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“Ni un niño menos fuera de la escuela”, cuestión de tiempo

 
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05 de marzo del 2013

Bogotá D. C., mar. 05 de 2013 – Agencia de Noticias UN- Una investigación sostiene que la deserción escolar no se basa en la escasa valoración de la educación, sino en el cuestionamiento sobre la extensión de la Educación Básica y Media.

“Ni Uno Menos. Te quiero estudiando por siempre”. A la luz de este propósito y bajo ese eslogan, una investigación del Instituto de Estudios Urbanos de la UN –en colaboración con el Ministerio de Educación- estudia una estrategia de movilización social para motivar la permanencia de los menores en el colegio y disminuir la deserción escolar.

El proyecto titulado “Implementación de la estrategia de movilización social, acción pedagógica y comunicación” proviene del desarrollo de una consultoría de parte del IEU de la Universidad Nacional al Ministerio de Educación, que se interesó en establecer estrategias para que los menores regresen y permanezcan en el colegio.

La deserción escolar en educación básica y media en Colombia tiene cifras alarmantes. Según el Ministerio de Educación Nacional,  en el año 2011, 360.480 estudiantes abandonaron sus clases por diferentes circunstancias: largas distancias entre el colegio y la casa; problemas económicos; bajo rendimiento escolar, entre otras.

En consecuencia, el proyecto de consultoría y la investigación exploratoria debían estudiar en 32 municipios del país (los de mayor deserción escolar) la problemática, y determinar una “estrategia de acción pedagógica, comunicación y movilización social” para promover la escolaridad.

Según la socióloga UN Tatiana Gomescásseres, investigadora del proyecto, “se trata es de crear movilización social nacional” y  más allá de darles transporte, comida o uniformes a los niños, se les motive a permanecer en la escuela, mediante acciones pedagógicas y de comunicación.

Y es que, el grupo de trabajo del proyecto, partió de la hipótesis de que entre los desertores hay un amplio grupo de niños, niñas y jóvenes que no permanecen en la escuela porque valoraban poco la educación, según una encuesta realizada en el año 2010 por el DANE, el MEN y la Universidad Nacional, que exploraba las principales causas de deserción escolar.

No se trata de un problema de valoración de la educación

En la primera etapa del estudio —desarrollado entre noviembre y diciembre del año 2012—, el propósito fue revisar la importancia que la educación tenía para los menores, padres y docentes. Contó con la participación de 15 gestores en los 32 municipios y 7 profesionales en el equipo base de Bogotá.

“Encontramos que los docentes culpan a los padres porque no motivan a los hijos a ir al colegio; los padres dicen que  la responsabilidad de que los estudiantes permanezcan en la escuela, es de los profesores”, señala la investigadora Gomescásseres y agrega, que tanto para los escolares, los docentes, como los padres de familia, la educación es muy importante.

La Magíster puntualiza: “Esa hipótesis que teníamos nosotros no era tan cierta, todos valoran la educación. Ahora indagamos si la poca valoración está relacionada con el hecho de permanecer 11 años en el sistema escolar”.

Según sostienen los primeros resultados del proyecto, muchos jóvenes consideran que ya estudiaron lo suficiente –incluso cuando alcanzan el 5° grado de primaria- lo que conduce a su deserción. Los padres, por su parte, justifican esta decisión bajo la misma explicación.

En la segunda etapa, iniciada en enero de 2013 y que se extenderá hasta abril, el objetivo ha sido comparar los valores dominantes sobre la educación; es decir, preguntarse: ¿Cómo se instituyen diferentes valores sobre el sistema educativo? ¿Cómo lo perciben los padres y estudiantes?

“Algunos estudios sostienen que es necesario permanecer once años en el colegio para poder adquirir unos conocimientos fundamentales, aprender pautas de comportamiento, socializar, etc. Hemos encontrado que hay un conjunto de personas en los municipios que no lo valoran así”.

