Category Archives: agricultura

Herramienta ergonómica para cosechar papa criolla

 
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Desde la academia se pueden generar soluciones prácticas para mejorar las técnicas de recolección de productos agrícolas.
Desde la academia se pueden generar soluciones prácticas para mejorar las técnicas de recolección de productos agrícolas.

11 de febrero de 2012

La vida en el campo es dura, literalmente. Por eso, se hace necesario diseñar instrumentos que mejoren las posiciones corporales de los agricultores en sus faenas diarias.

Holman Albarracín Pinzón, diseñador industrial del Grupo de Tecnología en Invernaderos y Agroplasticultura (GTI) de la UN, ideó un recolector de papa criolla que evita las malas posturas.

Para ello, contó con el asesoramiento de profesionales en ergonomía, quienes analizaron detalladamente la forma como los campesinos manipulan sus herramientas tradicionales.

Se dieron cuenta de que la extremidad superior utilizada (derecha o izquierda, según el caso) es la parte que más se afecta, ya que mano, muñeca, antebrazo y brazo deben hacer un sobreesfuerzo no adecuado.

“Utilizamos una metodología en la cual vinculamos todo el proceso de diseño estandarizado, teniendo en cuenta las necesidades que ellos nos expresaron, las que no son tan obvias y las que nosotros vemos”, dice Albarracín.

Durante el desarrollo de la nueva herramienta, los integrantes del GTI hicieron partícipes a los agricultores sobre el avance del diseño, con el objetivo de fabricar un producto que respondiera a las expectativas de todos los interesados.

Holman aclara que no se quiso crear un objeto completamente distinto, sino uno que fuera aceptado fácilmente, debido a que los procesos de adaptación a nuevas tecnologías, por simples que sean, no se dan de la noche a la mañana.

El resultado fue una especie de pala alargada, con un mango ergonómico, que mejora el agarre y evita que la persona adopte ángulos no apropiados para su espalda.

Otra ventaja es que, a la hora de recoger la papa criolla, el cultivador ya no tendrá que dejarla en el suelo mientras es empacada adecuadamente, sino que se puede sacar de la tierra y de inmediato guardarla en el costal.

Esto responde a una de las condiciones que exigen los mercados mundiales de buenas prácticas agrícolas, asegura John Fabio Acuña, director del GTI y profesor del Departamento de Ingeniería Civil y Agrícola.

“El agro colombiano está ávido de este tipo de soluciones prácticas, que hagan más competitivo al sector ante el mundo. En este caso queremos que los pobladores se apropien de la herramienta y que empresarios se interesen en fabricarla”, destaca.

Los ingenieros y diseñadores de la UN esperan que los recolectores de papa criolla dejen de utilizar los resortes de los ejes de los camiones como utensilio de cosecha y prefieran artefactos más adecuados.

Créditos: agenciadenoticias.unal.edu.co

Evalúan reactivo para retardar maduración de perecederos

 
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Los empaques son clave para la conservación de los productos perecederos.
Los empaques son clave para la conservación de los productos perecederos.

6 de febrero de 2012
En Colombia, cerca del 30% de la producción de poscosecha se pierde debido a que frutos y hortalizas maduran muy rápido. El permanganato de potasio podría ser una solución.

Esta sustancia es un reactivo químico que comienza a ser evaluado en el Laboratorio de Poscosecha de la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de Colombia. Está compuesto por iones de potasio (K+) y de permanganato (MnO4?), que en conjunto actúan como oxidantes de determinadas sustancias.

Según explica Hélber Enrique Balaguera López, estudiante del Doctorado en Ciencias Agropecuarias con énfasis en Fisiología de Cultivos, la mayoría de productos agrícolas producen la hormona de etileno (fitohormona) que es la encargada de su maduración y senescencia (deterioro y descomposición).

Lo que hace el permanganato de potasio es oxidar el etileno que liberan las frutas y convertirlo en otras sustancias que ya no tienen efecto en la maduración. Por tanto, el producto se conserva por más tiempo.

“El permanganato debe ser aplicado con un vehículo (un medio que permita que el reactivo se accione). Para el proyecto contemplamos que sean mezclas con arcillas, como montmorillonita, caolinita, vermiculita y zeolita, las cuales presentan alta capacidad de intercambio catiónico y alta porosidad. Varios estudios reportan que tienen mucho potencial”, destaca Balaguera López.

