Category Archives: ciencia

Carne con fibra de plátano, una nueva opción en la dieta

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

6 de agosto del 2011

Se conoce que el 40% del plátano es cáscara que se desecha.
Se conoce que el 40% del plátano es cáscara que se desecha.

Bogotá D.C. – Agencia de Noticias UN – El propósito es articular las cadenas de producción de plátano y los productos cárnicos en Colombia mediante el aprovechamiento de la cáscara de este fruto.

Colombia es el tercer productor mundial de plátano en el mundo, con cerca de tres millones de toneladas al año. Se conoce que el 40% del plátano es cáscara que se desecha. Por eso, investigadores de productos cárnicos pretenden usarla como fuente de fibra dietaria en sus productos, teniendo en cuenta que su valor es considerablemente bajo.

Hoy día es indispensable para la dieta de cualquier persona llenar los requerimientos mínimos de fibra dietaria, ya sea soluble, que propicia un correcto crecimiento de la flora intestinal, o insoluble, indispensable para controlar los niveles de colesterol en la sangre y mejorar el tránsito intestinal. ¿Qué le parecería entonces encontrar en el mercado carne con fibra incluida? Con esta idea en mente, el Grupo de Investigación en Ciencia y Tecnología de Alimentos (Gicta) de la Universidad Nacional de Colombia pretende poner una fuente rica en fibra proveniente de la cáscara de plátano en la carne de los colombianos.

La idea consiste en aprovechar este residuo agroindustrial, someterlo a procesos químicos e incluirlo en carnes reestructuradas, conocidas como embutidos. De este modo, este tipo de carne pasaría a aportar fibra dietaria al régimen alimenticio de las personas.

“Pretendemos desarrollar un producto que le dé al consumidor no solo el aporte de proteína, el cual caracteriza a cualquier producto cárnico, sino también de fibra”, explica Miguel Ángel Alarcón García, estudiante de la Maestría en Ciencia y Tecnología de Alimentos de la UN.

Se considera que la carne reestructurada con fibra tendría un menor precio debido a que se obtiene de los recortes de desposte y, por tanto, las poblaciones con menor capacidad adquisitiva podrían acceder a este nuevo producto cárnico.

Según el Decreto 333 del 2011 sobre rotulación de productos alimenticios, un producto determinado se puede declarar buena fuente de fibra cuando su inclusión es de por lo menos el 10% del valor de referencia, siendo, para el caso de la fibra dietaria, 25 gramos.

Uno de los mayores retos que enfrentan los investigadores que trabajan en este proyecto es lograr que la adición de fibra de plátano no afecte las propiedades organolépticas, es decir, de sabor, color, olor y textura de la carne. “A un nivel mayor del 7% de inclusión, estas propiedades pueden empezar a modificarse”, señala Alarcón.

Por esta razón, se adelantan estudios en términos de características de color, textura, pH, actividad del agua, cantidad de nitrito residual y componentes antioxidantes que pudieran aportar inclusión de fuente rica en fibra en la carne reestructurada.

Cadena del plátano en Colombia

Durante el proceso de recolección, el plátano se clasifica dependiendo de si está verde, maduro o pintón. Además, se tiene en cuenta su peso y calidad. Para su comercialización, los plátanos deben estar enteros y duros, exteriormente secos, limpios, sin manchas ni grietas, no deben presentar rayas profundas ni huellas de ataques de plagas o enfermedades. Tampoco deben presentar indicios de pudrición ni magulladuras o heridas no cicatrizadas ni tener el cuello roto.

Teniendo en cuenta todas estas especificaciones de calidad, resulta que millones de toneladas de plátano se desperdician, pues “mucho de ese plátano se clasifica como de segunda categoría, que no va al mercado de exportación o, en otros casos, va para mercados populares”, de acuerdo con la Federación de Productores de Plátano en Colombia (Fedeplátano).

Con el fin de obtener la fuente rica en fibra, una vez obtenidos los residuos generados durante la selección del plátano, sus cáscaras son sometidas a un proceso estandarizado de estabilización de la cáscara que permite su almacenamiento por periodos de tiempo mucho más prolongados, para posteriormente incluirla en la elaboración del producto cárnico.

“La cáscara se lava tres veces, en una relación de tres de agua por una de cáscara. Posteriormente se enjuaga y se prensa para seguir con el picado y secado a una temperatura de 60 grados centígrados para evitar que se degrade la fibra soluble. Finalmente, se pasa a un molino de cuchillas y queda el producto”, explicó Jairo López, director del proyecto, quien sostiene que la adición de este producto a la carne será casi imperceptible para el consumidor.

