Category Archives: Astronomía

Generan en la UNAM primer registro anual de carbono 14 atmosférico de América del Norte

 
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Laura Baramendi28 de marzo de 2011

• Permitirá, entre otros tópicos, hacer un inventario independiente y objetivo de las emisiones de CO2 a la atmósfera, explicó Laura Beramendi Orosco, responsable del Laboratorio Universitario de Radiocarbono
• La investigación se realizó a partir de anillos de un árbol que vivió de 1823 a 2005

En el Laboratorio Universitario de Radiocarbono (LUR), donde participan los institutos de Geofísica, Geología y de Investigaciones Antropológicas de la Universidad Nacional, se generaron datos para la construcción de la curva de variación de carbono 14 (14C) atmosférico en México para el periodo 1950-2005, primer registro de este tipo en Norteamérica.

El estudio permitirá, entre otros tópicos, hacer un inventario independiente y objetivo de las emisiones de dióxido de carbono (CO2), pues hasta ahora se hacen sólo a partir de datos económicos (cuánto petróleo y otros combustibles se venden y consumen), explicó Laura Beramendi Orosco, responsable del LUR.

El 14C es un isótopo del carbono (el único radioactivo de este elemento químico) y se forma en las altas capas de la atmósfera por la interacción de la radiación cósmica.

Su mayor aplicación se encuentra en la datación, porque “entra” en los seres vivos y en el momento en que éstos mueren dejan de asimilarlo. Si se conoce la tasa de desintegración de este radioisótopo se pueden estimar las “edades” de las muestras, sobre todo, arqueológicas.

La presencia del isótopo se puede determinar mediante dos técnicas: espectrometría de centelleo líquido, como la que se utiliza en el LUR, y espectrometría de masas con aceleradores, conocida como AMS, que hasta ahora no se realiza en ningún país de América Latina, explicó la experta.

En muestras modernas, el 14C sirve como “trazador” y permite estudiar el ciclo del carbono, es decir, los tiempos de residencia de ese elemento en diferentes reservorios, como suelo, océano y atmósfera.

Desde el comienzo de la Revolución Industrial, recordó Beramendi, se comenzaron a detectar cambios importantes en la concentración de 14C atmosférico; disminuyó por la quema de combustibles fósiles (carbón y petróleo) que no contienen este radioisótopo, mientras fue en aumento el CO2.

Aunque los combustibles fósiles están constituidos a base de carbono, no contienen 14C. Eso ocurre, explicó la investigadora, porque después de 50 mil ó 60 mil años ese radioisótopo se deteriora, y si se considera que para la formación de esos materiales orgánicos tuvieron que pasar millones de años, entonces en ellos prácticamente no quedan residuos de carbono 14.

Sin embargo, expuso, en la década de los 50 y principios de los 60, se hicieron muchas pruebas nucleares a cielo abierto, con la consecuente producción de neutrones de alta energía que reaccionaron con el nitrógeno atmosférico para formar 14C.

En 1963, se alcanzó el doble de ese isótopo que el existente antes de 1950, pero con la firma del tratado de prohibición de ensayos con armas nucleares, de nueva cuenta comenzó a disminuir por el intercambio de carbono entre la atmósfera y los océanos, principalmente.

Este proyecto, explicó la experta, surge de la necesidad de entender qué pasó con esos niveles en México durante la segunda mitad del siglo XX. Además, no sólo era inexistente algún estudio para el país, sino también un registro de cómo fueron las variaciones en América del Norte.

Al no existir un registro instrumental, la investigación del LUR se realizó a partir de anillos de árbol. Estos organismos toman el carbono disponible en la atmósfera y conforme crecen forman uno de ellos, cada 12 meses.

“Si podemos asignar el año correspondiente, por medio de la dendrocronología, se puede analizar cuánto 14C tiene determinado anillo y saber la concentración atmosférica para este periodo”, abundó. Pero se requería tener la seguridad de que fuera una especie que genera “marcas” anuales, por lo que “nos fuimos a una zona por ‘arriba’ del trópico, en la frontera entre Durango y Chihuahua, en la Sierra Madre Occidental”.