En esta fase, la investigadora especifica que si la realidad dice que algunas personas creen que es suficiente estudiar hasta 5° de primaria, o noveno grado y por otro lado, se insiste en que los estudiantes se mantengan en el colegio, por muy buena que sea la estrategia es posible que no logre romper con la creencia de que no es necesario culminar los estudios básicos de primaria y secundaria.

Este momento de la investigación pretende sustentar la estrategia y decir en qué medida puede funcionar, y Gomescásseres  concluye: “aunque hemos visto buenos resultados en la implementación, queremos darle soporte conceptual a la estrategia pero también darle sustento y decirle al Ministerio hasta qué punto puede ser efectiva y hasta qué punto no”.

Creditos :

http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html

UN hace estudio de intersexualidad en Bogotá.

 
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11 de Diciembre del 2012
La Escuela de Estudios de Género de la UN, por solicitud de la Secretaría Distrital de Planeación, trabaja en el primer estudio de intersexualidad en Bogotá.
Se trata de un análisis que busca determinar la situación de los derechos de esta población, toda vez que en el país no se dispone de información oficial sobre estas personas.
Nancy Prada, investigadora de la Escuela y coordinadora del estudio, cuenta que se entiende por personas intersexuales a aquellas a las que antes se denominaba hermafroditas. “Este término ya no se usa, porque es mucho más amplio que este fenómeno”, dice.
Y agrega: “hablamos de una persona intersexual cuando los diferentes criterios de asignación del sexo (cromosómico, fenotípico, etcétera) no corresponden todos a lo masculino o a lo femenino. Esto es mucho más complejo, pero de manera sencilla nos referimos a eso”.
Aclara que, en realidad, son dos diagnósticos los que se pretenden hacer con esta investigación. Uno tiene que ver con las necesidades específicas de estas personas. El otro concierne a las necesidades específicas de niños, niñas y adolescentes con orientaciones sexuales o identidades de género no normativas.
El objetivo de estos estudios es obtener información sobre problemáticas específicas, recoger propuestas que surgen de estos sectores y producir un documento de recomendaciones para atender esas problemáticas.
Prada dice que, como es de público conocimiento, Bogotá tiene una política pública para la garantía de derechos de los sectores LGBTI. No obstante, insiste en que, para el cumplimiento de las líneas que se propone esta política, es necesario levantar información sobre necesidades específicas de personas que pertenecen a estos sectores.
Si bien el trabajo de campo está en su etapa final, la investigadora revela que se han producido una serie de documentos, una caracterización sociodemográfica y un estado de la cuestión.
“Lo que hicimos fue recurrir a la metodología que suele usarse para poblaciones ocultas. Ubicamos a personas que se reconocieran como intersexuales y con ellos desarrollamos entrevistas estructuradas en profundidad. Además, hablamos con funcionarios del distrito, con expertos en distintas aproximaciones (área jurídica, médica, social, etc.), entre otras”, indica.
Uno de los problemas más latentes es que es muy poco o casi nada lo que se sabe de la intersexualidad: “esa confusión nos lleva a ubicar a las personas en los lugares equivocados, a asociarlos con orientaciones sexuales diversas y conduce a errores en el tratamiento que se les da en las instituciones del distrito”.
El estudio debe estar listo para comienzos de febrero de 2013. Por eso, lo que sigue es la sistematización de la información recogida, con la cual se producirán tres documentos.
El primero da cuenta de las problemáticas específicas identificadas. El segundo, de demandas y propuestas de personas intersexuales. Y el tercero, que es a lo que le apunta todo este proceso: una serie de recomendaciones para Bogotá, para los distintos sectores de la ciudad y planes de acción locales, entre otros.
Finalmente, asegura que este tipo de asuntos resultan de especial interés para la Escuela de Estudios de Género, pues allí se trabaja en una línea de investigación en biopolítica y sexualidad que está muy concentrada en las sexualidades diversas y la conformación de las identidades de género y las orientaciones sexuales, entre otros temas.
Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html
La Escuela de Estudios de Género de la UN es la encargada de llevar a cabo el estudio.

