Tag Archives: agricultura

No hay orgánicos para tanta gente

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

????????????????????????????????????

04 de junio de 2015

Medellín, jun. 04 de 2015 – Agencia de Noticias UN- El biólogo y experto en genética de la Universidad Nacional Sede Medellín, Juan Bautista López Ortiz, sostiene que la alimentación con productos agrícolas inocuos es una utopía para la humanidad.

Según explicó el profesor, en su conferencia de las Jornadas de Reflexión sobre el Medio Ambiente, realizadas en la Facultad de Minas con ocasión del Día del Medio Ambiente, la producción de alimentos orgánicos solamente proveería el 1 % del total de la comida necesaria en el mundo, por lo que “alimentarse con productos inocuos, es hoy una utopía”.

El académico, que se reunió con estudiantes y profesores para su conferencia “La contaminación, el enemigo oculto”, analizó los efectos  de esos productos, así como los de la genética humana de los elementos tóxicos.  Continue reading No hay orgánicos para tanta gente

Árboles enanos producen mejores cítricos

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

campo

27 de mayo de 2015

Palmira, may. 27 de 2015 – Agencia de Noticias UN- Variedades de mandarina y naranja injertadas en el cítrico Flying Dragon generaron patrones de porte bajo, es decir, árboles enanos. El resultado permite tener hasta 1.600 unidades por hectárea, lo cual aumenta la densidad de siembra y la producción.

El encargado de obtener este resultado fue el profesor de la U.N. Sede Palmira Herney Darío Vásquez, quien desarrolló su trabajo de grado de la Maestría en Ciencias Agrarias sobre el patrón Flying Dragon como  portainjerto enanizante para variedades de naranja y mandarina.

Según el investigador, la correcta selección del porta-injerto es una decisión de vital importancia, ya que este formará parte del sistema radical de la variedad elegida, responsable de la absorción de agua y nutrientes. Sin embargo, se puede permitir el crecimiento de una variedad en condiciones ecológicas determinadas, pero sin resistencia ni tolerancia a enfermedades. Continue reading Árboles enanos producen mejores cítricos

Indígenas del Putumayo dependen menos de la agricultura tradicional

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

indigenascolombianosPalmira, jun. 03 de 2014 – Agencia de Noticias UN- Una investigación permitió identificar que la agricultura tradicional en los resguardos de Tamabioy y San Félix, ya no representan una mayor fuente de ingresos para sus habitantes.

En estos lugares, que pertenecen a la zona del conocido resguardo indígena de Sibundoy Bajo, del Departamento del Putumayo, habitan familias indígenas pertenecientes a la comunidad Camëntsá. Allí, según el censo poblacional del cabildo, hay 330 habitantes en Tamabioy y 420 en San Félix.

En medio de sus múltiples expresiones culturales autóctonas, de las que hacen parte la lengua, la vestimenta, la música y la artesanía, sobresalen la agricultura en huerto casero –que durante años se ha considerado como su fuente principal de ingresos–, y la medicina alternativa.

En ese sentido, la agricultura tradicional ha sido considerada la actividad económica principal en ambos resguardos, que en lengua Camëntsá se conoce como jajañ. Otros sistemas agrarios presentes en los resguardos son: producción ganadera, producción de fríjol, frutales, pastos y cultivo de maíz en relevo de fríjol.

De acuerdo con Vandreé Julián Palacios Bucheli de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia, es fundamental determinar las actividades económicas de los resguardos haciendo énfasis en la actividad agrícola, identificar y clasificar los sistemas de producción, al igual que analizarlos en función de su cantidad, diversidad y calidad.

“Es importante estudiar estos aspectos, ya que actualmente con la demanda de nuevos productos alimenticios, las nuevas formas de vestir, el desarrollo tecnológico (especialmente el de las comunicaciones) y la demanda de educación básica y profesional, determinan un contexto donde el huerto casero por sí solo ya no es capaz de satisfacer las necesidades de la familia Camëntsá. Empiezan a surgir cambios como la introducción y difusión de la ganadería, las producciones de fríjol y frutales”, dice el profesor.