Se estableció una colaboración con el Laboratorio Nacional de Dendrocronología del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias, con sede en Durango, donde ya existían cronologías maestras.

“Nos ayudaron con el muestreo de un abeto, Pseudotsuga menziesii, que no cortamos, sino que estaba caído”. También participó el Centro Nacional de Aceleradores, en Sevilla, España, con el análisis de algunos anillos que, por su tamaño, no podrían ser analizados por centelleo líquido en el LUR.

Se fechó cada uno en secciones transversales del tronco y se determinó que el árbol vivió de 1823 a 2005; para el análisis del 14C se consideró sólo desde 1950. Hasta 1965, el estudio se hizo anual y después cada lustro, porque es costoso y tardado.

Los resultados, presentados en el Congreso Internacional de Radiocarbono en 2009, y publicados en la revista Radiocarbon hace unos meses, fueron interesantes. De programas de monitoreo y reconstrucciones realizados en Europa, Asia y África, investigadores plantearon que el 14C se había distribuido de tal manera, que en el Hemisferio Norte había tres zonas características. En la zona uno, más al norte, serían más elevados los niveles que en la zona 2, de latitud media, y la 3, cerca del Ecuador.

En esa clasificación, México estaría en la zona 2; uno de los objetivos fue establecer si así ocurría. “Encontramos que para el periodo 50-70, los niveles de 14C en el país son más bajos que los de la curva internacional de la misma latitud. De ese año, y hasta 2005, los valores son más altos que la curva internacional para el Hemisferio Norte”.

En ello influyó que el carbono 14 se formó en latitudes norte, y de ahí, se distribuyó hacia el sur. No obstante, en el verano mexicano –época en que los árboles crecen– el viento dominante va hacia el norte, y esos organismos tuvieron disponible aire del sur con menos cantidad del isótopo.

Luego, la tendencia se revierte porque las curvas internacionales se han hecho en zonas relativamente alejadas de centros urbanos, como los Alpes suizos, pero donde no se puede descartar la presencia de CO2 fósil por la alta densidad de población en Europa.

En contraste, el sitio de muestreo en el país fue un bosque a tres mil metros sobre el nivel del mar, en medio de la Sierra Madre Occidental, alejado de centros urbanos, donde el asentamiento humano más cercano es Rancho Chiqueros, población de 100 habitantes, cuya principal fuente de energía es la madera y no los combustibles fósiles.

Si se conoce cómo varió en un ambiente limpio, el 14C permite evaluar las emisiones de dióxido de carbono en una ciudad, abundó Beramendi Orosco.

El siguiente paso del proyecto es la generación del patrón de variación para un sitio urbano; “en este caso, tenemos un árbol de San Luis Potosí, y analizaremos el isótopo para años clave”. Más adelante se hará para el Valle de México, donde desde hace dos años, se realiza el monitoreo de 14C, para luego comparar con zonas limpias, finalizó.
Créditos: UNAM-DGCS-178/2011/unam.mx

Rastreará el vehículo robótico Curiosity compuestos orgánicos en Marte

 
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Tras encontrar vestigios de agua helada y antigua en Marte, la próxima misión del vehículo robótico Curiosity buscará compuestos orgánicos en la superficie del planeta rojo.
Tras encontrar vestigios de agua helada y antigua en Marte, la próxima misión del vehículo robótico Curiosity buscará compuestos orgánicos en la superficie del planeta rojo.

6 de marzo de 2011

• Estrategias anteriores de búsqueda de vida se centraron en hallar agua, pero la nueva misión del Mars Science Laboratory de la NASA analizará esos compuestos, dijo Rafael Navarro, del Instituto de Ciencias Nucleares
• El investigador de la UNAM colabora en el grupo que puso en marcha el Laboratorio de Análisis de Muestras de Marte, que irá a bordo de Curiosity el 11 de noviembre

Desde que se realizó, en 1975, la hasta ahora más ambiciosa misión espacial de búsqueda de vida en Marte, a cargo de las naves Viking I y II de la NASA, gran parte de la atención se ha centrado en encontrar agua, ingrediente indispensable para la supervivencia de cualquier organismo.

