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Los estromatolitos, indicadores de salud ambiental

 
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Los estromatolitos representan la evidencia más temprana de vida en la Tierra, sus ejemplos fósiles datan de hace 3,500 millones de años.
Los estromatolitos representan la evidencia más temprana de vida en la Tierra, sus ejemplos fósiles datan de hace 3,500 millones de años.

7 de mayo de 2010

• Un grupo de investigadoras del IE de la UNAM, encabezado por Luisa I. Falcón Álvarez, estudia estas comunidades de bacterias en distintas partes del país
• En esos sitios, han advertido que las estructuras observadas se representan en sistemas de agua pobre en nutrientes y, por ello, sirven como indicadores
• Entender cómo se forman las comunidades bacterianas tiene muchas aplicaciones; este grupo representa la mayor diversidad en el planeta y se encuentra en todo tipo de ambiente, incluso el cuerpo humano, afirmó

Los estromatolitos (stroma, “capa”; y lithos, “roca”) representan la evidencia más temprana de vida en la Tierra, y sus ejemplos fósiles datan de hace 3,500 millones de años. Son comunidades de bacterias que, por sus actividades metabólicas, permiten la precipitación de minerales y, por ende, la formación de estructuras de roca laminada.

Se presentan en sistemas de agua con una condición oligotrófica, pobre en nutrientes y, por ello, sirven como indicadores de salud ambiental.

“Es sorprendente que en la actualidad puedan encontrarse estromatolitos vivos, aunque aún se debate la terminología que debe emplearse para nombrarlos; nosotros preferimos denominarlos microbialitos”, comentó Luisa I. Falcón Álvarez, del Instituto de Ecología (IE) de la UNAM.

Un grupo de investigadoras del Departamento de Ecología Evolutiva, del IE, encabezado por Falcón Álvarez, estudia estas comunidades de bacterias –similares a los fósiles más antiguos– en distintas partes del país.

Con ello, se ha contribuido a entender mejor su evolución y, mediante técnicas moleculares, se ha enriquecido su descripción biológica.

Este proyecto de caracterización de estromatolitos en México, financiado por el Conacyt, comprende estudios de cianobacterias y de ecología bacteriana.

Las comunidades bacterianas

Debido a que las comunidades bacterianas se organizan verticalmente, en las capas más superficiales se encuentran aquellas que utilizan la luz solar para la fotosíntesis, y en las más profundas, hay gran diversidad de bacterias que tienen metabolismo anaerobio.

En los últimos cinco años, se ha concluido que las bacterias, al igual que los microorganismos macroscópicos, poseen patrones de estructuración comunitaria y de biogeografía, señaló Falcón Álvarez.

“Los estromatolitos son un modelo excelente para comprobar tal tesis. Como integran comunidades aisladas, permiten comparar su diversidad y estructura comunitaria en un determinado sitio. Con este proyecto, que involucra diferentes localidades de estudio, podemos analizar cómo es la diversidad dentro de, y entre sitios. El hecho de entender cómo se forman las comunidades bacterianas tiene muchas aplicaciones”, afirmó la investigadora.

Indicadores de salud ambiental

El grupo de universitarias indaga la ecología de las comunidades de estromatolitos en la laguna de Bacalar, en Quintana Roo; el lago cráter de Alchichica, en Puebla (sus orillas están formadas por estromatolitos masivos); la Reserva de la Biosfera de Sian Ka’an, en Chiapas, y las pozas de Cuatro Ciénegas, en Coahuila.

En estos sitios, han advertido que las estructuras estudiadas por ellas se representan en sistemas de agua con una condición oligotrófica (de oligo, “baja”; y trophe, “nutrientes”); es decir, pobres en nutrientes y, por ello, sirven como indicadores de salud ambiental.

“En una región como la península de Yucatán, con poco suelo y rica en carbonato de calcio, el fósforo se adsorbe y, al disminuir en el agua, sólo organismos capaces de reciclarlo, como las bacterias formadoras de estromatolitos, pueden crecer y sobrevivir. Por eso, son importantes indicadores”, puntualizó Falcón Álvarez.

Según la experta del IE, el hecho de entender cómo se estructuran las comunidades bacterianas es fundamental, porque este grupo representa la mayor diversidad en nuestro planeta y se encuentra en todo tipo de ambiente, incluso el cuerpo humano.

“Hay estudios que, al comparar casos severos y leves de enfermedades como las alergias, arrojan luz sobre la sucesión bacteriana en el cuerpo humano. Esto seguramente permitirá a otros grupos de investigación adquirir el conocimiento suficiente para elaborar vacunas o medicamentos probióticos”, concluyó.

Créditos: UNAM. DGCS -278/unam.mx