Tag Archives: minería

Eliminan contaminación por mercurio con fríjol y girasol.

 
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12 de Diciembre del 2012
Aunque muchos vegetales poseen la capacidad de descontaminar suelos, estudiantes de la UN evaluaron estas especies y obtuvieron buenos resultados.
De esa manera, Alejandro Martínez Osorio y Fredy José Genes Arrieta, estudiantes de Ingeniería Agronómica de la UN en Medellín, pusieron a prueba el fríjol y el girasol en diferentes tipos de suelos que sufren de contaminación por mercurio debida a la minería artesanal.
Para hacer el análisis de la capacidad descontaminante de las plantas, eligieron tres tipos de suelos: el polvillo de residuo de la roca que queda luego de la extracción de oro; el de minería aluvial; y una muestra sin contaminación para hacer diferentes tipos de evaluación.
Para cada muestra de suelos se utilizaron catorce plantas. Las ubicadas en suelos con mercurio presentaron una disminución de su crecimiento: alcanzaron una altura promedio de catorce centímetros, mientras que las plantas evaluadas en suelos sin contaminación llegaron a medir hasta cuarenta.
Genes Arrieta explica: “las plantas incorporan el mercurio y no es tóxico para ellas; pero, si algún animal las consume, puede padecer enfermedades graves o intoxicación”.
Por eso, destaca que la alternativa puede ser utilizada solo para recuperar zonas y, posteriormente, darlas a generación boscosa y de fauna.
El estudio, que solo se encuentra en etapa de análisis cualitativo, ha demostrado que el fríjol y el girasol son buenos vegetales fitoextractores, es decir, recuperadores de mercurio; pero no fitorremediadores, por cuanto su crecimiento es poco y su consumo puede afectar a los animales.
Los estudiantes consideran que estos planes de mitigación ambiental deberían ser tenidos en cuenta y apoyados por todas las compañías que ejerzan la minería y usen mercurio.
Dicen también que la explotación minera con madera podría ser una práctica alternativa viable, pues con esos mismos insumos se podrían elaborar otros materiales (como sillas y mesas) y así se evitarían daños colaterales.
El trabajo hace parte de uno de los proyectos del curso Manejo y Conservación de Suelos del pregrado en Ingeniería Agronómica. Y, según sus autores, podría convertirse en una opción respetable en este campo, siempre y cuando haya apoyo.
Créditos: Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html
Las muestras de suelos contaminados fueron de minería de socavón y de aluvión traído de El Bagre (Antioquia).

Las muestras de suelos contaminados fueron de minería de socavón y de aluvión traído de El Bagre (Antioquia).

12 de Diciembre del 2012

Aunque muchos vegetales poseen la capacidad de descontaminar suelos, estudiantes de la UN evaluaron estas especies y obtuvieron buenos resultados.

De esa manera, Alejandro Martínez Osorio y Fredy José Genes Arrieta, estudiantes de Ingeniería Agronómica de la UN en Medellín, pusieron a prueba el fríjol y el girasol en diferentes tipos de suelos que sufren de contaminación por mercurio debida a la minería artesanal.

Para hacer el análisis de la capacidad descontaminante de las plantas, eligieron tres tipos de suelos: el polvillo de residuo de la roca que queda luego de la extracción de oro; el de minería aluvial; y una muestra sin contaminación para hacer diferentes tipos de evaluación.

Para cada muestra de suelos se utilizaron catorce plantas. Las ubicadas en suelos con mercurio presentaron una disminución de su crecimiento: alcanzaron una altura promedio de catorce centímetros, mientras que las plantas evaluadas en suelos sin contaminación llegaron a medir hasta cuarenta.

Genes Arrieta explica: “las plantas incorporan el mercurio y no es tóxico para ellas; pero, si algún animal las consume, puede padecer enfermedades graves o intoxicación”.

Por eso, destaca que la alternativa puede ser utilizada solo para recuperar zonas y, posteriormente, darlas a generación boscosa y de fauna.