Pero ahora, tras hallar vestigios de agua helada y antigua, la próxima tarea del vehículo robótico Curiosity de la agencia estadounidense, que operará con energía nuclear y se pondrá en órbita el 11 de noviembre, tiene su blanco en obtener compuestos orgánicos en la superficie del planeta rojo.

Para ubicar y tomar muestras, Curiosity llevará a bordo el Laboratorio de Análisis de Muestras de Marte (SAM, por las siglas en inglés de Sample Analysis at Mars), equipo portátil en cuyo diseño y puesta en marcha participó Rafael Navarro González, investigador del Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) de la UNAM.

En el coloquio mensual del ICN, dedicado al tema Perspectivas de Vida en Marte, el astrobiólogo explicó que esta búsqueda se debe a su cercanía con la Tierra, y a que los científicos estiman que es el sitio más factible para desarrollar una segunda génesis en el Sistema Solar.

Laboratorio portátil

En el auditorio Marcos Moshinsky del ICN, Navarro detalló que Curiosity cuenta con 11 instrumentos, entre ellos tres cámaras (una con lente de aumento, la segunda panorámica y la tercera de descenso), sensores ambientales (que registran la dirección de viento, humedad, temperatura y luz ultravioleta), detectores de radiación (de partículas cósmicas y solares) y el laboratorio SAM, que incluye un espectrómetro de masas cuadripolar, un espectómetro láser ajustable y un cromatógrafo de gases, todos especializados en identificar materia orgánica.

Con estas tecnologías, se analizarán, in situ, el suelo, rocas y atmósfera marciana. En particular, SAM hará análisis de muestras sólidas y podrá identificar un amplio grupo de sustancias y las proporciones en que se encuentran, a partir del uso de isótopos.

Navarro destacó que será muy importante encontrar evidencia orgánica. En tal caso, habrá que reconocer si son de origen químico o biológico.

Nueva estrategia

Hay varias estrategias para saber si hay o no vida. Los científicos usarán un horno parecido al que utilizó la misión Viking, que calienta las muestras de suelo marciano a mil grados Celsius, y si se ubican percloratos (uno de los indicadores indirectos de vida) se van a descomponer.

“En particular, podremos saberlo con el estudio de isótopos ligeros del carbono. La vida selecciona el carbono 12. En la Tierra tenemos el 99 por ciento de carbono 12, un uno por ciento de carbono 13, pero los organismos fotosintéticos usan exclusivamente carbono 12. Si analizamos nuestro material orgánico, veremos que está prácticamente integrado por carbono 12 y eso sería una prueba de que habría vida en Marte”, explicó.

Otros experimentos tomarán muestras que pasarán directamente al cromatógrafo de gases o al de masas. Entre los compuestos que buscarán destacan los aminoácidos y los ácidos grasos de cierta cantidad de átomos, muy abundantes en los organismos vivos que habitan nuestro planeta.
Créditos: UNAM-DGCS-133-2011/unam.mx

Enrique Anzures Becerril, con la vista puesta en las estrellas

 
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Por su actividad constante, el joven es conocido en el Instituto de Astronomía como Spin Boy.
Por su actividad constante, el joven es conocido en el Instituto de Astronomía como Spin Boy.

6 de marzo de 2011

• El estudiante de 25 años obtuvo el segundo lugar en el Premio de la Juventud 2010, de la Asamblea Legislativa del DF, por sus múltiples iniciativas de promoción de la ciencia

Enrique Anzures Becerril estudia el sexto semestre de Física en la Facultad de Ciencias de la UNAM, es técnico en sistemas computacionales, ayudante de investigador en el Instituto de Astronomía (IA), becario del Conacyt y, por si fuera poco, hace unos días recibió el segundo lugar en el Premio de la Juventud 2010, otorgado por la Asamblea Legislativa del DF, en reconocimiento al impacto social que han tenido sus múltiples iniciativas de promoción de la ciencia.

A sus 25 años, ha impulsado diversos proyectos relacionados con el conocimiento científico. De los más recientes, destacan el desarrollo del programa de divulgación científica, Cosmowiki, una página web sobre los trabajos de astronomía desarrollados en el país, “una especie de sección amarilla del rubro”, explicó.

