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Califica la OEA a estudiantes de la UNAM como la delegación internacional más sobresaliente

 
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En el marco del XV Modelo de la Organización de Estados Americanos (MOAS, por sus siglas en inglés), organizado por St. Mary’s University de San Antonio, Texas, la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM recibió recientemente el galardón por la Delegación Internacional más Sobresaliente.
En el marco del XV Modelo de la Organización de Estados Americanos (MOAS, por sus siglas en inglés), organizado por St. Mary’s University de San Antonio, Texas, la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM recibió recientemente el galardón por la Delegación Internacional más Sobresaliente.

7 de diciembre de 2011

• En el XV Modelo de esta organización participaron universidades de Estados Unidos y México
• Los alumnos ganadores de la FCPyS fueron coordinados por Marco Antonio Lopátegui Torres de esa facultad

En el marco del XV Modelo de la Organización de Estados Americanos (MOAS, por sus siglas en inglés), organizado por St. Mary’s University de San Antonio, Texas, la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM recibió recientemente el galardón por la Delegación Internacional más Sobresaliente.

Al ejercicio académico de simulación en el que representaron a diplomáticos de los 34 países integrantes de la OEA, acudieron estudiantes de universidades de Estados Unidos y México.

La representación universitaria estuvo integrada por alumnos de los distintos semestres de la carrera de Relaciones Internacionales de la Facultad. Erik Regalado y Daniel Martin, de séptimo semestre, fueron los representantes frente al Comité General; Magda Cepeda y Roberto Guillén, recién egresados, a cargo de la secretaría de Asuntos Políticos; Andrés Villa y Alain Zaragoza, de séptimo y quinto semestre, fungieron como delegados en la Secretaría de Desarrollo Integral; Andrés Cravioto y Andrea Hierro, de primer semestre, en la secretaría de Seguridad Multidimensional y del Comité Interamericano de Derechos Humanos, respectivamente.

En la competencia, a los estudiantes, coordinados por el profesor de Relaciones Internacionales de la misma entidad, Marco Antonio Lopátegui Torres, se les encomendó defender los principios y lineamientos de la política exterior de Canadá, para lo cual se prepararon arduamente y trabajaron en equipo durante meses.

Los alumnos ganadores externaron su satisfacción por la experiencia de convivir y trabajar con estudiantes nacionales y extranjeros.

“Ha sido un gran reto defender nuestras propuestas e ideas en un idioma diferente al nuestro, así como acoplarnos a la forma de trabajo de los jóvenes universitarios estadounidenses, hecho que puso a prueba los conocimientos y habilidades adquiridos durante nuestra formación académica, externó Roberto Guillén.

Daniel Martín señaló que el MOAS fue mucho más que un simple ejercicio académico. La posibilidad de convivir con gente de otros países, con mentalidades diferentes, o con mexicanos que viven y estudian en el extranjero, es una experiencia que definitivamente ayuda a poner en perspectiva nuestros conocimientos y a entender cómo se ve nuestro país desde afuera, además de crear lazos de amistad que van más allá de las fronteras.

Haber ido a MOAS fue, además, muy satisfactorio pues me dí cuenta que en la UNAM estamos muy bien preparados, para negociar con gente de mentalidades diferentes, apuntó.

“Nos sentimos muy honrados por la confianza que la institución depositó en nosotros para poner en alto el nombre de nuestra Universidad, y más congratulados aún, por haber obtenido este reconocimiento. Esperamos que los universitarios que vienen atrás tengan la oportunidad de vivir esta grata experiencia como nosotros la vivimos. Nada se compara a la satisfacción de representar a nuestra casa de estudios”, dijo Andrés Villa.

Alicia Zaragoza, comentó que representó una experiencia de vida y los lazos de una amistad perdurable que no acabarán después del Modelo, sino que apenas comienza.