Carne reestructurada

Es un producto que resulta de los recortes obtenidos de las salas de desposte. Fue creada durante la Segunda Guerra Mundial para abastecer al ejército norteamericano en busca de una solución para enfrentar los altos costos de alimentación.

Para obtener este producto, a la carne se le agrega agua y un aditivo llamado Milbander, mezcla de sales, carbonatos y alginatos. “Se extraen proteínas que ayudan en la formación de un gel que hace que los diferentes recortes queden ligados. Esta carne contiene un 10% de inclusión de agua, lo que garantiza su conservación por largos periodos de tiempo”, puntualizó el científico López.

“Tenemos que probar cómo se comporta el producto cárnico microbiológicamente, lo que determinará con mayor precisión su vida útil. Luego se le dará a un número determinado de personas para evaluar la receptividad del consumidor al ser expuesto a la carne con inclusión de la fuente rica en fibra”, concluyó el investigador.

Créditos: agenciadenoticias.unal.edu.co

El control de las moléculas mueve el mundo hoy

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

5 de agosto del 2011

Con el control molecular a través de ondas de sonido se mejora la tecnología del láser, pasando de escalas micro a nanoscópicas.
Con el control molecular a través de ondas de sonido se mejora la tecnología del láser, pasando de escalas micro a nanoscópicas.

– La aparición del láser en 1916, gracias a los fundamentos de Albert Einstein, los científicos comenzaron a estudiar la aplicación de este dispositivo de luz controlada en la manipulación de moléculas.

Aunque continúa su desarrollo, hoy se prevé que su uso pueda aplicarse en la creación de energías renovables, la detección de enfermedades como el cáncer y el aumento de las velocidades de transmisión de datos.

Si bien se piensa que el desarrollo de las ciencias físicas y químicas tiene como máxima la producción nuclear, la actualidad de estas áreas se enfoca en la investigación de mecanismos que permitan su desarrollo en industrias como la farmacéutica, médica e informática, a partir de la creación de nuevos materiales y la manipulación molecular. Tales desarrollos ya son una realidad y sus posibles aplicaciones van en aumento, aseguraron científicos durante el curso Propiedades Electrónicas de Sistemas Complejos, realizado hace poco por la Fundación Nacional de Ciencia de Estados Unidos y la Universidad Nacional de Colombia.

En el evento, los 51 participantes, entre estudiantes de doctorado y reconocidos físicos y químicos de todo el mundo, discutieron los principales avances en temas como la transferencia de energía, el control molecular, el uso de láseres y la creación de energía, entre otros. “La idea es hacer una sinergia entre experimentación y teoría. Los científicos empíricos hacen sus pruebas de ensayo y error sobre nuevos materiales, mientras que los teóricos los caracterizan y formulan posibles predicciones”, aseguró Alejandro Perdomo, estudiante de doctorado de la Universidad de Harvard.

El mayor avance científico

Hoy, el control molecular es considerado como el más grande desarrollo de la ciencia. Como concepto se ha incluido en la química, en la mecánica cuántica y en la física, y busca manipular la materia a nivel atómico molecular. Para ello se utilizan los láseres, que por sus características (frecuencias y longitudes ajustables), facilitan un trabajo controlado. “Lo importante es comprender las propiedades naturales de los materiales y crear mecanismos para que las partículas se modifiquen”, explicó el doctor en Física Alejandro Fainstein, quien con su grupo de investigación ya inició la aplicación del control molecular.

“Trabajamos en el diseño de reductores del riesgo que generan pesticidas como el glifosato, a partir de capas de moléculas que funcionan como anticuerpos y capturan a otras que puedan resultar nocivas. El láser nos permite identificarlas y determinar si hay peligro”, comentó el físico.

La estrategia, que se desarrolla actualmente en el Centro Atómico de Bariloche (Argentina), podría aplicarse a otros campos en los que la detección y control molecular son de vital importancia. “Por ejemplo, hay cánceres que se manifiestan primero por la aparición de moléculas destructivas en el cuerpo, así que se podrían detectar tempranamente e incluso tratarse antes de que se forme el tumor”, advirtió el investigador.

Los nuevos materiales

La necesidad de crear nuevas formas de energía que reduzcan la producción de contaminantes y materiales o cadenas moleculares complejas ha motivado entre los científicos la comprensión de procesos efectivos de captación de energía y luz. Uno de los ejemplos más eficientes es la fotosíntesis, con una efectividad del 99%. “Se busca crear un material capaz de imitar la fotosíntesis, para que la luz entre en él y genere energía a partir de la excitación de los electrones”, dijo Perdomo.

