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Recolectan en la FES Aragón primera cosecha de melón cultivada en su invernadero

 
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El invernadero de la FES Aragón es el único en el centro del país en implementar el cultivo del melón como una búsqueda de nuevas opciones, pues el 80 por ciento de la superficie se siembra con jitomate, dijo Eugenio Cedillo Portugal.
El invernadero de la FES Aragón es el único en el centro del país en implementar el cultivo del melón como una búsqueda de nuevas opciones, pues el 80 por ciento de la superficie se siembra con jitomate, dijo Eugenio Cedillo Portugal.

6 de agosto de 2010

• El fruto es de la variedad Summer dew (gota de miel), y la producción se estima en 800 kilogramos

La Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón de la UNAM, inició la recolección de su primera cosecha de melón, de la variedad Summer dew (gota de miel), estimada en 800 kilogramos.

El invernadero de la entidad –nave tipo túnel con riego automatizado–, es el único en el centro del país en implementar la siembra del fruto. “Se realiza este tipo de labores en la búsqueda de nuevas opciones, pues el 80 por ciento de la superficie es cultivada con jitomate”, señaló Eugenio Cedillo Portugal, responsable del Centro de Prácticas Productivas (CPP) de la carrera de Planificación para el Desarrollo Agropecuario.

El cultivo inició en marzo, cuando el ambiente era más cálido, pues el melón requiere de climas tropicales; en el proceso participaron alumnos de cuarto y octavo semestre de la licenciatura, desde la preparación de las cepas, la elaboración de fertilizantes biológicos y el cuidado para que el producto llegara a su maduración.

“Intentamos el proceso de polinización de manera natural, con abejas y abejorros, pero no funcionó porque los insectos requieren de un panal y de su reina; entonces, trasladamos el polen de una flor a otra en forma manual”, concluyó Cedillo Portugal.
Créditos: UNAM. DGCS -463/unam.mx

Dos indígenas de Puebla que hallaron la amistad en el aula universitaria

 
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Luis Alberto y Andrés actualmente trabajan juntos en la tesis y entre sus planes se encuentra poner un negocio entre los dos.
Luis Alberto y Andrés actualmente trabajan juntos en la tesis y entre sus planes se encuentra poner un negocio entre los dos.

27 de julio de 2010

• Aunque nacieron en poblados cercanos, Andrés Bautista, totonaco, y Luis Alberto Lechuga, de origen náhuatl, se conocieron 18 años después, en la FES Aragón

Andrés Bautista y Luis Alberto Lechuga nacieron hace 22 años en la sierra de Puebla, en comunidades no muy lejanas una de la otra, aunque tuvieron que viajar más de 150 kilómetros para conocerse. Andrés es un indígena totonaco, Luis es náhuatl, y aunque pertenecen a etnias que en algún momento se declararon odio, tan sólo bastó que coincidieran en un salón de clase para que ambos terminaran siendo los mejores amigos.

“Venir a estudiar Ingeniería a la FES-Aragón no fue nada fácil, la Ciudad de México es muy grande y la gente aquí es muy diferente a lo que yo estaba acostumbrado. Vengo de un pueblo muy pequeño, Santiago Ecatlán, de menos de mil personas, donde la gente se ayuda y no es raro que deje abiertas las puertas de su casa día y noche, mientras que aquí es todo lo contrario. Me han asaltado cuatro veces en el microbús e incluso ya me acostumbré a mirar por encima de mi hombro para ver si alguien me sigue”.

Pero en realidad, aquello que acecha a Andrés en cada esquina no son los carteristas, sino la nostalgia por casa, que de vez en vez llega cuando menos lo espera.

“Por eso, una vez terminada la carrera y trabajar un rato aquí, planeo regresar y aplicar lo que he aprendido para ayudar a mi comunidad, que se dedica a la siembra de café, porque siento que me sería difícil vivir sin el verde de las montañas o el olor a vegetación”.

