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México cuenta con 159 especies de agave-UNAM

 
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26 de enero de 2018

Científicos del Instituto de Biología (IB) de la UNAM encontraron, en el estado de Oaxaca, cuatro especies silvestres nuevas de agave para la ciencia, pero “podrían ser ocho; no teníamos idea de que existieran. En los últimos 35 años se han descrito 44 especies como nuevas, esta cifra indica que aún estamos en proceso de conocer los también llamados magueyes de nuestro país”, expuso Abisaí Josué García Mendoza. Continue reading México cuenta con 159 especies de agave-UNAM

Alumnas de la Universidad Politécnica de Tabasco realizan estancia de investigación

 
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27 de julio del 2011

Alumnas de la Universidad Politécnica de Tabasco realizan estancia de investigación en el campus Irapuato – Salamanca
Alumnas de la Universidad Politécnica de Tabasco realizan estancia de investigación en el campus Irapuato – Salamanca

Irapuato, Gto. -Alumnas de la Universidad Politécnica Mesoamericana de Tabasco y de la Escuela de Artes Visuales de la Universidad de Guanajuato, realizaron trabajos de investigación en el Centro de Agave y en los cultivos de crisantemo de la División Ciencias de la Vida, del campus Irapuato – Salamanca.

Como parte de las actividades del Verano de la Ciencia, la alumna Nancy Gabriela González May, de la Universidad Politécnica de Tabasco, desarrolló durante 6 semanas el proyecto “Evaluación de Aguamiel y Miel de seis especies”, con el apoyo del Dr. Luis Antonio Parra Negrete, responsable del Centro de Agave.

Otra estudiante tabasqueña, Cristina Castillo Gutiérrez, investigó el desarrollo de variedades de crisantemo en tres sustratos diferentes de invernadero, con apoyo del Dr. José Luis Barrera Guerra, profesor del departamento de Agronomía y vocal ejecutivo del CIES. El crisantemo es una planta de ornato con amplia viabilidad de producirla comercialmente, por ello estudian su desarrollo y acondicionamiento contra insectos y plagas.

De la escuela de Artes Visuales de la U. de G., la alumna Marisela Loza Rangel, trabajó en el aprovechamiento de las partes del maguey para elaborar artesanías y objetos utilitarios, a fin de caracterizar a las especies utilizando sus propiedades físicas.

Por su parte el Dr. Luis Antonio Parra Negrete, destacó la importancia de generar interés  por aprovechar los agaves nativos de cada región, los cuales existen en distintas variedades desde Arizona, hasta América Latina.

El agave es el nombre científico del maguey, que produce aguamiel y pulque, considerada una bebida nutritiva y nutracéutica que contribuye a la limpieza del tracto digestivo y protege al ser humano de enfermedades. Incluso las personas con la enfermedad de la diabetes pueden asimilar los azúcares, por lo que se considera un complemento dietético.

El Centro de Agave de la Universidad de Guanajuato se inauguró en el año 2000 con el propósito de conservar el agave de hoja delgada y hoja ancha, además de promover la diversidad de usos para producir fibras, mieles, quiotes y una gran diversidad de productos.

Créditos: acontecerug.ugto.mx

ESTUDIAN UNIVERSITARIOS IMPORTANCIA DE LA DIVERSIDAD GENÉTICA EN AGAVES

 
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 El agave o maguey es una de las plantas con mayor número de especies en México: unas 170 han sido descritas y varias más aún no han sido estudiadas.
El agave o maguey es una de las plantas con mayor número de especies en México: unas 170 han sido descritas y varias más aún no han sido estudiadas.

7 de mayo de 2011

• Para que una planta aumente su rendimiento y resistencia a plagas o crezca en diferentes condiciones climáticas, debe tener variedad, dijo Luis Eguiarte, del Instituto de Ecología de la UNAM

El agave o maguey es una de las plantas con mayor número de especies en México: unas 170 han sido descritas y varias más aún no han sido estudiadas. Éstas son consideradas clave por los numerosos recursos que producen (sobre todo durante la floración), de los que dependen muchos animales que, a su vez, pueden ser importantes polinizadores de otros vegetales.

A pesar de ser muy exitoso en su desarrollo evolutivo, en la producción industrial del tequila y mezcal se utilizan clones de una sola especie (Agave tequilaza, en el caso del primero, y Agave angustifolia, del segundo) para acortar su periodo de floración, que es de ocho a casi 20 años. Sin embargo, con ello hay riesgo de que patógenos adaptados a ese único genotipo destruyan los magueyales monoclonales.

Materia prima de la evolución

Para que una planta aumente su rendimiento y resistencia a plagas, o crezca en diferentes condiciones climáticas, debe tener variedad genética. Sin ésta, no se puede adaptar a otras condiciones ambientales ni abrir paso a nuevas especies.
Por ello, esa diversidad es considerada la materia prima del desarrollo, dijo Luis Eguiarte, investigador del Laboratorio de Evolución Experimental y Molecular, del Instituto de Ecología (IE) de la UNAM, quien se ha dedicado por casi 20 años a estudiar las especies del género Agave.

El universitario ha encontrado que las especies silvestres tienen gran variedad genética, debido a que son perennes y a que casi siempre presentan polinización cruzada, lo que evita la auto cruza y reduce las que ocurren entre parientes, es decir, la endogamia (sus polinizadores son especialmente murciélagos del género Leptonycteris).

En el caso de los magueyes de las especies aprovechadas en la producción del tequila y el mezcal, en esencia son clones de una misma planta. “Echan chuponcitos en la base, la parte que utilizan para reproducirse una y otra vez”, explicó.

