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CONMEMORAN DOSCIENTOS AÑOS DEL PALACIO DE MINERÍA CON UN LIBRO

 
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palaciomineriaDoscientos años del Palacio de Minería. Su historia a partir de fuentes documentales es un libro impreso a ocho tintas y consta de 11 capítulos y cuatro presentaciones.

Este material —que incluyen más de 300 ilustraciones— se encuentra repartido en las 712 páginas que constituyen el volumen, financiado por la Facultad de Ingeniería (FI), diseñado por Ediciones Nahualito e impreso en QuadGraphics.

Lo recaudado por la venta de mil 300 ejemplares de los que consta el tiraje se destinará a becas para estudiantes de licenciatura de bajos recursos económicos.

Tres años en elaboración

Fueron tres años de labores en los que participaron autores de diversas instituciones, disciplinas y profesiones. Amalgamar esos conocimientos exigió la paciencia y tiempo de quienes dieron forma a este libro de gran formato, con 4.7 kilogramos de peso.

“Nos da una nueva visión desde la historia de la ingeniería, además de que es un volumen con gráfica e información novedosas”, indicó Omar Escamilla González, coordinador de la obra y responsable del Archivo Histórico del Palacio de Minería.

Los 11 capítulos fueron escritos por integrantes de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL), el Instituto de Investigaciones Sociales (IIS), la Dirección General de Patrimonio Universitario (DGPU) y especialistas en ingeniería, arquitectura, historia y restauración.

Para reunir la información, los autores recurrieron a 35 archivos (como el General de Notarías del Distrito Federal), tres fototecas, bibliotecas y hemerotecas. De las 306 imágenes, 265 son de publicaciones poco conocidas y se incluyen planos, instantáneas inéditas y un nuevo estudio fotográfico de Javier Otaola Montagne sobre esta edificación.

Desprendido del Seminario Constructores, Mano de Obra, Técnicas y Materiales de Construcción en México, Siglos XVI-XX. El Punto de Vista Social para los Monumentos Históricos, organizado en 2008 por la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la aparición del libro coincide con las celebraciones por el bicentenario del Palacio de Minería, que concluyen de forma oficial el 3 de abril.

Historia

El Palacio de Minería ha sido sede del Colegio de Minería; de las escuelas de Ingenieros, Nacional de Jurisprudencia, Secundaria Nacional de Niñas y Práctica Militar; de las secretarías de Fomento Industrial y de Agricultura; del Instituto Geológico Nacional; del Ministerio de Instrucción Pública y Cultos; de la Academia de Ciencias y Literatura; de la Pagaduría del Desagüe e incluso de la Cámara de Diputados.

Se edificó sobre una de las calles más conocidas de la capital: Tacuba, antes parte de la calzada que conectaba a Tenochtitlan con Tlacopan-Tacuba.

En el texto se menciona que la permanencia del inmueble se debe al arquitecto Antonio Villard Olea, responsable de todas las tareas de reedificación y quien dedicó 33 años a labores en esa construcción.

Existen cuatro publicaciones previas a este título, una llamada El Colegio de Minería, de José María Castera (1841) y tres con el mismo nombre, El Palacio de Minería, la primera escrita por Manuel Francisco Álvarez en 1910; la segunda por Justino Fernández en 1951 y la tercera —con varias reediciones a partir de 1977— a cargo de la Sociedad de Exalumnos de la Facultad de Ingeniería (SEFI).

Anécdotas

En su larga vida, este edificio —considerado la obra más significativa de Manuel Tolsá— ha almacenado gran cantidad de historias y anécdotas, algunas dadas a conocer en la presentación, como que con éste cierra el periodo colonial e inicia el siglo XIX.

Antes de su construcción, en el predio había dos vecindades, además, del lado de la calle Filomeno Mata se estableció un taller de reparación de carretas. En ese sitio Porfirio Díaz celebró algunos cumpleaños y llegó a albergar billares y hasta una alberca.

Como dato curioso, se añadió que en la hoy Biblioteca Ing. Antonio M. Anza se hallaba el Laboratorio de Resistencia de Materiales de la carrera de Ingeniero Civil y que Concepción de Mendizábal obtuvo el primer título de la especialidad el 11 de febrero de 1930.

Créditos:UNAM-DGCS-141-2014

Fracasa la sociedad si un joven abandona sus estudios: José Narro Robles

 
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13 de noviembre de 2013

Detrás del abandono, añadió, puede haber un reencuentro con otra vocación, pero en ocasiones se debe al antecedente académico.
Detrás del abandono, añadió, puede haber un reencuentro con otra vocación, pero en ocasiones se debe al antecedente académico.

