Category Archives: Medio Ambiente

Ante el problema de abastecimiento es fundamental captación y reutilización del agua

 
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El problema del agua es también de educación, pues la gente debe saber cómo hacer un mejor uso para optimizar ese recurso.
El problema del agua es también de educación, pues la gente debe saber cómo hacer un mejor uso para optimizar ese recurso.

2 de febrero de 2011
• Para lograr una adaptación al calentamiento global, se deben plantear escenarios y acciones a nivel municipal y regional, consideró el coordinador General del Programa de Investigación en Cambio Climático de la UNAM, Carlos Gay García
• Para finales de siglo, no se descarta un aumento de hasta 6.4 grados de temperatura a escala global

Ante el problema del agua en zonas como el Valle de México, se requieren acciones como la reutilización y la captura de lluvia que, aunque quizá no sean suficientes, “van a ayudar mucho”, consideró Carlos Gay García, coordinador General del Programa de Investigación en Cambio Climático (PINCC) de la UNAM.

En la clausura del diplomado “Política y gestión del agua en la Ciudad de México: un desafío multidimensional”, organizado por esta casa de estudios, el experto señaló que, además, para lograr una adaptación al calentamiento global, se deben plantear escenarios y acciones a nivel local, municipal y regional.

Al ofrecer la conferencia magistral “Cambio climático y recursos hídricos” explicó que, según los escenarios futuros de temperatura, el planeta será más caliente. No obstante, los de precipitación indican, por un lado, que lloverá más, y por otro, menos; “las necesidades del agua son imperiosas y obligan a un esfuerzo de planeación que tiene que considerar ambas posibilidades”.

Para finales de siglo, el planeta podría alcanzar de tres a cuatro grados más de temperatura, de acuerdo con las emisiones de gases de efecto invernadero; aunque, según el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), las temperaturas de hasta 6.4 grados más a escala global no se pueden descartar. De ahí, el reto de construir los escenarios nacionales y regionales.

Carlos Gay expuso que se observa un aumento de la temperatura en latitudes altas. También, la evaporación se incrementa en casi todo el mundo, y la elevación del nivel del mar estará entre 14 y 44 centímetros a fin del siglo, según previsiones del IPCC. Si hubiera cambios abruptos, por ejemplo, el deshielo de los glaciares de Groenlandia –hay evidencia de que la tasa de su ocurrencia es mayor a lo esperado–, habría un aumento de cuatro metros más en el nivel del mar.

Se observan más precipitaciones en latitudes altas y trópicos, y disminución en los subtrópicos, lo que se acentuará, e incrementará el número de días con lluvias intensas. “Éste es otro de fenómeno que se modifica: llueve menos, pero con mayor intensidad, lo que plantea retos en cuanto a la administración del agua”.

En la Torre de Ingeniería, Gay García expuso que, entre los factores no climáticos que afectan las precipitaciones, se encuentran el cambio de uso de suelo, la construcción y gestión de embalses, y la emisión de contaminantes.

Se debe hacer eficiente la utilización de los recursos naturales, no como en la actualidad porque, además, continúa el crecimiento poblacional: de siete mil millones de habitantes en la actualidad, habrá nueve mil 500 millones en 2050; de ellos, hoy mil 200 millones padecen problemas de estrés hídrico, y para entonces, serán entre dos mil 500 y tres mil millones de personas.

En el mundo, en los últimos años, el número de grandes catástrofes por inundación, es del doble a los ocurridos entre 1950 y 1980. Las pérdidas económicas han aumentado por un factor de cinco, y 140 millones de personas, en promedio anual, son afectadas por estos eventos, dijo el científico.

Además, se espera que las condiciones de extrema sequía aumenten en 30 por ciento a finales de siglo. El 2010 fue el año más caluroso en el récord; el anterior fue 1998, con una combinación de fenómenos como El Niño, explicó.

En su oportunidad, la coordinadora de Humanidades, Estela Morales Campos, dijo que las políticas en torno al agua son complejas porque no se trata de un tema “lineal”, sino que se entreteje con muchos otros.

El problema del agua, señaló, es también de educación, pues la gente debe saber cómo hacer un mejor uso para optimizar ese recurso.