Por esta razón, encaminó un proyecto de investigación con Juan Carlos Barrientos Fuentes, a través del cual se caracterizaron y analizaron de manera comparativa los sistemas de producción agraria en los resguardos, empleando como fuente primaria el diálogo en las zonas de estudio mediante la realización de censos en ambos resguardos, seguidos de entrevistas con algunas familias de las fincas.

“Los resultados permitieron concluir que el 49,5% de las familias de los resguardos indígenas Tamabioy y San Félix generan sus ingresos a partir de la actividad agrícola. El resto de la población lo hace, entre otros, con la oferta de servicios (39%), artesanías (6%) y agroindustria (1,5%)”, señala el investigador.

Igualmente, el contacto con la población urbana, el comercio y la industria se manifiesta en una paulatina transformación hacia la producción y oferta orientadas hacia el mercado. “El recurso financiero se hace cada vez más importante por ser el medio que permite cubrir nuevas necesidades como educación, transporte, atención médica y vestuario convencional”, indica.

La multifuncionalidad es una de las estrategias que utilizan las familias indígenas para satisfacer las necesidades de su actual contexto imperante. En algunos casos se presentan tres sistemas agrarios dentro de la finca-hogar, lo que demuestra la necesidad de la diversificación de la producción.

“Este hecho se confirma con el número elevado de sistemas en transición, pues este resulta de combinar huerto casero y monoproducción; el primero provee alimentos, combustible y algunas medicinas y el segundo, recursos financieros. Este último sistema, si bien no permite una acumulación considerable de capital, sí provee de una cantidad aceptable, así como de seguridad alimentaria para las familias indígenas”, afirma Juan Carlos Barrientos Fuentes en el proyecto.

Por ello, concluye que en futuras investigaciones es necesario ahondar sobre el momento preciso en que los agroecosistemas, ajenos al huerto casero fueron introducidos en el valle de Sibundoy. Esto es relevante para comprender el proceso histórico del cambio social y económico que la comunidad Camëntsá ha experimentado, así como la influencia que ha ejercido la intromisión de la colonización sobre dichos cambios.

Créditos: UNAL-945-2014

Colombia producirá papa criolla con mejor calidad nutricional

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

papascolombianasBogotá D. C., may. 30 de 2014 – Agencia de Noticias UN- Tres nuevos cultivares de papa criolla con mejores índices de hierro que las que se producen en la actualidad serán entregados por la U.N. a los productores de Nariño, quienes participaron en el proceso de selección.

Este es uno de los principales aportes realizados dentro del proyecto “Mejoramiento de la Seguridad Alimentaria a través de la producción de papa”, ejecutado por la Universidad Nacional de Colombia y la Universidad McGill, de Canadá, el cual se adelanta con las comunidades nativas y campesinas de los municipios de Carlosama, Cumbal, Guachucal, Pasto y Túquerres.

“Es la primera vez que en el programa de mejoramiento de papa se ha utilizado como un criterio de selección la mejor calidad nutricional, algo importante si se tiene en cuenta que en Colombia existe un problema muy grave de deficiencia de hierro y Nariño no es la excepción”, afirma la profesora Teresa Mosquera Vásquez, docente de la Facultad de Ciencias Agrarias de la U.N. en Bogotá.

Por eso, el proyecto busca mejorar la seguridad alimentaria a través de la selección de cultivares de papa amarilla con alto rendimiento y mayor calidad nutricional para beneficiar a la población colombiana consumidora de papa.

El profesor Luis Ernesto Rodríguez Molano explica que la papa criolla se considera un cultivo importante para mejorar la competitividad, estabilidad económica, con potencial para su industrialización y mejoramiento de la dieta diaria en comunidades nativas de Nariño, donde las mujeres juegan un papel importante en la seguridad alimentaria, la preservación de la diversidad y la labranza de la tierra.

“Nariño es centro de diversidad de papa; de hecho, este departamento es el tercer productor en Colombia. Sin embargo, su consumo está siendo reemplazado por alimentos procesados –generalmente por pasta–, lo que influye en el estado de insuficiencia nutricional que tienen las familias rurales del departamento”, afirma el investigador, vinculado a la Facultad de Ciencias Agrarias de la Sede Bogotá.

Trabajo participativo

El área de mejoramiento genético del proyecto logró desarrollar genotipos con mayor potencial de rendimiento, mejor calidad nutricional, resistencia a Phytophthora infestans, ideales para consumo fresco y diferentes opciones de procesamiento.

