Category Archives: agricultura

Entomólogos UN, premiados por sus aportes a la agricultura

 
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Las investigaciones que obtuvieron el reconocimiento de Socolen estuvieron relacionadas con la mosca Dasiops (Diptera: Lonchaeidae).
Las investigaciones que obtuvieron el reconocimiento de Socolen estuvieron relacionadas con la mosca Dasiops (Diptera: Lonchaeidae).

19 de julio de 2012

Los jurados de la Sociedad Colombiana de Entomología (Socolen) reconocieron la relevancia para la agricultura nacional de las investigaciones sobre la mosca Dasiops hechas por estudiantes de la UN.

Dos de los tres premios más importantes otorgados por Socolen en su XXXVIII Congreso fueron para estudiantes de la Maestría en Ciencias Agrarias con énfasis en Entomología de la Facultad de Agronomía de la UN.

Estas investigaciones versaron sobre nuevos registros y daños causados por la mosca Dasiops (Diptera: Lonchaeidae) en cultivos de pasifloras de diez departamentos de Colombia.

Según la profesora de la Facultad de Agronomía Helena Brochero, estas investigaciones tienen una gran relevancia para la agricultura nacional y abren un camino para identificar y tratar problemas de plagas sin utilizar tantos químicos que afectan los cultivos.

“La Dasiops es una mosca que ataca a la maracuyá, a la gulupa y a la curuba, entre otras, y afecta gravemente el fruto de estas pasifloras. Lo esencial aquí es trabajar con los agricultores, que no sabían qué era lo que pasaba con sus cultivos y los llenaban de plaguicidas”, asegura.

Por otra parte, estas investigaciones han permitido establecer nuevos registros de mosca para la ciencia y permiten atacar el problema sin causar daños colaterales a los cultivos, lo que supone un aumento de la productividad de las plantaciones de pasifloras en Colombia.

Reconocimiento a la labor del entomólogo

Como parte de la promoción y el estímulo de los estudios e investigaciones en entomología y algunas ciencias relacionadas, la Socolen entrega premios a estudiantes y profesionales en diferentes categorías.

Los ganadores en dos de las categorías fueron los estudiantes de la UN Ángela Castro y Maikol Santamaría y su equipo de profesores y especialistas: Everth Ebratt, ingeniero agrónomo del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA); Helena L. Brochero, profesora asociada de la Facultad de Agronomía de la UN en Bogotá; y Cheslavo Korytkowski, profesor experto en moscas de la Universidad de Panamá.

“Estos premios proporcionan un estímulo económico y representan un gran orgullo para cualquier investigador, ya sea estudiante o profesor, porque significa que su trabajo realmente está contribuyendo al desarrollo de la ciencia y está beneficiando a la comunidad”, asegura Alcibíades Suárez, secretario de Socolen.

Premios de Entomología

Socolen declaró ganador del Premio Nacional de Entomología Hernán Alcaráz Viecco, que se entrega al mejor trabajo presentado por profesionales y es patrocinado por Bayer Croposciences S. A., al estudio “Caracterización de daños de moscas del género Dasiops (Diptera: Lonchaeidae) en pasifloras cultivadas en Colombia”.

Por otra parte, entregó la Mención de Honor en el Premio Hermano Apolinar María, que es otorgado a estudiantes y profesionales por trabajos ambientales, de biodiversidad y sostenibilidad, a la investigación “Nuevos registros de Dasiops rondani (Diptera: Lonchaeidae) en cultivos de pasifloras en Colombia”, por ocupar el tercer lugar.

Finalmente, estos prestigiosos premios efectúan una selección muy estricta, en la que cientos de trabajos son evaluados por el jurado calificador con el criterio de que sean las más relevantes para la entomología nacional.

Lea el artículo completo en: http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/ndetalle/article/entomologos-un-premiados-por-sus-aportes-a-la-agricultura.html

Créditos: agenciadenoticias.unal.edu.co

La vainilla, una dulce especie que puede desaparecer

 
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La vainilla es, según los investigadores, uno de los recursos fitogenéticos con mayor potencial en el Pacífico colombiano.
La vainilla es, según los investigadores, uno de los recursos fitogenéticos con mayor potencial en el Pacífico colombiano.

6 de junio de 2012

Investigadores de la UN en Palmira han evidenciado una disminución de las especies del Valle del Cauca y afirman que por falta de información científica, podría extinguirse sin reconocer sus potencialidades.