El estudio, que solo se encuentra en etapa de análisis cualitativo, ha demostrado que el fríjol y el girasol son buenos vegetales fitoextractores, es decir, recuperadores de mercurio; pero no fitorremediadores, por cuanto su crecimiento es poco y su consumo puede afectar a los animales.

Los estudiantes consideran que estos planes de mitigación ambiental deberían ser tenidos en cuenta y apoyados por todas las compañías que ejerzan la minería y usen mercurio.

Dicen también que la explotación minera con madera podría ser una práctica alternativa viable, pues con esos mismos insumos se podrían elaborar otros materiales (como sillas y mesas) y así se evitarían daños colaterales.

El trabajo hace parte de uno de los proyectos del curso Manejo y Conservación de Suelos del pregrado en Ingeniería Agronómica. Y, según sus autores, podría convertirse en una opción respetable en este campo, siempre y cuando haya apoyo.

Créditos: Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html

Mercurio, preocupación de salud pública.

 
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3 de Diciembre del 2012
En Colombia, el uso del mercurio en la minería implica la intensificación de la vigilancia de trabajadores, el mejoramiento del diagnóstico y el tratamiento de los intoxicados por ese metal.
Así lo indica Andrea Patricia Soler, magíster en Ingeniería Química de la UN en Bogotá, quien informa que la exposición crónica a este metal pesado y, especialmente, al metilmercurio (que es uno de los ciclos de vida de este metal), utilizado en el proceso de extracción de oro, ocasiona graves trastornos en la salud humana que pueden, incluso, causar la muerte.
En Colombia, el Sistema de Vigilancia en Salud Pública (Sivigila) reportó, hasta el año 2011, 450 casos de intoxicación por mercurio, siendo el año 2009 el de mayor número, con 159 casos, principalmente asociados a población minera.
Según la ingeniera, aunque la cifra es baja, comparada con los casos de envenenamiento por plaguicidas (2.072 casos notificados), no significa que no sea preocupante.
“Solo hasta cuando las personas tienen una concentración muy alta en la sangre, empieza a verse la sintomatología. Son procesos de muy largo plazo”, señala.
El efecto más grande, explica, se presenta cuando se ingiere al consumir pescados que tienen altas concentraciones del metal, pues en los peces grandes aumenta la cantidad acumulada, debido a que se queda en sus organismos. Así, las especies más carnívoras son las que más lo acumulan.
Este metal se usa para extraer el oro de las rocas, pues se une a este y forma una amalgama que facilita su separación. Pero el metal se libera en dos momentos de beneficio del metal precioso. En la que más cantidad del mercurio se utiliza es en la extracción. Además, es la parte en la que más agua se gasta. En ese paso, se evapora y contamina el aire.
Además, dice que su uso depende de la cantidad de oro extraída: “donde hay mucho, se usa menos; pero donde hay una pequeña concentración, se va a utilizar más intentando sacarlo”.
Efectos en la salud humana
El profesor Jairo Téllez Mosquera, director de la Maestría en Toxicología, sostiene que puede causar intoxicación aguda de manera accidental cuando hay algún escape de vapores que contienen el metal en concentraciones muy elevadas, aunque eso no es común.
La más frecuente es la intoxicación crónica, en la cual se ve especialmente afectado el sistema nervioso central, el feto y la función renal.
En caso del feto, el mercurio es capaz de penetrar la barrera que separa la sangre materna de la fetal.
“Cuando llega a la cavidad uterina, en donde está el feto, produce una lesión muy grave sobre el sistema nervioso central; y más grave será cuantos menos sean los meses de embarazo”, precisa el profesor Téllez Mosquera.
Si el embarazo no supera los dos meses, al nacer el bebé puede sufrir convulsiones, pérdida de la coordinación motora (especialmente gruesa), vértigo, temblores no intencionales y ceguera. Estas alteraciones son irreversibles, porque es un daño estructural del sistema nervioso.
La persona sufre alteraciones neuropsiquiátricas. Por eso, su comportamiento cambia: puede presentar alucinaciones, delirio suicida, irritabilidad, cambios bruscos de estado de ánimo, insomnio y pérdida de memoria, sobre todo de los recuerdos más antiguos.
En la función neuroconductual se alteran las neuronas, por lo cual las funciones ejecutivas se ven afectadas y las personas no pueden llevar a cabo las acciones que piensan.
Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html
El mercurio, utilizado en la extracción de oro, puede causar graves efectos en la salud humana.