La Escuela de Estudios de Género de la UN es la encargada de llevar a cabo el estudio.

11 de Diciembre del 2012

La Escuela de Estudios de Género de la UN, por solicitud de la Secretaría Distrital de Planeación, trabaja en el primer estudio de intersexualidad en Bogotá.

Se trata de un análisis que busca determinar la situación de los derechos de esta población, toda vez que en el país no se dispone de información oficial sobre estas personas.

Nancy Prada, investigadora de la Escuela y coordinadora del estudio, cuenta que se entiende por personas intersexuales a aquellas a las que antes se denominaba hermafroditas. “Este término ya no se usa, porque es mucho más amplio que este fenómeno”, dice.

Y agrega: “hablamos de una persona intersexual cuando los diferentes criterios de asignación del sexo (cromosómico, fenotípico, etcétera) no corresponden todos a lo masculino o a lo femenino. Esto es mucho más complejo, pero de manera sencilla nos referimos a eso”.

Aclara que, en realidad, son dos diagnósticos los que se pretenden hacer con esta investigación. Uno tiene que ver con las necesidades específicas de estas personas. El otro concierne a las necesidades específicas de niños, niñas y adolescentes con orientaciones sexuales o identidades de género no normativas.

El objetivo de estos estudios es obtener información sobre problemáticas específicas, recoger propuestas que surgen de estos sectores y producir un documento de recomendaciones para atender esas problemáticas.

Prada dice que, como es de público conocimiento, Bogotá tiene una política pública para la garantía de derechos de los sectores LGBTI. No obstante, insiste en que, para el cumplimiento de las líneas que se propone esta política, es necesario levantar información sobre necesidades específicas de personas que pertenecen a estos sectores.

Si bien el trabajo de campo está en su etapa final, la investigadora revela que se han producido una serie de documentos, una caracterización sociodemográfica y un estado de la cuestión.

“Lo que hicimos fue recurrir a la metodología que suele usarse para poblaciones ocultas. Ubicamos a personas que se reconocieran como intersexuales y con ellos desarrollamos entrevistas estructuradas en profundidad. Además, hablamos con funcionarios del distrito, con expertos en distintas aproximaciones (área jurídica, médica, social, etc.), entre otras”, indica.

Uno de los problemas más latentes es que es muy poco o casi nada lo que se sabe de la intersexualidad: “esa confusión nos lleva a ubicar a las personas en los lugares equivocados, a asociarlos con orientaciones sexuales diversas y conduce a errores en el tratamiento que se les da en las instituciones del distrito”.

El estudio debe estar listo para comienzos de febrero de 2013. Por eso, lo que sigue es la sistematización de la información recogida, con la cual se producirán tres documentos.

El primero da cuenta de las problemáticas específicas identificadas. El segundo, de demandas y propuestas de personas intersexuales. Y el tercero, que es a lo que le apunta todo este proceso: una serie de recomendaciones para Bogotá, para los distintos sectores de la ciudad y planes de acción locales, entre otros.

Finalmente, asegura que este tipo de asuntos resultan de especial interés para la Escuela de Estudios de Género, pues allí se trabaja en una línea de investigación en biopolítica y sexualidad que está muy concentrada en las sexualidades diversas y la conformación de las identidades de género y las orientaciones sexuales, entre otros temas.

Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html

Conectividad y ergonomía en aviones, lujos que cuestan.