En la clausura del diplomado, Ramón Aguirre, director del Sistema de Aguas de la Ciudad de México, reconoció que alrededor de este tema existen grandes deficiencias por resolver en la capital del país, como calidad, cantidad, cobertura y precio del vital líquido.

En la urbe, donde la demanda promedio es de 300 litros por habitante/día, no se encontrará una solución a este problema si se parte de que el agua es gratis o muy barata, opinó.

Asimismo, reconoció que el diplomado, organizado por la UNAM, es una contribución importante para entender la problemática del agua de la urbe.

Finalmente, Arsenio González Reynoso, secretario Técnico de Proyectos, del Programa Universitario de Estudios sobre la Ciudad (PUEC), y coordinador del diplomado, recordó que se contó con 29 profesores y conferencistas, 17 de ellos de la UNAM (de entidades como los institutos de Investigaciones Sociales y Jurídicas, de Geografía, Biología y Ecología, entre otros), y ocho de instancias como El Colegio de México, así como cinco del sector público, entre ellas la Secretaría del Medio Ambiente del DF, y 58 estudiantes. Al acto, asistió Alicia Ziccardi, directora del PUEC.
Créditos: UNAM-DGCS-067-2011/unam.mx

Ingeniería de la BUAP advierte sobre desastres naturales

 
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desas1 de febrero de 2011

La Facultad de Ingeniería de la BUAP, ha generado importantes líneas de investigación en el aspecto vulcanológico, meteorológico y sísmico, a través del trabajo que realiza el Laboratorio de Ciencias de la Tierra, manifestando así su preocupación por detectar y prevenir desastres naturales.

El Maestro en Ciencias Rogelio Ramos Aguilar, responsable del laboratorio, dijo que actualmente se trabaja en el Monitoreo y Vigilancia del Volcán Pico de Orizaba, en colaboración con la Secretaría de Protección Civil del Gobierno del Estado de Puebla, a través del observatorio vulcanológico que está instalado en el Volcán Sierra Negra, que se encuentra al lado.

La información generada ha dado pie para realizar importantes estudios geomorfológicos; se han identificado algunas modelaciones del glaciar y detectado aquellos contaminantes atmosféricos que pueden disminuir el hielo y el cambio climático en la zona”.

Se tiene instalada una cámara que capta la imagen del Pico de Orizaba, con la cual se puede monitorear el comportamiento que tiene y detectar cualquier variación que indique algún riesgo. Esta vigilancia permanente permitirá tomar las medidas preventivas en caso necesario.

Este trabajo se realiza gracias al convenio con el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica, y el Instituto Tecnológico de Ciudad Serdán.

Dentro del mismo estudio se pretende actualizar el mapa cartográfico de la zona, para identificar barrancas con pendientes importantes en caso de erupción y procesos que han influido en las construcciones geológicas como fenómenos eólicos o de radiación solar.

En el ámbito meteorológico, se dispone de una estación colocada sobre el Laboratorio de Ciencias de la Tierra en Ciudad Universitaria, que permite enviar diariamente información atmosférica a diversas instancias.

El maestro Ramos Aguilar comentó que los resultados de este monitoreo se pueden consultar en la página electrónica www.buap.mx/investigacion/tierra.

Igualmente, “en el portal de Internet se ingresan mapas meteorológicos denominados isotermas, que son las líneas de temperatura para la capital poblana y el resto del estado; así como isoyetas, que corresponden a ls características de precipitación pluvial”.

Con respecto al estudio sismológico, indicó que en CU también se tiene instalado equipo sísmico, que grafica el comportamiento de un temblor aunque sea mínimo; en caso de actividad arriba de cinco grados en la escala de Richter, se activa una alarma que da aviso.

El responsable del Laboratorio de Ciencias de la Tierra, concluyó que las investigaciones que se realizan al respecto son fundamentales, ya que Puebla se encuentra en una franja de actividad sísmica, volcánica y meteorológica, por lo que es indispensable actualizar los datos que servirán para prevenir a la sociedad.

Créditos: BUAP/Comunicación Institucional/buap.mx

Posible, desaparición de glaciares del volcán Iztaccíhuatl en 2015

 
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Retroceso glaciar en el Iztaccíhuatl.
Retroceso glaciar en el Iztaccíhuatl.