El mercurio, utilizado en la extracción de oro, puede causar graves efectos en la salud humana.

3 de Diciembre del 2012

En Colombia, el uso del mercurio en la minería implica la intensificación de la vigilancia de trabajadores, el mejoramiento del diagnóstico y el tratamiento de los intoxicados por ese metal.

Así lo indica Andrea Patricia Soler, magíster en Ingeniería Química de la UN en Bogotá, quien informa que la exposición crónica a este metal pesado y, especialmente, al metilmercurio (que es uno de los ciclos de vida de este metal), utilizado en el proceso de extracción de oro, ocasiona graves trastornos en la salud humana que pueden, incluso, causar la muerte.

En Colombia, el Sistema de Vigilancia en Salud Pública (Sivigila) reportó, hasta el año 2011, 450 casos de intoxicación por mercurio, siendo el año 2009 el de mayor número, con 159 casos, principalmente asociados a población minera.

Según la ingeniera, aunque la cifra es baja, comparada con los casos de envenenamiento por plaguicidas (2.072 casos notificados), no significa que no sea preocupante.

“Solo hasta cuando las personas tienen una concentración muy alta en la sangre, empieza a verse la sintomatología. Son procesos de muy largo plazo”, señala.

El efecto más grande, explica, se presenta cuando se ingiere al consumir pescados que tienen altas concentraciones del metal, pues en los peces grandes aumenta la cantidad acumulada, debido a que se queda en sus organismos. Así, las especies más carnívoras son las que más lo acumulan.

Este metal se usa para extraer el oro de las rocas, pues se une a este y forma una amalgama que facilita su separación. Pero el metal se libera en dos momentos de beneficio del metal precioso. En la que más cantidad del mercurio se utiliza es en la extracción. Además, es la parte en la que más agua se gasta. En ese paso, se evapora y contamina el aire.

Además, dice que su uso depende de la cantidad de oro extraída: “donde hay mucho, se usa menos; pero donde hay una pequeña concentración, se va a utilizar más intentando sacarlo”.


Efectos en la salud humana

El profesor Jairo Téllez Mosquera, director de la Maestría en Toxicología, sostiene que puede causar intoxicación aguda de manera accidental cuando hay algún escape de vapores que contienen el metal en concentraciones muy elevadas, aunque eso no es común.

La más frecuente es la intoxicación crónica, en la cual se ve especialmente afectado el sistema nervioso central, el feto y la función renal.

En caso del feto, el mercurio es capaz de penetrar la barrera que separa la sangre materna de la fetal.

“Cuando llega a la cavidad uterina, en donde está el feto, produce una lesión muy grave sobre el sistema nervioso central; y más grave será cuantos menos sean los meses de embarazo”, precisa el profesor Téllez Mosquera.

Si el embarazo no supera los dos meses, al nacer el bebé puede sufrir convulsiones, pérdida de la coordinación motora (especialmente gruesa), vértigo, temblores no intencionales y ceguera. Estas alteraciones son irreversibles, porque es un daño estructural del sistema nervioso.

La persona sufre alteraciones neuropsiquiátricas. Por eso, su comportamiento cambia: puede presentar alucinaciones, delirio suicida, irritabilidad, cambios bruscos de estado de ánimo, insomnio y pérdida de memoria, sobre todo de los recuerdos más antiguos.

En la función neuroconductual se alteran las neuronas, por lo cual las funciones ejecutivas se ven afectadas y las personas no pueden llevar a cabo las acciones que piensan.

Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html

Paramilitarismo sigue vigente.

 
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15 de Noviembre del 2012
Un estudio sobre el proceso de este fenómeno armado ilegal en Tarazá y el bajo Cauca antioqueño, da cuenta de una dinámica que pese a haber vivido un proceso de “desmovilización” aún sigue vigente.
Así lo reconoce Alec Sierra, magíster en Estudios Políticos y Relaciones Internacionales de la UN, quien investigó esta zona para seguirle el rastro al fenómeno y así describir la situación de conflicto de esta región, analizando la evolución territorial, los grupos armados y las dinámicas de la confrontación entre los paramilitares, el Estado y la guerrilla.
Según el investigador, esta problemática se debe, en parte, a que se trata de una zona sumamente estratégica, toda vez que es un punto de paso entre Córdoba y Antioquia, y que conecta con el Magdalena Medio y las sabanas de Bolívar. En otras palabras, es clave para las expresiones de poder de los actores armados, la consolidación del Estado y la explotación minera.
“El conflicto continúa con una intensidad bastante alta. El tema de la minería está otra vez exacerbado, y va más allá de la minería ilegal, pues el Estado ha permitido las grandes explotaciones de las multinacionales, los cuales siguen generando descomposición social y vulneraciones muy graves al medioambiente”, asegura.
De este modo, según él, los intereses económicos y políticos sobre el territorio van a permitir que la confrontación continúe, que los ciclos de violencia permanezcan y que la situación sea bastante compleja en la zona, aunque ya no se le llame paramilitarismo.
Problemas latentes (la minería)
Alec Sierra comenta que una parte del trabajo hace referencia a la evolución del Bloque Mineros de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) que operaba en esta zona, que pasó del control de la economía del narcotráfico a una economía de regulación de la minería.
Pero aclara que estas acciones de las organizaciones armadas ilegales tienen muchos matices y se dan en muchas partes del país: desde regular la pequeña minería y permitir la minería de mediano impacto, hasta articularse y crear alianzas con el desarrollo de la explotación de grandes multinacionales como la Drummond en el Cesar, Anglo Gold Ashanti en el bajo Cauca y el Chocó, y la Gran Colombia Gold, en Segovia y el nordeste antioqueño.
“Son empresas que terminan beneficiándose, de alguna manera, del accionar de los grupos armados, principalmente paramilitares, pues estos cobran vacunas, son poseedores de tierras despojadas donde se desarrolla la explotación o conforman empresas que se vinculan a la gran economía multinacional. Es un tema que aparecía ahí descrito y tras el proceso de desmovilización, comenzaba a ser muy evidente”, afirma.
En efecto, dice Sierra, el incremento de la economía del oro y el hecho de que coincida con una serie de políticas estatales que incentivan la explotación minera, genera más intereses de los grupos armados por apropiarse y participar en esas economías tan vigorosas en la acumulación, pero tan opresoras y violentas contra las comunidades y el territorio.
Entender el conflicto
Sin embargo, reconoce que para entender el conflicto armado  colombiano de los últimos 40 años, el paramilitarismo es un punto clave, dado que, por una parte, ha transformado espacios locales y territorios; y, por otra, tras el proceso de desmovilización que, aparentemente, es punto de quiebre en la dinámica de estos grupos en la zona, las confrontaciones y el conflicto se mantienen.
Tan vivo esta el fenómeno que, según Sierra, las acciones continúan: vulneración a los derechos de las comunidades, asesinatos selectivos, desplazamiento forzado y amenazas contra líderes, entre otras. “Una serie de vulneraciones que tienen mucha relación con el paramilitarismo que supuestamente se había desmovilizado”, comenta.
El fin último de la investigación abogaba por la realización de trabajos regionales para comprender la dinámica espacial del poder de los grupos armados, los intereses que hay sobre el territorio, las afectaciones concretas sobre algunos procesos sociales y la manera en que, de a poco, ellos van construyendo espacios sociales a través de la regulación y la coerción armada sobre espacios sociales, políticos y económicos.
El investigador destaca, finalmente, que el trabajo llama la atención sobre un proceso que está vigente y unas amenazas que permanecen, así como sobre los riesgos que siguen teniendo las comunidades y los procesos organizativos locales en muchas zonas del país, en donde convergen intereses de la economía, ya sea la minería, narcotráfico, agroindustria, la propiedad y tenencia de la tierra, con los intereses de organizaciones armadas y élites políticas locales.
“Muchas de estas economías terminan siendo reguladas por actores armados que no tienen intereses puramente económicos criminales, sino también de tipo político y estratégico territorial. El trabajo buscó mostrar cómo el proceso del paramilitarismo está vigente y hacer un llamado a las diferentes disciplinas del área de las ciencias sociales y humanas, con el fin de intentar develar todo lo que hay detrás de los procesos violentos del conflicto en el país”, puntualiza.
Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html
 “Para entender el conflicto armado colombiano de los últimos 40 años, el paramilitarismo es un punto clave”.