En postres, chocolates y helados, sin duda alguna la vainilla es el sabor preferido por los colombianos. Esta sustancia, que en sus inicios, fue extraída de la fragante orquídea Vanilla planifolia, se convirtió hace más de 100 años en uno de los recursos fitogenéticos con mayor potencial de exportación en Colombia. Se trata de una antigua tradición que desapareció cuando la vainilla química tomó su lugar como una materia prima viable y económica.

Esta aromática planta posee unas 110 especies que se distribuyen en todas las zonas tropicales del mundo y que puede tener alrededor de 160 millones de años en el globo terráqueo. Su producción la lideran Indonesia y Madagascar, aunque sus cultivos se han venido a pique durante los últimos años; por ejemplo, en el caso de Madagascar se  reporta una producción de 2.277 toneladas en 1984, y en el 2004 es solo de 600.

Científicos del Grupo de Investigación en Orquídeas y Ecología Vegetal (GIO) de la UN en Palmira, persiguen su olor en el Valle del Cauca identificando que pese a la gran diversidad de esta especie en esta zona del país, sus poblaciones han disminuido y los agricultores aún no conocen sus propiedades excepcionales para cultivo.

Potencial en el Pacífico

La vainilla es uno de los recursos fitogenéticos con mayor potencial en el Pacífico colombiano y según los investigadores, su cultivo representaría una fuente importante de ingresos para los pobladores de la zona, ya que según sus estudios, hay más de seis especies de orquídeas en Buenaventura y Chocó.

“Lo que pudimos evidenciar en el Pacífico colombiano fue un uso meramente artesanal de la vainilla. Los pobladores de los sitios donde están plantadas estas especies, las utilizan como plantas medicinales y tienen un valor cultural alto porque se cree que su aroma tiene un poder de atracción de las mujeres”, afirma el profesor Joel Tupac Otero, director del GIO.

Sin embargo, los investigadores explican que uno de los “cuellos de botella” de la vainilla es su polinización, pues la mayoría de ellas no producen una recompensa efectiva natural que las haga reproducirse rápidamente.

“Se sabe que existe una baja proporción de flores que son polinizadas bajo condiciones naturales; en México, por ejemplo, solo el 1% de las flores producen frutos de manera natural”, asegura Nancy Fiorela, estudiante de la Maestría en Bosques y Conservación ambiental de la UN en Medellín, vinculada a la investigación en vainilla.

Disminución de especies

Pese a su diversidad, en el Valle del Cauca los científicos han notado una disminución de las especies de orquídeas que pudieron haber sido afectadas por cambio climático o factores de contaminación ambiental.

El profesor Otero indica que “la vainilla, como otras especies de orquídeas, está amenazada en Colombia, en gran parte por el desconocimiento científico y cultural, que la hacen perder su valor”.

Sin embargo, su propuesta, encaminada siempre a la conservación de esta especie, parte del conocimiento científico de la polinización y floración de la especie y de una educación ambiental que debe dirigirse a los productores para que tomen conciencia de su importante valor fitogenético y cultural.

En ese sentido, con el apoyo de la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC) y de la Universidad Javeriana, el profesor Tupac adelanta un estudio sobre vainilla de bosque seco en la población de Atuncela (a orillas del río Dagua) para identificar, igualmente, sus poblaciones y amenazas.

“Estas investigaciones implican conocer a fondo los pormenores de su manejo, aprender a manejar de manera integral la nutrición de las plantas, las densidades óptimas de crecimiento, los tutores más adecuados, entre otros aspectos que están orientados a generar resultados en cuanto al vigor y crecimiento de las plantas, que postulen a Colombia en el mapa exportador de la vainilla en el mundo”, concluye Nancy Fiorela.

Créditos: agenciadenoticias.unal.edu.co

Descubren nueva variedad de vainilla en Buenaventura

 
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La especie nueva es más aromática que la comercial: la Vanilla planifolia.
La especie nueva es más aromática que la comercial: la Vanilla planifolia.

23 de mayo de 2012

El trabajo académico de Francisco Molineros, estudiante de la UN, en la zona rural del municipio vallecaucano, arrojó resultados positivos en cuanto al hallazgo de una nueva variedad de la planta.

Así lo revela el director del Instituto de Estudios Ambientales (IDEA) de la UN en Palmira, Joel Tupac Otero. Además, señala que, en próximas semanas, la especie tendrá su nombre científico registrado, que  sería Vanilla trigonocarpa, variedad rivassi.

