Category Archives: Medio Ambiente

El sismo de Japón causó una redistribución de masa en la superficie terrestre

 
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Jaime Urrutia Fucugauchi, investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM.
Jaime Urrutia Fucugauchi, investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM.

17 de marzo de 2011

• Además, el terremoto y el tsunami cambiaron la velocidad de rotación del planeta y, con ello, disminuyó la duración del día en 1.8 millonésima de segundo, explicó Jaime Urrutia Fucugauchi, del Instituto de Geofísica de la UNAM

Los sismos intensos, como el de magnitud nueve ocurrido hace unos días en Japón, y el tsunami, ocasionan una redistribución de masa en la superficie terrestre, inciden en el momento angular del planeta y, con ello, los parámetros de rotación, cuya velocidad cambia y afecta la duración del día, explicó Jaime Urrutia Fucugauchi, investigador del Instituto de Geofísica (IGf) de la UNAM.

Entre los efectos del terremoto de Tohoku, Japón, destacan una disminución de la duración del día, estimada en 1.8 millonésima de segundo, y un desplazamiento de 15 a 17 centímetros del eje.

“Hay estimaciones reportadas entre unos 10 y 17. Los valores se afinarán con más datos sobre los movimientos en la falla y en la isla de Honshu”, precisó el científico, galardonado en 2009 con el Premio Nacional de Ciencias y Artes.

La información reportada, aclaró, se refiere al eje alrededor del que la masa terrestre está balanceada, ligeramente deslizado respecto del eje rotacional.

Hace unos días, el investigador Richard Gross, del Jet Propulsion Laboratory de la NASA, informó que el eje de rotación de la Tierra se desplazó unos 15 centímetros, el doble del efecto causado por el terremoto de Chile en 2010.

“Las consecuencias dependen, además de la intensidad del sismo, de la orientación relativa de la falla y de la latitud del epicentro. Uno de intensidad comparable que ocurra en la zona ecuatorial tiene más efecto en la rotación que el ocurrido a altas latitudes. Es el caso al comparar los de Sumatra y Chile; el primero, causa mayores cambios”, explicó Urrutia Fucugauchi.

Sobre el valor estimado de modificación rotacional y duración del día, se tienen incertidumbres y variaciones en los diferentes cálculos. “Además de los reportados por Gross, hay otros estudios como los del Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología de Italia. Para el caso de Japón, los cálculos se volverán a revisar con el uso de datos de diversos instrumentos.

“Japón tiene una densa red de instrumentos de posicionamiento satelital (GPS), que permitirán cuantificar con alta precisión los movimientos de la isla y la distribución de masa asociada”, comentó.

Asimismo, recordó que han habido pocos sismos como el ocurrido en esa nación asiática, en cuanto a intensidad; entre ellos están el de Chile de 1960 (de magnitud 9.5); de Alaska en 1964 (9.2); de Sumatra en 2004 (9.1); de Kamchatka en 1952 (9), y el de Chile en 2010 (de magnitud 8.8).

Cambios con otros procesos

Las variaciones en la velocidad de rotación y duración del día también ocurren con otros procesos, como los cambios de distribución en la atmósfera e hidrosfera, y con las estaciones del año.

En las modificaciones estacionales, se tiene a una elíptica como órbita alrededor del Sol. “La Tierra acelera y desacelera al estar más lejos o más cerca del astro, y esto se traduce en cambios en el ritmo rotacional, comparable al observado con los sismos de gran magnitud”, indicó.

Igualmente, existen variaciones asociadas a procesos de la atmósfera y los océanos, entre ellos, el fenómeno de El Niño.

“Los cambios son de pequeña magnitud y han sido difíciles de cuantificar. En las últimas décadas, los sistemas de posicionamiento satelital (GPS) y las redes respectivas han proporcionado informes de mayor precisión que permiten medirlos y entender mejor lo que ocurre en el planeta”, finalizó.
Créditos: UNAM-DGCS-158-2011/unam.mx

BUAP sede del Congreso Nacional de Investigación en Educación Ambiental para la Sustentabilidad

 
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17 de marzo de 2011

La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla será sede del Segundo Congreso Nacional para la Sustentabilidad, que tiene por objetivo compartir experiencias, analizar y debatir en torno a la investigación en educación ambiental y presentar propuestas de solución.