• Al inaugurar la III Conferencia Latinoamericana sobre el Abandono en la Educación Superior, el rector de la UNAM refirió que no se trata de acabar con el problema con la relajación de estándares académicos; ése sería un error más grave

Si un joven abandona sus estudios fracasa él mismo, su familia, la institución de educación de donde ha salido y el conjunto de la sociedad; entonces esfuerzos, recursos y expectativas se ven truncados, afirmó el rector de la UNAM, José Narro Robles.

Al inaugurar la III Conferencia Latinoamericana sobre el Abandono en la Educación Superior (CLABES), refirió que no se trata de acabar con el abandono o la falta de eficiencia terminal con la relajación de estándares académicos; “ése sería un error todavía más grave”. Se debe revisar lo que pasa, cómo se entiende que en un país como el nuestro, donde sólo tres de cada 10 jóvenes pueden asistir a la educación superior, haya sitios con deserciones de 50 por ciento o más.

Detrás del abandono, añadió, puede haber un reencuentro con otra vocación, pero en ocasiones se debe al antecedente académico, condiciones y problemas familiares, psicológicos o de salud; con alguna frecuencia, el problema está en la institución. Por ello, la solución al problema no será única, hay que buscarla al interior de las universidades con el concurso y participación del resto de los actores: los estudiantes, sus familias y las autoridades.

Hay que determinar si se requiere más orientación vocacional, flexibilizar los planes de estudio o romper con el modelo memorístico por otro que convenza a los jóvenes de que lo que hacen les sirve, les interesa, les llena; uno donde puedan tener mayor participación en la definición de los contenidos que se deben abordar, añadió Narro Robles.

Debemos evitar ese fracaso; si no lo hacemos se cumplirá la premisa de que “origen es destino” y lo que hace la educación, en particular la superior, es abrir posibilidades, generar muchos y mejores destinos, no replicar ni heredar las condiciones del pasado; por el contrario, dar a los jóvenes un mejor futuro, indicó.

A su vez, Rosa María Gómez-Tagle, directora General de Evaluación Educativa de la UNAM, refirió que el congreso se realiza en el marco de las actividades que desde 2011 lleva a cabo el proyecto ALFA de Gestión Universitaria Integral del Abandono (GUIA), con el propósito de consolidar una red de instituciones de educación superior para intercambiar y compartir información, experiencias y métodos, conocer las causas por las que los alumnos abandonan la educación superior y encontrar formas eficaces de prevención y reducción.

Jesús María Arriaga García de Andoaín, catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid y coordinador General del Proyecto GUIA de la III Conferencia CLABES, informó la participación de 400 asistentes de 20 países y 115 instituciones diferentes, cuya diversidad es una garantía de riqueza para el encuentro.

En tanto, Fernando Serrano Migallón, subsecretario de Educación Superior de la SEP, dijo que si bien existen fluctuaciones importantes, casi siempre ligadas a las crisis económicas, en los últimos 15 años el índice de deserción escolar se ubica entre 7.5 y 8.5 por ciento, con pequeñas variantes. Es mayor en el primer año de carrera, por lo que se debe afinar el procedimiento y ampliar la información al estudiantado, al vincular la elección vocacional, desde el principio, a un contexto laboral.

Al acto, efectuado en el Patio Central del Palacio de Minería, asistió el secretario de Desarrollo Institucional de la UNAM, Francisco José Trigo Tavera.

Créditos: UNAM-DGCS-679

Cuenta la UNAM con Unidad de Investigación Geoespacial

 
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En el Instituto de Geografía se reciben al día datos del sensor AVHRR, que se localiza en los satélites de la serie NOAA.
En el Instituto de Geografía se reciben al día datos del sensor AVHRR, que se localiza en los satélites de la serie NOAA.

16 de noviembre de 2011
• José Antonio Quintero, responsable del Laboratorio de Análisis Geoespacial (LAGE), del Instituto de Geografía, explicó que esta unidad realiza investigación y desarrollo tecnológico de imágenes satelitales y fotografías aéreas

En 1935, la Facultad de Ciencias, entonces ubicada en el Palacio de Minería, comenzó a impartir estudios profesionales de Física. Veintisiete años después, Ruth Gall, egresada de esta licenciatura, sentó las bases de la investigación aeroespacial en la Universidad Nacional.

