Category Archives: Medio Ambiente

Tsunamis que pueden causar graves daños golpean a México en lapsos que van de los 25 a los 50 años

 
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A partir de estudios realizados, se ha desarrollado un mapa de las zonas seguras en Barra de Potosí, Guerrero, en caso de grandes olas, y queremos hacer lo mismo a lo largo de la costa del Pacífico, refirió Priyadarsi Debajyoti Roy, del IGl de la UNAM.
A partir de estudios realizados, se ha desarrollado un mapa de las zonas seguras en Barra de Potosí, Guerrero, en caso de grandes olas, y queremos hacer lo mismo a lo largo de la costa del Pacífico, refirió Priyadarsi Debajyoti Roy, del IGl de la UNAM.

14 de marzo de 2011

• Priyadarsi Roy, del Instituto de Geología de la UNAM, realiza excavaciones en Barra de Potosí, Guerrero, para entender cómo se registró este fenómeno en el pasado, en un proyecto conjunto entre la Universidad Nacional y la Universidad Anna de la India
• Pese a que las costas del país reciben estos eventos cada lustro, nuestros reportes abarcan apenas un siglo, mientras que en naciones como Japón, datan de hace mil 500 años, añadió

“México recibe el impacto de un tsunami con olas de un metro cada cinco años, pero aquellos capaces de provocar un verdadero daño, tanto en comunidades, como en el ecosistema, con oleajes de tres a cinco metros de altura, golpean nuestras costas con una recurrencia que va de los 25 a los 50 años”, explicó Priyadarsi Debajyoti Roy, del Instituto de Geología (IGl) de la Universidad Nacional.

El académico, junto con Elena Centeno, directora del instituto, se ha dedicado a investigar cómo se han registrado estos fenómenos en el pasado, en un proyecto bilateral entre la UNAM y la Universidad Anna, de la India. “Se trata de una labor muy importante porque, aunque estos fenómenos se han dado siempre, el país apenas tiene registros desde hace poco más de un siglo, mientras naciones como Japón los han consignado desde hace más de mil 500 años”.

Para reconstruir estos eventos, el profesor de la Facultad de Ciencias se ha dedicado a excavar una serie de trincheras en Barra de Potosí, Guerrero, para estudiar uno de los tsunamis más recientes del país, el de 1985, que resulta interesante, “porque aquí el primer movimiento importante de tierra, el del 19 de septiembre, no produjo estas grandes olas, pero la réplica del día 21, sí”.

Esto demuestra lo importante de entender la relación entre el origen de un tsunami y el daño que puede causar, “pues al poblado guerrerense no le afectó el oleaje que produjo el primer sismo, mucho más potente, y que tuvo su epicentro al norte de Lázaro Cárdenas, Michoacán; la réplica provocó una oleada que penetró medio kilómetro en tierra, se generó frente a Zihuatanejo y eso marcó la diferencia”.

Para entender a cabalidad lo sucedido, el académico se ha dedicado a investigar la zona, y no sólo a través de perforaciones, sino de entrevistas realizadas a lugareños, porque en esta labor los testimonios son igual de importantes que las mediciones.

“Con sus relatos, los habitantes nos permitieron saber qué pasó aquel 21 de septiembre, cómo el mar se replegó para luego regresar con olas de cuatro metros que penetraron prácticamente 500 metros tierra adentro, y cómo los 100 pobladores del lugar pudieron huir a sitios elevados, con lo que evitaron pérdidas humanas”.

“En esta tarea, las muestras de suelo dicen tanto como las crónicas de los locales, pues al analizar los registros geológicos y encontrar ciertos sedimentos, como granos pesados, fósiles marinos o bromo, hallamos una huella sumamente detallada que nos indica el momento de un tsunami, hasta dónde llegó, de qué tamaño eran las olas e incluso qué microorganismos traían consigo”, explicó.

Estudiar en Barra de Potosí es clave para entender los paleotsunamis, es decir, los que se dieron mucho tiempo atrás, porque rehacer aquello que se dio hace pocos años, permite recorrer el camino de vuelta y recrear lo que pasó en otras eras.

Después de 2004, nada fue igual

El 26 de diciembre de 2004, el terremoto de Sumatra-Andamán generó una serie de tsunamis que impactaron en prácticamente todos los países que bordean el océano Índico y provocaron la muerte de más de 200 mil personas.