“La idea es ofrecerles a los productores de la región una alternativa importante para mejorar la estabilidad económica y la dieta diaria de las comunidades nativas y de pequeños agricultores de Nariño”, amplía el profesor Rodríguez, quien añade que esto se realizó mediante un proceso de selección participativa de cultivares, en el que se incluyó a 240 agricultores, la mayoría mujeres.

Explica, además, que en la primera fase se evaluaron 100 genotipos avanzados de papa de los cuales se seleccionaron 30 superiores; posteriormente, en un segundo ciclo de evaluación se identificaron ocho genotipos con los cuales se estableció la prueba de evaluación agronómica para registro de nuevos cultivares de papa criolla para la subregión del Nudo de los Pastos.

El trabajo se hizo con las comunidades participantes mediante un proceso de selección participativa de cultivares con el apoyo de las Escuelas de Campo de Agricultores (ECA), lideradas por la Fundación Fundelsurco Nariño y apoyadas por las autoridades municipales.

Dichas pruebas se realizaron durante dos semestres consecutivos en ocho localidades de los municipios nariñenses vinculados a la iniciativa, la cual cuenta con la financiación del International Development Research Centre (IDRC) y del Department of Foreign Affairs, Trade and Development (DFATD) del Gobierno canadiense, a través del fondo Canadian International Food Security Research Fund (CIFSRF).

En la cosecha se evaluaron aspectos como rendimiento, valor nutricional, calidad de poscosecha y diferentes opciones de procesamiento.

“Los genotipos evaluados presentaron tubérculos redondos, con color de piel y carne amarillo intenso, ojos superficiales a medios, resistencia a gota (enfermedad provocada por el Phytophthora infestans), alto potencial de rendimiento y condiciones para diferentes formas de procesamiento. Adicionalmente, contaron con alta aceptación entre las comunidades participantes por su buen sabor y textura”, destaca el profesor Luis Ernesto Rodríguez

Según el docente, de los tres genotipos seleccionados (UN-04; UN-064 y UN-51), por primera vez en Colombia se entregará a cada una de las comunidades semilla en categoría súper élite, para que inicien un proceso de producción y multiplicación de semilla certificada. Esta fase será acompañada por la Gobernación de Nariño. Con la entrega de semilla se pretende mejorar la competitividad del cultivo.

Otro de los componentes del área de mejoramiento genético del proyecto fue elaborar una prospección y colecta de materiales nativos ancestrales de papa tanto “criolla” como “guata” (común).

“En el proceso se colectaron 145 genotipos, algunos en vía de extinción y otros que han venido siendo guardados por los agricultores como fuente de su seguridad alimentaria”, subraya el investigador, quien menciona además que una vez colectados se estableció su uso, preferencias de consumo y razón de conservación en cada uno de los genotipos.

Todos los caracterizados fenotípica y molecularmente también serán entregados a las comunidades para su recuperación, mantenimiento y conservación mediante una iniciativa conocida como Jardines de la Biodiversidad.

Créditos: UNAL-936-2014

EL BIOFUNGICIDA “FUNGIFREE AB”, UNO DE LOS TRES LOGROS BIOTECNOLÓGICOS DE AMÉRICA LATINA

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

fungifreeEl biofungicida “Fungifree ABMR”, creado por los investigadores Enrique Galindo Fentanes y Leobardo Serrano Carreón en el Instituto de Biotecnología (IBt) de la UNAM, para evitar la antracnosis en los mangos, fue reconocido por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) como uno de los tres principales logros biotecnológicos de América Latina desarrollados en 2012.

El organismo público, con sede en Costa Rica, resalta las ventajas del producto, que inhibe –con el uso de una bacteria proveniente del follaje de la planta de mango– el desarrollo de un hongo que genera manchas negras y acelera la descomposición.

Con la bacteria Bacillus subtilis, que actúa como antagonista del hongo Colletotrichium gloeosporioides, se impide que éste genere en los mangos las manchas negras características de la antracnosis. Así, se sustituye el uso de productos químicos altamente tóxicos y dañinos para el ambiente, que dejan residuos en el fruto y limitan su capacidad de exportación.