Al crear nuevos materiales es necesaria la comprensión de las moléculas y su comportamiento natural, según explicó Fainstein: “Fabricar acero es mezclar algunos metales a ciertas temperaturas y esperar que naturalmente las moléculas se mezclen. Para hacer nuevos materiales se debe ordenar la unión de moléculas midiéndolas con la luz del láser. Se toma un cristal con una capa muy delgada de oro, el cual tiene una absorción de luz en una frecuencia muy específica; cuando sobre este mineral se pega algo, la frecuencia se corre, entonces lo que hacemos es mirar esa variación para saber en qué momento las moléculas se van pegando. Si variamos las frecuencias, podemos controlar el proceso”, señaló.

Mientras los científicos buscan con esta manipulación molecular interesar a industrias como la farmacéutica, con el fin de financiar sus investigaciones, continúan analizando nuevas aplicaciones que puedan tener implicaciones tan importantes como el cambio del sistema binario, actualmente utilizado en las comunicaciones.

“Estamos haciendo algo parecido para crear sonido mono-tono, que hace que los sólidos vibren a altísimas frecuencias. Actualmente, las tecnologías que utilizan los láseres se miden en el orden de los gigahercios y no hay una perspectiva de ampliación. Con este diseño habría una manera de producir una frecuencia mil veces más alta, y eso, en principio, serviría para codificar información a una velocidad muy superior, cercana a los terahercios”, sostuvo el científico.

Aunque en la práctica los procesos ya se están ejecutando, la evolución de estos procedimientos ha generado la necesidad de formular nuevas teorías que permitan comprender su funcionamiento.

“Los sistemas que estudiamos son muy pequeños: nanopartículas (aproximadamente una millonésima parte del grueso de un cabello), por lo que la descripción de estas reacciones se formula con ecuaciones de mecánica cuántica. Ahora el reto es encontrar aproximaciones y trucos para simplificar dichas ecuaciones y lograr que los procesos se puedan describir con los ordenadores que existen en la actualidad”, agregó el químico teórico Alberto Castro.

Se espera que con la experiencia de teóricos y prácticos, la aplicación de estos métodos pueda ejecutarse en el menor tiempo posible.

Créditos: agenciadenoticias.unal.edu.co

Estudiantes UN ganan premio por investigación sobre ácaros

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

5 de agosto del 2011

milton
Milton Orlando Valencia y Karol Imbachí, estudiantes del Doctorado en Ciencias Agropecuarias de la UN en Palmira.

Palmira, Valle del Cauca,  – Agencia de Noticias UN – Una investigación sobre la efectividad de los ácaros como controlador biológico de plagas en cítricos permitió a dos estudiantes de la UN ser premiados por la Sociedad Colombiana de Entomología.

Los dos estudiantes del Doctorado en Ciencias Agropecuarias de la Sede Palmira fueron condecorados en el marco de la versión 38 del Congreso Nacional de Entomología realizado en Manizales.

Luego de tres años de investigaciones y con el apoyo del Grupo de Investigación en Acarología, Milton Orlando Valencia y Karol Imbachí fueron premiados en las categorías de Mejor póster y Mejor trabajo de investigación Francisco Luis Gallego, respectivamente.

“Fue un arduo trabajo de todo el grupo de investigación concretado en un póster que cumplió con todos los requerimientos de información para el proyecto, lo que sin duda alguna sienta un precedente importante en el estudio de los ácaros como controladores biológicos de plagas”, afirmó Karol Imbachí.

De otro lado, Milton Valencia, reconocido con el Premio Francisco Luis Gallego de la Sociedad Colombiana de Entomología (Socolen), resaltó la importancia de su proyecto en Colombia.

“Además de identificar los ácaros controladores biológicos en cítricos, logramos establecer el ciclo de vida y reproducción de los agentes causales de las enfermedades en las frutas para que los productores conozcan cuáles son las características de estas plagas y puedan establecer estrategias para su control”, sostuvo.

Los investigadores, dirigidos por la profesora Nora Cristina Mesa y apoyados por el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural (MADR) y la Facultad de Ciencias Agropecuarias, recibieron un microscopio para continuar con su investigación.

