Category Archives: historia

Expone BUAP libros con más de 500 años de antigüedad

 
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libros antiguos16 de febrero de 2011

La Biblioteca Histórica José María Lafragua de la BUAP, abrió al público las puertas de su sala de lectura para desentrañar más de 500 años de historia, cultura y arte, a través de los 14 incunables identificados en el recinto universitario durante el reciente proceso de catalogación.

La Summa Teológica de 1480 hasta la Biblia Latina de 1486 y los recién identificados Epistolar sancti Hieronymi de 1496, Opera Omnia de 1494, y los Sermones de Tempore y Sermones de sanctis de 1486, son algunas de las obras que forman parte de la exposición “Los Incunables de la Biblioteca Lafragua”.

En nichos que los protegen se pueden apreciar magnificentes estos libros que son de los primeros textos producidos con imprentas de tipos metálicos móviles.

Los temas sobre los que versan son religiosos, clásicos y medicina. Entre sus características físicas destacan la carencia de portada, el

texto escrito en latín con caracteres góticos y tienen muchas abreviaturas, explicó el maestro Manuel de Santiago Hernández, director de la Biblioteca.

Antes de ser expuestos, estos libros que fueron identificados por el grupo de catalogación de esta dependencia universitaria, siguieron un proceso de restauración en el Centro de Conservación y Restauración de Material Gráfico de la Institución.

“Fue tal la expectativa que despertaron los tres últimos incunables, que se decidió acercar a las personas estos libros que no son comúnmente vistos más que por un número reducido de investigadores”, afirmó De Santiago Hernández.

Mencionó que si bien no todos los incunables poseen valor intelectual único, ya que se reprodujeron cientos de copias posteriormente, sí son importantes en el aspecto histórico y cultural “porque fueron producidos durante los primeros 50 años de vida de la imprenta entre 1450 y 1500”.

Los incunables jugaron un papel muy importante en la colonización de México en 1521 y en el consecuente contacto abierto y franco con Europa, “ya que estos libros viajaban en el bagaje personal de los religiosos, lo que de alguna manera permitió la evangelización de los pueblos mesoamericanos como lo muestran anotaciones de diferentes conventos en el Sermones de Tempore y Sermones de sanctis”.

Además la Biblioteca Lafragua alberga el libro Elegantiolae de Agostino Dati, impreso en 1499, un incunable cuyo único registro se encuentra en el Incunabula Short Title Catalogue correspondiente al siglo XIX. La edición que posee el recinto universitario es además interesante porque tiene rastros de haber pertenecido a una librería suiza.

“La importancia de esta colección radica en acercar este tipo de conocimiento al público no conocedor, ya que así la gente puede hacer una valoración de bienes culturales y lo transmitirán a las próximas generaciones, independientemente de que estos materiales son utilizados por investigadores especializados”, subrayó el Director de la Biblioteca Histórica.

Aseguró que la colección de incunables de la BUAP es una de las más importantes del país y América latina, ya que en Sudamérica es difícil encontrar este tipo de obras.

La exposición “Los Incunables de la Biblioteca Lafragua”, permanecerá abierta hasta el 16 de marzo, de lunes a viernes en un horario corrido de 9:30 a 17:00 horas.

Créditos: BUAP/Comunicación Institucional/buap.mx

Imagen: andres-acosta.blogspot.com

Expone la Biblioteca Histórica José María Lafragua de la BUAP su colección de incunables

 
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libros antiguos16 de febrero de 2011

Conocer la importancia histórica de los incunables, para que la gente los valore, decida conservarlos y proteger su integridad, es la finalidad de la exposición Los incunables, que llevará a cabo la Biblioteca Histórica “José María Lafragua” de la BUAP, que se abrirá este 16 de febrero a las 9:30 horas.

Manuel de Santiago Hernández, director de esta dependencia, recordó que estos textos antiguos al estar escritos en latín o caracteres góticos, su lectura se hace difícil así como la comprensión del conocimiento que encierran, por lo que únicamente son de interés para los especialistas e investigadores.

El común de la gente no los conoce, porque no existe una difusión social al respecto para valorar este patrimonio cultural, “una vez que se divulgue este legado, la población tomará la decisión de trasmitir esta información -que forma parte de la identidad de un país-, a las futuras generaciones”, aseveró.

Se expondrán los 14 ejemplares que alberga la Biblioteca Lafragua los cuales fueron identificados en un proceso de catalogación, además de que estarán acompañados de información acerca de su importancia textual y sus aspectos materiales.