Los representantes de la Universidad Nacional fueron recibidos en la sede de esta casa de estudios la UNAM en San Antonio, Texas, por José Antonio Vela, director del plantel, y por la profesora Martha Elena Cortés, secretaria Académica, quienes organizaron una visita guiada por las instalaciones.

Se prevé que para el siguiente año, se articulen dos delegaciones que asistirán al Modelo de la Organización de los Estados Americanos en St. Mary’s University.
Créditos: unam.mx/boletin/718/2011

El amor virtual pocas veces se materializa en una relación amorosa tradicional

 
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Nancy Vilchis Juárez, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.
Nancy Vilchis Juárez, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

13 de febrero de 2011

• A partir de estas figuras imaginarias se construyen emociones poco profundas, explicó Nancy Vilchis Juárez, profesora de la FCPyS de la UNAM

El amor virtual es el tipo de relación que permite a un individuo crear un prototipo de compañero sentimental sin cambiar su rutina diaria, ni dejar que esa “ciberpareja” entre totalmente a su vida, explicó Nancy Vilchis Juárez, profesora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM.

A partir de estas figuras imaginarias, indicó, se construyen emociones poco profundas que podrían derivar en algún tipo de compromiso, o generar crisis emocionales. De este modo, mencionó la especialista en sociedad de la información, se puede crear una barrera virtual, de ahí que muy pocas de estas relaciones trasciendan al plano real.

Este tipo de encuentros es común porque no todos los individuos tienen la voluntad o el deseo de llevar una relación tradicional, precisó.

Amor virtual

Vilchis Juárez detalló que el amor virtual es el que nace de las relaciones surgidas a partir del entorno tecnológico actual y, por lo regular, son efímeras, pero albergan una carga simbólica importante.

Ocurre a partir del uso de redes sociales como Facebook, Twitter, o portales como Match.com, que permiten establecer este tipo de contactos y generan estereotipos, formas de amar y emociones diferentes, apuntó.

Esos vínculos, que por lo regular se generan entre sectores de la clase media y alta, no son una realidad, porque nacen del uso de una herramienta tecnológica y no existe un contacto real o cotidiano que pudiera generar un fuerte apego, sostuvo.

En una sociedad como la mexicana, refirió, que pasa por un proceso de transformación a partir del uso de herramientas tecnológicas, es un resultado natural que también se transformen las formas de entablar relaciones sociales y amorosas.

Desventajas

En un momento las personas se idealizan y crean una imagen mutua distorsionada, que no corresponde con la personalidad real de los sujetos, y al final este tipo de vínculo, basado en estereotipos, no prospera ni trasciende el plano virtual, detalló.

También, alertó, buscar relacionarse a través de la red tiene sus riesgos, porque en ella se mueve gente que no busca amor, sino cometer algún tipo de delito, chantaje o abuso. Se ha visto que puede ser la entrada a redes de prostitución, trata de blancas, o un medio para que los delincuentes extorsionen, con el uso de información que los usuarios publican, ejemplificó.

En ese sentido, se recomienda no proporcionar datos personales para evitar poner en riesgo el entorno social y familiar, concluyó.
Créditos: UNAM-DGCS-0089-2011/unam.mx

El fútbol y los ídolos

 
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Luis Gómez, académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.
Luis Gómez, académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

24 de junio de 2010
• Los héroes pueden ser usados como distractores sociales por fuerzas económicas o políticas, dijo Luis Gómez Sánchez, de la FCPyS de la UNAM
• Toda comunidad requiere de ellos, no en el sentido de la búsqueda de cultos irracionales, sino de figuras que se vuelvan fuente de estímulo y emulación

En un país como México, donde niños y jóvenes pueden ser carne de cañón de una sociedad con múltiples y profundos problemas, los ídolos deportivos son importantes como ejemplos a seguir, consideró Luis Gómez, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM.

Se trata, explicó, de figuras que tienen una función, porque son muy atractivas para los pequeños. El querer ser como Giovanni dos Santos, Pablo Barrera o Javier “Chicharito” Hernández, puede inducir carreras deportivas por emulación.

