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Con su equipo químico portátil, Curiosity seguirá dos años más en Marte-UNAM

 
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11 de agosto de 2016

De aquí al 2018, la misión Mars Science Laboratory (MSL) de la agencia espacial de Estados Unidos (NASA), con el robot Curiosity como protagonista, continuará buscando indicios de vida pasada en Marte.

Entre sus dispositivos, el robot lleva consigo un equipo de análisis químico muy eficiente y portátil, que toma muestras y las analiza ahí mismo, para enviar a la Tierra sólo los resultados. Continue reading Con su equipo químico portátil, Curiosity seguirá dos años más en Marte-UNAM

REVELA LA MISIÓN CURIOSITY DE LA NASA QUE MARTE TUVO CONDICIONES PARA LA VIDA

 
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Marte tuvo condiciones para la vida y aunque no se ha encontrado evidencia directa, sí la hay de todos los ingredientes que se requieren para que florezca: hidrógeno, carbono, nitrógeno, oxígeno, fósforo y azufre, además de compuestos como agua y sulfatos, que estuvieron presentes en ese ambiente, reveló Rafael Navarro González, investigador del Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) de la UNAM y colaborador de la NASA en la misión Curiosity, que desde agosto de 2012 explora el suelo marciano.
Los nuevos resultados se lograron luego de que el robot explorador Curiosity perforó, por primera vez, rocas marcianas para pulverizar las muestras y estudiarlas en equipos de análisis químico que lleva consigo.
“Los análisis revelaron que esas rocas de material basáltico y lodo tienen una edad de cuatro mil 200 millones de años y provienen del fondo de un lago de agua dulce con un pH casi neutro, una condición que comparten los cuerpos de agua de la Tierra”, explicó el astrobiólogo, único mexicano participante en este proyecto que agrupa a unos cuatro mil científicos.
Éstos son algunos resultados que los integrantes de la misión dan a conocer hoy en la Conferencia de la Unión Geofísica Americana, que reúne en San Francisco, California, a más de 22 mil expertos mundiales.
“Por primera vez, el robot perforó con un taladro rocas del planeta. Las muestras pulverizadas nos dieron información sobre la edad de formación de las rocas, su composición química y las condiciones de habitabilidad en ese planeta”, resumió.
El detalle de los hallazgos se publica esta semana en seis artículos de la revista Science, en dos de los cuales el universitario es co-autor, mientras en cinco aparece como integrante del consorcio científico.
“Los dos de co-autoría revelan resultados del equipo Sample Analysis at Mars (SAM), en el que participo directamente, y uno está relacionado con la edad de las rocas por métodos radiométricos”, especificó.
Ambiente habitable
Navarro consideró que los resultados son relevantes, pues se encontró agua absorbida en los minerales, además de sulfatos y carbonatos. “No sabemos si había vida al formarse esos minerales, pero sí que las condiciones en que lo hicieron eran propicias para que hubiera vida o floreciera en ese lugar”, abundó.
Al Marte primitivo lo favoreció un pH casi neutro y condiciones ambientales no muy frías, pues hubo agua líquida. “Investigamos evidencias de vida, no las hemos encontrado, pero seguimos en la búsqueda. Hubo un ambiente habitable con todos los ingredientes para la vida”, insistió.
Al hacer un comparativo, el universitario explicó que las rocas más antiguas de la Tierra tienen tres mil 800 millones de años y rastros químicos de vida. Otras más recientes, de tres mil 500 años, muestran la existencia de estromatolitos, formaciones tipo corales que adquieren su estructura a causa de algunas bacterias.
“En Marte no hemos encontrado estas formaciones, pero sabemos que las rocas estudiadas son unos 400 millones de años más antiguas que las terrestres”, dijo.
Su medición en la superficie del planeta rojo tomó en cuenta la presencia de gases nobles, de origen cósmico y radiogénico. “Se analizaron al calentar las muestras en el horno SAM, donde éstos fueron liberados y los pudimos analizar para determinar su edad”, expuso.
La vida requiere de una fuente de energía, que pudo haber sido el Sol o un ambiente geotérmico. “No sabemos qué pudo impedir la vida en Marte. En aquel momento también surgió la vida en la Tierra, donde probablemente brotó más de una vez y fue aniquilada por colisiones violentas de asteroides y cometas que volatilizaban los océanos y esterilizaban al planeta. Se tenía que volver a formar y en algún punto se pudo sostener”.
En el caso de Marte, también grandes impactos de asteroides y cometas pudieron exterminar la vida. “Allá hubo un cambio climático que enfrió al planeta, por eso la vida pudo tener más problemas para sostenerse y adaptarse a modificaciones que significaron una disminución abrupta del clima y la desaparición parcial de la atmósfera marciana. Pero no sabemos si la vida pudo perdurar en el subsuelo”.
Con muchas preguntas abiertas, el robot Curiosity se mueve ahora hacia la montaña Sharp, donde tratará de ascender para analizar suelos de diferentes periodos.
Créditos: UNAM-DGCS-734-2013