“Esta tragedia fue una llamada de atención para nosotros los científicos, porque antes de esa fecha no nos habíamos ocupado a fondo de estos fenómenos. El mejor ejemplo es que si uno busca textos al respecto, de 2003 hacia atrás apenas hallará uno o dos por año, pero si hacemos lo mismo en el lapso que comprende de mediados de la década pasada hasta el día de hoy, encontraremos cientos de publicaciones anuales, por lo menos”, indicó.

“Aquel desastre marcó nuevos parámetros en todos los campos, desde el científico hasta el social, porque ha sido el más destructivo del que se tenga memoria. De hecho, es el que ponemos en el nivel más alto de intensidad, concepto que depende del daño causado y no tanto por la cantidad de energía liberada”.

Por ello, señaló que los estudios que realizan la UNAM y la Universidad de Anna son muy importantes. “A partir de nuestras observaciones hemos desarrollado un mapa detallado de las zonas seguras en Barra de Potosí en caso de grandes olas, y queremos hacer lo mismo a lo largo de la costa del Pacífico”.

Para los nipones estos fenómenos son tan frecuentes que ya forman parte de su cultura, y no es de extrañar que la palabra tsunami sea de origen japonés; la voz tsu significa ‘puerto’, y nami ‘olas’, explicó.

Sin embargo, los registros en México son pobres, aunque al revisar los datos históricos nos han revelado episodios interesantes, narró. Por ejemplo, hay testimonios de que en 1787, uno con olas de 18 metros de altura penetró cuatro kilómetros y azotó las playas de Corralero, Oaxaca.

En nuestro país, la costa del Pacífico es particularmente susceptible, porque tenemos una placa oceánica, la de Cocos, que se introduce en otra continental, conocida como de Norteamérica, a gran velocidad, casi ocho centímetros por año, lo que provoca sismos frecuentes.

“Sin embargo, también existen noticias de eventos en el Caribe, con una frecuencia mucho menor, pero no por ello menos digna de ser estudiada”.

La cartografía con las zonas riesgo que trabajamos puede resultar de gran utilidad para salvar vidas. Nuestra siguiente área de observación será la michoacana, y aunque hay variantes que no nos dejan tomar determinado rumbo, vamos en la dirección correcta y dentro de pronto podremos ver el mapa completo, concluyó.
Créditos: UNAM-DGCS-150-2011/unam.mx

Puebla ocupa el lugar 28 en cuidado de suelos

 
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8 de marzo de 2011

Puebla ocupa el lugar 28 del país en el cuidado de suelos y del entorno ambiental. Estudios realizados por un grupo de investigadores de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, revelan que los suelos de determinados territorios presentan una erosión de forma acelerada, puntualizó el doctor Jesús Armando Ruiz Careaga, investigador del Instituto de Ciencias de la BUAP.

En rueda de prensa para dar a conocer el Foro “Conservación de los suelos y reducción de la pobreza en el Estado de Puebla”, el especialista del Departamento de Investigación en Ciencias Agrícolas (DICA) de la BUAP, aseveró que “estudios realizados durante 15 años, muestran que más del 60 por ciento de los suelos de las sierras Norte, Mixteca y Negra, presentan una erosión elevada”.

Debido a esta situación, agregó, es importante diseñar un programa que evite la erosión de los mismos, que son la causa de la pobreza en el campo y aplicar medidas para reducirla.

Indicó que el programa se realizaría en una región de la entidad poblana, donde se llevarían a cabo actividades tanto ambientales como sociales. “Es un proyecto a largo plazo, pero que en dos años ya se podrían medir resultados de desarrollo”.

Destacó que otro de los objetivos del foro es crear el Centro Universitario para el Desarrollo Sostenible, “su función será trazar las actividades del programa, así como llevarlas a cabo dentro de la estrategia de desarrollo de la región”. En éste se capacitarán a estudiantes, quienes aplicarán sus conocimientos y experiencias en la región propuesta.

Ruiz Careaga comentó que hasta el momento el equipo de trabajo está conformado por 23 investigadores de 9 dependencias de la BUAP y está abierto a la participación de académicos e investigadores de otras instituciones, así como personal de las secretarías afines del gobierno estatal y municipal.

El Foro “Conservación de los suelos y reducción de la pobreza en el Estado de Puebla”, se realizará el 10 de marzo a las 10:00 horas, en la Sala de Cine del Complejo Cultural Universitario.