Agrega que la idea es que sea una tecnología de bajo costo; por eso, el reto científico es determinar las dosis, los tamaños de partículas, los tiempos de mezclado (entre el vehículo y el permanganato de potasio) y la interrelación que hay con las temperaturas.

Otro aspecto del proyecto tiene que ver con los empaques. Hélber sostiene que una condición obligatoria en esta tecnología para retardar la maduración es que los productos necesitan envolturas especiales para que, en efecto, se conserven en buen estado.

En ese sentido, explica, se están evaluando empaques comerciales a base de polietileno (las bolsas comunes) y los denominados termoformados (las cajitas plásticas transparentes que se venden en los supermercados).

“Los termoformados dan un aspecto muy elegante y atractivo para el consumidor, pero también tienen una función importante al conservar los frutos porque los aísla de daños mecánicos. En esos empaques irán los sobres con la mezcla de permanganato y la arcilla para que liberen el reactivo”, aclara el agrónomo.

El objetivo de esta clase de iniciativas científicas es ofrecer a los agricultores condiciones más favorables para el adecuado mercadeo de los perecederos. Si bien Colombia tiene una vocación agrícola indiscutible, todavía estamos lejos de generar tecnologías con valor agregado para que haya mayores dividendos.

Créditos: agenciadenoticias.unal.edu.co

Con genética buscan mejorar producción de papa en Antioquia

 
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Un nuevo clon podría mitigar las afectaciones económicas en el mercado de la papa.
Un nuevo clon podría mitigar las afectaciones económicas en el mercado de la papa.

25 de enero de 2012

Con nuevos materiales genéticos que buscan mejorar la calidad y resistencia de la papa, se intentará renovar el mercado de este producto en Antioquia.

Investigadores de la Universidad Nacional de las Sedes Bogotá y Medellín trabajan en la evaluación de clones promisorios para la siembra en el departamento, rezagado en avances tecnológicos para el desarrollo de variedades de este tubérculo.

La papa que se consume en Antioquia es conocida como capira, pero últimamente las cosechas de esta variedad han presentado dificultades por su vulnerabilidad ante enfermedades, tanto del tubérculo como del suelo, por lo que los costos de producción se han incrementado y los papicultores resultan con balance negativo después de las ventas.

Carlos Eduardo Ñústez, director del Programa de Mejoramiento Genético   de Papa de la Sede Bogotá, advirtió cómo “Antioquia no ha adoptado ninguna de las variedades que se han liberado y que son exitosas en el resto del país. Esto ha generado problemas desde el punto de vista económico, porque hay una desventaja tecnológica dado que las variedades que hay son muy antiguas y, por ende, tienen dificultades fitosanitarias que se traducen en pérdida de competitividad”.

En el oriente antioqueño se cultiva la papa capira, pero según el comerciante Elkin Álvarez, “esta tiene muy bajo rendimiento. Esperamos que esta nueva variedad que se presentará abra un nuevo horizonte para los cultivadores”.

En el Centro Agropecuario Paysandú de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la UN en Medellín, se realizaron pruebas y resultó que los nuevos clones rinden mucho más y tienen muy buena tolerancia a la principal enfermedad, que se conoce con el nombre de “gota”.

Según Enrique Tediño Galeano, gerente de Fedepapa, “hay tres o cuatro materiales muy promisorios; en las pruebas que se han realizado, los resultados han sido buenos y han superado el 20%, quizás el 30% de su rendimiento”.

El desarrollo de variedades es un proceso lento. El plazo más corto ha sido de siete años con la variedad Betina. Ñústez explica que se hace una “selección de parentales, cruzamientos, obtención de familias, siembras iniciales, recolecciones, evaluación de semillas, ambientes, enfermedades y características agronómicas, entre otras”, y de ahí, se sacan conclusiones sobre la efectividad de las nuevas variedades.

Dice Ñústez que “en Antioquia se han dado cuenta del problema. Ya tenemos unas opciones, en particular un clon que puede empezar a aliviar en algo esa situación crítica de competitividad”.