La exposición que concluirá el 16 de marzo, estará instalada en la Sala de Lectura de la Biblioteca Histórica “José María Lafragua, ubicada en Avenida Juan de Palafox y Mendoza 407, en horario de 9:30 a 17:00 horas.

De Santiago Hernández señaló que igualmente se preparó esta muestra de manera digital que podrá apreciarse entrando a la página: www.lafragua.buap.mx, lo que permitirá a quien no pueda apreciarla personalmente, que pueda conocer esta parte del acervo cultural de la BUAP vía Internet.

El Director de esta dependencia universitaria informó que los incunables son libros que fueron impresos durante los primeros 50 años de la invención de la imprenta de tipos metálicos móviles que fueron producidos por Gutenberg en Maguncia (Mainz), Alemania, en el siglo XV.

Su nombre procede de la palabra latina “incunabula” que significa en la cuna, es decir, en los orígenes del arte de imprimir.

Indicó que éstos abordan dos temas principales: el religioso y antiguos temas clásicos de la cultura grecorromana, éste último se reimprimió en el periodo de 1450 a 1500, “plasmando textos de Platón, Ovidio y Sócrates que son trascendentales para la cultura universal”.

Créditos: BUAP/Comunicación Institucional/buap.mx
imagenes:andres-acosta.blogspot.com

BUAP sede del 12° Congreso Nacional de Paleontología

 
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fosil13 de febrero de 2011

A pesar de que Puebla es uno de los estados más ricos en fósiles en el país, carecía de un laboratorio o instancia que analizara los vestigios que se han ido encontrando en diversas partes de la entidad, hasta que la Escuela de Biología de la BUAP, decidió hace dos años crear un espacio donde se pudieran realizar estudios de paleontología.

Se sabe que comunidades como San Juan Raya o Tepexi de Rodríguez son famosas internacionalmente por ser importantes zonas de fósiles, e incluso la Cantera de Tlayúa, está considerada como la localidad más grande a nivel

El que en Puebla se conozca más sobre este tema y su implicación en la historia de la naturaleza y la cultura alrededor de los fósiles, es uno de los objetivos del doceavo Congreso Nacional de Paleontología, que se realizará del 22 al 25 de febrero en el Edificio Carolino de la BUAP, informó el maestro en ciencias Carlos Castañeda Posadas, investigador de la Escuela de Biología.

A este evento asistirán alrededor de 170 especialistas del país y el extranjero para exponer sus trabajos sobre paleontología de mamíferos, paleobotánica, nuevos avances y técnicas para estudiar fósiles, y la importancia cultural, social y económica de éstos en el país, entre otros temas.

Está abierto para todo el público y los costos son de 700 pesos para aficionados, 800 pesos para estudiantes y dos mil 800 para profesionistas. Cabe señalar que “durante el Congreso se realizará una excursión a la comunidad de Panotla, Tlaxcala, para poder apreciar plantas, vertebrados fósiles y microfósiles”.

También los asistentes podrán conocer al buscador de dinosaurios más importante del país y uno de los mejores del mundo, el maestro René Hernández, “quien va a traer algunos huesos para que la gente pueda conocerlos y apreciarlos”, agregó Castañeda Posadas.

Afirmó que pesar de que la paleontología es poco difundida en México, en el territorio nacional existen vestigios trascendentales en la historia, tan sólo en el norte se han encontrado restos de dinosaurios, “y en algunas regiones se utilizan los fósiles de mamut o huesos de gigante, para curar del espanto, esto es sólo una muestra de lo importante que es la paleontología en la cultura”.

Los interesados en asistir pueden obtener mayores informes al 2 29 55 00 extensión 2753, en los sitios de Internet www.geologia.unam.mx/somexpal, www.biologia.buap.mx o al correo ccpaleo@gmai.com.

Créditos: BUAP/Comunicación Institucional/buap.mx
Imagen: dinowamas.blogspot.com

La UNAM, al rescate del Archivo Histórico Municipal de Taxco

 
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Javier Cuétara Priede, director del CEPE-Taxco.
Javier Cuétara Priede, director del CEPE-Taxco.