Está dirigido a autoridades gubernamentales y estatales, instituciones de enseñanza e investigación, estudiantes y especialistas de áreas afines, así como al público en general. La entrada es gratuita. Mayores informes a los teléfonos 229 55 00, extensiones 7350 y 7352.

Créditos: BUAP/Comunicación Institucional/buap.mx

La competencia comercial, causante de graves daños ecológicos

 
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Enrique Dussel advirtió que la competencia comercial debe observar criterios éticos normativos que permitan la supervivencia humana.
Enrique Dussel advirtió que la competencia comercial debe observar criterios éticos normativos que permitan la supervivencia humana.

4 de marzo de 2011

• Este modelo lleva a usar tecnología que deteriora el medio ambiente con tal de que en el corto plazo baje el precio de producción, señaló Enrique Dussel Ambrosini
• La rivalidad en los negocios es necesaria, pero debe seguir criterios éticos normativos que permitan la supervivencia humana, subrayó el académico de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM

La competencia en el mercado exige a los capitales producir con el menor costo, sin importar si los medios utilizados para ello preservan la vida o la destruyen. El problema ecológico no es la mala tecnología que devasta la Tierra, sino la lógica que demanda usar cualquier proceso incluso si genera daños irreversibles, afirmó el académico de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la UNAM, Enrique Dussel Ambrosini.

Al participar en la mesa redonda Competencia y Políticas Públicas, opinó que “este tipo de contiendas son necesarias, pero hay que mantenerlas bajo criterios éticos normativos que permitan la supervivencia humana”.

Por su parte, el académico de la Facultad de Economía (FE), Luis Berlanga Albrecht, señaló que a casi 20 años del Tratado de Libre Comercio con América del Norte, los índices de pobreza en la nación no han disminuido.

Asimismo, resaltó que la experiencia mexicana de instrumentar politicas de libre competencia comercial, muestra una correlación positiva con mayores índices de economía informal y emigración.

A su vez, el académico de la Facultad de Derecho (FD), Francisco Fonseca Corona, definió al derecho de la competencia como el conjunto de normas que restringen las prácticas anticompetitivas.

En general, refrendó, esto hace que las empresas se esfuercen por ser mejores, además de buscar una protección hacia los consumidores y la seguridad de la economía nacional, porque supone una mejor distribución de la riqueza y ofrece un acceso más equitativo a las oportunidades de desarrollo.

Finalmente, añadió que el marco normativo mexicano en materia de competencia es relativamente nuevo y ha avanzado lentamente, y si se desea que las condiciones se conviertan en un factor que impulse el desarrollo, es urgente dotar de mayor fortaleza a los órganos reguladores.
Créditos: UNAM-DGCS-128-2011/unam.mx

Con novedosas técnicas, investigadores del IPN limpian agua y tierra contaminadas por hidrocarburos

 
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28 de febrero de 2011

•    La Escuela Superior de Ingeniería Química e Industrias Extractivas (ESIQIE) del Instituto Politécnico Nacional, es el centro de educación superior que más suelo ha descontaminado para Petróleos Mexicanos

“En las instituciones de educación superior de México existe un gran potencial de recursos humanos que pueden resolver la difícil problemática ambiental que nos agobian, como es la generación de residuos en todas sus expresiones”, manifestó el doctor Enrique Rico Arzate, profesor e investigador de la Escuela Superior de Ingeniería Química e Industrias Extractivas (ESIQIE) del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

Al dictar la conferencia “Remediación de Suelo de la Ex Refinería 18 de Marzo”,  en el marco del Foro Ambiental 2011, celebrado en la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Biotecnología (UPIBI) del IPN, Rico Arzate explicó que uno de los mejores ejemplos de dicho  potencial fue la capacidad que demostraron los miembros de la Academia de Ingeniería Ambiental de la ESIQIE quienes cumplieron con las tareas de sanear agua y suelo impactados por hidrocarburos en los terrenos de Petróleos Mexicanos (Pemex).

Por invitación del Área de Protección Ambiental de Pemex, los ingenieros politécnicos participaron en el saneamiento de acuitardos (especie de bolsas de agua más profundas que los mantos freáticos), que fueron más de 500 mil metros cúbicos y representan más de cinco millones de litros de acuífero dañado, y la biorremediación de 40 mil metros cúbicos de suelos contaminados de los terrenos que ocupó durante 50 años la Refinería.

Los investigadores de la ESIQIE tuvieron a su cargo el saneamiento del acuífero donde, luego de aplicar Nanoaireación, sometían el agua contaminada a un afluente para ser filtrada mediante zeolitas naturales con carbón activado y finalmente era clarificada por el método de coagulación-floculación.