31 de enero de 2011

• La disminución del hielo en esta zona se ha acelerado en las últimas décadas, y lo que iba a suceder en 25 ó 30 años, sería un hecho en alrededor de cinco años, destacó Hugo Delgado, investigador del IGf de la UNAM
• Con ello, se reduce una fuente de aporte a los acuíferos, advirtió

“De acuerdo con nuestras estimaciones, para 2015 los glaciares del Iztaccíhuatl, los únicos cercanos al Valle de México, desaparecerían, debido principalmente a dos factores: los efectos del cambio climático, y a que atravesamos por un periodo interglacial que no favorece la formación o conservación de esas masas de hielo”, afirmó Hugo Delgado Granados, investigador del Instituto de Geofísica (IGf) de la UNAM.

Este volcán tiene una altitud cercana a los cinco mil 200 metros en su cumbre superior, y a esta altura, la temperatura ambiente se ha incrementado; en ese sentido, “se debe recordar que para favorecer la conservación del hielo glaciar, se requieren temperaturas de cero grados durante la mayor parte del año”, refirió.

En los próximos años, este retroceso del hielo se notará, porque el Iztaccíhuatl cada vez estará menos cubierto por una capa blanca. Aquí, se debe hacer la distinción entre nieve y hielo glaciar, porque la primera es un fenómeno estacional que persistirá, mientras la segunda, depende de las temperaturas necesarias para alimentar a los glaciares, precisó.

Si bien es cierto que estos glaciares de cualquier manera iban a desaparecer, se tenía previsto que fuera a un ritmo más lento, en 25 ó 30 años, indicó el especialista en glaciología y vulcanología.

A lo largo de su existencia, y de manera normal, esas masas de hielo se alimentan en la época de precipitación sólida (a fines del otoño y durante el invierno), y en el periodo de secas, parte de esos cuerpos se funde y alimenta las escorrentías y los sistemas acuíferos, fuente importante de recursos hídricos para el hombre, subrayó.

Entonces, advirtió, al extinguirse los hielos glaciares se reduce este aporte a los acuíferos, que no es muy grande, pero en las condiciones actuales, cualquier porcentaje de agua que ya no aparezca en el ciclo hidrológico, puede ocasionar efectos negativos en la subsistencia humana.

Delgado Granados recordó que los glaciares del Popocatépetl, que también rodeaban al Valle de México, fueron declarados extintos a finales del año 2000 y principios de 2001.

Hugo Delgado Granados, investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM.
Hugo Delgado Granados, investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM.

Recurso no renovable

El hielo glaciar, señaló, es un recurso natural no renovable, que tarda años en formarse y es sensible a los cambios de temperatura, y del clima en general.

De hecho, los glaciares que subsisten en el planeta son remanentes de los que existieron en la última glaciación que, se calcula, terminó hace ocho o 10 mil años, y a partir de entonces, esas masas de hielo comenzaron a retroceder y hacerse más pequeñas, apuntó.

En México, durante ese periodo existieron glaciares en los nevados de Colima y Toluca, en el Ajusco, en la Sierra de las Cruces, y en la Sierra Nevada; sin embargo, muchos de ellos ya desaparecieron debido a que la temperatura ambiente no es lo suficientemente baja, y a que no son montañas muy altas, señaló.

No obstante, su derretimiento derivó, en algunos casos, en la formación de sistemas lacustres como los del Valle de México, y en otros, el agua resultante fue a dar a los ríos o al mar.

En todo el mundo, los glaciares sirven para entender qué sucede en el planeta. Por un lado, refirió, cambiamos de una glaciación a un periodo interglacial, pero adicionalmente, desde que el hombre empezó a usar combustibles fósiles contribuyó al calentamiento global, y esto se ha hecho más notable en las últimas dos décadas.

“Desafortunadamente, no se puede hacer gran cosa, porque se tendría que revertir el clima a nivel global, pero sí se pueden encontrar formas más efectivas de prevenir el efecto sobre el clima en general, en consideración de futuras generaciones”, concluyó.
Créditos: UNAM-DGCS-064-2011/unam.mx

México ha perdido más de una tercera parte de su superficie forestal

 
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Martin Ricker señaló que todavía no se ha hecho un proyecto de flora que contenga una descripción detallada de cada especie vegetal de México.
Martin Ricker señaló que todavía no se ha hecho un proyecto de flora que contenga una descripción detallada de cada especie vegetal de México.