Asimismo, los héroes pueden ser utilizados, intencionalmente, como distractores sociales por fuerzas económicas o políticas, añadió el doctor en sociología e historia por La Sorbona de París.

Toda colectividad tienen sus ídolos, sean musicales, deportivos, políticos o intelectuales, y su denominador común es el carisma, la capacidad de atracción que pueden ejercer sobre la población para producir efectos de identificación. El escritor Carlos Fuentes es ejemplo de ello, y su obra es objeto de culto, al igual que Carlos Monsiváis, o Carlos Montemayor, señaló el catedrático.

Además, las sociedades requieren de ellos, no en el sentido de la búsqueda de cultos irracionales, sino de figuras que se vuelvan estímulo a la emulación en los logros, las realizaciones y el reconocimiento.

“Eso siempre será valorado y necesario. Lo que no necesitamos son ídolos de papel, o ahora de pixeles, sino íconos de carne y hueso, con realizaciones concretas que puedan servir a los niños y jóvenes como referentes para saltar sus propias barreras”, opinó.

La construcción de un referente auténtico parte necesariamente de la capacidad del individuo expresada en un cierto contexto. Es importante tener hombres destacados no sólo en el deporte, también en la ciencia, para lograr el interés de los jóvenes y que decidan dedicarse a algo que parece imposible, pero realizable, añadió.

Incluso, abundó, en otros ámbitos como las artes se requieren íconos que representen aspiraciones nacionales regionales, populares y que permitan la creación de figuras reconocidas.

Objeto de culto

Un ídolo es, fundamentalmente, un ícono que se vuelve objeto de culto, que se desarrolla con admiración, emulación o ejemplo, y permite una identificación, generalmente de carácter popular, abundó.

Para construir un héroe deportivo es necesario, en primer lugar, contar con ciertos atributos, capacidades y potenciales y, en segundo, tener una imagen que pueda considerarse atractiva, ser una especie de idealización por sus características, particularmente físicas, y también por su capacidad de reacción o velocidad, y control de sus acciones.

Una vez que se desata el interés por una personalidad, en la sociedad empiezan a funcionar ciertos mecanismos, algunos ligados a la comercialización. Muchos de ellos se vuelven objetos publicitarios para promocionar productos, o se convierten en promotores de causas, a veces de carácter humanístico, como la búsqueda de fondos para asociaciones con fines asistenciales o de protección al medio ambiente.

El surgimiento de un ídolo deportivo, reiteró, implica una confluencia de factores; debe tener sus capacidades particulares, porque no se puede fabricar, por ejemplo, a partir de un mal futbolista. Se requieren ciertas condiciones, basadas en identificaciones populares, étnicas o sociales, y que en sí representen aspiraciones.

Su creación, concluyó, pasa por la personificación de los anhelos y el deseo de tener figuras que representen al grupo, al Estado, a la Universidad, al país, y que proyecten fuerza y poder. Tener un ídolo es, básicamente, aceptar que puede haber un liderazgo legítimo y prometedor, fuente de esperanza de cambio y logros.
Créditos: UNAM. DGCS -369/unam.mx

El fútbol y la política

 
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Para Manuel Quijano Torres, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, el fútbol es capaz de fortalecer y estrechar los vínculos entre los habitantes de una comunidad.
Para Manuel Quijano Torres, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, el fútbol es capaz de fortalecer y estrechar los vínculos entre los habitantes de una comunidad.

15 de junio de 2010

• Aunque se dice que hermana naciones, también es capaz de detonar guerras, como demuestra la historia reciente
• Quienes detentan el poder suelen valerse del balompié para manipular a las masas, señaló Manuel Quijano Torres, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM

El fútbol es una actividad política. El prestigio y autoestima de la ciudad o país al que representa crece cuando un equipo gana, fenómeno que con frecuencia es aprovechado por las personas que detentan el poder, expuso Manuel Quijano Torres, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM.

