”, explicó Cardona.
Conseguir el diésel limpio implicó una inversión de más de un billón de pesos al Estado a través de Ecopetrol, según información del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. Esta permite optimizar la calidad del combustible para reducir la contaminación producida por la emisión de gases de los vehículos.
Cardona considera que esta cifra es pequeña “si se observa, por ejemplo, lo que a mediano plazo se ahorrará el país en el sector salud. Con el tiempo se verán posibles disminuciones de las tasas de enfermedades crónicas respiratorias”.
Además, “el biodiésel que emite prácticamente cero azufre no puede ser la solución a corto y mediano plazo, ya que las mezclas con el diésel que teníamos de 1.000-5.000 ppm, deberían mezclarse a razón de mínimo 95% de biodiésel y 5% de diésel; y el sector palmero y del biodiésel no sería capaz de crecer a tal ritmo ni de competir con el precio actual del diésel. Esto motiva la necesidad ineludible de mejorar nuestro diésel”, puntualizó el experto.
La Ley de Calidad de Aire en Colombia le permitirá al país, según Ecopetrol, estar en un nivel comparable al autorizado en los mercados más avanzados en exigencias ambientales. “El diésel limpio está a la altura del que se consume en los países desarrollados y, en Latinoamérica, es solo equiparable al que se distribuye en Santiago de Chile, São Paulo, Ciudad de México y Buenos Aires”.
Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html
La Ley de Calidad de Aire obliga la distribución de diésel limpio, es decir, a que su contenido no supere las 50 partes por millón (ppm) de azufre.

La Ley de Calidad de Aire obliga la distribución de diésel limpio, es decir, a que su contenido no supere las 50 partes por millón (ppm) de azufre.

14 de Enero del 2013

La Ley de Calidad de Aire que obliga la distribución de diésel limpio, de modo que su contenido no supere las 50 partes por millón (ppm) de azufre, debe aplicarse en todo el país a partir de este año.

“La norma (Ley 1205 de 2008) establece que el azufre en el aire, representado por el dióxido de azufre, sí tiene límites. La reducción a valores cercanos a las normas europeas debe ser bienvenida por el país pues nos afecta positivamente”, expresó Carlos Ariel Cardona, profesor titular y director del Grupo de investigación en Procesos Químicos, Catalíticos y Biotecnológicos del Instituto de Biotecnología y Agroindustria de la UN Sede Manizales.

Mejorar la calidad de este combustible es una apuesta para controlar los riesgos ambientales y de salud que se presentan a diario. “El dióxido de azufre es uno de los principales generadores de las llamadas lluvias ácidas y provoca, además, afecciones pulmonares severas ante inhalación constante, incrementando, por ejemplo, problemas de asma”, explicó Cardona.

Conseguir el diésel limpio implicó una inversión de más de un billón de pesos al Estado a través de Ecopetrol, según información del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. Esta permite optimizar la calidad del combustible para reducir la contaminación producida por la emisión de gases de los vehículos.

Cardona considera que esta cifra es pequeña “si se observa, por ejemplo, lo que a mediano plazo se ahorrará el país en el sector salud. Con el tiempo se verán posibles disminuciones de las tasas de enfermedades crónicas respiratorias”.

Además, “el biodiésel que emite prácticamente cero azufre no puede ser la solución a corto y mediano plazo, ya que las mezclas con el diésel que teníamos de 1.000-5.000 ppm, deberían mezclarse a razón de mínimo 95% de biodiésel y 5% de diésel; y el sector palmero y del biodiésel no sería capaz de crecer a tal ritmo ni de competir con el precio actual del diésel. Esto motiva la necesidad ineludible de mejorar nuestro diésel”, puntualizó el experto.

La Ley de Calidad de Aire en Colombia le permitirá al país, según Ecopetrol, estar en un nivel comparable al autorizado en los mercados más avanzados en exigencias ambientales. “El diésel limpio está a la altura del que se consume en los países desarrollados y, en Latinoamérica, es solo equiparable al que se distribuye en Santiago de Chile, São Paulo, Ciudad de México y Buenos Aires”.

Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html

Control biológico combate plagas en cultivos del plátano.

