En el mundo, 884 millones sin agua potable

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

Se estima que 1.5 millones de niños menores de cinco años mueren cada año en el planeta, a causa de enfermedades transmitidas por el agua contaminada.
Se estima que 1.5 millones de niños menores de cinco años mueren cada año en el planeta, a causa de enfermedades transmitidas por el agua contaminada.

• Más de 2 mil 500 millones de personas en el orbe carecen de sistemas sanitarios adecuados, reveló la UNESCO

• Para tener líquido con calidad se requieren resolver problemas de cantidad, inequidad y desperdicio, dijo Blanca Jiménez Cisneros, del Instituto de Ingeniería de la UNAM

Porque más de 2 mil 500 millones de personas en el mundo carecen de sistemas sanitarios adecuados y 884 millones más no tienen acceso a agua potable, en el Día Mundial del Agua, el énfasis está puesto en la calidad del líquido.

“Este año, con el lema ‘Agua limpia para un mundo sano’, se considera la calidad del agua, pues en muchas partes del mundo no llega a la gente con las características adecuadas para beberla o usarla en labores agrícolas. Pero tener agua de calidad significa resolver problemas de cantidad, desperdicio e inequidad”, afirmó la doctora Blanca Elena Jiménez Cisneros, investigadora del Instituto de Ingeniería (II) de la UNAM.

Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), 1.5 millones de niños menores de cinco años mueren cada año en el planeta a causa de enfermedades transmitidas por el agua contaminada.

Sin agua limpia, explicó la universitaria –una de las cinco personas en el mundo encargada de la concepción y arranque del Programa Hidrológico Internacional Fase VII de la UNESCO— se propicia un ciclo de pobreza.

Contaminación e inequidad social

Los cuerpos de agua dulce, que antes eran una fuente directa para acceder al líquido, ahora incluyen grandes dosis de contaminantes en muchos sitios del mundo.

“El deterioro de la calidad del agua en ríos, arroyos, lagos y mantos freáticos tiene consecuencias directas sobre los ecosistemas y la salud humana. Esta situación constituye una tragedia humana indescriptible y un obstáculo importante para el desarrollo”, afirmó la directora general de la UNESCO, Irina Bokova, en un mensaje a propósito del Día Mundial del Agua, que se celebra desde 1993 para concientizar sobre la importancia del líquido y sus desafíos.

Por las enfermedades y los costos económicos que causa el agua contaminada, un reto inminente es prevenir esta condición y generar estrategias de control y restauración, recomendó la UNESCO.

“El Día Mundial del Agua es para reflexionar a nivel mundial sobre estos problemas, que tiene buenos servicios en los países desarrollados y enfrenta muchos retos en los países en desarrollo. Este día funciona en términos de que obliga a los gobiernos a reportar datos, identificar faltantes y establecer objetivos concretos para el año siguiente”, afirmó Jiménez.

La especialista en ingeniería ambiental destacó que la inequidad en el acceso a agua de calidad es un problema generalizado.

“El hídrico es un servicio asociado al nivel socio-económico. En muchos países, las clases pobres tienen servicios muy por debajo de las clases altas, mientras los ricos tienen un alto nivel de servicios hídricos, incluso en países en vías de desarrollo. Y México no es la excepción”, destacó.

Agua y cambio climático

A la complejidad del problema –que también incluye retos de distribución, reducción del desperdicio, tratamiento y reuso— se suma el cambio climático global.

“Entre 40 y 60 por ciento de los costos totales del cambio climático tienen que ver con efectos en el agua, especialmente inundaciones y sequías. Ambas causan graves daños sociales, las primeras son mucho más visibles y difundidas en los medios de comunicación, pero las sequías cuestan diez veces más en términos económicos”, señaló la universitaria.

Blanca Jiménez es la autora líder en el tema del agua en el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC), el organismo de Naciones Unidas que recibió el Premio Nobel de la Paz en 2007.

La investigadora reconoce que, al interior del IPCC, se hace hincapié en el manejo del agua, en protegerla y contemplar los efectos del cambio climático, que agrava la situación actual del agua.