En este evento que realiza la Academia Nacional de Educación Ambiental (ANEA), de la que forma parte la Escuela de Biología de la BUAP, se desarrollarán temáticas como la incorporación de la dimensión ambiental al sistema educativo nacional, la educación ambiental para la conservación y manejo de ecosistemas, y políticas de desarrollo local y regional.

El Director de la Escuela de Biología de la BUAP, doctor Alejandro Cebada Ruiz, informó que como preámbulo al Congreso que se desarrollará del 23 al 26 de marzo, se impartirán nueve talleres sobre la educación ambiental formal y no formal que estarán a cargo de diversos especialistas del país.

Habrá también cuatro conferencias magistrales entre las que destacan “Investigación y acción social: un tejido complejo y fecundo de interacciones en el campo de la educación ambiental”, que impartirá la doctora Lucie Sauvé, profesora de la Universidad de Québec en Montreal, Canadá.

Otra será “La investigación en educación ambiental en México entre Sísifo y Pigmalión”, a cargo del doctor Edgar González Gaudiano, investigador de la Universidad Veracruzana.

Durante el evento se desarrollará una feria cultural, se presentarán libros y se llevarán a cabo 13 sesiones para la exposición de trabajos o proyectos en torno al tema.

Habrá seis simposios: Los paradigmas en la investigación en educación ambiental: aspectos epistemológicos y metodológicos; El papel de los posgrados de educación ambiental en la formación de investigadores; La relación entre investigación e intervención: tensiones y sinergias; Transdisciplina y educación ambiental aplicada; Aportes de la obra de Augusto Ángel Maya a la investigación en educación ambiental y Ciudadanía, educación y sustentabilidad ambiental del desarrollo.

Cebada Ruiz indicó que para este Congreso se espera la participación de miembros de la ANEA, investigadores, estudiantes y público interesado en la educación ambiental.

Para asistir los interesados sólo deberán presentarse al inicio del Congreso y pagar la cuota de inscripción que es de 600 pesos. Para obtener mayor información pueden llamar al 2 29 55 00 extensiones 7084, 7086 o 7087, y consultar la página www.biologia.buap.mx.

Recordó que desde hace más tres años la BUAP trabaja en conjunto con otras instituciones de la entidad, para congregar a educadores ambientales y realizar cursos de capacitación ya “que hace mucha falta no sólo hablar de educación ambiental sino también desarrollar un proyecto sobre éste tema en beneficio del estado”.

Créditos: BUAP/Comunicación Institucional/buap.mx

Desarrollan en la UNAM métodos biotecnológicos descontaminantes

 
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Debido a que la contaminación proveniente de la actividad industrial y el uso de combustibles fósiles ha causado daños severos en los ecosistemas, se busca controlar el contenido de azufre en gasolina y diésel, principalmente.
Debido a que la contaminación proveniente de la actividad industrial y el uso de combustibles fósiles ha causado daños severos en los ecosistemas, se busca controlar el contenido de azufre en gasolina y diésel, principalmente.

17 de marzo de 2011

• Han sido desarrollados por investigadores del Laboratorio de Biotecnología Ambiental del IBt de la UNAM
• Con una transformación es posible reducir o eliminar la capacidad carcinogénica y mutagénica de los hidrocarburos aromáticos
• Ya se obtuvo una patente internacional que protege un proceso enzimático para la desulfuración del diésel

Ante el reto de restaurar ecosistemas alterados por el impacto de la industria petrolera, un grupo de investigación del Instituto de Biotecnología (IBt) de la UNAM, dirigido por Rafael Vázquez Duhalt, desarrolló varios métodos descontaminantes con resultados exitosos.

Se trata de un estudio con enzimas de origen fúngico (de hongos) modificadas genéticamente y capaces de transmutar sustancias contaminantes.

