Category Archives: biología

Prepara BUAP el X Curso “Cultivo y Propagación de Cactáceas y Suculentas”

 
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15 de mayo de 2011

Las cactáceas además de ser empleadas como plantas de ornato, permiten obtener beneficios económicos, ya que de ellas se obtienen productos comestibles, tales como dulces, helados y quesos, que se fabrican con equinocactus y nopales; además de otros son usados como cercas vivas, destacó la maestra María del Carmen Navarro Carvajal, Profesora Investigadora de la Escuela de Biología de la BUAP.

Comentó que para interesar al público en general acerca de las características, propagación, cultivo y beneficios de este tipo de especies vegetales, se impartirá el X Curso teórico práctico “Cultivo y propagación de Cactáceas y Suculentas”, del 6 al 14 de junio de 10:00 a 13:00 horas.

En las instalaciones del Vivero de Cactus y otras Suculentas de la Escuela de Biología, los asistentes conocerán una gran variedad de plantas de las que se pueden obtener productos como pitayas, xoconostles y chichitas, entre otras, sus métodos de propagación y cuidados, para así crear colecciones de las mismas.

La académica informó que “son plantas que sólo necesitan regulación adecuada de luz para no perder coloración y frutos; así como de agua y temperatura, aspectos de varían dependiendo de sus características, la estación del año y lugar donde se encuentren”.

Señaló que el contenido del programa se divide en cinco módulos: el primero abordará las generalidades de estas especies como distribución, grupos taxonómicos, características morfológicas y formas de vida. El segundo comprende su cultivo y propagación como plantas de ornato, donde se enseñará su siembra en maceta y suelo.

En el tercero se tratarán los factores implicados en el cultivo de suculentas en macetas, su multiplicación vegetativa y trasplante de plantas. En el siguiente módulo se tratará su propagación por tratamientos de semillas, separación de esquejes y preparación de injertos. El último será acerca de sus plagas y enfermedades, conociendo sus características principales y técnicas de fumigación.

La maestra Navarro Carvajal comentó que la plaga más común de cactus y suculentas es la putrefacción ocasionada por hongos patógenos, que se generan por exceso de agua.

Para mayores informes e inscripciones sobre X Curso teórico práctico “Cultivo y propagación de Cactáceas y Suculentas”, en la Escuela de Biología que se encuentra en Ciudad Universitaria o al teléfono 229 55 00, extensión 7074, en horario de 9 a 14 horas, y a los correos electrónicos mcnavarr@siu.buap.mx y joel_her@hotmail.com.

Créditos: BUAP/Comunicación Institucional/buap.mx

ESTUDIAN UNIVERSITARIOS IMPORTANCIA DE LA DIVERSIDAD GENÉTICA EN AGAVES

 
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 El agave o maguey es una de las plantas con mayor número de especies en México: unas 170 han sido descritas y varias más aún no han sido estudiadas.
El agave o maguey es una de las plantas con mayor número de especies en México: unas 170 han sido descritas y varias más aún no han sido estudiadas.

7 de mayo de 2011

• Para que una planta aumente su rendimiento y resistencia a plagas o crezca en diferentes condiciones climáticas, debe tener variedad, dijo Luis Eguiarte, del Instituto de Ecología de la UNAM

El agave o maguey es una de las plantas con mayor número de especies en México: unas 170 han sido descritas y varias más aún no han sido estudiadas. Éstas son consideradas clave por los numerosos recursos que producen (sobre todo durante la floración), de los que dependen muchos animales que, a su vez, pueden ser importantes polinizadores de otros vegetales.

A pesar de ser muy exitoso en su desarrollo evolutivo, en la producción industrial del tequila y mezcal se utilizan clones de una sola especie (Agave tequilaza, en el caso del primero, y Agave angustifolia, del segundo) para acortar su periodo de floración, que es de ocho a casi 20 años. Sin embargo, con ello hay riesgo de que patógenos adaptados a ese único genotipo destruyan los magueyales monoclonales.

Materia prima de la evolución

Para que una planta aumente su rendimiento y resistencia a plagas, o crezca en diferentes condiciones climáticas, debe tener variedad genética. Sin ésta, no se puede adaptar a otras condiciones ambientales ni abrir paso a nuevas especies.
Por ello, esa diversidad es considerada la materia prima del desarrollo, dijo Luis Eguiarte, investigador del Laboratorio de Evolución Experimental y Molecular, del Instituto de Ecología (IE) de la UNAM, quien se ha dedicado por casi 20 años a estudiar las especies del género Agave.

