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El desarrollo sostenible no es posible, el adaptativo sí.

 
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10 de Diciembre del 2012
Hay energía suficiente para todo el planeta, pero no se cuenta con un medioambiente que soporte las tecnologías actuales para su generación.
En ese sentido, Colombia debe trazar una política clara que esté orientada al desarrollo de energías renovables, pero teniendo en cuenta los factores determinantes de las políticas nacionales.
Así lo manifestó el profesor emérito de la UN Humberto Rodríguez tras el panel “Metodologías, modelamiento y perspectivas de las energías renovables”, que tuvo lugar durante el Coloquio Desarrollo y Crisis Climática, llevado a cabo en la Universidad del Rosario.
“Lo sugiere la segunda ley de la termodinámica”, dijo. Y explicó esto valiéndose de un ejemplo: “Una persona cualquiera emplea algo de azufre para fabricar las llantas de un carro, anda por toda la ciudad y se acaba la llanta. El azufre queda regado por toda la ciudad, pero no es posible recoger ese material para hacer otra llanta”.
Por tanto, señaló que en el país se hace un uso entrópico de los recursos naturales. “Ese azufre desapareció para el sistema económico. Por eso, el desarrollo sostenible no es posible”, reiteró.
Para él, lo único que es sostenible es lo que gira alrededor de la vida, como las plantas, las cuales producen sus propios desechos, los reciclan y crean un ciclo indefinido.
“Debemos dejar de mirar tanto afuera. Esta es una nación de más de 40 millones de habitantes que merece tener criterios propios, esto no es una finca. Hay de que desarrollarlos, y ese es uno de los retos”, afirmó.
También hizo hincapié en que Colombia debe desarrollar sus propias tecnologías. Según él, las universidades tienen que hacer un esfuerzo notable en comprometerse con el país.
“A la naturaleza no le interesa la eficacia energética, le importa es el número de toneladas de CO2 que se producen cada año. Por tanto, este es un problema de responsabilidad común, de responsabilidad compartida”, insiste.
Por su parte, Carlos Jaime Franco, profesor de la Facultad de Minas de la UN en Medellín, expresó que, para poder enfrentar el cambio climático, es necesario que ingresen tecnologías renovables, energía más limpia y ahorro. Pero aclaró que, para eso, se necesitan una serie de políticas que incentiven ese tipo de tecnologías.
Contó que estas se concentran principalmente en el sector eléctrico, pues se observa que las de generación eólica, hidráulica o solar pueden entrar muy fácil al mercado y competir con las ya establecidas.
Su tarea, entonces, es trabajar en el desarrollo de modelos en los cuales se pueden probar esas políticas antes de ser implementadas, de modo que se puedan tomar las decisiones más adecuadas.
Con respecto a Colombia, aseguró que posee una alta composición de energías renovables. Sin embargo, requiere instalar mucha más capacidad para poder atender la creciente demanda de electricidad.
“Ese es un asunto que se puede exportar. Se puede vender esa imagen del país como uno que produce electricidad con tecnologías renovables que no contaminan”, agregó.
Para Gerard Olivar, profesor del Departamento de Ingeniería Eléctrica y Electrónica de la UN en Manizales, lo primero por considerar es el enorme recurso hídrico que posee Colombia, que desplaza a otras fuentes renovables (como la eólica, la solar e incluso la nuclear, de la cual también se habla).
En ese entorno, es difícil que esas tecnologías se lleguen a implantar masivamente. “El futuro pasará por una mejor tecnología, así como por subsidios”, dijo.
El nivel de emisiones en el país no es tan alto como a algunos les parecía. Sin embargo, es probable que dentro de poco la riqueza de la nación vaya a hacer necesario generar más energía.
“Es difícil ver a simple vista una toma de decisiones para favorecer las energías renovables. Quizá no sea muy interesante para el país en estos momentos. Pero, si atendemos el crecimiento que se espera, tal vez valga la pena pensar en otras fuentes renovables”, aseveró.
Finalmente, resaltó la falta de una herramienta de información, de prospectiva, etc., que tenga una base científica, como un modelo matemático, por ejemplo. Un insumo fundamental para las direcciones de planeación y secretarías de desarrollo, entre otras entidades.
“La idea es proporcionar herramientas matemáticas sencillas en forma de software amigable sobre sistemas de información geográfica, con el fin de que se puedan usar en una tableta”, sostuvo.
El Coloquio fue organizado por la UN en Medellín, la Red KLN (Klimaforum Latinoamérica Network), Empresas Públicas de Medellín (EPM) y el Centro de Investigación e Innovación en Energía (CIIEN).
Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html
Panel “Metodologías, modelamiento y perspectivas de las energías renovables”.