28 de enero de 2011
• La ONU designó a 2011 como el Año Internacional de los Bosques, lo que nos brinda la oportunidad de analizar y revalorar la importancia de estos ecosistemas, dijo Martin Ricker, investigador del Instituto de Biología de la UNAM

En su origen, 52 por ciento de la superficie terrestre mexicana estaba cubierta por bosques y selvas, expuso Martin Ricker, investigador del Departamento de Botánica del Instituto de Biología de la UNAM.

Sin embargo, en un estudio realizado en colaboración con especialistas del Instituto de Geografía y publicado en 2007 en la revista Biodiversity and Conservation, se observó que para el año 2000, el área forestal era de 33 por ciento de la superficie nacional, lo que corresponde a una pérdida del 36 por ciento, en comparación con el 52 por ciento original.

La riqueza vegetal del país era tanta, que al describir la exhuberancia natural de Texcoco, el gobernante Nezahualcóyotl escribió “no acabarán las flores, no cesarán mis cantos”, pero incluso en un país que impresionó a los conquistadores españoles por su variedad de climas y la diversidad de flora y fauna, la pérdida de áreas verdes por la actividad humana es un fuerte golpe para nuestra biodiversidad.

La importancia de conformar un catálogo de árboles

Martin Ricker señaló que es importante que los taxónomos se sumen a un proyecto que permita hacer una descripción acuciosa de la riqueza vegetal de México, especie por especie, tarea que hasta hoy no ha tenido alcances nacionales.

“Estudiar nuestra flora es crucial, porque la diversidad de México es impresionante. Hay más de 20 mil especies de plantas, y dentro de éstas, si consideramos que un árbol es un organismo que alcanza cinco metros de altura y tiene un tronco con un diámetro de por lo menos 10 centímetros, entonces contamos con más de tres mil especies arbóreas. Actualmente, elaboramos un listado actualizado de estas últimas”.

Mención aparte merecen los pinos (género Pinus), que dominan el mercado nacional de madera, insumo que incluso importamos de Estados Unidos. En México, existen 46 especies de pino, 40 por ciento de todas las que hay en el mundo. “Casi la mitad de las especies de pino del orbe crecen en nuestro país, y de éstas, el 39 por ciento son endémicas, es decir, no se les encuentra naturalmente fuera de México”.

Riqueza subaprovechada

El investigador explicó que la deforestación no es sólo un problema ecológico, sino algo que debe ser analizado con los conceptos y métodos de la economía ambiental, campo definido como “el estudio de cómo la humanidad se organiza para enfrentar el problema de la escasez de la naturaleza”.

Por ejemplo, abundó, la tala ilegal de árboles maderables aminora el precio de la madera en el mercado, lo que causa que las personas con plantaciones forestales acepten precios más bajos y tengan mayores dificultades para cubrir los costos de manejo de sus plantaciones.

“Sea por cosechar madera o porque los bosques son vistos como un obstáculo para la expansión ganadera, han desaparecido muchas áreas boscosas y selváticas, lo que nos hace perder un recurso que, bien aprovechado, serviría para impulsar el desarrollo económico”.

Al respecto, añadió que muchas de las llamadas “maderas tropicales corrientes no son nada corrientes, y se podrían aprovechar comercialmente”. Además, subrayó, se debe considerar que, a nivel mundial, el 18 por ciento de las emisiones de dióxido de carbono, el causante principal del cambio climático, se debe a la deforestación de bosques y selvas.

Sin embargo, mencionó el académico, hay datos que permiten mantener cierto optimismo, pues según cifras del Informe de los recursos forestales mundiales 2010, de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), las áreas forestales tropicales perdidas en los últimos 10 años son menores a las registradas en la década anterior, y se ha logrado que 12 por ciento de las zonas boscosas del orbe sean asignadas a conservación.

Por esta razón, el académico propuso duplicar la superficie de áreas forestales protegidas del país y desarrollar plantaciones forestales demostrativas como herramienta para enseñar qué es un aprovechamiento adecuado.

“La tierra constituye, con mucho, la parte más grande, más importante y más durable de la riqueza de un país”, señalaba el economista Adam Smith; sin embargo, por mucho tiempo el gobierno no ha reconocido al sector forestal industrial y no-industrial como estratégico para el desarrollo”, advirtió Ricker.