“Para encontrar los acuitardos cavamos zanjas muy profundas de  50 a 70 metros de largo, 4 metros de ancho y de 3 a 8.5 metros de profundidad, que fueron limpiados poco a poco. Finalmente introducimos una nueva tecnología de decantación, por medio de la cual pudimos disolver el oxígeno en el agua”, detalló.

Manifestó que también fueron convocados para reforzar el equipo que rehabilitaría 40 mil metros cúbicos de suelo contaminado por hidrocarburos, en el cual se utilizaron técnicas aprobadas por la autoridad ambiental tales como bioventeo (aireación del suelo a través de pozos), extracción de vapores (remoción de contaminantes volátiles del subsuelo) y Air Sparging (inyección de aire en el agua subterránea para reabsorber el benceno y capturarlo por extracción de vapor).

Ante estudiantes, profesores e investigadores de la UPIBI, comentó que decidieron utilizar la técnica de biorremediación de suelos mediante biopilas, proceso que incluye sistemas de recolección de lixiviados y de aireación que fuerza al oxígeno atmosférico a pasar a través de la pila de suelo.

“Logramos una eficiencia de degradación de hidrocarburos a una tasa del 97 al 99 por ciento, además conseguimos reducir el tiempo de trabajo de 180 a 80 días”, resaltó, al apuntar que la ESIQIE es la escuela de educación superior que más suelo ha descontaminado en Pemex y continúan trabajando con la empresa petrolera mexicana.

Rico Arzate subrayó que este es el primer trabajo de esa magnitud desarrollado en México, luego de que el Politécnico ganó la licitación en la que participaron empresas extranjeras.

Créditos: Comunicación Social/IPN/ Comunicado: 053

053

BUAP y Gobierno del Estado de Puebla trabajan juntos para rescatar el Río Atoyac

 
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27 de febrero de 2011

• Alumnos y profesionistas de la Universidad realizan levantamiento topográfico

El Parque del Ajedrez, que inició como un proyecto interno en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, para recuperar una parte de la ribera del Río Atoyac para el esparcimiento de los universitarios, podría extenderse y convertirse en el Andador Ribereño, a través del cual se rescaten cinco kilómetros de afluente que cruzan por la ciudad afirmó el arquitecto Manuel Sandoval Salgado, Director General de Obras.

Aclaró que es un proyecto muy ambicioso, que se encuentra en fase de análisis, pero que de concretarse se convertiría en un sueño cumplido para miles de poblanos que anhelan la recuperación y limpieza de éste río y que exigiría la participación de varios municipios del estado.

Señaló que una comisión de la Institución entregó a la Arquitecta Gabriela Castillo, Directora de Desarrollo Urbano y Asentamientos Humanos de la Secretaría de Sustentabilidad Ambiental y Ordenamiento Territorial del Gobierno del Estado, los resultados de un levantamiento topográfico, de una parte de la ribera del río, realizada por profesionistas y estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la BUAP.

Explicó que el proyecto Parque del Ajedrez se puso en marcha para recuperar la ribera del río que cruza por el Complejo Cultural Universitario y la Escuela de Artes de la BUAP, pero al hacerlo público el Patronato Puebla Verde sugirió que se hiciera más extensivo y que el área intervenida incluyera desde el cruce con la Vía Atlixcáyotl hasta la Avenida las Torres.

Las autoridades del Tecnológico de Monterrey se sumaron al proyecto para rescatar el área que abarca desde esa unidad académica hasta la Avenida las Torres; pero al llegar las nuevas autoridades estatales expresaron su interés para sumarse al proyecto y ampliar este esfuerzo a cinco kilómetros de rescate.

”Consiste en que la ciudadanía pueda tener accesibilidad a esta área del Río Atoyac a través de un andador, para que la gente pueda correr, caminar, que tenga para su disposición algunas bancas, también se desarrolle el saneamiento para que esté en condiciones de disfrute, de paisaje’’, explicó.

Abundó que no es proyecto fácil, requerirá de muchos meses de análisis, levantamientos de datos, estudios de viabilidad, pero los universitarios están dispuestos a colaborar siempre y cuando se cuente con todo el apoyo y los recursos necesarios para realizar los estudios, teniendo como prioridad el interés de la sociedad.

Créditos: BUAP/Comunicación Institucional/buap.mx