Calles y avenidas que son un laberinto, un afán casi contagioso por llegar rápido a no importa qué lugar y un tránsito cada vez más intransitable fue la bienvenida que el Distrito Federal le dio a Andrés, quien en algún momento llegó a sentirse como Claudio Magris cuando visitó por primera vez la Ciudad de México. “Es el único lugar donde he temido perderme para siempre”, dijo en aquella ocasión el escritor italiano.

“Afortunadamente apareció Luis, con quien me identifiqué desde el principio, no sólo porque conocemos los mismos paisajes, sino porque tenemos costumbres y gustos parecidos. Aunque aquí vivo con mi hermana, con él fue como hallar a alguien más de mi familia”.

Aprendiendo juntos

Para Luis, viajar a la Ciudad de México es la travesía más larga que ha realizado hasta ahora. De hecho, pocas veces había salido de su pueblo, al que ha visto crecer tanto que tuvo que ser rebautizado. “Cuando era niño se llamaba Villa Juárez, hoy es Xicotepec de Juárez”.

“¿Y si el pueblo se transformó, por qué yo no?”, se preguntó Luis un día y, sin conocer a nadie en el Distrito Federal, se aventuró a hacer examen de admisión en la UNAM.

“Para mí eso implicó muchos cambios, pues originalmente yo quería estudiar medicina y lo más probable es que lo hubiera hecho en la ciudad de Puebla o en Pachuca, como la mayoría de mis conocidos que decidieron hacer una carrera, pero en algún momento me dije, quiero hacer algo diferente”.

Sabiéndose bueno para las matemáticas y las ciencias exactas, “y habiendo pasado el examen de admisión con uno de los promedios más altos”, viajó a la capital para inscribirse en una disciplina muy diferente a la que había pensado en un principio: Ingeniería.

“En la ciudad puede haber más de 20 millones de personas, pero cuando llegué nunca me sentí tan solo”, recordó el joven, quien confesó que durante los primeros meses consideró seriamente desertar y regresarse en el primer camión con destino a Villa Juárez.

“Pero después encontré a Andrés y las cosas fueron diferentes. Al principio no sabíamos que veníamos de comunidades tan cercanas. Entré en contacto con él porque me di cuenta de que era una persona muy dedicada al estudio, pero pronto, platicando, nos dimos cuenta de que teníamos mucho en común y que crecimos prácticamente en la misma zona”.

La amistad que comenzó hace cuatro años se ha transformado en una relación fraterna, “y es que hemos pasado muchas cosas juntos para sobrevivir aquí en el DF, hemos trabajado como meseros, buscado becas y cuando hemos necesitado dinero y nuestras familias no han podido apoyarnos, he compartido lo poco que tengo con él, y también él lo ha hecho conmigo”.

Hoy, a punto de graduarse, ambos están escribiendo la tesis juntos y ya tienen planes de, más adelante, poner un negocio y aprovechar lo que aprendieron en la carrera.

“Resulta raro, porque cuando salí del pueblo esperaba volver con un título bajo el brazo” comentó Andrés, para inmediatamente agregar “nunca esperé regresar con un nuevo hermano”.
Créditos: UNAM. DGCS -446/unam.mx

Se requiere certeza jurídica en los contratos realizados a través de Internet

 
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Los contratos realizados entre particulares, a través de medios electrónicos como e-mail y páginas web, no están legislados, advirtió Mariana López Varas.
Los contratos realizados entre particulares, a través de medios electrónicos como e-mail y páginas web, no están legislados, advirtió Mariana López Varas.

• La investigación de Mariana López Varas, de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón, la hizo acreedora al Premio Estatal sobre Transparencia y Acceso a la Información y Protección de Datos 2009

• La distinción fue por el trabajo “Regulación jurídica de la contratación electrónica en el Código Civil Federal”

Los contratos realizados entre particulares, a través de medios electrónicos como e-mail y páginas web, no están legislados, advirtió Mariana López Varas, de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón, quien ganó el primer lugar del Premio Estatal Mexiquense sobre Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales 2009, en la categoría Tesis de Licenciatura.