 
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24 de Octubre del 2012
El profesor Jurandir Itizo, de la Universidad de São Paulo, afirmó que estos dos factores son clave para el mejoramiento del servicio de los pasajeros y es allí a donde deben orientarse las compañías.
Este experto en confort de cabinas de aeronaves expuso el tema durante la Quinta Jornada de Ciencia y Tecnología que se realiza en la Sede Palmira de la Universidad Nacional de Colombia.
“Desde el punto de vista de diseño, la distancia debe ser establecida de acuerdo con la estatura de los pasajeros. Actualmente, hay muchas compañías que han identificado estos aspectos y es por ello que una persona de estatura alta puede escoger la silla con mejor espacio, pagando un poco más”, dice el investigador brasilero.
Dado que las personas pasan mucho tiempo sentadas en el avión,  los estudios se enfocan en aumentar las condiciones ergonómicas de la silletería y el espacio en los aviones. Se busca diseñar sillas confortables que permitan mantener el mismo número de estas, para garantizar un rendimiento económico igual o superior a las compañías aeronáuticas.
“No podemos mejorar espacios quitando sillas, esto no sería rentable para las empresas. Es por ello que estamos estudiando el volumen de actuación de una persona dentro de un avión, para determinar qué espacio necesita durante su actividad normal de vuelo, ya que no solamente necesita espacio para sus piernas, sino para lo que realiza con otras partes del cuerpo, en esa medida hay que optimizar las cabinas de las aeronaves”, sostiene el experto brasilero.
Asimismo, otro de los puntos importantes para el perfeccionamiento de las experiencias de vuelo en la actualidad, es el entretenimiento a bordo, un aspecto que para el profesor Jurandir está cambiando rápidamente y que, “la industria aeronáutica debe mirar con detenimiento para saber cómo deben cambiarlo buscando siempre un bienestar para los que viajan largas horas”.
De acuerdo con lo anterior, se deben crear espacios donde la experiencia individual sea placentera, dirigiendo el entretenimiento hacia la articulación de diferentes tecnologías como iPads, iPods, computadores personales, celulares, fuentes de energía, conectividad con internet y una red interna para juegos, entre otros.
“Estas tecnologías son costosas, pero hay que ver la necesidad que tienen los pasajeros, lo que la compañías necesitan es proveer una infraestructura eficiente para permitir la conectividad entre los usuarios dentro de la aeronave”, afirma el investigador.
Aunque en la actualidad hay muchos fabricantes de aviones en el mundo, cada uno trabaja con diferentes tipos de mercado de acuerdo con la capacidad adquisitiva de los usuarios.
“Por ejemplo, el vuelo de bajo costo que se ve en la actualidad, se dirige a personas que no están muy interesadas en temas de comodidad, pero si la quieren deben pagarla ya que este es un valor agregado de gran importancia”, concluye.
Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html
El profesor Jurandir Itizo, de la Escuela Politécnica de la Universidad de São Paulo, ha estudiado el tema de la comodidad en las cabinas de los aviones.

El profesor Jurandir Itizo, de la Escuela Politécnica de la Universidad de São Paulo, ha estudiado el tema de la comodidad en las cabinas de los aviones.

24 de Octubre del 2012

El profesor Jurandir Itizo, de la Universidad de São Paulo, afirmó que estos dos factores son clave para el mejoramiento del servicio de los pasajeros y es allí a donde deben orientarse las compañías.

Este experto en confort de cabinas de aeronaves expuso el tema durante la Quinta Jornada de Ciencia y Tecnología que se realiza en la Sede Palmira de la Universidad Nacional de Colombia.

“Desde el punto de vista de diseño, la distancia debe ser establecida de acuerdo con la estatura de los pasajeros. Actualmente, hay muchas compañías que han identificado estos aspectos y es por ello que una persona de estatura alta puede escoger la silla con mejor espacio, pagando un poco más”, dice el investigador brasilero.

Dado que las personas pasan mucho tiempo sentadas en el avión,  los estudios se enfocan en aumentar las condiciones ergonómicas de la silletería y el espacio en los aviones. Se busca diseñar sillas confortables que permitan mantener el mismo número de estas, para garantizar un rendimiento económico igual o superior a las compañías aeronáuticas.