Créditos: agenciadenoticias.unal.edu.co

Agricultura urbana: una forma de traer el campo a la ciudad

 
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En el tercer piso de la casa, en medio de cables de luz, tendidos para secar la ropa y camas de cultivo, crecen sin problema lechugas, zanahorias, cubios, arvejas, cilantro, cebolla cabezona, pepino, uchuva y remolacha.
En el tercer piso de la casa, en medio de cables de luz, tendidos para secar la ropa y camas de cultivo, crecen sin problema lechugas, zanahorias, cubios, arvejas, cilantro, cebolla cabezona, pepino, uchuva y remolacha.

8 de enero de 2012

La UN en Orinoquia y el Fondo de Desarrollo de la Localidad de Usme buscan que las terrazas de las casas sean sitios de siembra de productos primarios, dentro del programa Bogotá Bien Alimentada.

El paisaje es un contraste de tonalidades: el verde de la montaña y los colores diversos de las casas y calles de concreto ubicadas a lo largo de la zona empinada de la colina. Este es el común denominador en la Localidad de Usme, límite de la Bogotá urbana y rural, del campo y la ciudad.

En la parte superior de este tapiz de ladrillos y cemento, ubicado en el barrio El Rubí, resalta una vivienda que se ha convertido en una pequeña huerta combinada con flores de jardín. Es la terraza de la casa de Josué Riveros, un hombre cercano a los setenta años de edad, quien ve en la tierra y en la fuerza de sus manos la mejor forma de darle un sustento a su familia.

Don Josué es un campesino nacido en Aquitania (Boyacá), que hace 38 años llegó a Bogotá huyendo de la falta de oportunidades en el campo y en procura de bienestar y porvenir para su esposa e hijas.

En el tercer piso de la casa, en medio de cables de luz, tendidos para secar la ropa y camas de cultivo, crecen sin problema lechugas, zanahorias, cubios, arvejas, cilantro, cebolla cabezona, pepino, uchuva y remolacha. Es una pequeña parcela ubicada alrededor de la estructura de su vivienda, en la que sobresalen hojas y flores de verduras sembradas a mano y cuidadas día a día por este hombre, que hoy debe acomodarse a los avatares de la urbe capitalina.

Su rostro se transforma y con orgullo hace un inventario de los productos sembrados, no sin antes retirar las hojas secas y los restos que le impiden ver los espacios reservados para nuevos cultivos. Ya tiene en su cabeza otras cosechas, a sabiendas de que se avecina el tiempo de recoger lo plantado tres meses atrás.

Proyecto comunitario

La de los Riveros es una de las huertas más prósperas que han surgido del programa de la UN, que desde mayo del 2009 promueve prácticas de agricultura urbana y permite el acompañamiento y capacitación a cerca de 70 familias que han convertido las terrazas y patios de sus casas en zonas aptas para el cultivo de hortalizas y verduras; esto les permite enriquecer su dieta, además de pensar en una posible fuente de ingresos.

Dicha huerta ha dado cuatro cosechas desde que empezó el programa y ahora se especializa en la producción de lechuga y cilantro. El resultado es un ejemplo y orgullo de este hombre que no pierde la oportunidad de contar, a quienes visitan su casa, que este trabajo es el producto de la participación de toda su familia: esposa, hermana, cuñado y hasta sus nietos.

Las verduras predominan en la cosecha y son utilizadas para el sustento familiar. “La verdad es que consumimos lo que se va produciendo. Por ahí a los vecinos se les vende de a manojitos, tres o cuatro maticas, pero no es mucho”, cuenta don Josué.

Como líder comunal piensa en sus vecinos, por lo que espera que el proyecto sea sostenible en el tiempo. “La idea es que se extienda a muchas personas más porque, así como a mí me ha servido, lo haría con los demás. Muchos tienen sus terrazas de balde y este programa los ayudaría”, dice.

El proyecto

Bogotá Bien Alimentada es el resultado de un convenio entre la UN en Orinoquia y el Fondo de Desarrollo de la Localidad de Usme que busca aumentar la cobertura de los programas de atención, promoción e implementación de prácticas de Agricultura urbana a 70 unidades familiares, para lo cual se busca convertir las terrazas y patios de las casas en espacios de cultivo de hortalizas. Los beneficiados viven en las diferentes Unidades de Planeamiento Zonal (UPZ) de la localidad.