“Por ello, debemos aprovechar que México todavía cuenta con amplias áreas de bosques y selvas primarios conservables. Destruirlas y luego restaurarlas donde se pueda, es algo que saldría muy caro”, argumentó.

Año Internacional de los Bosques

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró a 2011 como el Año Internacional de los Bosques (AIB2011). Al respecto, Martin Ricker indicó que esta declaratoria brinda la oportunidad de instruir a la sociedad acerca de los ecosistemas forestales, y también lograr que el gobierno se enfoque en avanzar para la conservación y aprovechamiento adecuado de las áreas naturales de México.

Los bosques y selvas proporcionan importantes servicios ambientales, comerciales y no-comerciales, para la sociedad. Ejemplos son el suministro de productos maderables y no-maderables, el albergue para muchas especies de fauna y flora, el almacenaje de agua y prevención de la erosión del suelo, la captación de carbono que en la atmósfera aceleraría el cambio climático, y los paisajes para la recreación.

“Por todas estas funciones, es importante preservarlos”, finalizó.
Créditos: UNAM-DGCS-055-2011/unam.mx

El volcán de Colima, en extrema vigilancia

 
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De los volcanes todavía activos en México, el de Colima está en extrema vigilancia, pues ha tenido, desde los años 70, mucha actividad, con períodos de reposo.
De los volcanes todavía activos en México, el de Colima está en extrema vigilancia, pues ha tenido, desde los años 70, mucha actividad, con períodos de reposo.

21 de enero de 2011

• Los colosos están ligados a procesos geológicos, como la tectónica de placas, pero no están conectados y no se activan uno tras otro, explicó Gerardo Carrasco Núñez, director del CGeo de la UNAM, campus Juriquilla
• El monitoreo es fundamental para la prevención; se pueden elaborar mapas de peligro para evitar daños a la población, consideró

Los registros de actividad del Pacaya, en Guatemala; del Monte Merapi, en Indonesia; de los volcanes activos en Ecuador, en la isla de Montserrat, en la península de Kamchatka, en Rusia, y algunos más “son coincidencias; los colosos están ligados a procesos geológicos, como la tectónica de placas, pero no están conectados y no se activan uno tras otro”, explicó Gerardo Carrasco Núñez, director del Centro de Geociencias (CGeo) de la UNAM, campus Juriquilla.

Lo anterior, aclara las cadenas de correos electrónicos conocidas como hoax (del inglés, engaño), que circulan en Internet con cierta regularidad, donde se muestran fotografías de colosos en erupción y ciudades devastadas, con información descontextualizada acerca del “despertar de los volcanes” y alerta sobre “las erupciones en cadena”, como signo inminente “de una gran catástrofe en el Distrito Federal”.

México cuenta con la faja volcánica, una provincia con orientación este-oeste que se extiende más de mil 200 kilómetros, y cuyo ancho varía de 20 a 150 kilómetros, y se extiende desde Tepic hasta Veracruz, con aproximadamente 12 volcanes, todavía activos, dijo.

De éstos, el de Colima, ubicado entre los estados de Jalisco y Colima, está en extrema vigilancia, “ha tenido, desde los años 70, mucha actividad, con períodos de reposo: se construye un domo en el cráter, que se vuelve inestable conforme asciende y se colapsa”, detalló el experto.

Hasta el momento, prosiguió, los colapsos han sido “relativamente pequeños” y los materiales no han llegado a las poblaciones cercanas. Actualmente, su actividad está monitoreada “muy de cerca”, porque hay un domo en la cima, y es muy posible que se vuelva inestable.

El monitoreo del también denominado “Gigante de Fuego” es constante, pues “una alta explosividad podría generar una erupción de dimensiones mayores, y representaría un gran peligro, pues alcanzaría áreas más distantes”, explicó.

En tal escenario, parte del edificio se colapsaría y el volumen de material volcánico sería tan grande, que afectaría áreas extensas. Se espera que esto ocurra en el lado sur del volcán, pues al norte está reforzado por estructuras geológicas más antiguas, añadió Carrasco Núñez.

En otra proyección de peligro, se registraría actividad volcánica muy explosiva. “El problema sería la formación de nubes de ceniza, que descenderían a gran velocidad y no darían tiempo suficiente para alertar a la población”, advirtió.