“No podemos mejorar espacios quitando sillas, esto no sería rentable para las empresas. Es por ello que estamos estudiando el volumen de actuación de una persona dentro de un avión, para determinar qué espacio necesita durante su actividad normal de vuelo, ya que no solamente necesita espacio para sus piernas, sino para lo que realiza con otras partes del cuerpo, en esa medida hay que optimizar las cabinas de las aeronaves”, sostiene el experto brasilero.

Asimismo, otro de los puntos importantes para el perfeccionamiento de las experiencias de vuelo en la actualidad, es el entretenimiento a bordo, un aspecto que para el profesor Jurandir está cambiando rápidamente y que, “la industria aeronáutica debe mirar con detenimiento para saber cómo deben cambiarlo buscando siempre un bienestar para los que viajan largas horas”.

De acuerdo con lo anterior, se deben crear espacios donde la experiencia individual sea placentera, dirigiendo el entretenimiento hacia la articulación de diferentes tecnologías como iPads, iPods, computadores personales, celulares, fuentes de energía, conectividad con internet y una red interna para juegos, entre otros.

“Estas tecnologías son costosas, pero hay que ver la necesidad que tienen los pasajeros, lo que la compañías necesitan es proveer una infraestructura eficiente para permitir la conectividad entre los usuarios dentro de la aeronave”, afirma el investigador.

Aunque en la actualidad hay muchos fabricantes de aviones en el mundo, cada uno trabaja con diferentes tipos de mercado de acuerdo con la capacidad adquisitiva de los usuarios.

“Por ejemplo, el vuelo de bajo costo que se ve en la actualidad, se dirige a personas que no están muy interesadas en temas de comodidad, pero si la quieren deben pagarla ya que este es un valor agregado de gran importancia”, concluye.

Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html

Presenta población mexicana alta predisposición genética hacia sobrepeso y obesidad

 
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Un equipo de trabajo, coordinado por Samuel Canizales Quinteros, de la FQ de la UNAM, identificó una variante de riesgo metabólico exclusiva de los mexicanos, que provoca una disminución en los niveles de colesterol “bueno” o HDL
Un equipo de trabajo, coordinado por Samuel Canizales Quinteros, de la FQ de la UNAM, identificó una variante de riesgo metabólico exclusiva de los mexicanos, que provoca una disminución en los niveles de colesterol “bueno” o HDL

1° de Agosto de 2012

La población mexicana presenta una alta predisposición genética para desarrollar sobrepeso y obesidad, y a generar, en consecuencia, enfermedades crónicas y complicaciones metabólicas, revelan estudios de investigadores de la Facultad de Química (FQ) de la UNAM, realizados en colaboración con el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición (INCMN) Salvador Zubirán, y el Instituto Nacional de Medicina Genómica.

Los hallazgos más relevantes incluyen la identificación de una variante génica de riesgo metabólico, exclusiva de los mexicanos, que altera la función del transportador de colesterol ABCA1, y provoca una disminución en los niveles de colesterol “bueno”, o HDL, encargado de limpiar las arterias.

En entrevista, Samuel Canizales Quinteros, académico de la FQ y coordinador del equipo de trabajo, con 10 años de experiencia, señaló que si ese transportador funciona bien, ocasiona niveles normales o altos de HDL, partículas que poseen propiedades antiinflamatorias y antioxidantes; de hecho, “personas con colesterol bueno alto tienden a ser longevas”.

Asimismo, detalló que este gen, cuya función es obtener colesterol de las células para formar HDL, presenta un cambio de aminoácido (arginina por cisteína en la posición 230) que sólo se ha encontrado en poblaciones con componente indígena.

“Se trata de una variante exclusiva de indígenas y mestizos de este continente. Hemos llevado a cabo estudios en grupos de África, Asia y Europa, y en ninguna de ellas encontramos la alteración”, abundó.