De acuerdo con el ingeniero agrícola Freddy Leonardo Arias Guerrero, coordinador del convenio, “el resultado es muy positivo. Uno de los temas más importantes es la interacción de la Universidad con las comunidades, aprendiendo de ellas y retroalimentando su quehacer”.

¿Qué es la Agricultura urbana?

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) la define como “pequeñas superficies (por ejemplo, solares, huertos, márgenes, terrazas y recipientes) situadas dentro de una ciudad y destinadas a la producción de cultivos y la cría de ganado menor o vacas lecheras para el consumo propio o para la venta en mercados de la vecindad”.

Cifras y datos

6 UPZ de la Localidad de Usme se benefician con el proyecto de Agricultura urbana.

70 familias permanentes y, aproximadamente, otras 150 están relacionadas con el proyecto.

52 unidades familiares tienen cultivos en terraza.

18 familias cuentan con huerta en lote.

388 capacitaciones, de temáticas diversas, se realizaron.

79% de la población se beneficia con la producción de sus cultivos.

3 y 4 ciclos de producción de cultivos se han cumplido en las UPZ.

138 cosechas llegan a término, mientras que 43 cosechas se pierden.

Productos cosechados exitosamente: lechuga, cilantro, cebolla larga y zanahoria.

Cultivos adicionales: cebolla cabezona, espinaca y repollo.

Créditos: agenciadenoticias.unal.edu.co

Técnica mejorada para clasificar granos de polen

 
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Mediante un montaje de microscopía holográfica digital se reconstruirán los mapas en 3D de granos de polen y se avanzará en la optimización de su clasificación.
Mediante un montaje de microscopía holográfica digital se reconstruirán los mapas en 3D de granos de polen y se avanzará en la optimización de su clasificación.

29 de diciembre de 2011
Mediante un montaje de microscopía holográfica digital se reconstruirán los mapas en 3D de granos de polen y se avanzará en la optimización de su clasificación.

En colaboración con el grupo de Palinología del Instituto de Ciencias Naturales de la UN de Colombia, Freddy Monroy, profesor del Departamento de Física y director del Laboratorio de Óptica Aplicada, desarrolla un proyecto financiado por Colciencias en el que se reconstruirán los mapas en 3D del índice interno de refracción de los granos de polen.

De acuerdo con el docente, “el Grupo de Palinología ya tiene una forma de clasificar los granos, desarrollada a partir de la experiencia y el trabajo realizado, contrastándolos manualmente, pero sin tener ninguna técnica que les permita cuantificar y dar características únicas de algunos tipos de granos de polen”.

El aporte del proyecto es “proporcionarle a este grupo una técnica interferométrica que le permita reconstruir los mapas en 3D, de tal forma que, de manera unívoca, pueda distinguirse a qué tipo de grano de polen nos estamos refiriendo”, planteó Monroy.

Cuando se realiza esta reconstrucción se logra una visión externa e interna de la composición del grano de polen. Según Monroy, “con otras técnicas microscópicas se pueden lograr visualizaciones pero no se puede cuantificar. Lo que hacemos es reconstruir numéricamente los mapas de fase, dado que mediante un computador se recopila toda la información numérica y asimismo se desarrolla una imagen tridimensional del objeto analizado”.

El trabajo posterior, se plantearía para cambiar los granos de polen por tejidos y células, “a esto, los científicos suizos le llaman holografía celular, la idea es que a través de la comparación de mapas reconstruidos mediante esta técnica, se identifique y se puedan diagnosticar enfermedades y malformaciones celulares”, concluyó el docente.

Este trabajo se desarrolla con la colaboración del Grupo de Óptica Aplicada de la UN en Medellín y con el Grupo de Palinología del Instituto de Ciencias Naturales.

La microscopía holográfica digital es una técnica utilizada para reconstruir mapas en 3D de índices de refracción de objetos semitransparentes microscópicos.

Colciencias financia este proyecto con 200 millones de pesos para dos líneas de trabajo; una experimental, que se adelantará con la compra de equipos para el montaje y, una segunda, relacionada con el desarrollo numérico y el análisis cuantitativo de la información recopilada con el montaje.

Créditos: agenciadenoticias.unal.edu.co