Gana FCA-UNAM tres primeros lugares de Maratón de Finanzas

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

• Jóvenes universitarios hicieron el uno, dos, tres en el concurso organizado por el Colegio de Contadores Públicos de México.
• Vencieron a 30 equipos provenientes de 15 instituciones de educación superior de todo el país.

Alumnos de la Facultad de Contaduría y Administración (FCA) de la UNAM ganaron los tres primeros lugares del Maratón de Finanzas, organizado por el Colegio de Contadores Públicos de México (CCPM).

Tras una reñida competencia, los universitarios lograron adjudicarse el primero, segundo y tercer sitios del maratón, en el cual participaron 30 equipos de más de 15 universidades del país.

Los grupos de la FCA lograron pasar la primera eliminatoria, en la que quedaron fuera 23 equipos, por lo que sólo siete (los de puntajes más altos) llegaron a la segunda ronda.

En esa etapa de la contienda se tuvo que efectuar un desempate entre tres finalistas, dos de ellos de la UNAM y otro, del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. El ajuste tenía la finalidad de determinar al segundo y tercer lugar, pues el primero ya lo había ganado la FCA; el resultado fue la eliminación del ITESM.

Los universitarios que obtuvieron el primer sitio fueron Alejandra Sujiú Chi Cerrito, Manuel Gallegos Sánchez, Pascual Hernández Carmona, Daniel Alejandro Hernández Jiménez, Andrik Lara Cabañas, Jorge Armando Sánchez Pasaye y Miguel Ángel Solano García.

Los del segundo puesto fueron: Asgard Macías Balmori, José Antonio Carmona Arroyo, Jéssica Valencia Olivares, Óscar Morales Pluma, Gustavo Carrera Mendoza y Francisco Javier Benítez Dávila.

Y los del tercer lugar, Adolfo Casanova Torres, Bruno Daniel Castillo Muñoz, Ulises Daniel Ramírez Plata, Víctor Alfonso Cuevas Cortés y Diego Jorge Ginez Serrano.

Créditos: UNAM. DGCS -226/ unam.mx

Ofrecen atención y orientación nutricional egresados y estudiantes de la UAM en diversos centros

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

atención uam*Los programas que se atienden son Vigilancia del crecimiento y la alimentación de infantes y preescolares; Alimentación y manejo de peso en el embarazo y la lactancia, entre otros

Egresados y estudiantes de la Licenciatura en Nutrición Humana de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) dan atención profesional en este campo en cuatro centros de la Secretaría de Salud (SS) del Distrito Federal –ubicados en la delegación Coyoacán– uno más en la demarcación de Xochimilco y otro en las instalaciones de la Unidad Xochimilco.

Esta labor –que forma parte del Proyecto Consultorios de Atención y Orientación Nutricional, encabezado por investigadores del Departamento de Atención a la Salud– es realizada en consultorios habilitados por esta casa de estudios con equipo de antropometría y de cómputo.

La doctora Norma Ramos Ibáñez, miembro de este equipo de trabajo, informó que los pasantes han sido capacitados para efectuar su práctica profesional con base en un modelo de atención nutricional que sistematiza los procedimientos y el cual fue diseñado por los profesores.

Los cinco programas que se atienden son: Vigilancia del crecimiento y la alimentación de infantes y preescolares; Alimentación y manejo de peso en el embarazo y la lactancia; Manejo del peso en población pediátrica; Manejo del peso en adultos e Hipertensión, diabetes y dislipidemias en adultos.

Los estudiantes y egresados se enfocan en proyectos prioritarios y están asignados a las clínicas “Nayaritas”, “San Francisco Culhuacán”, “Gustavo Rovirosa Pérez” y “Carmen Serdán” de la SS del DF y la “Clínica del Pueblo de Santiago”, perteneciente a la Delegación Xochimilco –instituciones de salud que atienden a población sin seguridad social–, así como al consultorio “Nutrición, Composición Corporal y Gasto de Energía”, ubicado en la Unidad Xochimilco.

El proyecto ha iniciado con éxito, desde el mes de febrero, y resulta prometedor, ya que se ha evidenciado una demanda importante para este servicio, y se espera que ésta se incremente en el transcurso del año.

Sin embargo, la evaluación de los primeros meses ha determinado la necesidad de integrar más proyectos referidos a la atención de problemas de gastritis y úlcera péptica, artritis reumatoide, cirrosis alcohólica, gota, ostopenia y osteoporosis, debido a la demanda que ha tenido este tipo de patologías, por lo que se han diseñado también las bases de su tratamiento.