Ello incrementa el riesgo de presentar obesidad y, si está afectado, provoca que el páncreas no libere insulina de forma adecuada, con lo que se incrementan las probabilidades de desarrollar diabetes.

En la actualidad, estos expertos buscan otras variantes exclusivas de América, para explicar por qué ciertas enfermedades como el hígado graso no alcohólico y la diabetes tipo 2, entre otras, son más prevalentes en este espacio geográfico.

Otros genes involucrados

Otros proyectos encabezados por Canizales se relacionan con la indagación de genes que incrementan las posibilidades de presentar obesidad y sobrepeso, que van en aumento y son factores de riesgo para desarrollar diabetes, hipertensión, hígado graso no alcohólico y algunos tipos de cáncer.

Una de las líneas de investigación revela que el gen FTO, vinculado con la cantidad de grasa en el organismo, el receptor de melanocortina 4 (MC4R) y la proteína convertasa 1 (PCSK1), aumentan casi cuatro veces el riesgo de obesidad mórbida, o de tipo III entre los mexicananos, pero no se ve tan aumentado para la obesidad I y II, que son las más comunes, puntualizó.

Otro grupo se ocupa de entender qué sucede con la acumulación de grasa en el hígado, pues otra de las comorbilidades a las que se asocia la obesidad es el hígado graso no alcohólico, que puede progresar hacia complicaciones como cirrosis o hepatocarcinoma.

Por ello, uno de los objetivos planteados en este análisis es determinar marcadores moleculares no invasivos, que permitan identificar sujetos en riesgo de presentar complicaciones.

En cuanto a la prevalencia de este padecimiento, el investigador estimó que se presenta en alrededor del 70 por ciento de las personas con obesidad, cifra que aumenta a 90 puntos porcentuales si padecen obesidad severa o mórbida.

La importancia de iniciativas académicas en este tema radica en que la prevalencia se incrementa. “México ocupa el primer lugar en obesidad infantil, y en adultos también estamos entre los primeros lugares a nivel mundial. Por ello, actualmente realizamos estudios en un grupo de más de cuatro mil niños en edad escolar, que nos permita identificar los factores genéticos y ambientales de riesgo”, explicó.

Canizales, que realiza desde hace más de una década proyectos enfocados a la genómica de la obesidad y comorbilidades relacionadas, sostuvo que este padecimiento no se puede considerar sólo como un problema genómico, sino como una enfermedad compleja que requiere de muchos factores para desarrollarse, como el sedentarismo, la mala alimentación y la susceptibilidad genética.

Trabajo multidisciplinario

Las tareas deben hacerse de manera multidisciplinaria, y con ese enfoque han hecho trabajos conjuntos con otros especialistas, como de los Departamentos de Fisiología de la Nutrición y de Endocrinología del INCMN, con quienes ha indagado la forma como funcionan las dietas en personas con una alteración en el ABCA1, y han encontrado que estos pacientes responden mejor a una dieta rica en soya, con la que elevan sus niveles de HDL.

También, han empezado a analizar, con otros equipos de trabajo, la manera de determinar qué componentes de la dieta pueden aumentar o disminuir el riesgo de obesidad de acuerdo a la composición genética.

“Es importante, porque no se trata de un tratamiento farmacológico, sino dietético. Con esto buscamos entender la genómica como parte de las enfermedades complejas, para encontrar variantes con un efecto mayor que, con intervención de la dieta, puedan tener impactos positivos en la población, en especial en sectores de mayor riesgo, de acuerdo con la composición genómica”, adelantó.

La idea, concluyó, es sumar esfuerzos para tratar de bajar las tasas de obesidad en el país. “Esperamos que nuestros resultados sean útiles para el desarrollo futuro de pruebas de diagnóstico y de programas preventivos, que contribuyan, además, a disminuir los altos costos que destina el sistema nacional de salud para el tratamiento de la misma, y comorbilidades relacionadas”.

Boletín UNAM-DGCS-474
Ciudad Universitaria.