El universitario ha encontrado que las especies silvestres tienen gran variedad genética, debido a que son perennes y a que casi siempre presentan polinización cruzada, lo que evita la auto cruza y reduce las que ocurren entre parientes, es decir, la endogamia (sus polinizadores son especialmente murciélagos del género Leptonycteris).

En el caso de los magueyes de las especies aprovechadas en la producción del tequila y el mezcal, en esencia son clones de una misma planta. “Echan chuponcitos en la base, la parte que utilizan para reproducirse una y otra vez”, explicó.

Como consecuencia de la inexistente diversidad, y por las pobres prácticas fitosanitarias en las plantaciones, a finales de la década de los 90 aparecieron numerosas enfermedades causadas por bacterias (Erwinia), hongos (Fusarium) e insectos, principalmente escarabajos y mariposas.

“Se destruyeron los especímenes contaminados y se emplearon insecticidas y herbicidas potentes, lo que arrojó otra preocupación, porque quisiéramos un tequila y un mezcal orgánicos o, al menos, con la menor cantidad de esos productos en su elaboración”, señaló.

El otro problema es que en las plantaciones de agave se sembraba hace mucho tiempo maíz y A. tequilaza, pero ahora se tiende a cultivar sólo ésta última, y se hace en montañas y cerros, lo que propicia una grave erosión del suelo.

Coevolución planta-animal

Los agaves no existirían sin los murciélagos, ni éstos sin aquéllos. A esa relación se le conoce como coevolución.

“Creemos que hace millones de años, el ancestro de las distintas especies del género Agave (estudios realizados por integrantes del Laboratorio indican que éste surgió hace 11.8 millones de años) producía poco néctar y que los primeros murciélagos que se alimentaron de él eran frugívoros que por casualidad visitaban algunas plantas (el Leptonycteris yerbabuenae, originario del territorio mexicano, surgió hace 12 millones de años)”, indicó Eguiarte.

Poco a poco, cambiaron y se especializaron; ahora, esas plantas producen ese jugo azucarado y polen en cantidades considerables. Sus flores, alargadas y con estambres grandes, comienzan a generarlo al anochecer, para que los quirópteros lleguen por él y las polinicen.

Ambos evolucionaron. Las flores son más atractivas y eficientes durante la polinización, y esos mamíferos han desarrollado un hocico más largo y una lengua que se estira. Si desaparecieran los agaves, seguramente esos murciélagos comenzarían a tener problemas para sobrevivir, y si éstos se extinguieran, aquéllos enfrentarían serias dificultades, concluyó.

Créditos: UNAM-DGCS-269-2011/unam.mx

Investigadores del mundo analizan efectos por cambios en el reloj biológico de los seres humanos

 
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6 de mayo de 2011

La mala organización de horarios en los seres humanos puede tener serias consecuencias, como accidentes laborales, predisposición a enfermedades como el cáncer, la hipertensión o la obesidad, e incluso trastornos psiquiátricos, afirmó Raúl Aguilar Roblero, Presidente del Congreso Mundial de Cronobiología que se desarrolla en el Complejo Cultural Universitario de la BUAP.

El especialista en Cronobiología -tras destacar la importancia de este congreso que reúne por vez primera en México a 300 investigadores de Asia, América y Europa-, mencionó que muchos accidentes laborales son consecuencia de errores en la toma de decisiones, que se pueden dar por cansancio en los trabajadores a causa de cambios de turno, como el caso de Chernobyle.

Explicó que la investigación básica ha demostrado cómo actúan los mecanismos del reloj biológico, donde las moléculas que se encargan de medir el tiempo están conectadas con señales que determinan cómo manejar la energía, que si no están sincronizadas pueden provocar alteraciones.

Abundó que es necesario conocer estos mecanismos para aprender a administrar los tiempos, para saber que no sólo se trata de dormir, sino saber a qué hora hacerlo.

El Investigador aseguró que una adecuada administración del reloj biológico influye en un buen estado de salud, por el contrario, quienes están expuestos a protocolos de cambio de horario continuo, son más susceptibles a tener enfermedades, problemas de hipertensión e inclusive obesidad.

Puso como ejemplo el cambio de horario de verano, que provoca que durante una semana sensaciones de cansancio, fatiga, somnolencia, e incluso insomnio, las cuales desaparecen una vez que se sincronizan los relojes internos.