“Es necesario hacer más eficiente el uso y reuso del agua. En una buena franja de México, hacia el centro y el norte, habrá menos disponibilidad del líquido, mientras en otra, al sur, habrá más inundaciones y deterioro de la calidad. El cambio climático será un problema adicional y el IPCC invita a resolverlo desde ahora”, destacó.

Respecto a su participación en el Programa Hidrológico Internacional Fase VII de la UNESCO, Jiménez destacó que también contempla la calidad del líquido, pero atiende también a los métodos de tratamiento de aguas residuales.

“Es importante tener agua limpia, pero hemos quitado del agua más cosas de las necesarias. Por ejemplo el fósforo se ha quitado del agua en los procesos de tratamiento, pero se pasa a los lodos y se confina, lo que ha tenido repercusiones en el suelo, además de que el fósforo va a escasear en el futuro. Por ello recuperarlo es importante”, señaló.

La investigadora universitaria sugirió revalorizar la materia orgánica contenida en las aguas residuales, pues contiene elementos que pueden convertirse en energía y otros que pueden ser nutrientes útiles en el agua de riego.

Créditos: Boletín UNAM-DGCS-175 – dgcs.unam.mx

Estudian el comportamiento de nanotubos

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

Aún no sabemos si los nanotubos que estudiamos tienen propiedades tan favorables como los tradicionales, porque estamos en una fase preliminar de investigación, indicó Miguel Costas Basín.
Aún no sabemos si los nanotubos que estudiamos tienen propiedades tan favorables como los tradicionales, porque estamos en una fase preliminar de investigación, indicó Miguel Costas Basín.

• Con ellos se podrían atrapar elementos como gases o transportar moléculas para diversos usos

• El responsable es Miguel Costas Basín, del Laboratorio de Biofisicoquímica de la Facultad de Química de la UNAM

En el Laboratorio de Biofisicoquímica de la Facultad de Química (FQ) de esta casa de estudios, colaboradores y alumnos de licenciatura y posgrado coordinados por Miguel Costas Basín, estudian la estructura y comportamiento de nanotubos de ciclodextrinas, o de ciclodextrinas con tensoactivos, que se forman espontáneamente en agua, en los que se podrían atrapar elementos como gases o transportar moléculas para diversos usos.

El proyecto, que se lleva a cabo desde hace tres años en la FQ, involucra a investigadores de esta entidad y del Instituto de Física de la UNAM, así como de la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Cuajimalpa, de la Universidad de Santiago de Compostela, España, y del Institut Laue-Langevin en Grenoble, Francia.

Este tipo de materiales puede tener diversas aplicaciones. Hasta la fecha, se han utilizado para producir una pintura que desprende al ambiente un determinado olor –comercializada ya por una empresa alemana bajo patente– o bactericidas. Empero, en los recintos universitarios se analiza a estos nanotubos desde la ciencia básica, para entender mejor cómo se forman espontáneamente y cómo se modifican ante cambios en la temperatura.

“Hemos utilizado varias técnicas fisicoquímicas para caracterizarlos. Hicimos recientemente un estudio en Grenoble, en el que se pudo utilizar un flujo de neutrones que al incidir sobre los nanotubos, nos permitió determinar el grosor de la capa formada”, adelantó Costas Basín.

Lo interesante, abundó, es que estos nanotubos se forman en agua, más precisamente en la intercara entre el agua y el aire, a diferencia de los tradicionales hechos de carbono, los cuales –aunque poseen muchas propiedades que generan diversas potenciales aplicaciones– tienen la gran desventaja de no ser solubles en el líquido, lo que limita su utilidad.

“Aún no sabemos si los nanotubos que estudiamos tienen propiedades tan favorables como los tradicionales, porque estamos en una fase preliminar de investigación”, indicó.

“Otro aspecto relevante encontrado en estas estructuras nanométricas es que se pueden formar vacíos; en ellas hay espacio para atrapar gases como hidrógeno o bióxido de carbono”, refirió.

Costas Basín apuntó que, actualmente, se busca conocer cómo están organizados los nanotubos en la intercara agua/aire, y de qué manera influye la temperatura en su organización. “También estamos empezando a realizar experimentos con sal, porque ésta cambia la manera como se registran las interacciones entre las moléculas y cómo puede modificar de manera importante sus propiedades”.