Créditos: agenciadenoticias.unal.edu.co

Aprueba la FDA de Estados Unidos el uso de un antiveneno hecho en colaboración con la UNAM

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

05 de Agosto de 2011

En conferencia de medios, se informó que la Agencia de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA), aprobó en ese país el uso del antiveneno mexicano “Anascorp”, desarrollado por Alejandro Alagón, del Instituto de Biotecnología de esta casa de estudios (derecha). En el anunció estuvieron José Lever, Carlos Arias, Carlos Arámburo y Juan López de Silanes
En conferencia de medios, se informó que la Agencia de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA), aprobó en ese país el uso del antiveneno mexicano “Anascorp”, desarrollado por Alejandro Alagón, del Instituto de Biotecnología de esta casa de estudios (derecha). En el anunció estuvieron José Lever, Carlos Arias, Carlos Arámburo y Juan López de Silanes

• “Anascorp” es el primer medicamento mexicano, y latinoamericano, aceptado por la Agencia de Medicamentos y Alimentos de EU, explicó Alejandro Alagón Cano, del Instituto de Biotecnología y desarrollador del producto industrializado por el Instituto Bioclon del Grupo Silanes
• Para las pruebas clínicas en la Unión Americana, se contó con la colaboración de la Universidad de Arizona

La Agencia de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) aprobó el uso en ese país del antiveneno mexicano “Anascorp”, desarrollado por Alejandro Alagón Cano en el Instituto de Biotecnología (IBt) de la UNAM, y producido a nivel industrial en el Instituto Bioclon, del Grupo Silanes.

Se trata del primer medicamento cien por ciento mexicano, y también latinoamericano, que ingresa al mercado estadounidense; un logro que implicó 10 años de pruebas, protocolos y registros.

En México, y siete países más de América Latina, el antídoto de la UNAM y Bioclon se comercializa desde hace varios años con el nombre de “Alacramyn”, pero en el mercado de la Unión Americana está disponible a partir de hoy con el nombre “Anascorp”.

“Esta aprobación marca un hito en la manera en que podemos hacer las cosas en nuestra nación, y muestra el afán de vinculación, en una sinergia entre el sector académico, la empresa privada y un enlace internacional”, destacó, en conferencia de medios, el coordinador de la Investigación Científica de esta casa de estudios, Carlos Arámburo de la Hoz.

“Es un logro que conjuga ciencia básica sólida en colaboración con una empresa mexicana, el Instituto Bioclon, con una visión de largo plazo”, añadió el director del IBt, Carlos Arias.

El antiveneno, de tercera generación y que no produce efectos secundarios, emplea fragmentos de suero de caballo, que contienen anticuerpos contra la sustancia tóxica del alacrán.

Al respecto, Alagón Cano, médico y doctor en Ciencias Biomédicas, titular del proyecto en el IBt, Premio UNAM 2004 y Premio Nacional de Ciencias y Artes 2005, comentó que se trata de un producto de alta eficiencia, que recupera a los pacientes con una picadura en apenas dos horas, a diferencia de los tratamientos que se utilizaban en el país vecino del norte, donde el control de las toxinas por esta vía tardaba entre 48 y 72 horas.

Sí se puede

“La aprobación de la FDA implica un nivel de confianza significativo para los antivenenos mexicanos. Nos abre ese nuevo espacio. Si se dice futbolísticamente, significa demostrar que sí se puede. Es mostrar, con las reglas del primer mundo, que nuestro país puede jugar a ese nivel”, consideró.

Alagón señaló que como científicos ya sabían que el producto funciona de manera óptima y es muy seguro. “Teníamos la certeza, pero no la demostración con el formalismo de las reglas del primer mundo. El hecho de que los norteamericanos, en particular la Universidad de Arizona, se haya involucrado en esta empresa, implica un enorme agradecimiento por parte nuestra y una gran confianza de parte de ellos”.

En el camino de aprobación, el producto mexicano ya se ha aplicado desde hace cinco años a cerca de dos mil pacientes en Estados Unidos. “Se usa en Arizona de manera rutinaria dentro de los protocolos de la FDA. Eso ha generado un cambio enorme en la forma en que tratan a los pacientes, ahora es más simple”, añadió el también co-autor de 15 patentes en el IBt, y quien ya trabaja en la producción de uno para el mercado europeo.

Como en varias entidades federativas de nuestra nación, prosiguió, la picadura de alacrán es un problema en Estados Unidos, específicamente en Arizona, y en menor nivel, en algunas zonas de Nevada y Nuevo México.

El interés por utilizarlo en la Unión Americana fue de Leslie V. Boyer, actual directora del VIPER Institute, de la Universidad de Arizona; “vio cómo se hacían las cosas en México y que se resolvían los envenenamientos de manera rápida, eficiente y segura”, recordó Alagón.