El nombre se le da en honor al agricultor Álvaro Rivas, quien la descubrió en una zona de reserva natural que tiene en sus predios del área rural de Buenaventura.

“Este agricultor es muy dedicado a la conservación y al cuidado de la planta. Él cuenta que sentía el olor y buscaba la flor que pensaba que expelía al aroma. Una vez se agachó en el suelo y sintió el olor dulce del fruto de la vainilla”, cuenta.

Esta nueva variedad es muy promisoria, dice el profesor Otero, por cuanto su aroma sería muy apetecido por la industria cosmética (para perfumes) y de alimentos, como los helados.

El trabajo científico hace parte del Grupo de Investigación en Orquídeas, Ecología y Sistemática Vegetal, en el que participan, también, los docentes Nicola Flánagan, profesora de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali, y Robert Tulio González, de la Universidad del Pacífico. Este último ha venido estudiando los componentes químicos de la fragancia de esta variedad. “El profesor González encontró que tiene mucho potencial. Es más fragante que la vainilla comercial (Vanilla planifolia)”, afirma Otero.

“El estudiante Molineros Hurtado hizo un inventario de las vainillas del municipio, y encontró unas plantas que se veían diferentes al resto. Desde ahí, nos entró la duda científica y comenzamos a recorrer herbarios, como el de Historia Natural, en Londres, y el Jardín Botánico de Madrid. Descubrimos que esa misma variedad ya había sido registrada en 1800. Desde entonces ha estado sin identificar, clasificar y sin nombre. Estamos postulando que es una nueva variedad de vainilla no conocida antes por la ciencia”, puntualiza el profesor Otero.

Vienen más pruebas

El profesor Otero Ospina dice que vienen otros pasos científicos, como una valoración del comportamiento de la variedad, porque uno es su desarrollo en la naturaleza y otro muy distinto cuando se la someta a la presión del cultivo. “La parte difícil de las vainillas es, justamente, la productividad. Y debemos constatar qué tanto lo es, para llegar a pensar en su producción a gran escala”, precisa.

En cuanto a que la firma Coca Cola está muy interesada en la vainilla colombiana, el profesor Otero afirmó que es una realidad. “Desde hace mucho tiempo usan vainilla natural en su producto. Incluso, sacaron al mercado la gaseosa con sabor a vainilla”, asegura.

Sin embargo, aclara que este no sería la única fuente de uso e insiste en que el mercado debe comenzar con una producción local, constatar sus verdaderas bondades industriales e ir escalando.

“Tenemos que lograr propagar los materiales nativos, es decir, la misma vainilla, e impulsar el cultivo en la zona. Esta especie no es muy tolerable a otras condiciones climáticas. Luego hay que hacer una caracterización de la calidad del material. Una vez que contemos con estas herramientas y con un sistema productivo, hay que impulsar su comercialización”, concluye.

Créditos: agenciadenoticias.unal.edu.co

Obtienen biofertilizantes a partir de microorganismos

 
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Los investigadores trabajan con microorganismos nativos adaptados a las condiciones naturales de Colombia.
Los investigadores trabajan con microorganismos nativos adaptados a las condiciones naturales de Colombia.

2 de mayo de 2012

Mediante microorganismos nativos, investigadores de la Facultad de Ciencias de la UN en Medellín facilitan la liberación soluble de fósforo de un tipo de roca, para alimentar plantas.

La roca fosfórica, como se denomina tal componente que contribuye al desarrollo de las plantas, es un recurso que se encuentra en muchas partes del país, especialmente en zonas mineras. Pero este no es un recurso renovable y su beneficio es proveerle fósforo a los cultivos.

No obstante, María del Socorro Yepes, investigadora de la Escuela de Química de la UN en Medellín, explica que la piedra “va liberando muy poco del fósforo que es aprovechado realmente por la planta, entonces lo que hacen los campesinos es saturar el suelo con esa roca para que se libere algo de sus propiedades”.

En ese sentido, los expertos se encargaron de buscar e identificar en el suelo microorganismos que tuvieran la capacidad de liberar de la roca el fósforo suficiente, tal y como se necesita. Es decir, “aceleramos el proceso para que las plantas puedan consumirlo más rápidamente”, agrega Yepes.

Teniendo en cuenta que la roca fosfórica es finita, el estudio pretende que se utilice lo menos posible, para que sea sostenible y pueda liberar efectivamente los nutrientes.