“Para entender el conflicto armado colombiano de los últimos 40 años, el paramilitarismo es un punto clave”.

15 de Noviembre del 2012

Un estudio sobre el proceso de este fenómeno armado ilegal en Tarazá y el bajo Cauca antioqueño, da cuenta de una dinámica que pese a haber vivido un proceso de “desmovilización” aún sigue vigente.

Así lo reconoce Alec Sierra, magíster en Estudios Políticos y Relaciones Internacionales de la UN, quien investigó esta zona para seguirle el rastro al fenómeno y así describir la situación de conflicto de esta región, analizando la evolución territorial, los grupos armados y las dinámicas de la confrontación entre los paramilitares, el Estado y la guerrilla.

Según el investigador, esta problemática se debe, en parte, a que se trata de una zona sumamente estratégica, toda vez que es un punto de paso entre Córdoba y Antioquia, y que conecta con el Magdalena Medio y las sabanas de Bolívar. En otras palabras, es clave para las expresiones de poder de los actores armados, la consolidación del Estado y la explotación minera.

“El conflicto continúa con una intensidad bastante alta. El tema de la minería está otra vez exacerbado, y va más allá de la minería ilegal, pues el Estado ha permitido las grandes explotaciones de las multinacionales, los cuales siguen generando descomposición social y vulneraciones muy graves al medioambiente”, asegura.

De este modo, según él, los intereses económicos y políticos sobre el territorio van a permitir que la confrontación continúe, que los ciclos de violencia permanezcan y que la situación sea bastante compleja en la zona, aunque ya no se le llame paramilitarismo.


Problemas latentes (la minería)

Alec Sierra comenta que una parte del trabajo hace referencia a la evolución del Bloque Mineros de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) que operaba en esta zona, que pasó del control de la economía del narcotráfico a una economía de regulación de la minería.

Pero aclara que estas acciones de las organizaciones armadas ilegales tienen muchos matices y se dan en muchas partes del país: desde regular la pequeña minería y permitir la minería de mediano impacto, hasta articularse y crear alianzas con el desarrollo de la explotación de grandes multinacionales como la Drummond en el Cesar, Anglo Gold Ashanti en el bajo Cauca y el Chocó, y la Gran Colombia Gold, en Segovia y el nordeste antioqueño.

“Son empresas que terminan beneficiándose, de alguna manera, del accionar de los grupos armados, principalmente paramilitares, pues estos cobran vacunas, son poseedores de tierras despojadas donde se desarrolla la explotación o conforman empresas que se vinculan a la gran economía multinacional. Es un tema que aparecía ahí descrito y tras el proceso de desmovilización, comenzaba a ser muy evidente”, afirma.

En efecto, dice Sierra, el incremento de la economía del oro y el hecho de que coincida con una serie de políticas estatales que incentivan la explotación minera, genera más intereses de los grupos armados por apropiarse y participar en esas economías tan vigorosas en la acumulación, pero tan opresoras y violentas contra las comunidades y el territorio.