Panel “Metodologías, modelamiento y perspectivas de las energías renovables”.

10 de Diciembre del 2012

Hay energía suficiente para todo el planeta, pero no se cuenta con un medioambiente que soporte las tecnologías actuales para su generación.

En ese sentido, Colombia debe trazar una política clara que esté orientada al desarrollo de energías renovables, pero teniendo en cuenta los factores determinantes de las políticas nacionales.

Así lo manifestó el profesor emérito de la UN Humberto Rodríguez tras el panel “Metodologías, modelamiento y perspectivas de las energías renovables”, que tuvo lugar durante el Coloquio Desarrollo y Crisis Climática, llevado a cabo en la Universidad del Rosario.

“Lo sugiere la segunda ley de la termodinámica”, dijo. Y explicó esto valiéndose de un ejemplo: “Una persona cualquiera emplea algo de azufre para fabricar las llantas de un carro, anda por toda la ciudad y se acaba la llanta. El azufre queda regado por toda la ciudad, pero no es posible recoger ese material para hacer otra llanta”.

Por tanto, señaló que en el país se hace un uso entrópico de los recursos naturales. “Ese azufre desapareció para el sistema económico. Por eso, el desarrollo sostenible no es posible”, reiteró.

Para él, lo único que es sostenible es lo que gira alrededor de la vida, como las plantas, las cuales producen sus propios desechos, los reciclan y crean un ciclo indefinido.

“Debemos dejar de mirar tanto afuera. Esta es una nación de más de 40 millones de habitantes que merece tener criterios propios, esto no es una finca. Hay de que desarrollarlos, y ese es uno de los retos”, afirmó.

También hizo hincapié en que Colombia debe desarrollar sus propias tecnologías. Según él, las universidades tienen que hacer un esfuerzo notable en comprometerse con el país.

“A la naturaleza no le interesa la eficacia energética, le importa es el número de toneladas de CO2 que se producen cada año. Por tanto, este es un problema de responsabilidad común, de responsabilidad compartida”, insiste.

Por su parte, Carlos Jaime Franco, profesor de la Facultad de Minas de la UN en Medellín, expresó que, para poder enfrentar el cambio climático, es necesario que ingresen tecnologías renovables, energía más limpia y ahorro. Pero aclaró que, para eso, se necesitan una serie de políticas que incentiven ese tipo de tecnologías.

Contó que estas se concentran principalmente en el sector eléctrico, pues se observa que las de generación eólica, hidráulica o solar pueden entrar muy fácil al mercado y competir con las ya establecidas.

Su tarea, entonces, es trabajar en el desarrollo de modelos en los cuales se pueden probar esas políticas antes de ser implementadas, de modo que se puedan tomar las decisiones más adecuadas.

Con respecto a Colombia, aseguró que posee una alta composición de energías renovables. Sin embargo, requiere instalar mucha más capacidad para poder atender la creciente demanda de electricidad.

“Ese es un asunto que se puede exportar. Se puede vender esa imagen del país como uno que produce electricidad con tecnologías renovables que no contaminan”, agregó.

Para Gerard Olivar, profesor del Departamento de Ingeniería Eléctrica y Electrónica de la UN en Manizales, lo primero por considerar es el enorme recurso hídrico que posee Colombia, que desplaza a otras fuentes renovables (como la eólica, la solar e incluso la nuclear, de la cual también se habla).