Orgánico y sustentable, es el primero en su tipo desarrollado totalmente en el país y desde noviembre de 2012 se comercializa en el campo nacional, a través de una alianza estratégica que Agro&Biotecnia tiene con la empresa FMC Agroquímica de México, principalmente en los estados de la costa del Pacífico.

Patentado en nuestro territorio y con presencia ampliada, “Fungifree ABMR” también previene y controla la antracnosis en los cultivos de aguacate, papaya, limón, naranja y toronja, cuyos principales productores son los estados de Michoacán, Yucatán, Veracruz y Colima.

Recientemente, también fue aprobado para su uso en el control de la enfermedad llamada “cenicilla” en solanáceas (berenjena, chile, jitomate, tomate) y en cucurbitáceas (calabaza, calabacita, melón, pepino, sandía), lo que lo convierte en el producto biológico de mayor espectro en el mercado.

“El reconocimiento lo hizo el IICA, que realiza una evaluación anual de las tendencias tecnológicas internacionales y en su reunión periódica determina los aportes que, a su juicio, son los más importantes. La distinción fue para 2012 porque salió al mercado en noviembre de ese año”, relató Galindo.

Amplían su mercado

En el campo mexicano, el biofungicida ha logrado aumentar tanto el volumen de ventas entre los agricultores como el número de cultivos en que se aplica, comentó Serrano.

“En 2012 contábamos con registro y permiso de comercialización sólo para el control de antracnosis en mango. De entonces a la fecha hemos obtenido el registro para su uso también en el control de la misma enfermedad en aguacate, papaya y cítricos, lo cual permitió que tuviera un primer año fiscal (2013) que cumplió con las expectativas de la empresa Agro&Biotecnia, que creamos para pasar del laboratorio al mercado”, destacó.

Desde hace un par de años, Galindo y Serrano tramitan patentes internacionales para proteger el producto en Brasil, Estados Unidos y Ecuador.

“En Brasil tenemos muchas expectativas, es un mercado inmenso, de un orden de magnitud más grande que el mexicano. Sus registros son muy rigurosos, nos tomará dos o tres años conseguirlos, pero nos abrirá un gran potencial”, adelantó Galindo.

Científicos y empresarios

Tras 12 años de trabajo en laboratorio, los universitarios iniciaron en 2008 su aventura empresarial (al fundar Agro&Biotecnia) para llevar su producto científico (cuya comercialización inició en 2102) a la solución de problemas reales en el campo.

“Ser científico y empresario ha sido una experiencia enriquecedora. Permite no sólo quedarse en la parte técnica, sino entrar de lleno en la regulatoria y comercial, donde uno adquiere una perspectiva global de desarrollo”, comentó Serrano.

La ciencia básica es esencial para que un producto sea exitoso, pero es parte de un proceso en el que, si las demás fases se minimizan, existe un problema para llevar el avance tecnológico al mercado. “Esta experiencia nos da una capacidad de respuesta y de desarrollo más rápida, estamos conscientes de los criterios y cuellos de botella que hay en el camino, más allá de los problemas técnicos”, consideró.

Por su parte, Galindo señaló que ser científico y empresario ofrece una visión más amplia. “Ha sido especialmente reconfortante recibir noticias como ésta. Fue algo inesperado y estimulante saber que nuestro producto es evaluado por terceros”.

Para él, una gran satisfacción es dar respuesta a problemas reales. “Nos llaman los productores para usar un biofungicida y es muy satisfactorio responder que tenemos uno en el mercado para resolver su problema”.

Actualmente, Galindo y Serrano, junto a Carlos Roberto Gutiérrez, su otro socio en Agro&Biotecnia, combinan su trabajo en el IBt y en la empresa en torno al desarrollo de nueve prototipos para productos que podrían ser comercializables en un año.

“Los nueve prototipos, actualmente en proceso, están enfocados al control de enfermedades en cultivos agrícolas, que son de gran impacto económico y social. Son candidatos con potencial de convertirse en productos, pero aún no sabemos si todos llegarán al mercado”, adelantó Serrano.

Lo importante, concluyó Galindo, es que trabajamos en una nueva generación de productos de control biológico de fitopatógenos, que son biológicos, orgánicos y sustentables y permitirán controlar enfermedades agrícolas de distinta índole desde una perspectiva ambiental.

Créditos: UNAM-DGCS-124-2014