Nanotubos flotantes

El investigador explicó que este equipo de trabajo estudia el comportamiento de moléculas anfifílicas, que tienen partes solubles en agua (zonas hidrofílicas) y otras que la rechazan (zonas hidrofóbicas).

El profesor-investigador del Departamento de Fisicoquímica de la FQ, explicó que cuando se tiene una sustancia hidrofóbica, ésta busca salir del agua, y una forma de hacerlo es viajando hacia la superficie.

En cambio, las hidrofílicas permanecen en el líquido. Con las sustancias anfifílicas, como los jabones y detergentes, una parte de estas moléculas se queda en el agua y otra intenta salir.

“Hemos encontrado que cuando se mezcla en agua una ciclodextrina con un tensoactivo, se forman complejos anfitrión-huésped que, de manera espontánea, viajan a la superficie y se organizan en la intercara agua-aire formando nanotubos. Son, de hecho, nanotubos flotantes”, especificó.

“Aún no se sabe la longitud precisa, pero sabemos que son bastante largos y forman varias capas en intercara líquido-aire. Se estima que el grosor de las capas de estos nanotubos flotantes es de unos 300 amstrongs”, concluyó.

Créditos: Boletín UNAM-DGCS-174 – dgcs.unam.mx

Benito Juárez promovió la formación de un estado progresista

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

Con motivo del 204 Aniversario del natalicio de Benito Juárez García y para conmemorar el 150 Aniversario de la Ley sobre la Libertad de Cultos -expedida el 4 de diciembre de 1860-, que forma parte de las Leyes de Reforma, la BUAP realizó un Homenaje al Benemérito de las Américas.

En el vestíbulo del edificio Carolino, el acto inició con los honores correspondientes a la bandera nacional, la interpretación del Himno Nacional, las intervenciones de diferentes representantes, para culminar con la colocación de ofrendas florales en el busto a Benito Juárez que alberga la institución.

En representación del Rector de la Máxima Casa de Estudios, el Doctor José Ramón Eguibar Cuenca, Secretario General, dijo que este evento “nos congrega no sólo para celebrar tan importante fecha, sino también para recordar la Libertad de expresión y culto, que él atinadamente promovió para la formación de un Estado Mexicano fuerte y progresista.”

“En los últimos años hemos visto un retroceso en muchas de estas libertades, este momento es adecuado para reflexionar acerca del significado de la obra de Juárez, de la responsabilidad de todos los mexicanos en el presente y futuro, para ofrecer a nuestros hijos y nietos las mejores condiciones posibles”, afirmó el funcionario.

En su intervención el maestro Alfonso Yáñez Delgado, Director del Archivo Histórico Universitario, hizo una breve reseña sobre los hechos históricos del país hasta nuestros días, recordó la labor de diversos personajes de la historia, las leyes que nos rigen y los problemas que actualmente acongojan a la nación.

Consideró que recordar al Benemérito de las Américas, es un acto de reflexión para meditar y estudiar entre otras cosas lo que ha sido la contrarreforma y la contrarrevolución.

Los diversos participantes ensalzaron la labor de Benito Juárez y señalaron que no limitó el derecho al culto, sino por el contrario, abrió el camino a todas las religiones, estableciendo así una política congruente, determinando la separación de la Iglesia del Estado.

Exhortaron a meditar acerca de lo que se debe hacer por la patria, la familia y la sociedad, ya que las circunstancias demandan el máximo esfuerzo, trabajando las 24 horas del día por la nación, construyendo así un nuevo México. Este será el mejor homenaje para el gigante zapoteca, Benito Juárez García.

Créditos: Comunicación Institucional BUAP (buap.mx)

20 años ininterrumpidos del ritual a Quetzalcóatl, en la pirámide de Cholula

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

Con narraciones de textos de Miguel León Portilla, poesía de Adolfo Anguiano y música en vivo con instrumentos de origen prehispánico, el Ballet Folklórico de la BUAP presentó el Ritual a Quetzalcóatl en el Patio de los Altares de la Pirámide de Cholula, este fin de semana pasado.

Sin interrupción, desde hace 20 años el Ballet Folklórico de la BUAP,. presenta año con año el Ritual a Quetzalcóatl en Cholula, ciudad de todos los dioses, considerada por algunos historiadores como la Meca religiosa mesoamericana, previo al comienzo de la primavera.