Desde la fundación, en 1962, del Departamento del Espacio Exterior por la investigadora emérita, expertos de la Universidad desarrollan estudios en ciencias y tecnologías espaciales, que colocan a la UNAM como precursora en este campo.

Un ejemplo de estos proyectos es el Laboratorio de Análisis Geoespacial (LAGE), del Instituto de Geografía, dedicado a obtener, analizar e interpretar imágenes satelitales, con el fin de solucionar problemas ambientales y socioeconómicos del país.

Con estos objetivos, sus integrantes aplican tecnologías de Sistemas de Información Geográfica (SIG) y Percepción Remota (PR), para generar y procesar datos. Asimismo, capacitan y prestan servicios en el manejo de herramientas relacionadas con estos campos.

Antecedentes

En la historia de la investigación aeroespacial destacan las aportaciones Ruth Gall, precursora de los análisis de rayos cósmicos en México, quien representó a nuestro país en congresos del Comité Internacional Espacial, entre otros encuentros.

Conocida en su campo como “Madame Rayos Cósmicos”, fundó en 1962 el Departamento del Espacio Exterior en el Instituto de Geofísica, iniciador de estos trabajos en la UNAM.

En 1980, constituyó el Grupo Interdisciplinario de Actividades Espaciales (GIAE), antecedente del Programa Universitario de Investigación y Desarrollo Espacial (PUIDE), que trabajó entre el 25 de enero de 1997 y el 17 de noviembre de 1997.

Tenía los objetivos de impulsar una política en el rubro y desarrollar tecnología, ingeniería aeroespacial, docencia y difusión. El PUIDE colocó en el espacio el primer satélite hecho en México, el UNAMSAT-B, el 5 de septiembre de 1996.

Después de integrar los trabajos de dicho programa al Centro de Instrumentos, hoy Centro de Ciencias Aplicadas y Desarrollo Tecnológico en 1997, se creó el Proyecto Universitario de Ciencias Espaciales y Planetarias.

Otra iniciativa de esta casa de estudios en el campo de la exploración espacial fue el Taller Universitario de Investigación y Desarrollo Espacial (TUIDE), realizado en junio de 2009, con el objetivo de reunir universitarios y prepararlos para incluirlos en la Agencia Espacial Mexicana.

El 11 de octubre de 2010, se emitió el acuerdo para crear la Red Universitaria del Espacio (RUE), encargada de generar la infraestructura mínima crítica para el desarrollo de la tecnología espacial aplicada y la formación del personal especializado.

Actualmente, mantiene proyectos en telemedicina, comunicación, industria aeroespacial, robótica y experimentos biológicos en el espacio, entre otros temas.

Laboratorio de Análisis Geoespacial

La percepción remota, utilizada desde 1968, recibió el impulso de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes con la construcción de la estación rastreadora de Tulancingo, con lo que desde 1970 el país recibe información meteorológica, vía satelital.

En 1972, México, a través del Instituto de Geofísica de la UNAM, fue usuario del primer equipo especializado en el rubro, del conjunto de Satélites Tecnológicos de Recursos de la Tierra (ERTS, por sus siglas en inglés), para ubicar recursos naturales a bajo costo.

En este ámbito, la Estación Receptora de Imágenes de Satélite (ERISA) obtiene información de mares, océanos y la superficie terrestre, a través de dos antenas colocadas en el techo del Instituto de Geografía. Material gráfico relacionado con huracanes, incendios, volcanes y vegetación, está disponible en el sitio www.igg.unam.mx/web/nerisa/especiales.html

La unidad recibe, diariamente, datos del sensor AVHRR (Advanced Very High Resolution Radiometer) a bordo de los satélites de la serie NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration), para identificar diferentes estructuras oceanográficas, hidrológicas y meteorológicas. El poseer tres bandas en el infrarrojo permite detectar la temperatura de la tierra, agua, superficie del mar y nubes.

Además, ERISA capta imágenes GOES (Geostationary Operational Environmental Satellites), utilizadas en el monitoreo de fenómenos atmosféricos como huracanes y nortes.

En este rubro, la unidad recibe información de la “constelación Spot”, (Système Probatoire d’Observation de la Terre), satélites diseñados y lanzados por el Centro Nacional de Estudios Espaciales de Francia, con apoyo de Suecia y Bélgica, gracias a un convenio con la Secretaría de Marina.