Por último, el domo “podría sufrir un colapso pequeño que, por gravedad, se canalizaría en las barrancas cercanas; sólo las poblaciones colindantes sufrirían daños y, en tal caso, se les movilizaría para evitar su afectación”.

El gigante de Sicilia

El Etna es el volcán más activo de Europa, es un complejo edificio que mide tres mil 342 metros, localizado en Italia, al este de Sicilia, y formado por la sucesión de diferentes erupciones. Es uno de los más documentados en el mundo, con registros de su actividad que datan del año 1500 antes de Cristo.

“Es muy particular, no sigue los modelos tradicionales. Tiene un comportamiento que a veces es muy tranquilo, con emisión de lava y, a veces, erupciones explosivas, con duraciones breves, pero peligrosas”, abundó Carrasco.

Es un estratovolcán que cuenta con varias bocas eruptivas, por las cuales expulsa enormes masas de gas, humo, cenizas y rocas incandescentes, que se pueden proyectar por diversas zonas de su estructura. Por esta característica, se debe “monitorear muy bien su actividad, porque no siempre estará concentrada en su cráter central”, añadió.

El pasado 3 de enero incrementó su actividad, con emisión de material incandescente. Es algo “relativamente común, no sale del patrón que lo caracteriza. Lo más apropiado es continuar con el monitoreo, para detectar alguna manifestación que salga de los parámetros conocidos y sugiera algún cambio en su comportamiento eruptivo”.

Los mapas de peligro

No es posible realizar predicciones certeras respecto a la actividad volcánica; sin embargo, con el monitoreo se pueden elaborar mapas de peligro para evitar daños a la población, consideró.

Con escenarios construidos a partir de esos datos, se indican las zonas de peligro en diferentes niveles y los daños que pueden sufrir; con ese conocimiento, es posible la coordinación efectiva y eficiente de los recursos humanos y técnicos y, en consecuencia, la reducción del riesgo.

La elaboración de los planes de prevención, se toman en cuenta las características de cada estructura geológica. “Se ha tratado de conceptualizarlos con modelos generales de funcionamiento, y al estudiarlos con detalle, encontramos particularidades de un volcán a otro”, detalló.

Los mapas de peligro se sustentan en la historia eruptiva de cada coloso y en la frecuencia e intensidad de la misma. Es fundamental conocer con precisión cada estructura geológica para determinar los parámetros de magnitud y periodicidad de su actividad.

Los productos volcánicos

Son varios los productos que lanza un volcán en cada erupción; las cenizas y la lava constituyen lo más común. Es posible proyectar, de acuerdo a la topografía de cada estructura, la trayectoria que seguirá el material incandescente, uno de los productos volcánicos “menos peligrosos”, porque se puede predecir con mayor certeza las áreas que podría afectar en su camino.

La ceniza se genera por la fragmentación producida por actividad volcánica explosiva. Puede causar molestias a niños, ancianos y personas con enfermedades respiratorias; desgasta y atasca la maquinaria; contamina y obstruye la ventilación, suministros de agua y drenajes; causa cortos circuitos eléctricos en las líneas de la transmisión, en computadoras, y componentes electrónicos. A largo plazo, la exposición de la ceniza húmeda puede corroer los metales.

Las nubes de ceniza, que bajan por las laderas de los volcanes representan mayor peligrosidad. Viajan a temperaturas y velocidades muy altas, carbonizan todo a su paso y son letales para el ser humano, pues “roban” el oxígeno en su trayectoria.

Los flujos de lodo, en particular, son altamente destructivos. Se forman al mezclarse el agua ubicada en las laderas de los volcanes con cenizas y otros materiales volcánicos; forma torrentes de gran volumen que pueden destruir todo lo que encuentran a su paso.

Un ejemplo actual es la erupción del Nevado de Ruiz, en Colombia, en 1985. La cumbre del volcán estaba recubierta por un casquete de hielo y al ascender el magma se fundió el glaciar, lo que formó avalanchas de lodo que invadieron el valle del río Lagunilla y sepultaron la ciudad de Armero.

“Las nubes de ceniza y las avalanchas de lodo son las que más muertes causaron el siglo pasado”, concluyó el experto.
Créditos: UNAM-DGCS-043-2011/unam.mx