13 de febrero de 2011

• Se trata de un acervo documental que abarca escritos desde 1666 y hasta finales del siglo XX, y que a partir de octubre del 2009, en coordinación con el INAH, es digitalizado
• El proyecto, a largo plazo, incluye el rescate, preservación y digitalización de 748 cajas con alrededor de 400 mil documentos, para hacerlos accesibles a través de una página en Internet

El Centro de Enseñanza para Extranjeros (CEPE), con sede en la ex hacienda El Chorrillo, en Taxco de Alarcón, Guerrero, es una entidad de educación y difusión de la cultura reconocida en esa ciudad y toda la región norte del estado, y ahora se ha convertido en sitio de preservación de la memoria de la “capital mundial de la plata”, con el proceso de resguardo de su Archivo Histórico, a cargo de esta casa de estudios.

Se trata de un acervo documental que abarca escritos desde 1666 y hasta finales del siglo XX. Es un corpus, principalmente histórico, pero también lingüístico y social, que a partir de octubre del 2009, en coordinación con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), es digitalizado en imágenes. El avance es del 30 por ciento.

El proyecto, a largo plazo, incluye el rescate, preservación y digitalización de 748 cajas con alrededor de 400 mil documentos que lo componen, para hacerlo accesible a investigadores, historiadores, especialistas y público en general, a través de una página en Internet.

El Archivo Histórico de Taxco pasó, a resguardo de la UNAM, abarca escritos desde 1666 y hasta finales del siglo XX. Es un corpus, principalmente histórico, pero también lingüístico y social.
El Archivo Histórico de Taxco pasó, a resguardo de la UNAM, abarca escritos desde 1666 y hasta finales del siglo XX. Es un corpus, principalmente histórico, pero también lingüístico y social.

Verano del 97

El Archivo Histórico de Taxco pasó a resguardo de la UNAM en el verano de 1997; entonces, la Casa de la Lajuela sufrió el derrumbe de una parte de la terraza, donde se ubicaba el acervo. A petición de la Secretaría de Desarrollo Social del gobierno estatal, y para evitar que se mojaran, los documentos fueron enviados al Centro, por un “corto lapso”.

Nunca hubo una entrega oficial del material, recordó Javier Cuétara Priede, director del CEPE-Taxco, tampoco algún documento o catálogo; fue una situación de emergencia. Lo único que se tiene es un relato del director de entonces, redactado en una cuartilla y media, donde narró lo acontecido.

Tiempo después, la biblioteca de la entidad universitaria elaboró un inventario del acervo, que arrojó el número de cajas, que contienen alrededor de tres mil 474 expedientes “catalogados como documentos de Presidencia, Colonial, Cabildo, Miscelánea, Registro Civil, Justicia, Catastro, y otros”.

En tanto, Roberto Cruz Arzabal, secretario Académico del CEPE-Taxco, abundó que se desconoce el número exacto de hojas que integran el corpus. “No hay un conteo, es uno de los problemas. En el Archivo no hay número de folios ni legajos, nadie sabe realmente la cantidad de documentos que existen; tampoco si están en cuartos, octavos o pliegos completos; cuántos son impresos o manuscritos, o cuáles son los más valiosos”.

A partir de la entrega del Archivo comenzó una serie de pláticas entre la Universidad y el Ayuntamiento, para establecer qué hacer con el patrimonio, cómo protegerlo, o si se devolvía, y no fue sino hasta hace año y medio cuando se dio el momento para trabajar en conjunto con la Coordinación Nacional de Antropología del INAH, e iniciar la digitalización.

Entonces, especificó Cruz, se decidió fotografiar los documentos para, al menos, preservar los textos más antiguos y deteriorados. Por poco más de un año, expertas del INAH trabajaron en el CEPE para tomar imágenes de cada documento.
Luego, prosiguió Cuétara, viajaron a la capital del estado para procesarlas en diferentes formatos. “Ahora sigue la labor de ordenar archivos y carpetas por año y tipo de catálogo”.

Por el momento, la digitalización de los textos, ubicados en dos salones, está detenida, pero se espera reanudarla en un mes, en la nueva sede del Archivo.

Una nueva casa

Para Cuétara Priede era importante contar con un espacio digno para albergar ese acervo histórico. Se pensó en diferentes opciones, pero la mejor fue un salón de clases anexo a la Biblioteca Juan Ruiz de Alarcón de la entidad.

“Lo acondicionamos, arreglamos el suelo levantado por raíces de árbol, se coló el techo, en fin. Es un sitio completamente renovado, con humedad y temperatura controlados para la preservación”. Un aspecto importante es el de la seguridad. El acceso será restringido, y habrá que pasar cuatro puertas antes de tener acceso a cualquiera de los archivos, explicó el director.