José Antonio Quintero, responsable del Laboratorio, refirió que la entidad universitaria comparte estas imágenes con el Instituto de Ingeniería de la UNAM, la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO) y la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), entre otras entidades.

Además, sus integrantes realizan monitoreo de recursos naturales, tales como vegetación, agua, atmósfera y yacimientos minerales.

Tecnología propia

En el campo de la Instrumentación aeroespacial, el Laboratorio realiza investigación y desarrollo tecnológico sobre adquisición de datos y métodos de procesamiento digital, de imágenes satelitales y fotografías aéreas.
Por ejemplo, el equipo a cargo del investigador Jorge Prieto trabaja en el diseño de sistemas de navegación inercial para satélites, refirió José Antonio Quintero.

Los prototipos simulan el movimiento de los artefactos en el espacio. Al ser lanzados, utilizan giroscopios para estabilizarse con el fin de orientarse en la dirección adecuada y cumplir la misión para la cual son puestos en órbita. En este rubro, el departamento colabora con agencias espaciales de Asia y Europa en el diseño de nanosatélites.

En el campo de la percepción remota, construyen plataformas provistas con cámaras fotográficas, que instalan en helicópteros y aviones para obtener imágenes en el campo visible e infrarrojo, con distintos fines.

Con esta tecnología, el Instituto de Geografía realiza levantamientos de información y colabora en diversos proyectos con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), además de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA).

En este ámbito, sus integrantes trabajan en proyectos periódicos, como el Inventario Nacional Forestal y de Suelos. Cada año, documentan el crecimiento de la ciudad de México con fotografías aéreas, ejemplificó el responsable del área.

Sistemas de información geográfica

En este campo, realiza investigación sobre métodos y técnicas de procesamiento de información geográfica, presentación de los datos en línea y visualización de procesos espacio-temporales en dos y tres dimensiones.

El trabajo del Departamento de Modelamiento espacial, está dedicado al estudio de técnicas, métodos y algoritmos para la representación, modelación y simulación de procesos espaciales.

Formación de recursos humanos

También desarrolla líneas en sistemas de información, análisis espacial, infraestructura de datos, geoestadística y en varios campos de la percepción remota, subrayó el responsable de la unidad.

A nivel internacional, participa en los proyectos Construcción de un simulador espacial para pruebas de algoritmos de control de orientación de satélites, con el Space Technology Institute y la Academia de Ciencias de Vietnam; con el Programa Iberoamericano de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (CYTED) y GOFC-GOLD, trabaja en la Red Latinoamericana de Seguimiento y Estudio de los Recursos Naturales (SERENA) y Red Latinoamericana de Teledetección de Incendios Forestales (RedLaTIF), entre otros.

Sus integrantes colaboran en los trabajos PUMAGUA: Programa de manejo, uso y reuso del agua en la UNAM y Unidad de Informática Geoespacial (UNIGEO) Fase 2 – Sistema de Informática para la Biodiversidad y el Ambiente (SIBA), este último a cargo del Programa de Investigación Multidisciplinaria de Proyectos Universitarios de Liderazgo y Superación Académica (IMPULSA).

Los planes Simulador para pruebas de control de orientación para nanosatélites, Sistema servomecánico para compensar los pares gravitacionales en un simulador satelital y Diseño y construcción de una fuente de energía eléctrica para un satélite pequeño, los desarrolla con la Red Universitaria del Espacio (RUE).

Con la comunidad del Instituto de Geografía trabaja en las investigaciones Observatorio territorial para la evaluación de amenazas y riesgos (OTEAR, Expansión urbana y deterioro ambiental en la Ciudad de México, Atlas del Espacio Público del Distrito Federal, primera fase/levantamiento piloto, Un siglo de la Universidad Nacional de México, 1910-2010. Sus huellas en el espacio a través del tiempo”, entre otros.

Respecto a la asociación con Facultades, Centros e Institutos de la UNAM contribuye, por ejemplo, en las indagaciones Sistema de Información para la Evaluación del Desarrollo Urbano (SIEDU) y Atlas de los patrones geográficos de la salud en México, entre otros.

Coadyuva a CONABIO y SEMARNAT en los trabajos Distribución espacial de los arrecifes coralinos someros y otros hábitats bentónicos usando imágenes de alta resolución espacial en zonas del litoral del Caribe Mexicano y Comparación estacional del comportamiento de derrames de hidrocarburos en sitios ambientalmente sensibles.

Respecto al proyecto Sistema de Información Geográfica para la Planeación Turística en México (Primera Etapa), los integrantes del Laboratorio están asociados con el Fondo Nacional de Fomento al Turismo.