Para una mayor comprensión de este proceso, el doctor Aguilar Roblero pidió:

“Imaginen en una casa, el reloj de la cocina, dice que son las 6 de la mañana, el de la recámara que son las 4 y el del comedor que son las 10; en la cocina empiezan a cocinar, en el comedor ya hay gente esperando y los de la recámara aún están dormidos, lo mismo le pasa al cuerpo”.

Insistió en la importancia de la cronobiología en la vida de todos los seres humanos, un área de la ciencia relativamente nueva que se ha comenzado a impartir en las universidades, e invitó a quienes tienen relación con la toma de decisiones a buscar asesoraría con los especialistas en estos temas.

En este Congreso investigadores del mundo abordan temas relacionados con salud, biología, ecología, preservación del medio ambiente y ciencia básica que se encarga de determinar como se generan los ritmos biológicos y se mide el tiempo.

Créditos: BUAP/Comunicación Institucional/buap.mx

LA MIGRACIÓN CELULAR, ESENCIAL EN LA FORMACIÓN, CRECIMIENTO Y REGENERACIÓN DEL ORGANISMO

 
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Alfonso Escobar Izquierdo, investigador emérito del IIBm de la UNAM.
Alfonso Escobar Izquierdo, investigador emérito del IIBm de la UNAM.

4 de mayo de 2011

• En el IIBm de la UNAM, Alfonso Escobar Izquierdo estudia este mecanismo en el cerebro de ratas, donde identifica la función de la serotonina y del aminoácido triptófano que la produce
• Por su trayectoria en neurociencias, el investigador emérito recibió la primera edición del Premio Ramón de la Fuente Muñiz de Salud Mental

La migración celular es un mecanismo fundamental en la formación, crecimiento y regeneración de los seres vivos. Ocurre a diferentes niveles, a veces en organismos formados a partir de una sola célula, y otras, en los constituidos por miles de ellas.

A partir de la fecundación, las células comienzan a multiplicarse para constituir lo que más adelante será un ser vivo. No pueden solamente reproducirse y quedarse en el sitio donde nacieron, así que migran hacia un lugar específico para realizar su función, sea para formar un órgano, desarrollar algún trabajo en el organismo o moldearlo para adquirir su forma, explicó en un texto de próxima publicación, Alfonso Escobar Izquierdo, del Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIBm) de la UNAM.

Estudioso del proceso de migración celular en las neuronas cerebrales, el investigador emérito fue reconocido por su trayectoria académica con la primera edición del Premio Ramón de la Fuente Muñiz de Salud Mental. “Es un honor, me siento halagado de que me lo hayan dado”, comentó en entrevista.

El científico, adscrito al Departamento de Biología Celular y Fisiología del IIBm, destacó que, fundamentalmente, el cerebro es el determinante de todas las funciones que se llaman mentales. “Se cree que hay enfermedades mentales y nerviosas, pero no es cierto, todas son neurológicas”, aclaró.

Migración neuronal

Desde hace cuatro años, Escobar y sus alumnos indagan un grupo de células del tallo cerebral, donde funciona la serotonina, neurotransmisor que participa en la migración neuronal en los procesos de memoria, conducta y aprendizaje.

“La serotonina ó 5-HT, tiene que ver con los procesos cognoscitivos en general, y para que se produzca, se necesita del aminoácido triptófano, ingerible en la comida”, explicó el universitario.

La corteza cerebral recubre la parte más externa del cerebro, está formada por seis capas celulares y cada una posee diferentes tipos neuronales. Está relacionada con los mecanismos de motricidad, memoria, interpretación de estímulos sensoriales y con la generación de funciones cognoscitivas, añadió.

En el proceso de migración, se trasladan desde el tubo neuronal hasta la capa de la corteza que les corresponde, de tal manera que las células generadas tempranamente ocupan las capas más profundas, mientras que las producidas de manera tardía, forman las más externas.

Las futuras células se mueven hacia su nivel correspondiente a través de las llamadas glías radiales, utilizadas como andamios por los que las células cerebrales escalan hasta llegar al lugar que ocuparán, donde dependen de señales químicas para llevar a cabo su función. Pero existen factores externos, como la desnutrición en el periodo prenatal, que pueden alterar los patrones normales.

Estudio experimental en ratas

Para estudiar este proceso, Alfonso Escobar y sus alumnos crearon un déficit artificial de triptófano en el alimento de ratas de experimentación, para analizar qué modificaciones sufren ante la escasa o nula producción de serotonina.