Entender el conflicto

Sin embargo, reconoce que para entender el conflicto armado  colombiano de los últimos 40 años, el paramilitarismo es un punto clave, dado que, por una parte, ha transformado espacios locales y territorios; y, por otra, tras el proceso de desmovilización que, aparentemente, es punto de quiebre en la dinámica de estos grupos en la zona, las confrontaciones y el conflicto se mantienen.

Tan vivo esta el fenómeno que, según Sierra, las acciones continúan: vulneración a los derechos de las comunidades, asesinatos selectivos, desplazamiento forzado y amenazas contra líderes, entre otras. “Una serie de vulneraciones que tienen mucha relación con el paramilitarismo que supuestamente se había desmovilizado”, comenta.

El fin último de la investigación abogaba por la realización de trabajos regionales para comprender la dinámica espacial del poder de los grupos armados, los intereses que hay sobre el territorio, las afectaciones concretas sobre algunos procesos sociales y la manera en que, de a poco, ellos van construyendo espacios sociales a través de la regulación y la coerción armada sobre espacios sociales, políticos y económicos.

El investigador destaca, finalmente, que el trabajo llama la atención sobre un proceso que está vigente y unas amenazas que permanecen, así como sobre los riesgos que siguen teniendo las comunidades y los procesos organizativos locales en muchas zonas del país, en donde convergen intereses de la economía, ya sea la minería, narcotráfico, agroindustria, la propiedad y tenencia de la tierra, con los intereses de organizaciones armadas y élites políticas locales.

“Muchas de estas economías terminan siendo reguladas por actores armados que no tienen intereses puramente económicos criminales, sino también de tipo político y estratégico territorial. El trabajo buscó mostrar cómo el proceso del paramilitarismo está vigente y hacer un llamado a las diferentes disciplinas del área de las ciencias sociales y humanas, con el fin de intentar develar todo lo que hay detrás de los procesos violentos del conflicto en el país”, puntualiza.

Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html

Minería del litio: costos sociales para América Latina.

 
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Exploración de litio en la Puna de Atacama (Argentina).
Exploración de litio en la Puna de Atacama (Argentina).

8 de Noviembre del 2012

La extracción del litio, elemento clave para el desarrollo de las sociedades de China, Estados Unidos, Europa y Japón, trae desigualdades socio-ambientales para los países productores del mineral.

Así quedó establecido con la presentación que Bárbara Göbel, directora del Instituto Iberoamericano de Berlín, hizo durante el I Seminario Internacional “Extractivismo y minería en América Latina”, realizado por la UN.

Argentina, Chile y Bolivia conforman el “Triángulo de litio”, una de las regiones que cuenta con más del 80% de las reservas mundiales de este elemento.

“La mayor parte del litio explotable en salmueras (desiertos de sal), se encuentra en el llamado «Triángulo de litio», más específicamente en el Salar de Uyuni en Bolivia, el Salar de Atacama en Chile y los pequeños salares de las tierras altas del noreste argentino”, relató Göbel.

La transición de China, Estados Unidos, Europa y Japón hacia la movilidad eléctrica (vehículos, bicicletas) y hacia un mayor porcentaje de energía renovable (solar y eólica) requiere de un almacenamiento eficiente de energía.

“Por sus características, el litio es un elemento clave para el desarrollo de una bateria eficiente y liviana. Se ha convertido en la metáfora de un progreso ‘limpio’ y sustentable”.

“El litio no está en muchos de estos países, pero lo compran de otras regiones donde su explotación produce, a nivel local, daños ambientales, sociales y económicos”, aseguró la experta.

El litio crea, entonces, modos de vida sustentables con reducción de emisiones de carbono, impulsando “Sociedades carbono cero” que en algunos lugares del mundo, especialmente en Latinoamérica “son pagados con altos costos”.

La población indígena que cohabita los ecosistemas en los que se extrae el litio, se ven perjudicados porque se encuentran en una situación de desigualdad, que se debe a que “dependen en gran medida del aprovechamiento del ambiente, el pastoreo, la explotación de la sal y el turismo”, y no pueden negociar “sus intereses, la participación de las ganancias o una recompensa por los costos ambientales”.