 
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21 de Diciembre del 2012
En los platanales del país se podrá reducir en un 30% el uso de químicos dañinos para el ambiente, con una técnica de control biológico diseñada por científicos de la UN en Palmira y del CIAT.
El plátano es uno de los cultivos más importantes del mundo que junto con el arroz, el trigo y el maíz, es la base de la alimentación diaria de millones de personas, así como un eslabón significativo de las economías de varios países.
Según la Federación Nacional de Productores de Plátano (Fedeplátano), ha sido un sector de gran relevancia socioeconómica para la seguridad alimentaria y la generación de empleo en el campo, pues unas 57 mil familias viven de este.
Pese a su productividad, las dificultades fitosanitarias y los bajos niveles de inversión en el cultivo afectan su rendimiento y comercialización. “La falta de adecuación de las fincas, el tipo de renovación y la actual forma de fertilización ocasionan pérdida de competitividad en los mercados internacionales”, afirma Silverio González, de Fedeplátano.
Estos obstáculos pueden comprometer la meta de aumentar la eficiencia de los plantíos, pues enfermedades como la sigatoka negra (causada por el hongo Mycosphaerella fijiensis) y el moko (provocado por la bacteria Ralstonia solanacearum) han destruido un 50% del área sembrada. Esto ha aumentado el costo de producción por hectárea de 1,5 millones de pesos a 6 millones.
Por eso, científicos del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) y de la UN en Palmira evaluaron la fertilización biorgánica (FBO), práctica agrícola que usa métodos preventivos biológicos para limitar la aparición de enfermedades y plagas.
El método utiliza dos tipos de material orgánico: uno de lenta descomposición –especies forrajeras arbóreas de la región– y otro de rápida –el estiércol proveniente de la producción ganadera–. Finalmente, se introducen lombrices nativas de tierra, que son robustas, muy fecundas y crecen rápido.
Luego de los análisis de laboratorio, propusieron cinco tratamientos para aplicar en condiciones naturales sobre plantas recién fijadas en lugares donde había presencia de enfermedades y parásitos.
“Evaluamos la micorrización de plantas, aplicación de fluidos del raquis (tallo) del plátano, introducción de plantas fijadoras de nitrógeno, aplicación de lombricompost y el uso del método FBO”, afirma la investigadora Elena Velásquez de la UN en Palmira.
Según Fedeplátano, este tipo de biofertilización redujo en un 30% el uso de fertilizantes de síntesis química y nematicidas (que eliminan nematodos patógenos, unos pequeños gusanos). Asimismo, los investigadores constataron un incremento de la diversidad de la macrofauna de 600 a 2.600 el número de individuos por metro cuadrado. Así, mejoraron la calidad física, química y biológica del suelo.
“Con los tratamientos se estableció un posible equilibrio entre poblaciones de nematodos fitoparásitos y saprofitos (que se alimentan de material muerto); estos últimos contribuyen a regular la presencia de los primeros, lo que permite inferir que si se promueve la actividad biológica del suelo, los problemas causados por los fitoparásitos podrán ser menores. Esto es importante, pues las plantas pueden resistir el ataque de estos miorganismos”, asegura el profesor Patrick Lavelle del CIAT.
Dados estos resultados, Fedeplátano promueve el método desarrollado por la UN y el CIAT entre los cultivadores de plátano del país. “Su adopción permitirá reducir costos en las 40 mil hectáreas de plátano en el país, minimizar la contaminación ambiental y contribuir a la seguridad alimentaria del planeta”, manifiesta Silverio González.
Créditos: http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html
El plátano es uno de los cultivos más importantes del mundo.

El plátano es uno de los cultivos más importantes del mundo.

21 de Diciembre del 2012

En los platanales del país se podrá reducir en un 30% el uso de químicos dañinos para el ambiente, con una técnica de control biológico diseñada por científicos de la UN en Palmira y del CIAT.

El plátano es uno de los cultivos más importantes del mundo que junto con el arroz, el trigo y el maíz, es la base de la alimentación diaria de millones de personas, así como un eslabón significativo de las economías de varios países.

Según la Federación Nacional de Productores de Plátano (Fedeplátano), ha sido un sector de gran relevancia socioeconómica para la seguridad alimentaria y la generación de empleo en el campo, pues unas 57 mil familias viven de este.

Pese a su productividad, las dificultades fitosanitarias y los bajos niveles de inversión en el cultivo afectan su rendimiento y comercialización. “La falta de adecuación de las fincas, el tipo de renovación y la actual forma de fertilización ocasionan pérdida de competitividad en los mercados internacionales”, afirma Silverio González, de Fedeplátano.

Estos obstáculos pueden comprometer la meta de aumentar la eficiencia de los plantíos, pues enfermedades como la sigatoka negra (causada por el hongo Mycosphaerella fijiensis) y el moko (provocado por la bacteria Ralstonia solanacearum) han destruido un 50% del área sembrada. Esto ha aumentado el costo de producción por hectárea de 1,5 millones de pesos a 6 millones.

Por eso, científicos del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) y de la UN en Palmira evaluaron la fertilización biorgánica (FBO), práctica agrícola que usa métodos preventivos biológicos para limitar la aparición de enfermedades y plagas.

El método utiliza dos tipos de material orgánico: uno de lenta descomposición –especies forrajeras arbóreas de la región– y otro de rápida –el estiércol proveniente de la producción ganadera–. Finalmente, se introducen lombrices nativas de tierra, que son robustas, muy fecundas y crecen rápido.

Luego de los análisis de laboratorio, propusieron cinco tratamientos para aplicar en condiciones naturales sobre plantas recién fijadas en lugares donde había presencia de enfermedades y parásitos.

“Evaluamos la micorrización de plantas, aplicación de fluidos del raquis (tallo) del plátano, introducción de plantas fijadoras de nitrógeno, aplicación de lombricompost y el uso del método FBO”, afirma la investigadora Elena Velásquez de la UN en Palmira.

Según Fedeplátano, este tipo de biofertilización redujo en un 30% el uso de fertilizantes de síntesis química y nematicidas (que eliminan nematodos patógenos, unos pequeños gusanos). Asimismo, los investigadores constataron un incremento de la diversidad de la macrofauna de 600 a 2.600 el número de individuos por metro cuadrado. Así, mejoraron la calidad física, química y biológica del suelo.

“Con los tratamientos se estableció un posible equilibrio entre poblaciones de nematodos fitoparásitos y saprofitos (que se alimentan de material muerto); estos últimos contribuyen a regular la presencia de los primeros, lo que permite inferir que si se promueve la actividad biológica del suelo, los problemas causados por los fitoparásitos podrán ser menores. Esto es importante, pues las plantas pueden resistir el ataque de estos miorganismos”, asegura el profesor Patrick Lavelle del CIAT.

Dados estos resultados, Fedeplátano promueve el método desarrollado por la UN y el CIAT entre los cultivadores de plátano del país. “Su adopción permitirá reducir costos en las 40 mil hectáreas de plátano en el país, minimizar la contaminación ambiental y contribuir a la seguridad alimentaria del planeta”, manifiesta Silverio González.

Créditos: http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html