En ese entorno, es difícil que esas tecnologías se lleguen a implantar masivamente. “El futuro pasará por una mejor tecnología, así como por subsidios”, dijo.

El nivel de emisiones en el país no es tan alto como a algunos les parecía. Sin embargo, es probable que dentro de poco la riqueza de la nación vaya a hacer necesario generar más energía.

“Es difícil ver a simple vista una toma de decisiones para favorecer las energías renovables. Quizá no sea muy interesante para el país en estos momentos. Pero, si atendemos el crecimiento que se espera, tal vez valga la pena pensar en otras fuentes renovables”, aseveró.

Finalmente, resaltó la falta de una herramienta de información, de prospectiva, etc., que tenga una base científica, como un modelo matemático, por ejemplo. Un insumo fundamental para las direcciones de planeación y secretarías de desarrollo, entre otras entidades.

“La idea es proporcionar herramientas matemáticas sencillas en forma de software amigable sobre sistemas de información geográfica, con el fin de que se puedan usar en una tableta”, sostuvo.

El Coloquio fue organizado por la UN en Medellín, la Red KLN (Klimaforum Latinoamérica Network), Empresas Públicas de Medellín (EPM) y el Centro de Investigación e Innovación en Energía (CIIEN).

Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html

Grave error, ajustar el déficit mediante la reducción de los gastos sociales.

 
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En la UNAM, Enrique Casais, académico de la Universidad Complutense de Madrid, afirmó que con esta medida se reducen los ingresos del Estado, pero no la deuda.
En la UNAM, Enrique Casais, académico de la Universidad Complutense de Madrid, afirmó que con esta medida se reducen los ingresos del Estado, pero no la deuda.

4 de Octubre del 2012

Ajustar el déficit mediante la reducción de las partidas sociales es un grave error, pues propicia mayores gastos en desempleo y una espiral de caídas del Producto Interno Bruto (PIB) y del consumo. Con esta medida se reducen los ingresos del Estado, pero no la deuda, advirtió en la UNAM, Enrique Casais, académico de la Universidad Complutense de Madrid.

El especialista consideró que hay premisas erróneas para salir de la crisis europea, las cuales incluso se consideran dogmas. Reducir el desequilibrio público, por ejemplo, no es un requisito previo para la recuperación; sin embargo, para la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional es la primera condición necesaria para lograrla.

En la conferencia Seguimiento de la crisis europea. Riesgos y perspectivas, organizada por el Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc), opinó que otro concepto de fe neoliberal sin fundamento es pensar que los impuestos para los ricos no deben ser elevados si se va a promover el crecimiento.

Si bien la estrategia para salir de la problemática es lograr el avance económico y la generación de empleo, se hace todo lo contrario porque las medidas implementadas se basan en el principio erróneo de austeridad y la generación de reformas estructurales, indicó.

La reestructuración del mercado laboral o una reforma en este rubro implica reducir salarios, disminuir la protección social de los trabajadores para que al final tengan menos dinero para consumir y vivir, alertó.

Por su parte, Oscar Ugarteche Galarza, investigador del instituto, subrayó que la crisis en Europa continuará y en los próximos meses veremos cómo la banca francesa se complica con la deuda española.

Ello, explicó, se debe a que se trata de un problema sistémico y no sólo financiero, pues ha puesto a debate los mecanismos de integración diseñados en los años 80, que incluyen no sólo el movimiento de bienes y personas sino el de capitales, así como la desregulación homogénea en todos los aspectos del mercado de capitales (bolsa de valores, compañías de seguros, bienes raíces y mercado cambiario), refirió.

La propuesta de salida a esta situación es la misma que se empleó en Latinoamérica: desregular, privatizar, reducir salarios, internacionalizar la producción y basar el crecimiento en las exportaciones.

Sin embargo, esto llevó a la región a una caída masiva de los salarios; el sistema financiero y bancario fue privatizado, desregulado y las bolsas de valores comenzaron a crecer de manera acelerada al paso de movimiento de capitales de corto plazo, apuntó.

Boletín UNAM-DGCS-609
Ciudad Universitaria.