Boyer contactó a Juan López de Silanes, director del Instituto Bioclon, empresa productora, y comenzó la colaboración conjunta entre eI IBt, esa firma y la universidad estadounidense, para hacer estudios clínicos en Arizona, que demostraron la eficacia y seguridad del producto.

Por su parte, José Lever, académico de la Universidad de Arizona, destacó: “nos interesa hacer más cosas juntos. Estamos agradecidos con la generosidad de las partes para mantener el vínculo de confianza entre universidades e industria”.

La comercialización está a cargo del Instituto Bioclon, que trabaja de manera conjunta con una empresa distribuidora de Estados Unidos. Para su venta en esa nación se tiene como socio comercial a la compañía Rare Disease Therapeutics Inc.

Al antiveneno

Los resultados de las pruebas aplicadas a los pacientes que llegaron a salas de urgencias del sur de Estados Unidos, intoxicados con veneno de alacrán o escorpión (Centruroides sculturatus), demostraron que el antídoto mexicano revirtió los efectos neurotóxicos en menos de dos horas en el 85 por ciento de los pacientes.

Además, se redujo la necesidad de aplicar sedantes y se neutralizó el veneno circulante. Estos hallazgos fueron publicados en mayo de 2009 en la revista The New England Journal of Medicine.

Créditos:  unam.mx/boletín/2011_458

En vacaciones, dos museos de la UN lo acercan más a la ciencia

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

4 de Agosto del 2011

museo
En la sala arqueológica sobresalen tumbas y restos de fauna excavados en Chía, Tequendama y Gachalá, con 9.000 y 6.000 años de antigüedad.

Bogotá D.C.  Agencia de Noticias UN- El Museo de Historia Natural y el Museo Paleontológico de Villa de Leyva se convierten en una excelente alternativa para vivir la biodiversidad y la paleontología más de cerca en esta temporada de descanso.

El Museo de Historia Natural en la Sede Bogotá de la Universidad Nacional de Colombia busca incentivar los procesos de educación no formales, culturales y sociales, mediante la integración de tres ejes temáticos: evolución, biodiversidad y conservación. Alberga cerca de 2.000 ejemplares representativos de la riqueza biogeográfica de nuestro país en las áreas de botánica, zoología, paleontología y arqueología. De este hacen parte los siguientes recintos:

Sala de Evolución: con un panel didáctico se exponen temas como tiempos geológicos, deriva continental y origen y evolución de las formas de vida en el planeta.

Sala de Arqueología: en esta se explican los eventos de poblamiento y modos de vida, se exhiben herramientas en piedra, hueso y cerámica. También sobresalen tumbas y restos de fauna excavados en Chía, Tequendama y Gachalá con 9.000 y 6.000 años de antigüedad. Asimismo, se muestran piezas etnobotánicas de uso actual.

Sala de Mundo Marino: presenta como elemento central el montaje interactivo de un esqueleto de la Ballena Sei (Balaenoptera borealis), un diorama de arrecife coralino, diferentes especies de tiburones, peces óseos, reptiles, mamíferos, moluscos, equinodermos y corales.

Sala de Colecciones Zoológicas: en ella se realiza un recorrido por la fauna representativa de algunos ecosistemas colombianos como selva lluviosa tropical, sabana, bosque andino y páramo.

Museo Paleontológico de Villa de Leyva

Esta población del departamento de Boyacá, al igual que sus alrededores, es una región mundialmente conocida por su arquitectura colonial e importancia histórica, pero además porque guarda en el subsuelo invaluables pistas sobre la historia natural de épocas en la que los seres humanos aún no habitaban la Tierra.

La exposición permanente del Museo Paleontológico de Villa de Leyva (así como el de Historia Natural, adscritos a la Facultad de Ciencias de la UN) cuenta con varias colecciones compuestas por piezas fósiles halladas principalmente en la villa, como invertebrados marinos de las eras paleozoica (540-250 millones de años) y mesozoica (250-65 millones de años), vertebrados marinos como peces y grandes reptiles, habitantes de la región hace aproximadamente 130 millones de años, cuando buena parte del territorio colombiano estaba cubierto por agua marina.

El museo, que también cuenta con una colección fósil de plantas terrestres, vestigios de una región costera por aquel entonces en esta zona del país, alberga más de 3.000 piezas fósiles, de las cuales se presentan alrededor de 500 fragmentos en sala. Destaca la diversidad de ammonites, moluscos cefalópodos, parientes extintos de los actuales pulpos y calamares, y fragmentos de tres grandes grupos de reptiles que dominaban los mares por aquel entonces: cronosaurios, ictiosaurios y plesiosaurios.

Créditos: agenciadenoticias.unal.edu.co