En su experimento, alimentan a las ratas embarazadas con un déficit de triptófano y luego observan a sus crías, que al nacer muestran cambios conductuales y modificaciones celulares por la nula producción de ese neurotransmisor.

“Como se altera el ADN, es posible que las crías hereden a sus hijos esa modificación de nula o baja serotonina y que la carencia del neurotransmisor pase hasta los bisnietos, aunque tuvieran una alimentación correcta”, abundó.

En los seres humanos adultos, la serotonina se vincula con la depresión. “Por eso los medicamentos tienden a mejorar su cantidad circulante en el cerebro. Pero en los recién nacidos no hay ese déficit, quizá lo guardan para la etapa madura”, precisó el científico, quien aclaró que su estudio se realiza únicamente en modelos experimentales animales.
Créditos: UNAM-DGCS-262-2011/unam.mx

REALIZAN EN LA UNAM ESTUDIOS SOBRE MICROBIOLOGÍA DEL MEZCAL

 
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Francisco Ruiz Terán, de la Facultad de Química de la UNAM, realiza una investigación sobre la microbiología del mezcal.
Francisco Ruiz Terán, de la Facultad de Química de la UNAM, realiza una investigación sobre la microbiología del mezcal.

23 de abril de 2011

• El propósito, identificar qué sustancia producen los microorganismos que participan en la fermentación de los agaves Angustifolia y Tobala
• Además, se pretende realizar lineamientos más precisos y de control de calidad del producto

Para identificar qué sustancias originan los organismos que participan en la fermentación de los agaves Angustifolia y Tobala, en términos de alcohol y productos congenéricos, Francisco Ruiz Terán, académico en alimentos y biotecnología de la Facultad de Química (FQ) de la UNAM, realiza una investigación sobre microbiología del mezcal.

Para ello, señaló, se han seleccionado 25 palenques (fábricas de mezcal), cuya característica principal es el modo de producción artesanal. Este tipo de destilado tiene cualidades sensoriales adicionales a los industriales, debido a los metabolitos y volátiles que producen las cepas de levaduras presentes en la fermentación.

Todas las bebidas alcohólicas, explicó, contienen sustancias volátiles en baja concentración, pero suficientes para conferirles aroma y sabor; el origen de estos compuestos es diverso, su presencia se determina por las operaciones empleadas para su producción: materia prima, fermentación, destilación y añejamiento.

En la fermentación, ejemplificó, intervienen parámetros como la cepa de levadura y otros microorganismos, temperatura, concentración de oxígeno, agitación y azúcar.

Microbiología del mezcal

Para realizar el análisis, Ruiz Terán y su equipo han recorrido, por más de cuatro años, casi el 80 por ciento de los municipios productores de mezcal, como Tlacolula, Ocotlán, Yautepec, Sola de Vega y Miahuatlán.

Tambien, han aislado 400 cepas de levaduras provenientes de las fermentaciones en Oaxaca. De ellas, se seleccionarán las que se encuentren con mayor frecuencia y se hará el proceso en mostos de agave, como lo hacen en la entidad, para reconocer cuántos y qué productos se generan, y que además pudieran ser distintivos de cada distrito.

Hasta hoy, a nivel molecular se han identificado 16 patrones de microorganismos en la denominada Región del Mezcal, y los más frecuentes son Candida apicola, Candida intermedia, Rodhotorula mucilaginosa, Saccharomyces cerevisiae y Zygosaccharomyces bailii.

Asimismo, resaltó, se harán fermentaciones dirigidas con las levaduras aisladas y el mosto del agave, para observar, a través del análisis químico, la presencia de los compuestos responsables del aroma y sabor de los artesanales y su relación con los microorganismos que intervinieron en su producción.

Este trabajo puede potenciar el desarrollo de esa industria, con el aporte de mayores fundamentos científicos a la definición y diferenciación de sus tipos, de tal modo que el control de calidad no se limite a una vigilancia sólo de los compuestos que ponen en riesgo la calidad sanitaria del producto, sino también de aquéllos que le confieren particularidad sensorial.

Algunos datos ya evaluados de la investigación, sugieren que esta última, está ligada a la presencia de los microorganismos asociados a la fermentación, lo que resulta de interés no sólo científico sino también comercial, pues podría aprovecharse para promover los tipos de mezcal y distinguir la procedencia del agave, la región y el palenque responsable.

Créditos: UNAM-DGCS-238/2011/unam.mx