Entre otras cualidades del Ballet Folklórico de la BUAP, creado hace 25 años, es que detrás de cada una de sus coreografías existe un trabajo de investigación, reconstrucción y recreación de danzas y bailes que se han practicado en el territorio poblano a lo largo de su historia, y de esta inquietud nace el Ritual a Quetzalcóatl, nos dice su director Cristóbal Ramírez Macip.

De acuerdo con su explicación, “el desarrollo histórico del dios Quetzalcóatl tiene su origen en las antiguas civilizaciones del Golfo de México, de donde pasa a otros pueblos y se va enriqueciendo el concepto y las cualidades del mismo, sincretizando diferentes conceptos relacionados con la fertilidad, la sabiduría, los rumbos del universo, y se encuentran representaciones del mismo en casi todas las ciudades prehispánicas, entre las que destacan Teotihuacán, Xochicalco, Cholula y Chichen-Itza”.

El Ballet Folklórico de la BUAP ha realizado más de mil 800 presentaciones, ha participado en 113 congresos nacionales e internacionales y ha representado a nuestro país en festivales del folklore en países como Italia, Estados Unidos, Alemania, Austria, Rumania, Hungría, Colombia, Paraguay, Argentina, Holanda, Bélgica, Francia, España, Cuba, Chile y Perú.

El Ritual a Quetzalcóatl es, sin duda, una de las coreografías más reconocidas del Ballet Folklórico de la BUAP. Se trata de un trabajo asesorado por el arqueólogo Eduardo Merlo, se acompaña de narraciones de textos de Miguel León Portilla y poesía de Adolfo Anguiano, música en vivo con instrumentos prehispánicos.

El vestuario utilizado es hecho a mano con iconografía tomada de distintos códices, esculturas y pinturas, que investigadores como Laurette Sejourna nos dan sobre este dios, símbolo de la sabiduría y dador de vida de todos los seres vivos.

Como hace 20 años, el sábado 20, en funciones de 18:30 y 20:00 horas, y domingo 21, a las 19:30 horas, el Ballet Folklórico de la BUAP representó su reconocido Ritual a Quetzalcóatl, en la Pirámide de Cholula, ciudad considerada la Meca religiosa mesoamericana, adonde llegaban las peregrinaciones de todos los rincones de esta región del continente.

Créditos: Comunicación Institucional BUAP (buap.mx)

Vertebrados e invertebrados, todos compartimos el mismo sueño

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

Los acociles tienen un proceso de sueño muy parecido al de los humanos.
Los acociles tienen un proceso de sueño muy parecido al de los humanos.

• Fidel Ramón Romero y sus colaboradores comprobaron que los invertebrados duermen, lo que rompe con la teoría de que el sueño es exclusivo de animales con cerebro complejo

• Después de comprobar que los acociles caen en estado de somnolencia, los académicos de la Facultad de Medicina de la UNAM realizan los mismos estudios con hormigas

“Camarón que se duerme, se lo lleva la corriente”, o al menos eso dice el refrán, ¿pero en realidad duermen los camarones? Todo parece indicar que sí, señaló Fidel Ramón Romero, investigador de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM, quien añadió que a diferencia de lo que se pensaba hasta hace pocos años, “el sueño está presente en todos los animales con sistema nervioso”.

Después de demostrar en 2004 que los acociles caían en un estado de somnolencia profunda, con lo que Ramón Romero desmintió la creencia (aceptada por todos los científicos hasta hace apenas seis años) de que el sueño era exclusivo de animales con cerebros complejos, el profesor ha comenzado a experimentar con organismos más sencillos, como las hormigas y, próximamente, lo hará con gusanos.

“Decidimos enfocarnos en las hormigas porque si queremos explicar cómo funciona el sueño, tenemos dos opciones: una es tomar un cerebro y buscar qué mecanismos operan, y la otra, seguir un método filogenético, como hacemos nosotros, y buscar animales cada vez más simples, para determinar qué actividades cerebrales también están presentes en seres más complejos”, explicó el especialista.