curisitymarteMarte tuvo condiciones para la vida y aunque no se ha encontrado evidencia directa, sí la hay de todos los ingredientes que se requieren para que florezca: hidrógeno, carbono, nitrógeno, oxígeno, fósforo y azufre, además de compuestos como agua y sulfatos, que estuvieron presentes en ese ambiente, reveló Rafael Navarro González, investigador del Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) de la UNAM y colaborador de la NASA en la misión Curiosity, que desde agosto de 2012 explora el suelo marciano.

Los nuevos resultados se lograron luego de que el robot explorador Curiosity perforó, por primera vez, rocas marcianas para pulverizar las muestras y estudiarlas en equipos de análisis químico que lleva consigo.

“Los análisis revelaron que esas rocas de material basáltico y lodo tienen una edad de cuatro mil 200 millones de años y provienen del fondo de un lago de agua dulce con un pH casi neutro, una condición que comparten los cuerpos de agua de la Tierra”, explicó el astrobiólogo, único mexicano participante en este proyecto que agrupa a unos cuatro mil científicos.

Éstos son algunos resultados que los integrantes de la misión dan a conocer hoy en la Conferencia de la Unión Geofísica Americana, que reúne en San Francisco, California, a más de 22 mil expertos mundiales.

“Por primera vez, el robot perforó con un taladro rocas del planeta. Las muestras pulverizadas nos dieron información sobre la edad de formación de las rocas, su composición química y las condiciones de habitabilidad en ese planeta”, resumió.

El detalle de los hallazgos se publica esta semana en seis artículos de la revista Science, en dos de los cuales el universitario es co-autor, mientras en cinco aparece como integrante del consorcio científico.

“Los dos de co-autoría revelan resultados del equipo Sample Analysis at Mars (SAM), en el que participo directamente, y uno está relacionado con la edad de las rocas por métodos radiométricos”, especificó.

Ambiente habitable

Navarro consideró que los resultados son relevantes, pues se encontró agua absorbida en los minerales, además de sulfatos y carbonatos. “No sabemos si había vida al formarse esos minerales, pero sí que las condiciones en que lo hicieron eran propicias para que hubiera vida o floreciera en ese lugar”, abundó.

Al Marte primitivo lo favoreció un pH casi neutro y condiciones ambientales no muy frías, pues hubo agua líquida. “Investigamos evidencias de vida, no las hemos encontrado, pero seguimos en la búsqueda. Hubo un ambiente habitable con todos los ingredientes para la vida”, insistió.

Al hacer un comparativo, el universitario explicó que las rocas más antiguas de la Tierra tienen tres mil 800 millones de años y rastros químicos de vida. Otras más recientes, de tres mil 500 años, muestran la existencia de estromatolitos, formaciones tipo corales que adquieren su estructura a causa de algunas bacterias.

“En Marte no hemos encontrado estas formaciones, pero sabemos que las rocas estudiadas son unos 400 millones de años más antiguas que las terrestres”, dijo.

Su medición en la superficie del planeta rojo tomó en cuenta la presencia de gases nobles, de origen cósmico y radiogénico. “Se analizaron al calentar las muestras en el horno SAM, donde éstos fueron liberados y los pudimos analizar para determinar su edad”, expuso.

La vida requiere de una fuente de energía, que pudo haber sido el Sol o un ambiente geotérmico. “No sabemos qué pudo impedir la vida en Marte. En aquel momento también surgió la vida en la Tierra, donde probablemente brotó más de una vez y fue aniquilada por colisiones violentas de asteroides y cometas que volatilizaban los océanos y esterilizaban al planeta. Se tenía que volver a formar y en algún punto se pudo sostener”.

En el caso de Marte, también grandes impactos de asteroides y cometas pudieron exterminar la vida. “Allá hubo un cambio climático que enfrió al planeta, por eso la vida pudo tener más problemas para sostenerse y adaptarse a modificaciones que significaron una disminución abrupta del clima y la desaparición parcial de la atmósfera marciana. Pero no sabemos si la vida pudo perdurar en el subsuelo”.