Titulada recientemente en Derecho, refirió que el texto que la hizo acreedora a la distinción, otorgada por el Instituto de Transparencia y Acceso a la Información Pública del Estado de México y Municipios (INFOEM), se denomina Regulación jurídica de la contratación electrónica en el Código Civil Federal.

Este trabajo, explicó, analiza la certeza jurídica de los contratos realizados a través de medios electrónicos, como e-mail y páginas web entre particulares. “Las sociedades mercantiles están legisladas, pero no las personas físicas, de ahí lo novedoso de la investigación”.

Las reformas del año 2000 no fueron suficientes para enfrentar el escenario actual, además, los avances tecnológicos propician un uso cada vez más intenso de las llamadas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) para este tipo de procesos, precisó.

“Al hablar de medios virtuales y contratos electrónicos, la gente suponía que se aludía a las sociedades mercantiles, pero este trabajo sólo abarca a personas físicas que no están reguladas ni protegidas”, acotó.

“Entrar al concurso fue algo casual. Vi la convocatoria del certamen en televisión, justo cuando concluía mi proyecto de tesis. El proceso fue largo, pero cumplí con los requisitos solicitados, porque si presentaba algo de más, o menos, el documento era descartado.

“Me sentí satisfecha porque se trata de un reconocimiento a la investigación realizada. Iba a la biblioteca y solicitaba libros y más libros, y entraba a Internet a consultar información. Fue una tarea de tiempo completo, pero valió la pena”, dijo la joven de 27 años.

López Varas consideró que trabajar antes de concluir los estudios proporciona herramientas invaluables. “Incursionar en el campo laboral a temprana edad es indispensable, pues no hay mejor experiencia y práctica que la profesional.

“Sin embargo, lo mejor es pertenecer a la UNAM, porque me permitió cursar una licenciatura y conocer a los catedráticos (de la FES) que me impulsaron a explorar esta área y entrar al concurso”, expuso.

“Mis planes a futuro se centran en trabajar un poco más en el Tribunal, para posteriormente cursar una maestría en el extranjero, quizá en España”, concluyó.

Otros universitarios premiados fueron Daniel Soto Gama, egresado de la Facultad de Derecho (FD) en 2004, quien obtuvo el tercer lugar en la misma categoría, e Israel Aguilar Márquez, graduado en 2007 de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS), con la misma posición, pero en el rubro de Investigación.
Créditos: UNAM. DGCS -227/ unam.mx

CREAN EN LA UNAM “PERSIANAS INTELIGENTES”

 
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• Investigadores de la FES Aragón desarrollan un prototipo que se abre de día, cuando la temperatura es de 15 grados centígrados, y se cierra de noche, cuando desciende a seis
• Se basa en una mezcla metálica con “memoria de forma”; funciona con base en pequeñas láminas hechas de una aleación de aluminio, cobre y berilio, explicó Jacinto Cortés Pérez

Unas “persianas inteligentes” que se abran en el día, cuando la temperatura sea de 15 grados centígrados, y se cierren por la noche, cuando descienda a seis, es el prototipo que desarrolla un grupo de investigación del Centro Tecnológico de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón de la UNAM, dirigido por Jacinto Cortés Pérez.

La creación de los universitarios se basa en una mezcla metálica con “memoria de forma”. Funcionan con base en unas pequeñas láminas hechas de una aleación de aluminio, cobre y berilio, que soportan el peso de los vidrios y, a la vez, sirven como un sensor de temperatura que envía una señal a un conjunto de engranes para que se abran o se cierren mecánicamente, explicó el especialista.

Los sistemas de control convencionales constan de tres elementos: un sensor para medir la temperatura; una tarjeta de procesamiento que recibe la señal, la interpreta y la envía, y un actuador (generalmente un motor) que la admite y ejecuta la acción mecánica.