De acuerdo con Vázquez Duhalt, coordinador del Laboratorio de Biotecnología Ambiental del IBt, esas moléculas pueden transformar, entre otros compuestos, los que integran la fracción del petróleo más peligrosa para la salud humana: los hidrocarburos aromáticos.

“Con el cambio enzimático es posible reducir de manera significativa, o eliminar su capacidad carcinogénica y mutagénica”, dijo.

Para que las enzimas cumplan con ese objetivo, los investigadores las modifican genéticamente, es decir, hacen mutaciones para volverlas más activas y estables en las condiciones de transformación; también las alteran químicamente para hacerlas solubles en petróleo, si se quiere que actúen sobre hidrocarburos aromáticos.

“Una de las limitaciones de los microorganismos, bacterias y hongos para degradar petróleo es la hidrofobicidad de éste, es decir, su rechazo al agua; por ello, las enzimas sin cambio no tienen acceso a las moléculas del hidrocarburo”, explicó Vázquez Duhalt.

La mejor manera de eliminar la contaminación es no producirla, pero si ya está presente en los ecosistemas, se deben encontrar las formas de reducir su impacto ambiental, indicó.

“El interés de la biotecnología ambiental no es eliminar los compuestos peligrosos, sino reducir su impacto. Si bien hay procesos microbianos que pueden anular contaminantes, eso no siempre se consigue, pues existen algunos recalcitrantes, de difícil degradación; sin embargo, con ayuda de los elementos referidos, es posible transformarlos y, con ello, disminuir su efecto en el entorno”, estableció el investigador.

Desulfuración

La actividad industrial y el uso de combustibles fósiles liberan sustancias nocivas a la atmósfera. Al momento de quemarse en motores o calderas, emiten óxidos de azufre y de nitrógeno, que luego de actuar en el entorno se precipitan en forma de ácidos, y debido a que esa contaminación ha causado daños severos en los ecosistemas, se busca controlar el contenido de azufre en gasolina y diésel, principalmente.

“Hay procesos físicoquímicos eficientes para desulfurarlos, pero requieren energía, presión, equipos y catalizadores especiales”, precisó el universitario.

Luego de varios años de trabajo y de colaboración con Petróleos Mexicanos (Pemex), los investigadores obtuvieron una patente internacional, que protege su proceso enzimático para la desulfuración del diésel.

“Demostramos que es posible eliminar el elemento para cumplir con las regulaciones ambientales. Actualmente, trabajamos en la alteración genética para obtener enzimas más resistentes o activas que transformen más contaminantes: extraemos el gen del hongo y lo modificamos; posteriormente lo ‘expresamos’ en una bacteria o en otro hongo. Una vez hecho, las moléculas son más estables y se pueden obtener cantidades abundantes de ellas.”

También, han podido transmutar los asfaltenos, componentes principales del chapopote. “Encontramos que ciertos solventes con enzimas modificadas pueden transformar las carpetas asfálticas, que en principio no son biodegradables. Mediante la ingeniería de solventes se diseña una mezcla de reacción que permita cambiar compuestos de carácter hidrofóbico”, indicó el investigador.

Suspensión bacteriana

Con esa tecnología, los universitarios han asesorado a firmas dedicadas a la biorremediación que colaboran con Pemex.

“En nuestra planta piloto producimos una suspensión bacteriana que degrada el hidrocarburo y la transferimos a una empresa que la aplica en lugares contaminados, como los campos petroleros en Tabasco o Coatzacoalcos, Veracruz. Esa asociación con compañías remediadoras contratistas de la paraestatal lleva ya cuatro años, aunque he estado involucrado en la biotecnología en esta materia por más de dos décadas”, apuntó.

Grupo de vanguardia
Compañías como la colombiana Ecopetrol, la venezolana Pedevesa y, más recientemente, la British Petroleum, se han acercado a los investigadores de la UNAM para conocer a fondo sus metodologías y solicitar capacitación para su personal en el Laboratorio de Biotecnología Ambiental.