Con muchas preguntas abiertas, el robot Curiosity se mueve ahora hacia la montaña Sharp, donde tratará de ascender para analizar suelos de diferentes periodos.

Créditos: UNAM-DGCS-734-2013

Rastreará el vehículo robótico Curiosity compuestos orgánicos en Marte

 
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Tras encontrar vestigios de agua helada y antigua en Marte, la próxima misión del vehículo robótico Curiosity buscará compuestos orgánicos en la superficie del planeta rojo.
Tras encontrar vestigios de agua helada y antigua en Marte, la próxima misión del vehículo robótico Curiosity buscará compuestos orgánicos en la superficie del planeta rojo.

6 de marzo de 2011

• Estrategias anteriores de búsqueda de vida se centraron en hallar agua, pero la nueva misión del Mars Science Laboratory de la NASA analizará esos compuestos, dijo Rafael Navarro, del Instituto de Ciencias Nucleares
• El investigador de la UNAM colabora en el grupo que puso en marcha el Laboratorio de Análisis de Muestras de Marte, que irá a bordo de Curiosity el 11 de noviembre

Desde que se realizó, en 1975, la hasta ahora más ambiciosa misión espacial de búsqueda de vida en Marte, a cargo de las naves Viking I y II de la NASA, gran parte de la atención se ha centrado en encontrar agua, ingrediente indispensable para la supervivencia de cualquier organismo.

Pero ahora, tras hallar vestigios de agua helada y antigua, la próxima tarea del vehículo robótico Curiosity de la agencia estadounidense, que operará con energía nuclear y se pondrá en órbita el 11 de noviembre, tiene su blanco en obtener compuestos orgánicos en la superficie del planeta rojo.

Para ubicar y tomar muestras, Curiosity llevará a bordo el Laboratorio de Análisis de Muestras de Marte (SAM, por las siglas en inglés de Sample Analysis at Mars), equipo portátil en cuyo diseño y puesta en marcha participó Rafael Navarro González, investigador del Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) de la UNAM.

En el coloquio mensual del ICN, dedicado al tema Perspectivas de Vida en Marte, el astrobiólogo explicó que esta búsqueda se debe a su cercanía con la Tierra, y a que los científicos estiman que es el sitio más factible para desarrollar una segunda génesis en el Sistema Solar.

Laboratorio portátil

En el auditorio Marcos Moshinsky del ICN, Navarro detalló que Curiosity cuenta con 11 instrumentos, entre ellos tres cámaras (una con lente de aumento, la segunda panorámica y la tercera de descenso), sensores ambientales (que registran la dirección de viento, humedad, temperatura y luz ultravioleta), detectores de radiación (de partículas cósmicas y solares) y el laboratorio SAM, que incluye un espectrómetro de masas cuadripolar, un espectómetro láser ajustable y un cromatógrafo de gases, todos especializados en identificar materia orgánica.

Con estas tecnologías, se analizarán, in situ, el suelo, rocas y atmósfera marciana. En particular, SAM hará análisis de muestras sólidas y podrá identificar un amplio grupo de sustancias y las proporciones en que se encuentran, a partir del uso de isótopos.

Navarro destacó que será muy importante encontrar evidencia orgánica. En tal caso, habrá que reconocer si son de origen químico o biológico.

Nueva estrategia

Hay varias estrategias para saber si hay o no vida. Los científicos usarán un horno parecido al que utilizó la misión Viking, que calienta las muestras de suelo marciano a mil grados Celsius, y si se ubican percloratos (uno de los indicadores indirectos de vida) se van a descomponer.

“En particular, podremos saberlo con el estudio de isótopos ligeros del carbono. La vida selecciona el carbono 12. En la Tierra tenemos el 99 por ciento de carbono 12, un uno por ciento de carbono 13, pero los organismos fotosintéticos usan exclusivamente carbono 12. Si analizamos nuestro material orgánico, veremos que está prácticamente integrado por carbono 12 y eso sería una prueba de que habría vida en Marte”, explicó.

Otros experimentos tomarán muestras que pasarán directamente al cromatógrafo de gases o al de masas. Entre los compuestos que buscarán destacan los aminoácidos y los ácidos grasos de cierta cantidad de átomos, muy abundantes en los organismos vivos que habitan nuestro planeta.
Créditos: UNAM-DGCS-133-2011/unam.mx