De ese modo, ese patrimonio histórico pronto será llevado a su nueva ubicación, “pero queremos hacerlo de manera cuidadosa. Buscamos avalar todos los movimientos que hacemos y hacerlos transparentes; en este caso, a través de un aviso formal a la primera autoridad, es decir, el Ayuntamiento, y ante notario público que, en una sesión de trabajo, dará fe del traslado de las cajas”, relató.

El Ayuntamiento ha puesto mucho interés y ha dado un gran apoyo. Además, se comenzó a estipular la estancia del corpus documental en la UNAM y ya se tiene un convenio que avala su estadía en esta casa de estudios. “De ese modo, se formaliza y se sustenta el trabajo de la UNAM por el Archivo Histórico de Taxco, que es propiedad de la ciudad”, abundó.

Para el cuidado de los documentos, añadió Cuétara, se tiene un proyecto entre la Dirección General del CEPE, su sede en Taxco y Fundación UNAM, sobre todo porque hay papeles que están muy dañados. “El propósito es tener un archivo limpio, fuera de peligro, sin hongos o algún otro tipo de plaga, en un espacio adecuado, y catalogado”.

Este proyecto, grande y ambicioso, será largo y lento porque se debe asegurar la preservación de miles de documentos, de uno en uno. “No tardaremos menos de un par de años, pero la espera valdrá la pena”, concluyó.
Créditos: UNAM-DGCS-090-2011/unam.mx

Participa Biblioteca Lafragua de la BUAP en Catálogo Colectivo de Marcas de Fuego

 
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buap09 de febrero de 2011

Con la finalidad de reconstruir las bibliotecas digitales, ya que existe una dispersión de ejemplares que emigraron a otros lugares durante la época colonial y del siglo XIX por el conflicto entre la iglesia y el estado, la Biblioteca Histórica “José María Lafragua” de la BUAP, en colaboración con la Universidad de las Américas Puebla, forma un Catálogo Colectivo de Marcas de Fuego.

Manuel de Santiago Hernández, Director de esta institución, indicó que muchas bibliotecas recibieron obras de conventos, lo que ocasionó que muchos ejemplares de una misma colección estuvieran perdidos.

“El Catálogo de Marcas de Fuego permitirá saber que hay libros de un determinado convento, por ejemplo el de San Agustín, en bibliotecas de Puebla, de la Ciudad de México o en Toluca”.

Ésta es una herramienta que además permitirá saber cuántas marcas existen, cuántos libros fueron marcados y cómo fue realizada la dispersión de las bibliotecas conventuales.

Dijo que una marca de fuego es una señal carbonizada que se coloca en los cantos (extremos o bordes) superior, inferior y frontal de los libros, por medio de un instrumento metálico candente, plasmando figuras o letras.

Informó que el Catálogo Colectivo de Marcas de Fuego se inició en enero de 2009 para concluir en noviembre de 2010; sus avances ya fueron presentados en el Segundo Encuentro Nacional de Bibliotecas con Fondos Antiguos efectuado en la ciudad de San Luis Potosí.

Señaló que este catálogo puede ser consultado en la página de Internet www.marcasdefuego.buap.mx. Por el momento tiene registradas 187 marcas de las bibliotecas Lafragua y Franciscana, “muestra fotografías, medidas precisas, ubicación e identificación, relacionada con otros elementos de propiedad como anotaciones manuscritas”.

De Santiago Hernández destacó que al proyecto del Catálogo Colectivo de Marcas de Fuego. se han unido las bibliotecas Lafragua de la BUAP, la Franciscana de la UDLA, la Palafoxiana y la del Convento de Santa Mónica en Puebla; así como la “Eusebio Francisco Kino” de la

Compañía de Jesús en la Ciudad de México; del Seminario Guadalupano Josefino de San Luis Potosí; Elías Amador de la División General de Bibliotecas del gobierno del estado de Zacatecas, y el Archivo Histórico de Tlaxcala, lo que lo convierte en una labor nacional.

“Las demás bibliotecas están en proceso de capacitación para incorporar sus marcas, por lo que se pretende que a mediados de este año se tengan registradas 250 marcas y llegar a 300 en este 2011; el trabajo continuará sucesivamente, con la finalidad de localizar colecciones completas de libros”.

De Santiago Hernández finalizó que la Biblioteca Histórica “José María Lafragua” es la encargada de impartir la capacitación sobre la aplicación de la metodología para este procedimiento que tiene requerimientos técnicos para las imágenes, cómo tomar una marca, cómo sujetar un libro, qué elementos se consideran de la marca, y cuál es el uso de los instrumentos.

Créditos: BUAP/Comunicación Institucional/buap.mx