“Afortunadamente, hemos podido crear en el Instituto de Biotecnología uno de los grupos de vanguardia mundial en la materia”, finalizó el investigador.
Créditos: UNAM-DGCS-157-2011/unam.mx

El eje de rotación de la Tierra, sin afectaciones por el sismo en Japón

 
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Vladimir Kostoglodov, del Instituto de Geofísica de la UNAM.
Vladimir Kostoglodov, del Instituto de Geofísica de la UNAM.

16 de marzo de 2011

• A nivel teórico, sería más probable que un temblor de 10 grados cambiara su posición, explicó Vladimir Kostoglodov, del Instituto de Geofísica (IGf) de la UNAM

El sismo de magnitud 8.9 en la escala de Richter, que afectó la costa nororiental de Japón, no tendrá un impacto serio en el eje de rotación de la Tierra, pues no alcanzó el nivel suficiente para provocar modificaciones, por ejemplo, en el clima. A nivel teórico, sería más probable que un temblor de 10 grados cambiara notablemente su posición, explicó Vladimir Kostoglodov, del Instituto de Geofísica (IGf) de la UNAM.

En un terremoto grande ocurren desplazamientos de la corteza que no cambian la masa terrestre, pero sí su distribución con respecto al eje; el momento angular de rotación de la Tierra se preserva, entonces se modifica la velocidad y la ubicación del eje cambia. Variaciones significativas de éste último, señaló, pueden ocurrir al paso de una tormenta de grandes dimensiones, como un huracán de gran escala.

La rotación del planeta es un movimiento que efectúa el planeta en un proceso de giro sobre sí mismo, a lo largo de una línea imaginaria denominada eje terrestre, que pasa por sus polos.

Richard Gross, científico del Jet Propulsion Laboratory, de la NASA, reportó que tras el terremoto en Japón, el eje de la Tierra se desplazó alrededor de 15 centímetros, el doble que en el ocurrido en Chile en 2010, “es resultado de la modelación del posible cambio de posición instantánea del eje de rotación, producido por el desplazamiento de la corteza terrestre durante el sismo”, explicó el integrante del Departamento de Sismología del IGf.

El eje de la rotación, abundó, no ha cambiado en su posición promedio. El efecto previsto es muy pequeño, comparable con las variaciones de la posición del polo por el efecto de los huracanes y los cambios en las corrientes de los océanos.

El experto indicó que la posición del eje de rotación cambia continuamente con respecto a su posición promedio, por ejemplo, con el periodo de 433 días conocido como bamboleo de Chandler, una pequeña variación descubierta por el astrónomo norteamericano Seth Carlo Chandler en 1891, que explica que los polos terrestres se mueven en una circunferencia irregular de tres a 15 metros de diámetro, en una fase oscilatoria. La amplitud promedio de esta variación alcanza nueve metros.

Entonces, el efecto del terremoto de Japón es como el ruido, si se compara con las variaciones periódicas producidas por otros efectos. “No hay que preocuparnos por el cambio, porque relativamente es muy pequeño y temporal”, precisó.

Kostoglodov añadió que todavía no es posible registrar en forma confiable el efecto del cambio producido por los terremotos. El grupo dirigido por Richard Gross, refirió, trabaja en reducir los datos satelitales por efectos de las perturbaciones provocados por la atmósfera y los océanos, para extraer el efecto de la variación del eje instantáneo, producido por el temblor. Éste sería un logro científico muy importante.

Nadie esperaba un sismo de tal magnitud. “Es el primero que abarcó toda la costa de Honshuu, la isla más grande de Japón”, señaló.

El eje terrestre

El eje de rotación de la Tierra no es exactamente perpendicular al plano de la órbita. Al girar sobre sí mismo, el planeta se mueve inclinado en dirección norte hacia la Estrella Polar, y sur, hacia la constelación de la Cruz del Sur, como un trompo, con tendencia a mantener en posición fija la dirección del eje de rotación.

Después del terremoto de Sumatra en 2006, recordó, el Instituto Nacional Italiano de Geofísica advirtió que el eje se había modificado. “No fue cierto, posteriormente revisaron sus datos y no encontraron ningún cambio significativo dentro de la precisión de sus mediciones”, abundó. Teóricamente, esta variación de la posición del eje podría alcanzar unos centímetros.