Para instrumentar el modelo de atención se elaboraron diferentes productos: formatos de historia clínica; lineamientos para la evaluación nutricional; guías de atención por grupo de edad, de alimentación para población con problemas del tipo y patologías frecuentes en la atención primaria; programas de cómputo para sistematizar la información y material didáctico de apoyo para la educación nutricional dirigida a grupos en riesgo.

Ramos Ibáñez señaló la importancia de la formación de recursos humanos en nutrición en el contexto actual del país en el que a la desnutrición y deficiencia en micronutrimentos que históricamente ha existido en México, se ha sumado la obesidad y las enfermedades asociadas con ella creando una complejidad socio-sanitaria.

Al hablar en forma particular del problema de la obesidad en niños, planteó como una tarea relevante del nutriólogo dar información y orientación a los padres para lograr la modificación de hábitos alimenticios desfavorables dentro de la familia, espacio en el que los cambios fundamentales deben darse, ya que son los progenitores quienes proveen el tipo y la calidad de los alimentos.

El profesional en nutrición humana posee el conocimiento para diagnosticar de manera oportuna alteraciones nutricias, prevenirlas y tratarlas; establecer los lineamientos de alimentación más adecuada de acuerdo con la edad y el estado fisiológico del paciente; determinar los alimentos que debe consumir un sujeto dependiendo de su patología; prescribir los tiempos de comida, y fijar la cantidad de energía que necesita cada persona según sus actividades.

En el tratamiento de las enfermedades crónico degenerativas, subrayó, el papel de este profesionista es fundamental, pues aún y cuando estos padecimientos no son reversibles, una dieta precisa para el enfermo hace que la evolución sea lenta y se controle mediante el tratamiento nutricional.

Créditos: UAM. Dirección de Comunicación Social/uam.mx

Reconocen a universitaria por sus investigaciones en Cuatro Ciénegas

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

• El jurado del Programa Volkswagen “Por amor al planeta” entregó a Valeria Souza Saldívar, del Instituto de Ecología,

Los genomas de las especies bacterianas presentes en los cuerpos de agua de Cuatro Ciénegas relatan historias de adaptación, dijo Valeria Souza Saldívar, del Instituto de Ecología.
Los genomas de las especies bacterianas presentes en los cuerpos de agua de Cuatro Ciénegas relatan historias de adaptación, dijo Valeria Souza Saldívar, del Instituto de Ecología.

el Premio a la Investigación Científica en Conservación Biológica 2009

• Es esta región, ubicada en Coahuila, se pueden analizar la ecología y evolución de los microorganismos y de la Tierra

• La universitaria ha estudiado y promocionado la conservación de la zona, parecida a Marte, pero sobre todo a nuestra Tierra primitiva

Invitada por la NASA y guiada por el experto en peces Wendell Minckley, Valeria Souza Saldívar visitó, por primera vez, la región de Cuatro Ciénegas, Coahuila, en 1999. La zona, parecida a Marte, pero sobre todo a nuestra Tierra primitiva, provocó en la científica universitaria “amor a primera vista” y, a partir de entonces, un apasionado trabajo de investigación y promoción de la conservación del sitio.

Por ello, el jurado del Programa Volkswagen (VW) “Por amor al planeta”, decidió entregar a esta integrante del Instituto de Ecología el “Premio a la Investigación Científica en Conservación Biológica” 2009.

Ha sido un privilegio encontrar este “Parque Precámbrico” –de la primera etapa de la historia de la Tierra–, aseguró. Ahí se puede contar la historia, “desde las profundidades”, del origen de la diversidad en el planeta.
Rodolfo Dirzo, integrante del jurado del Premio y profesor de la Universidad de Stanford, recordó que hace millones de años existieron comunidades de bacterias que formaban una especie de “tapete” de piedra; se trata de los estromatolitos –equivalentes a los arrecifes de coral– del Precámbrico.

Son los seres vivos más primitivos que poblaron este mundo y realizaron un proceso de intercambio de gases que, entre otras cosas, liberó mucho oxígeno a la atmosfera primitiva, generando cambios espectaculares.

Una representación destacada de esos ecosistemas precámbricos se halla en México, en Cuatro Ciénegas. Valeria Souza estudia ese “laboratorio viviente”, donde se puede analizar la ecología y evolución de los microorganismos y de la Tierra, dijo el científico.

El Parque Precámbrico

Cuatro Ciénegas es como las aguas del Caribe en el desierto. Es un segmento del mar que se quedó “atorado”; la mitad de sus bacterias son marinas y otra parte se asocia a los volcanes, pues debajo hay una falla geológica activa.
Cuatro Ciénegas es como las aguas del Caribe en el desierto. Es un segmento del mar que se quedó “atorado”; la mitad de sus bacterias son marinas y otra parte se asocia a los volcanes, pues debajo hay una falla geológica activa.