Como miembro de la Sociedad Mexicana de Astronomía (SMA), Enrique se ha dedicado a organizar cursos y conferencias, y recientemente ha hecho gestiones para que el IA, la presidencia municipal de Chapa de Mota y la SMA desarrollen un plan de “ecoturismo astronómico”. Además, en esa jurisdicción hay dos preparatorias públicas para las que ha negociado la donación de 30 telescopios.

En total, ha logrado que las empresas hayan otorgado más de 300 aparatos para distintas instituciones de educación pública a nivel bachillerato, tanto en estados de la República como en el DF, y que así los jóvenes se asomen al cosmos.

En las ediciones de la Noche de las Estrellas, Enrique ha apoyado a los capacitadores de los voluntarios que atienden al público.

Suele decir que desde pequeño era muy inquieto, “y aún sigo dando lata, tanto, que en el Instituto de Astronomía la doctora Irene Cruz (miembro de la Junta de Gobierno de la UNAM) me puso por apodo Spin Boy”.

Esta capacidad de “moverse”, en todos los sentidos, lo ha llevado a reclutar para sus iniciativas a miembros destacados de la comunidad académica, muchos de los cuales le doblan la edad. “No tengo temor de hablarle a un niño o a un académico mucho mayor que yo. Siento un respeto profesional por lo que hacen, pero también los veo como son, humanos, ni mejores ni peores como personas”.

¿Los jóvenes deben esperar a que les den las oportunidades? Al respecto, Enrique considera que “debemos entender que la competencia es cada vez más dura. Hay que estar mejor preparado, participar más, construir tu propio futuro. Si quieres alcanzar aquello que más te gusta, no puedes estar tirado en el sillón sin hacer nada”.

Sí, Enrique va a antros, le gusta pasear y las chicas. “Si administras tu tiempo puedes realizar todo”, explica, pero hay que tener paciencia, pensar y luego actuar. “Le doy su tiempo a los estudios, a mis proyectos y a mi vida social”.

Después de recibir el reconocimiento de la Asamblea Legislativa del DF se dice feliz, ¿por el premio?, “¡no!, sino porque mi mamá, Carmen, mi cómplice, se acaba de recibir de licenciada en Economía”.
Créditos: UNAM-DGCS-131-2011/unam.mx

Miles de personas se reunieron en CU-BUAP para hacer química con el universo

 
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27 de febrero de 2011

Música, teatro, talleres científicos, telescopios y estrellas fueron los atractivos que lograron reunir a más de 7 mil asistentes a la tercera emisión de La Noche de las Estrellas 2011, realizada en la explanada de Rectoría de Ciudad Universitaria (CU) de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

Desde las 4:30 horas del sábado y hasta casi la media noche cientos de personas de todas las edades se reunieron en una fiesta que conjugó una atractiva y eficaz fórmula: ciencia y cultura, con un sólo objetivo mirar al cielo y hacer química con el universo.

50 talleres de divulgación científica, obras de teatro, rock, trailer de la ciencia, cuentacuentos, concursos de experimentos sobre física y robótica y la oportunidad de observar las nebulosas o los anillos de Saturno y otros cuerpos celestes, con la ayuda de 150 telescopios fue la oferta que disfrutaron niños y adultos por igual, cuya afluencia rebasó las expectativas de los organizadores.

Uno de los atractivos más solicitados por los asistentes fue precisamente la visita a los telescopios. Una vez que cayó la noche, las filas para tener el privilegio de observar los planetas y las estrellas eran interminables, mientras niños armados con tijeras y pegamento armaban figuras de papel y hacían experimentos en los talleres impartidos por instituciones como el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE)y la BUAP.

Un aspecto a destacar de la tercera emisión de la Noche de las Estrellas 2011 fue la activa participación de cinco unidades académicas de la Máxima Casa de Estudios de Puebla: las facultades de Ciencias Físico Matemáticas, de Ciencias de la Electrónica, Ingeniería Química, Ciencias Químicas y el Instituto de Física Luis Rivera Terrazas, cuyos docentes y alumnos participaron en la organización de los talleres de divulgación científica.