Se afirma que el balompié es capaz de hermanar a los pueblos; sin embargo, hay evidencias de lo contrario, pues este deporte ha llegado a desencadenar verdaderas guerras, como la registrada en 1969, entre Honduras y El Salvador, cuando las dos naciones buscaban clasificar para la copa México 70.

Ambas selecciones se enfrentaron en dos partidos, pero los resultados no satisficieron a la afición, por lo que se propuso un tercer encuentro; no obstante, esto provocó tal descontento, que rápidamente estallaron revueltas en la zona.

Las fricciones que iniciaron en la calle, terminaron por provocar escozor en los círculos diplomáticos, ocasionando que 11 mil salvadoreños fueran expulsados de Honduras.

En represalia, automotores militares de El Salvador fueron despachados más allá de sus fronteras, al tiempo que una flota de aviones bombardeaba los principales puertos hondureños.

Esta guerra, aunque duró pocos días, cobró la vida de miles de civiles, y se hubiera postergado de no ser por la intervención de otros países.

Para todos los que aman la intensidad del fútbol

El fútbol es un deporte de masas; para jugarlo no se necesita de gran infraestructura: basta una pelota y cuatro piedras que emulen los postes de una portería, indicó Quijano.

Sin embargo, detrás de esta aparente sencillez opera un complicado engranaje, pues el balompié genera una serie de fenómenos tan complejos que pueden llevar a las masas a un punto de ebullición emocional y encender pasiones difíciles de controlar, por lo que los gobiernos deben emplear ciertas estrategias para que las multitudes no se desborden.

Debido a su poder de convocatoria y convencimiento, los políticos del siglo XX rápidamente hicieron que este deporte abanderara ciertos regímenes. Alguien que empleó estas tácticas fue Benito Mussolini, quien no sólo presionó para que la segunda copa tuviera lugar en Italia, sino que usó este encuentro deportivo para hacer alarde de una pretendida superioridad fascista, de manera similar a lo que hizo Hitler con los Juegos Olímpicos.

Sin embargo, aunque el fútbol ha sido usado como herramienta para sostener dictaduras (cuando detectaba que podía haber movilizaciones sociales, Francisco Franco pedía que se retransmitieran por radio “partidos de mucha garra”), es indudable que se ha vuelto símbolo del espíritu de muchos pueblos.

Por ello, cuando los indicadores señalan que es conveniente, los administradores del poder echan mano de estrategias políticas, e incluso educativas, que se valen del fútbol a la hora de levantar pasiones y fomentar la unión entre la comunidad.

Cualquier persona interesada en la conducta de las masas sabe que los 11 jugadores que ganan una copa representan prestigio para su país. “Es un asunto de amor propio; cuando una sociedad tiene baja autoestima, deja que todo se destruya a su alrededor, pero cuando se revalora (como pasa al experimentar uno de estos triunfos), comienza a ser solidaria”, expuso.

¿Campo de juego o de batalla?

Cuando juega el tricolor, la ciudad se paraliza. Hay quienes se apuestan frente al televisor con una camisa verde, y los que se sienten más “patrióticos” pintan sus mejillas con los colores de la bandera. “Sin embargo, cuando la Selección sale a la cancha, lo que está en juego es un partido, no los intereses de México. No se juega el honor ni el orgullo nacional”, valoró.

Quienes creen que se trata de un asunto de orgullo patrio lo hacen porque cada uno de los equipos usa los colores del país que representan. “¡Ponte la verde! en realidad es una herramienta semiótica que usan los políticos; es una estrategia que se puede entender en términos de pan y circo”.

Al respecto, el especialista aseveró que el fútbol representa un papel protagónico en la vida de toda nación. Prueba de ello es que la próxima copa es en Sudáfrica, con altos índices de rezago educativo y de salud que busca, a partir del balompié, robustecer la autoestima social de sus habitantes y paliar las deficiencias y carencias que aún padecen.
Créditos: UNAM. DGCS -357/unam.mx