Con instancias y universidades estatales participa en los estudios Elaboración de una base de datos de temperatura superficial e índice de vegetación para la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Artefactos de la globalización: ¿Tienen razón los fraccionamientos cerrados en la zona metropolitana de Cuernavaca (ZMC), Morelos?, Construcción de un simulador espacial para pruebas de algoritmos de control de orientación de satélites, entre otros.

Créditos: unam.mx/boletin/676/2011

Indispensable, afianzar el papel de la educación ante el deterioro de los valores: Narro Robles

 
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El rector de la UNAM, José Narro Robles, en la ceremonia de investidura con el grado de doctor honoris causa de esta casa de estudios a 14 personalidades, tanto de México como del extranjero.
El rector de la UNAM, José Narro Robles, en la ceremonia de investidura con el grado de doctor honoris causa de esta casa de estudios a 14 personalidades, tanto de México como del extranjero.

24 de septiembre de 2010

* El pragmatismo y el egoísmo parecen ganar terreno, en una circunstancia en la que es más necesaria la solidaridad
* La UNAM invistió con el grado de doctor honoris causa a 14 personalidades, tanto de México como del extranjero, que aprobó el Consejo Universitario

Frente al deterioro de valores fundamentales que permiten a las sociedades armonía y superación de diferencias y que configura una crisis ética, tiene que afianzarse el papel de la educación, dijo el rector José Narro Robles.

En la ceremonia de investidura con el grado de doctor honoris causa de la UNAM a 14 personalidades de México y el extranjero, que aprobó el Consejo Universitario, subrayó que el pragmatismo y el egoísmo parecen ganar terreno en una circunstancia en la que es más necesaria la solidaridad.

Por ello, reconoció que valores cívicos laicos como la justicia, la tolerancia, el diálogo, la solidaridad, la generosidad y el compromiso, deben continuar como la base sobre la que se sustenta la convivencia en sociedades caracterizadas por la libertad y la diversidad.

En el Patio Central del Palacio de Minería, Narro Robles reconoció que hoy, como hace un siglo, esta casa de estudios mantiene los valores, principios y compromisos con el país. Ha sido, y así seguirá, como una institución orgullosamente pública, nacional, laica y comprometida con las mejores causas, en búsqueda permanente de la superación y empeñada en transmitir valores fundamentales a sus estudiantes.

El rector sostuvo que en la Universidad Nacional las posiciones críticas siempre han sido bienvenidas, porque el conocimiento no debe ser neutro. Por el contrario, “debe tener un claro compromiso social. Históricamente ha sido clave en el desarrollo de la humanidad. Siempre ha sido importante, pero en la actualidad es indispensable”.

El más preciado reconocimiento

A nombre de los investidos, el filósofo Ángel Gabilondo Pujol, Ministro de Educación de España, comentó: “si una palabra he de decir a nombre de todos, es la palabra gracias, y si hubiera de encontrar aquello que nos vincula, subrayaría nuestra voluntad de ser palabra”.

Entre los investidos brilla la palabra ciencia en todo su esplendor, es decir, entrelazada con la sabiduría, añadió. Pero recordó que nunca seremos del todo libres, mientras no lo seamos todos; nunca nuestra palabra será afectiva y justa, mientras el dolor y la pobreza alcancen a alguien.

Por su parte, Linda Rosa Manzanilla Naim, del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM, consideró un honor la distinción que le fue conferida.

Los nuevos doctorados son: el sismólogo Vitelmo Bertero Risso; el lingüista Noam Chomsky; la dirigente indígena Mirna Kay Cunningham; la filóloga Margit Frenk; el filósofo Ángel Gabilondo Pujol; el economista David Ibarra Muñoz; la antropóloga Linda Rosa Manzanilla Naim y el escritor Carlos Monsiváis (fallecido recientemente).

También, el médico Fernando Ortiz Monasterio; el escritor José Emilio Pacheco; el astrónomo Luis Felipe Rodríguez Jorge; la dirigente social Nawal El Saadawi; el pintor y escultor Federico Silva; el escritor Mario Vargas Llosa; la dirigente social Simone Veil (que no pudo asistir) y el filósofo Ramón Xirau.