En cambio, las “persianas inteligentes” constan de un solo elemento (el material utilizado), que al mismo tiempo, realiza las tareas de un sensor de temperatura y de un actuador mecánico, expuso.

Transformación martensítica

Los materiales con “memoria de forma”, conocidos también como inteligentes, son aquellos que al ser expuestos a una temperatura alta después de haber sido deformados de manera aparentemente plástica, recuperan su forma original.

“Este comportamiento es el efecto producido por un cambio de fase llamado transformación martensítica de tipo termoelástica. El término termoplástico, se refiere a que la modificación puede ser inducida por temperatura o esfuerzo”, añadió el universitario.

Entre los materiales con memoria de forma se encuentran metales puros, cerámicos, polímeros y aleaciones metálicas.

En la actualidad, existen varias aleaciones con memoria de forma para desarrollar objetos con aplicaciones comerciales; destacan dos, una de titanio y níquel, producida en Estados Unidos, y otra de aluminio, cobre y berilio, desarrollada originalmente en Francia y ahora también fabricada en la UNAM con fines de investigación; además de la Universidad Nacional, ninguna otra institución o empresa la elabora en México.

Optamos por la segunda “porque es menos costosa que la de titanio y níquel, no presenta problemas de oxidación, su deformación elástica es de cinco por ciento, es decir, muy grande en relación con la de otros metales, y porque su estabilidad térmica es mejor que la de otras aleaciones”, señaló Cortés Pérez.

Modelos matemáticos

Para determinar el comportamiento de la aleación de aluminio, cobre y berilio en el prototipo fue necesario elaborar diversos modelos matemáticos que permitieran especificar el peso proveniente de los vidrios, así como el intervalo de temperatura en el que aquéllas deben abrirse y cerrarse.
Cortés Pérez trabajó en lo que en ingeniería mecánica se llama campo de deformación. “Propuse un modelo matemático que permite simular el comportamiento de las aleaciones con memoria de forma desde el nivel de la estructura atómica, hasta el nivel macroscópico. Antes, las teorías que tienen que ver con el comportamiento de materiales no consideraban ese tipo de predicciones, y sólo se limitaban a los promedios”, indicó.

Asimismo, David Ríos Jara y Horacio Flores Zúñiga, doctores en Ciencias en Física, ex académicos de la UNAM y que ahora laboran en Centros Conacyt, realizaron labor teórica para analizar la estructura de la aleación de aluminio, cobre y berilio, y observar cómo se acomodaban sus átomos.

Beneficios

Los beneficios de utilizar estas persianas inteligentes están ligados directamente al bienestar y comodidad de los usuarios: si son instaladas en una casa habitación, se evitarían problemas domésticos como olvidar cerrar las ventanas por la noche, o la entrada agua de lluvia.

“Hay una versión de estos aditamentos que pretende impactar en el ahorro de energía, sobre todo en edificios altos; con el calor absorbido durante el día, se podría mantener una temperatura agradable por la noche, y así se evitaría incrementar la carga térmica de los sistemas de aire acondicionado”, explicó el investigador.

En 2007, Cortés Pérez y sus colaboradores viajaron a Varsovia, Polonia, para participar en el congreso que anualmente organiza la Sociedad Europea de Investigación de Materiales; su proyecto “Diseño de persianas inteligentes, empleando materiales con memoria de forma”, llamaron la atención a nivel internacional.

“Los materiales con memoria de forma no representan una parte significativa dentro de la economía mundial; no obstante, debido al agotamiento de los recursos energéticos, en algunos años será posible detonar su potencial comercial.

“De esta manera, la ingeniería enfocada en los sistemas con impacto en el medio ambiente tendrá un desarrollo acelerado. Lo importante es que en la UNAM estamos trabajando en esa línea de investigación”, concluyó.

Fuente:
Boletín UNAM-DGCS-070
dgcs.unam.mx

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