Como consecuencia de la inexistente diversidad, y por las pobres prácticas fitosanitarias en las plantaciones, a finales de la década de los 90 aparecieron numerosas enfermedades causadas por bacterias (Erwinia), hongos (Fusarium) e insectos, principalmente escarabajos y mariposas.

“Se destruyeron los especímenes contaminados y se emplearon insecticidas y herbicidas potentes, lo que arrojó otra preocupación, porque quisiéramos un tequila y un mezcal orgánicos o, al menos, con la menor cantidad de esos productos en su elaboración”, señaló.

El otro problema es que en las plantaciones de agave se sembraba hace mucho tiempo maíz y A. tequilaza, pero ahora se tiende a cultivar sólo ésta última, y se hace en montañas y cerros, lo que propicia una grave erosión del suelo.

Coevolución planta-animal

Los agaves no existirían sin los murciélagos, ni éstos sin aquéllos. A esa relación se le conoce como coevolución.

“Creemos que hace millones de años, el ancestro de las distintas especies del género Agave (estudios realizados por integrantes del Laboratorio indican que éste surgió hace 11.8 millones de años) producía poco néctar y que los primeros murciélagos que se alimentaron de él eran frugívoros que por casualidad visitaban algunas plantas (el Leptonycteris yerbabuenae, originario del territorio mexicano, surgió hace 12 millones de años)”, indicó Eguiarte.

Poco a poco, cambiaron y se especializaron; ahora, esas plantas producen ese jugo azucarado y polen en cantidades considerables. Sus flores, alargadas y con estambres grandes, comienzan a generarlo al anochecer, para que los quirópteros lleguen por él y las polinicen.

Ambos evolucionaron. Las flores son más atractivas y eficientes durante la polinización, y esos mamíferos han desarrollado un hocico más largo y una lengua que se estira. Si desaparecieran los agaves, seguramente esos murciélagos comenzarían a tener problemas para sobrevivir, y si éstos se extinguieran, aquéllos enfrentarían serias dificultades, concluyó.

Créditos: UNAM-DGCS-269-2011/unam.mx

REALIZAN EN LA UNAM ESTUDIOS SOBRE MICROBIOLOGÍA DEL MEZCAL

 
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Francisco Ruiz Terán, de la Facultad de Química de la UNAM, realiza una investigación sobre la microbiología del mezcal.
Francisco Ruiz Terán, de la Facultad de Química de la UNAM, realiza una investigación sobre la microbiología del mezcal.

23 de abril de 2011

• El propósito, identificar qué sustancia producen los microorganismos que participan en la fermentación de los agaves Angustifolia y Tobala
• Además, se pretende realizar lineamientos más precisos y de control de calidad del producto

Para identificar qué sustancias originan los organismos que participan en la fermentación de los agaves Angustifolia y Tobala, en términos de alcohol y productos congenéricos, Francisco Ruiz Terán, académico en alimentos y biotecnología de la Facultad de Química (FQ) de la UNAM, realiza una investigación sobre microbiología del mezcal.

Para ello, señaló, se han seleccionado 25 palenques (fábricas de mezcal), cuya característica principal es el modo de producción artesanal. Este tipo de destilado tiene cualidades sensoriales adicionales a los industriales, debido a los metabolitos y volátiles que producen las cepas de levaduras presentes en la fermentación.

Todas las bebidas alcohólicas, explicó, contienen sustancias volátiles en baja concentración, pero suficientes para conferirles aroma y sabor; el origen de estos compuestos es diverso, su presencia se determina por las operaciones empleadas para su producción: materia prima, fermentación, destilación y añejamiento.

En la fermentación, ejemplificó, intervienen parámetros como la cepa de levadura y otros microorganismos, temperatura, concentración de oxígeno, agitación y azúcar.

Microbiología del mezcal

Para realizar el análisis, Ruiz Terán y su equipo han recorrido, por más de cuatro años, casi el 80 por ciento de los municipios productores de mezcal, como Tlacolula, Ocotlán, Yautepec, Sola de Vega y Miahuatlán.

Tambien, han aislado 400 cepas de levaduras provenientes de las fermentaciones en Oaxaca. De ellas, se seleccionarán las que se encuentren con mayor frecuencia y se hará el proceso en mostos de agave, como lo hacen en la entidad, para reconocer cuántos y qué productos se generan, y que además pudieran ser distintivos de cada distrito.

Hasta hoy, a nivel molecular se han identificado 16 patrones de microorganismos en la denominada Región del Mezcal, y los más frecuentes son Candida apicola, Candida intermedia, Rodhotorula mucilaginosa, Saccharomyces cerevisiae y Zygosaccharomyces bailii.

Asimismo, resaltó, se harán fermentaciones dirigidas con las levaduras aisladas y el mosto del agave, para observar, a través del análisis químico, la presencia de los compuestos responsables del aroma y sabor de los artesanales y su relación con los microorganismos que intervinieron en su producción.

Este trabajo puede potenciar el desarrollo de esa industria, con el aporte de mayores fundamentos científicos a la definición y diferenciación de sus tipos, de tal modo que el control de calidad no se limite a una vigilancia sólo de los compuestos que ponen en riesgo la calidad sanitaria del producto, sino también de aquéllos que le confieren particularidad sensorial.

Algunos datos ya evaluados de la investigación, sugieren que esta última, está ligada a la presencia de los microorganismos asociados a la fermentación, lo que resulta de interés no sólo científico sino también comercial, pues podría aprovecharse para promover los tipos de mezcal y distinguir la procedencia del agave, la región y el palenque responsable.

Créditos: UNAM-DGCS-238/2011/unam.mx