Los sismos silenciosos

Al igual que los terremotos regulares, los “sismos silenciosos”, también conocidos como eventos asísmicos lentos (Slow Slip Events, SSE), y acompañados con los tremores no volcánicos son desplazamientos transitorios originados en la corteza en los bordes activos de las placas tectónicas. A diferencia de los primeros, que duran unos pocos segundos, éstos pueden prolongarse por periodos que abarcan horas o meses.

Los tremores no volcánicos ocurren a grandes profundidades, entre 30 y 40 kilómetros, y son muy suaves. “Es raro, porque a esa distancia la presión de la litósfera es alta, lo que dificulta la explicación de cómo ocurren estos eventos”, detalló el integrante del Departamento de Sismología, del IGf.

Asimismo, refirió que después de un terremoto de gran magnitud a grandes distancias, se puede observar cómo la onda sísmica excita los tremores no volcánicos al tocar el territorio mexicano.

Es necesario, advirtió, estudiar los sismos silenciosos y tremores, pues según la región en que ocurran pueden liberar parcialmente energía acumulada o sobrecargar la parte de la falla que está a punto de romperse, lo que a su vez influye en el acortamiento o alargamiento del siguiente terremoto de gran magnitud. Es importante determinar qué importancia tienen en los periodos de recurrencia de grandes terremotos, precisó.

“Probablemente, los nuevos efectos que observamos tienen relación con la acumulación de energía elástica en la corteza terrestre que se libera durante los sismos. En algunos años, podremos conocer bien todo el ciclo, para determinar las probabilidades de magnitud y lugar de un movimiento catastrófico”, especificó.

La inversión en ciencia para comprender estos fenómenos es necesaria, aunada a la educación de la población, para disminuir las pérdidas humanas y materiales, derivadas de ellos, concluyó.

Créditos: UNAM-DGCS-154-2011/unam.mx

Ingeniería Química de la BUAP capacita personal para evaluar impactos ambientales

 
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15 de marzo de 2011

La Facultad de Ingeniería Química de la BUAP colaborará con las industrias preparando personal especializado en la evaluación del impacto ambiental de sus procesos productivos y búsqueda de soluciones para implementar un Sistema de Gestión Ambiental (SGA).

Para ello impartirá el Diplomado en Metodologías para Implementar ISO 14001:2004, indicó la maestra María Elena López Suárez, responsable del Sistema de Calidad en esta Unidad Académica.

Explicó que ésta norma que se basa en el cuidado del medio ambiente, permitirá a los asistentes adquirir competencias específicas en la aplicación de metodologías para implementar o mejorar de forma eficaz y sostenida un SGA.

El diplomado se ha dividido en tres módulos que en su conjunto serán 120 horas de estudio en 20 sesiones donde se tratarán aspectos sobre los tipos de contaminación, el factor humano, aspectos ambientales, así como requisitos legales que marca la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente.

Se hablará también del análisis de Fortalezas y Debilidades, desarrollo de la estructura de un manual de calidad, preparación y respuesta ante emergencias y auditorías ambientales donde se trabajará de manera alterna con la norma 1901. Estos conocimientos ayudarán a los estudiantes a identificar empresas que más contaminación provocan en agua, aire y suelo, compararlas con otras e implementar medidas de control.

El diplomado se impartirá los sábados de 8:00 a 14:00 horas, del 19 de marzo al 3 de septiembre, en el edificio 106 A de la Facultad de Ingeniería Química.

La maestra López Suárez informó que está dirigido a responsables ambientales, representantes del Sistema de Gestión Ambiental (SGA), profesionistas y alumnos de áreas afines que deseen implementar de forma exitosa este sistema.

Informes e inscripciones en la Coordinación de Educación Continua de la Facultad de Ingeniería Química, en el Edificio 106 B, cubículo 103, en Ciudad Universitaria, o bien al teléfono 044 22 21 27 25 40, y a los correos electrónicos educonfiqbuap@hotmail.com y mariaelenalopezsuarez@hotmail.com