Para el proyecto se aprovechó un tipo de hongo que tiene la capacidad de producir microorganismos en grandes cantidades, pues se debe garantizar que haya lo suficiente para actuar sobre las rocas y liberar el fósforo asimilable para las plantas. Además, se tuvo en cuenta encontrar un moho que no fuera perjudicial para el ser humano.

María del Socorro Yepes precisa que “los microorganismos producen una serie de compuestos para transformar los nutrientes en el suelo, aprovecharlos y poder reproducirse”. De ese modo, se logra la optimización de un material natural que funciona como biofertilizante y que podría desplazar a los abonos químicos que tienen efectos perjudiciales para el medioambiente.

Hasta la fecha, el proyecto se desarrolla a escala de laboratorio. Pero los investigadores esperan llevarlo a planta piloto y tener un resultado óptimo del procedimiento, que está en proceso de patente.

Créditos: agenciadenoticias.unal.edu.co

“Agroecología, único camino viable ante desafíos agrícolas”

 
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Así lo afirmó el chileno Miguel Ángel Altieri, presidente de la Sociedad Científica Latinoamericana de Agroecología (Socla), en su visita a la UN en Palmira.
Así lo afirmó el chileno Miguel Ángel Altieri, presidente de la Sociedad Científica Latinoamericana de Agroecología (Socla), en su visita a la UN en Palmira.

5 abril de 2012
Así lo afirmó el chileno Miguel Ángel Altieri, presidente de la Sociedad Científica Latinoamericana de Agroecología (Socla), en su visita a la UN en Palmira.

Durante su conferencia “Los nuevos desafíos de la agricultura en el siglo XXI”, este profesor de la Universidad de California, en Berkeley, indicó que la agroecología, entendida como la ciencia que integra el conocimiento moderno con el saber campesino e indígena, “es el único camino viable para enfrentar los desafíos de la agricultura de este siglo”.

El presidente de la Socla afirmó que la agricultura convencional, que predomina en muchos cultivos, se desarrolló con base en premisas que ya no existen.

“Anteriormente, se pensaba que la energía era lo más barato, ya no lo es; se creía que el clima no variaba, y ahora vemos los cambios climáticos intensos. Por esta razón, debemos crear una agricultura que sea resistente, biodiversa y de bajo impacto ambiental. Y la agroecología es la ciencia que enfrenta estos cambios”, sostuvo Altieri.

En su conferencia, el chileno resaltó que la falta de conocimiento sobre la agroecología está permitiendo una problemática social y política ocasionada por quienes no desean aplicarla como un modelo de desarrollo de la agricultura moderna.

“Hay falta de conocimiento sobre la agroecología. Muchos no saben que los campesinos están produciendo el 50% de los alimentos que consumimos y, en ese sentido, que si se aplicara la agroecología se podrían alimentar a los cerca de 9 mil millones de personas que hay en el mundo”, indicó el experto.

Según el profesor, en un estudio reciente de la FAO, se calcula que un norteamericano desecha cerca de 80 kilogramos de comida por año, lo que es un “despilfarro, es decir, así como hay mil millones de personas hambrientas en el mundo, hay también mil millones de personas obesas”.

En cuanto a los desafíos frente a los TLC, el Ph. D. en Agroecología dice que el Gobierno debe apoyar a los campesinos y brindarles todas las garantías para que no claudiquen.

“Es una ilusión pensar que los campesinos van a tener chance en un escenario de libre comercio. Por ello, deben establecerse políticas que los apoyen y protejan ante los efectos negativos de los TLC; que es el caso específico de Brasil, que tiene políticas claras de protección de la agricultura familiar (que son 4,9 millones de personas)”, dijo Altieri.

El profesor de Berkeley afirmó que son cuatro los aspectos fundamentales que deben tenerse en cuenta para enfrentar los desafíos de la agricultura moderna con la agroecología.

“La educación, entendida como la preparación de técnicos agrónomos que sepan qué es y cómo se aplica la agroecología; la investigación, que produce el nuevo conocimiento; la implementación de políticas agrarias que apoyen a los campesinos con mercados y extensión a agroecológica; y los movimientos sociales, que han tomado la agroecología como su bandera. Estos son los cuatro conceptos para enfrentar los nuevos desafíos de la agricultura”, concluyó el experto.

Este evento fue organizado por el Grupo de Investigación en Agroecología (GIA) de la UN en Palmira y reunió a más de 150 personas.

Créditos: agenciadenoticias.unal.edu.co