Hasta el momento, los investigadores no sólo han descubierto que los invertebrados duermen, sino que tienen una región en el cerebro que genera actividad eléctrica y conduce al sueño, y han intentado eliminarla para ver si duermen o permanece en vigilia.

“Ahora lo que buscamos es una zona que haga que el animal se mantenga despierto o dormido, pues podríamos usarla para determinar por qué esa región se activa o inactiva y conduce al sueño. Tenemos hipótesis, pero aún no hemos llegado a ninguna conclusión”, dijo.

La clave del sueño podría estar en un gusano

Acociles, hormigas, ¿qué sigue para el profesor Ramón? “Fácil, como ya dije, nosotros seguimos un método filogenético, y nuestro siguiente objetivo es estudiar al animal más simple, pero con cerebro, es decir, un gusano, aunque es muy difícil”.

Para realizar su experimento, necesita un organismo con características especiales, resistente y lo suficientemente grande como para soportar el peso de los electrodos que medirán su actividad cerebral, y tras evaluar sus opciones, todas se redujeron a una: un parásito conocido como Ascaris.

El Ascaris lumbricoides infecta a los humanos y el Ascaris suum a los cerdos, pero ambos tienen la misma apariencia: son gusanos muy resistentes, de color blanquecino o rosado, que pueden alcanzar hasta los 35 centímetros de longitud y representan un serio problema de salud.

“El inconveniente es que conseguir uno en buenas condiciones resulta casi imposible. Hemos ido a hospitales, pero cuando éstos son extraídos de las personas, ya están tan afectados por las medicinas y no sirven”.

Mientras tanto, el investigador continúa experimentando con hormigas, pero ya diseña el plan de trabajo que seguirá cuando consiga gusanos, que podrían ser los que den la respuesta a por qué soñamos; resolver esa incógnita es “el gran sueño” de Ramón Romero.

Rompiendo paradigmas

Todavía en 2004, se daba por hecho que sólo las criaturas con cerebros complejos, como los mamíferos, aves y reptiles, podían dormir, hasta que Ramón Romero comenzó a sospechar que esto no era cierto, cuando observó un acuario lleno de acociles, primos cercanos del camarón.

De pronto vio que uno de ellos, súbitamente, se apartó de los demás para ir a un lugar cómodo y seguro, se recostó y se quedó inmóvil… Tras pensarlo un rato, llegó a una conclusión asombrosa: “¡Aquel crustáceo estaba tomando una siesta!”.

“Lo que hicimos fue tomar unos electrodos para medir la actividad cerebral en reposo y hallamos que, sin lugar a dudas, las ondas cerebrales registradas correspondían a las del sueño”, recordó.

Para realizar este hallazgo, más que perspicacia, lo único que se necesitaba era ser observador, “porque la conducta de estos animales no es muy diferente a la nuestra; cuando dormimos buscamos un lugar conocido, nos acostamos, nos relajamos y cerramos los ojos. Un acocil busca un sitio seguro, como la esquina del acuario, se queda quieto, se recuesta y baja su tono muscular; entonces, ¿por qué no habría de suponer que estos crustáceos duermen al igual que nosotros?”.

Sin embargo, aunque estos patrones de conducta suenen sorprendentes, el asombro llegó a la hora de hacer las mediciones, pues mediante el uso de electrodos, Ramón Romero y su colaborador, Jesús Hernández Falcón, comprobaron que el comportamiento eléctrico del cerebro del animal genera una serie de señales parecidas a las que produce el humano cuando duerme.

“Esto fue lo más notable, detectar este tipo de ondas, algo que no esperábamos de un invertebrado, con un cerebro sumamente simple”, acotó.

El descubrimiento se tradujo en un artículo, que cuando se publicó en formato electrónico, rápidamente llamó la atención de la comunidad científica y replanteó todo lo que se sabía del sueño en animales.

“Al principio, las dos revistas científicas más importantes (Nature y Science) rechazaron el texto, pero cuando en un tercer intento salió en la Proceedings of the National Academy of Sciences, ambas publicaciones retomaron el material y así el hallazgo se dio a conocer rápidamente alrededor del mundo”.

En aquel verano de 2004, titulares como “Los acociles toman una siesta”, “Los langostinos también duermen” o “Sueños de onda lenta en los crustáceos”, acapararon las portadas de diversas revistas especializadas, aunque la verdadera noticia era que un grupo de mexicanos había descubierto lo que pocos sospechaban: que el sueño no era exclusivo de animales con cerebros complejos.