La incertidumbre de los indígenas está relacionada con los efectos negativos sobre la provisión de agua, la cantidad y la calidad de pasturas, la ganadería en general, sobre flora y fauna.

Pese a los daños ambientales y a las desigualdades entre productores y beneficiarios, los tres países han declarado al litio como recurso estratégico, a pesar de que tienen contextos políticos y marcos legales muy diferentes con respecto a la explotación y exploración de litio.

“En Bolivia y en Argentina se ha desarrollado un discurso público alrededor del litio como el “petróleo de los Andes” que generará altos ingresos y permitirá el desarrollo de tecnologías avanzadas”.

Colombia

Por otro lado, Göbel afirmó que nuestro país se encuentra en un momento de producción científica y de discusión social interesante frente a la dependencia de exportación de productos mineros, y la relación impacto/costos.

“Hay un debate que no es fácil de abordar, que no tiene respuestas únicas. En definitiva es el debate sobre qué futuro se tiene y qué modelos de desarrollo quieren seguir”.

El I Seminario Internacional “Extractivismo y minería en América Latina”, se realizó gracias a la Alianza de los grupos de investigación Historia, Ambiente y Política en la Línea de Historia Ambiental, y Cultura y Ambiente, de la Facultad de Ciencias Humanas de la UN.

Asimismo, en el marco de la ejecución del Proyecto de Consolidación de las Perspectivas Ambientales en las Ciencias Sociales y Humanas, en asocio con la Red DesiguALdades de Berlín, el Instituto de Estudios Ambientales (IDEA) de la Universidad Nacional de Colombia y la Asociación Ambiente y Sociedad.

Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html

Minería responsable, reto inmediato en Colombia.

 
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18 de Octubre del 2012
La organización de las áreas y la forma de explotación minera en el país son algunas apuestas que se establecen actualmente para garantizar bienestar en las comunidades y una mejor actividad en ese campo.
Así lo contempló el Ministro de Minas y Energía, Federico Renjifo Vélez, en aspectos como evitar solicitudes de extensiones que no son necesarias, reglamentación para títulos mineros y garantías jurídicas para el país en minería. “Queremos hacer algo ordenado. Hemos estado mirando el estudio geofísico del subsuelo y cómo vamos a ordenar el territorio nacional con los títulos que ya existen para darle seguridad a los inversionistas y a la comunidad”.
En cuanto a la situación en Antioquia, en donde el 70% del territorio tiene situación asociada a la minería con un 17% de espacios titulados y un 53% en solicitud, según el gobernador de este departamento, Sergio Fajardo Valderrama, existe la necesidad de “garantizar que la minería en Antioquia respete las condiciones socioculturales y pueda generar riqueza y hacerlo de una manera bien hecha”.
En ese sentido, la región antioqueña cuenta con el aval para establecer con autonomía e impulsar desde su institucionalidad condiciones que conlleven a una minería responsable que se refleje como un modelo piloto en todo el territorio nacional.
Fajardo Valderrama manifestó la necesidad de que “se cree un impuesto parafiscal para la minería, con el fin de que se generen recursos parafiscales grandes para el desarrollo de las comunidades. Sugerimos delimitar el área de titulación, reducir los términos sobre los cuales se considere un tiempo para la exploración y explotación, y organizar todo esto para tener una riqueza social integral”.
Ciencia y tecnología en la minería
Además de las consideraciones propuestas para mejorar la minería nacional, el Gobernador de Antioquia habló de incorporar la ciencia y la tecnología al desarrollo como parte fundamental para la organización del sector minero en temas ambientales y de desarrollo industrial.
En ese sentido, Jorge Iván Bula, vicerrector general de la Universidad Nacional de Colombia, aseguró: “sin duda, en materia de investigación es mucho lo que podemos contribuir, no solo con el departamento sino con el país. Somos la universidad con mayor capacidad de formulación de proyectos y, por ejemplo, con el Fondo de Regalías que en parte produciría para el sector minero-energético, efectivamente podemos contribuir con las regiones en proyectos que sean de impacto”.
Agregó que la minería, pese a enfrentar problemas sensibles en cuanto a su explotación, es un motor del desarrollo económico de Colombia y, en ese sentido, la UN a partir de su Facultad de Minas debe jugar un papel protagónico en la solución de esos problemas.
Con la presentación del panorama de las problemáticas y posibles soluciones de la situación minera en el territorio nacional, se abrió la VIII Colombia Minera – Feria Minera 2012, organizada por la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), a través de su Cámara Asomineros, y de la Gobernación de Antioquia, con la participación de expertos e industriales locales e internacionales.
Créditos:http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/inicio.html
En la VIII Colombia Minera - Feria Minera 2012, se exhibieron algunos de los productos mineros del país.