Raúl Mújica García, investigador de la Coordinación de Astrofísica del INAOE y uno de los organizadores de esta fiesta astronómica, consideró que la participación del público rebasó las expectativas, lo que demuestra el interés de los ciudadanos por recrearse en este tipo de eventos educativos y de divulgación científica.

“La gente esta ávida de conocer, de saber; esta gran participación nos demuestra que cada vez hay un mayor interés por conocer nuestro planeta, el universo y todos sus misterios”, señaló.

La tercera emisión de La Noche de las Estrellas se desarrolló de forma simultánea en 45 sedes en 28 estados de la República Mexicana; participaron 200 instituciones en todo el país, en colaboración con la Embajada de Francia en México y la red de Alianzas Francesas.

Así también el Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología del Estado de Puebla (CONCYTEP), Museo Imagina, la Universidad de las Américas-Puebla y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) fueron algunas de las instituciones que convocaron a la Noche de las Estrellas 2011.

Créditos: BUAP/Comunicación Institucional/buap.mx

Todo listo para admirar el cielo en la Noche de las Estrellas 2011 que se realizará en la BUAP

 
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23 de febrero de 2011

Con más de 140 telescopios para observar el cielo, 45 talleres de astronomía, química, física y robótica, así como cuentacuentos, música, danza contemporánea y folklórica, que involucran a 450 personas, son algunas de las actividades que se realizarán en La Noche de las Estrellas 2011, en la Explanada de Rectoría de Ciudad Universitaria de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, este sábado 26 de febrero.

En rueda de prensa, el doctor Cupatitzio Ramírez Romero, director de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas de la BUAP, informó que las Unidades Académicas de la Institución que se suman a este esfuerzo son: Ciencias Químicas, Ingeniería Química, Ciencias de la Electrónica, Ciencias Físico-Matemáticas y el Instituto de Física “Luis Rivera Terrazas” (IFUAP).

El director del IFUAP, Juan Francisco Rivas Silva, indicó que esta celebración “es una oportunidad para que el público conozca lo que se trabaja en las Unidades Académicas; los expertos explicarán a los asistentes determinados fenómenos científicos que les permitirán tener un acercamiento con la ciencia y la Universidad”.

En este evento donde tiene una importante participación el Instituto de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), estarán presentes el CONCYTEP que instalará el Tráiler de la Ciencia; el Consejo Puebla de Lectura que llevará su Bebeteca, así como la Universidad de las Américas Puebla, la Alianza Francesa de Puebla, el Museo Imagina, el Planetario de Puebla, el Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos, el Instituto Francisco Esqueda y el Instituto Universitario de Puebla A.C., de Atlixco.

El director del INAOE, Alberto Carramiñana Alonso, señaló que el atractivo principal del evento será la zona de telescopios, en la que los asistentes podrán observar al planeta Júpiter, la constelación de Orión y su sorprendente nebulosa, así como a Saturno, el planeta de los anillos.

“Los astrónomos presentes orientarán al público sobre estos astros con el apoyo de láseres, mapas celestes y telescopios”, comentó.

En el estado de Puebla, también habrá sedes alternas ubicadas en Ciudad Serdán y el Cerro de San Miguel en Atlixco, en éste último se colocaran telescopios, realizarán talleres y actividades culturales, con la finalidad de entusiasmar a la población.

La Noche de las Estrellas 2011, considerada como una fiesta astronómica, se lleva a cabo desde el 2009, se celebra simultáneamente en más de 40 sedes y más de 200 instituciones en toda la República Mexicana, en colaboración con la Embajada de Francia en México y la red de Alianzas Francesas.

Con el lema “Haz Química con el Universo”, este año La Noche de las Estrellas 2011 se une a los festejos del Año Internacional de la Química, donde se propone impulsar la apreciación de esta disciplina científica como una herramienta fundamental para satisfacer las necesidades de la sociedad.

La Noche de las Estrellas 2011 dará inicio a las 16:00 horas en Ciudad Universitaria de la BUAP y concluirá a las 23:00 horas; la entrada es gratuita. Para mayor información se puede consultar la página electrónica www.nochedeestrellas.org.mx/estrellas_2011/

Créditos: BUAP/Comunicación Institucional/buap.mx