Dormir, ¿un error evolutivo?

“Sabemos cómo dormimos, lo que nadie ha podido responder es ¿para qué dormimos?”, comentó el presidente de la Academia de Ciencias de América Latina, quien agregó, “si lo pensamos un poco, evolutivamente resulta una conducta difícil de justificar, porque cuando lo hacemos no sólo bajamos nuestros niveles de alerta, sino que al quedarnos inermes e indefensos, nos ponemos a merced de cualquier depredador, entonces, ¿qué sentido tiene?”.

La pregunta que podríamos hacernos es, ¿sería mejor no dormir? “¡Por supuesto que no! —respondió—. Aunque desconocemos muchas cosas sobre el asunto, lo que sí se sabe es que no hacerlo conduce a la muerte tan rápido, que animales privados del sueño, a los tres días presentan alteraciones mentales, serias dificultades para moverse y, una semana después, fallecen”.

Dormir puede ser un asunto de supervivencia o muerte, por eso Calderón de la Barca preguntaba en su obra de teatro más famosa “¿qué es la vida?, sólo un sueño”, frase con la que coincide Ramón Romero, quien ha dedicado gran parte de su carrera a estudiar este tema y a investigar con animales.

“De hecho, aunque soy médico cirujano de profesión, desde el principio me dediqué a estudiar la fauna, porque ésta nos da muchas pistas —a veces insospechadas— sobre diversos temas; por ejemplo, es fácil darnos cuenta que nuestras mascotas duermen, pero constatar que los acociles también lo hacen, significó un cambio de paradigmas, pues nos permite suponer que todos los animales con cerebro lo hacen”.

Tras la publicación del artículo de Ramón Romero y sus colaboradores (Jesús Hernández Falcón, Karina Mendoza Ángeles y Germán López Riquelme), especialistas de todo el mundo han realizado experimentos con invertebrados, como las moscas de la fruta, pero ahora el equipo del universitario realiza estudios con un insecto aún más sencillo: la hormiga, y próximamente lo hará con gusanos.

Dormir, descansar y soñar no es lo mismo

Hay un dicho que dice “el sueño es el cerebro trabajando por el cerebro y para el cerebro”, y a decir de Ramón Romero, “pocas frases resumen mejor el asunto”.

Para el académico queda claro que una cosa es descansar y otra dormir; no importa cuánto se repose, si no entramos en un estado de somnolencia profunda, hay actividades cerebrales que no funcionan bien.

“El descanso es para los músculos, pero dormir es para el cerebro; por ejemplo, un corredor de maratón podría correr intensamente por dos horas y fracción, y al dormir necesitará las mismas ocho horas de sueño que alguien que no hizo nada en todo el día. Dormir no es para descansar, porque mientras uno lo hace, el cerebro está trabajando, aunque no con las mismas zonas que usa durante la vigilia”, expuso el profesor.

En todos los animales en los que se ha estudiado este fenómeno, no importa si se trata de mamíferos, aves, reptiles o invertebrados, el sueño es muy parecido al de los humanos, de hecho tanto, que se ha comprobado que las hormonas y los compuestos que se liberan en el cerebro son los mismos.

“Incluso se sabe que animales que nos son muy cercanos como los perros, gatos o caballos, pueden soñar, ya que los recuerdos que han almacenado en la memoria terminan formando parte de sus procesos oníricos”.

Una vieja parábola china dice que un día Chuang Tzu soñó que era una mariposa. Al despertar, ignoraba si era Tzu el que había soñado que era una mariposa o si era una mariposa y estaba soñando que era Tzu, lo que plantea la pregunta de si los insectos pueden soñar.

“No lo sé, y ni siquiera imagino la manera de averiguarlo, pero qué no daría yo por saber, aunque fuera por un instante, qué es lo que pasa en la cabeza de esos bichos cuando duermen”, concluyó Ramón Romero.

Créditos: Boletín UNAM-DGCS-173 – dgcs.unam.mx

Investigaciones universitarias, cultura, ciencia, noticias y contenidos de interés. Puebla, México.