Asistieron, entre otros, rectores de universidades iberoamericanas, ex rectores, integrantes del Patronato Universitario y de la Junta de Gobierno; profesores, investigadores eméritos, trabajadores, estudiantes, así como directores de facultades, escuelas, centros e institutos, y representantes diplomáticos.
Créditos: UNAM. DGCS-566/unam.mx

Homenaje de la UNAM a Marco Moshinsky

 
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El rector de la UNAM, José Narro Robles, en el homenaje a Marcos Moshinsky, en el Palacio de Minería.
El rector de la UNAM, José Narro Robles, en el homenaje a Marcos Moshinsky, en el Palacio de Minería.

• Contribuyó a la profesionalización de la ciencia y al desarrollo del oficio del investigador, afirmó el rector de la UNAM, José Narro Robles

Marcos Moshinsky Borodiansky ha sido uno de los científicos más influyentes y reconocidos en la historia de la ciencia de nuestro país. Contribuyó a la profesionalización de esa actividad y al desarrollo del oficio del investigador en México, afirmó el rector de la UNAM, José Narro Robles.

Además, hizo importantes aportaciones significativas a la cultura y a la ciencia nacionales; tuvo una presencia sobresaliente en el ámbito de la investigación, y más allá de su propio campo, aportó a la construcción del sistema nacional de ciencia y tecnología, añadió.

En la ceremonia de homenaje al físico, celebrada en el Patio Principal del Palacio de Minería, Narro Robles expuso que este reconocimiento tiene la función de volver los ojos no sólo a un pasado reciente, sino fijarlos en un horizonte de futuro, donde Moshinsky resulta un referente para motivar el esfuerzo de las nuevas generaciones.

Constituye, abundó, un modelo de universitario y académico integral que supo conjugar y cultivar diversos intereses en diferentes ámbitos del conocimiento y del quehacer humano. “Con su desaparición, la UNAM y el país no sólo perdieron a uno de sus académicos e intelectuales más distinguidos, sino a un gran líder científico y moral”.

En nombre de la familia del físico, fallecido el uno de abril de 2009, Abraham Klip Moshinsky sostuvo que su tío se dedicó en cuerpo y alma a la Universidad Nacional. Su amor a la familia, a la educación, a impulsar a los jóvenes y a prepararse para ser mejores, son valores que representan su esencia indivisible.

Por su parte, Guillermo Monsivais Galindo, director del Instituto de Física (IF), al hablar de Moshinsky como miembro de esa entidad, señaló que se trata del físico mexicano más conocido en el mundo, y el investigador que más lustre ha dado a esa entidad universitaria. “Su perfil de académico es el legado más importante que deja a la UNAM y en particular al IF; constituye un ejemplo excelso a seguir”.

Rosaura Ruiz Gutiérrez, secretaria de Desarrollo Institucional y presidenta de la Academia Mexicana de Ciencias, destacó que Moshinsky Borodiansky, también miembro de esa organización, se dio cuenta que el conjunto de conocimientos era la puerta del futuro. Sus acciones y palabras reflejaban su pasión por la profesión y por la formación de los nuevos investigadores. Su dedicación, disciplina y talento lo definen como un mexicano ejemplar, orgullo para la UNAM, para esa instancia y para el país.

En su oportunidad, Manuel Peimbert Sierra, presidente en turno de El Colegio Nacional, recordó que Moshinsky fue electo miembro de esa institución en 1972, y estuvo activo hasta sus últimos días. Todos sus esfuerzos se encaminaron al establecimiento de una tradición científica, necesaria para el desarrollo del país y de toda Latinoamérica.

En tanto, Jorge Flores Valdés, coordinador del Consejo Consultivo de Ciencias, manifestó que el físico de origen ucraniano fue, como académico, un gran hombre de ciencias; luchó por mejorar el ambiente académico que lo rodeaba, atacaba problemas de frontera con técnicas novedosas que él mismo desarrollaba, y publicó en las mejores revistas. Fue muy prolífico, y guía de un gran número de investigadores mexicanos y extranjeros.

A su vez, Luis Felipe Rodríguez Jorge, presidente de la Sociedad Mexicana de Física, refirió que el desaparecido investigador emérito de la UNAM, siempre tuvo muy cerca del corazón y del cerebro a esa agrupación, de la cual formó parte, y donde inspiró a sus otros miembros por su profesionalismo y dedicación. Sin importar los años y los problemas, siempre fue creativo.

Asistieron a la ceremonia, el ex rector José Sarukhán y Olga Hansberg, presidenta en turno de la Junta de Gobierno, entre otros directores, investigadores y alumnos.

Créditos: UNAM. DGCS -244/unam.mx