En la VIII Colombia Minera – Feria Minera 2012, se exhibieron algunos de los productos mineros del país.

18 de Octubre del 2012

La organización de las áreas y la forma de explotación minera en el país son algunas apuestas que se establecen actualmente para garantizar bienestar en las comunidades y una mejor actividad en ese campo.

Así lo contempló el Ministro de Minas y Energía, Federico Renjifo Vélez, en aspectos como evitar solicitudes de extensiones que no son necesarias, reglamentación para títulos mineros y garantías jurídicas para el país en minería. “Queremos hacer algo ordenado. Hemos estado mirando el estudio geofísico del subsuelo y cómo vamos a ordenar el territorio nacional con los títulos que ya existen para darle seguridad a los inversionistas y a la comunidad”.

En cuanto a la situación en Antioquia, en donde el 70% del territorio tiene situación asociada a la minería con un 17% de espacios titulados y un 53% en solicitud, según el gobernador de este departamento, Sergio Fajardo Valderrama, existe la necesidad de “garantizar que la minería en Antioquia respete las condiciones socioculturales y pueda generar riqueza y hacerlo de una manera bien hecha”.

En ese sentido, la región antioqueña cuenta con el aval para establecer con autonomía e impulsar desde su institucionalidad condiciones que conlleven a una minería responsable que se refleje como un modelo piloto en todo el territorio nacional.

Fajardo Valderrama manifestó la necesidad de que “se cree un impuesto parafiscal para la minería, con el fin de que se generen recursos parafiscales grandes para el desarrollo de las comunidades. Sugerimos delimitar el área de titulación, reducir los términos sobre los cuales se considere un tiempo para la exploración y explotación, y organizar todo esto para tener una riqueza social integral”.


Ciencia y tecnología en la minería

Además de las consideraciones propuestas para mejorar la minería nacional, el Gobernador de Antioquia habló de incorporar la ciencia y la tecnología al desarrollo como parte fundamental para la organización del sector minero en temas ambientales y de desarrollo industrial.

En ese sentido, Jorge Iván Bula, vicerrector general de la Universidad Nacional de Colombia, aseguró: “sin duda, en materia de investigación es mucho lo que podemos contribuir, no solo con el departamento sino con el país. Somos la universidad con mayor capacidad de formulación de proyectos y, por ejemplo, con el Fondo de Regalías que en parte produciría para el sector minero-energético, efectivamente podemos contribuir con las regiones en proyectos que sean de impacto”.

Agregó que la minería, pese a enfrentar problemas sensibles en cuanto a su explotación, es un motor del desarrollo económico de Colombia y, en ese sentido, la UN a partir de su Facultad de Minas debe jugar un papel protagónico en la solución de esos problemas.

Con la presentación del panorama de las problemáticas y posibles soluciones de la situación minera en el territorio nacional, se abrió la VIII Colombia Minera – Feria Minera 2012, organizada por la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), a través de su Cámara Asomineros, y de la Gobernación de Antioquia, con la participación de expertos e industriales locales e internacionales.

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