Al recibir el premio y explicar sus investigaciones, Souza mencionó que los genomas de las especies bacterianas presentes en los cuerpos de agua de Cuatro Ciénegas relatan historias de adaptación; ella y sus colaboradores realizan estudios de biología, genómica, metagenómica, entre otros, y han encontrado que el hecho de que no haya fósforo, produce aislamiento reproductivo y geográfico.

Aún sin sexo, “viajes” ni comida, ellas se diversifican y se crean nuevas especies. “Eso explica la historia de la mayor parte de la vida en el planeta”, acotó.

Esa región coahuilense es bellísima, dijo. Por sus colores, es como las aguas del Caribe en el desierto. En realidad se trata de un segmento del mar que se quedó “atorado” hace mucho tiempo; por eso, la mitad de sus bacterias son marinas y otra buena parte, está asociada a los volcanes, pues debajo hay una falla geológica activa.

En esa “máquina del tiempo”, unas especies roban la comida de otras; unas hacen antibióticos; otras crean resistencia a antibióticos para defenderse; otras producen babas; otras comen lo que nadie quiere o lo que sea: petróleo, tolueno, insecticidas. Por ello, el potencial biotecnológico de ese “tapete de piedra” es enorme.
En Cuatro Ciénegas se producen todos los ciclos biogeoquímicos, sin los cuales no hay vida: nitrógeno, carbono, azufre, fósforo. El sitio nos da una lección de sobrevivencia y de autosustentabilidad, añadió.

Pero, aclaró Souza, no queremos estorbar el desarrollo de la zona, sino garantizar un futuro para todas las criaturas, grandes y pequeñas. Ello empezó al ampliarse el área protegida de Cuatro Ciénegas, pero aún falta mucho por hacer para no perder esa riqueza.

Para contribuir a forjar ese futuro, Valeria Souza informó que dedicará los 500 mil pesos del premio a apoyar a los niños de la región que quieran ir a la universidad. “Los chicos ya no se quieren ir del otro lado de la frontera, quieren estudiar, y les pido su ayuda para hacer una fundación y becarlos”.

Otro plan es aplicar en México, por primera vez, uno de los postulados del Protocolo de Río, que establece que los poseedores de los recursos genéticos son también dueños de parte de las ganancias de su comercialización. “El potencial biotecnológico es enorme y lo queremos regresar a la gente para educación, salud y conservación”.

En la ceremonia, Otto Lindner, presidente del Consejo Ejecutivo de VW de México, refirió que el Programa cumple su cuarto año: “hemos tenido una gran aceptación en el medio académico y científico, así como el sostén de las autoridades ambientales federales y estatales. Esto nos motiva a continuar en este camino y seguir agregando nuevos proyectos al programa de responsabilidad social en apoyo al medio ambiente”.

Souza, quien se ha destacado por sus trabajos en el área de ecología evolutiva, también ha hecho una labor extraordinaria para defender y conservar el valle de Cuatro Ciénegas, “y ha contagiado su preocupación y entusiasmo a muchas personas e instituciones”, dijo.

A su vez, Rodolfo Dirzo añadió que la universitaria ha sido defensora de ese sitio. De las 80 mil hectáreas que representaba el área natural protegida de Cuatro Ciénegas, a partir de su trabajo se han ampliado a 800 mil.

En la ceremonia también se otorgó el Apoyo al Proyecto de Investigación en un Área Natural Protegida, al Centro de Educación Ambiental e Investigación de la Sierra de Huautla, de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM).

Asimismo, se entregaron reconocimientos especiales a los finalistas al Premio a la Investigación Científica en Conservación Biológica; entre ellos, Víctor Sánchez Cordero Dávila, del Instituto de Biología; en su representación, recibió el reconocimiento la directora Tila María Pérez.

Créditos: UNAM. DGCS -225/ unam.mx

El unicel, barato pero seguro

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

El unicel es un derivado del poliestireno, que se utiliza, desde la industria alimenticia hasta la de la construcción por su practicidad y bajo costo; pero ya que este material emite estireno, mucho se ha especulado respecto de su empleo para contener productos comestibles.

Héctor Ruiz Espinoza, Profesor investigador de la Facultad de Ingeniería Química de la BUAP, afirmó que a pesar de que se piense lo contrario, diversos estudios realizados en los últimos 50 años, han concluido que es seguro utilizar unicel y que este puede estar en contacto directo con productos alimenticios.

Los resultados de dichos estudios, dijo, “han sido evaluados y aprobados por la Administración de Alimentos y Medicinas de Estados Unidos (FDA) y por la Comisión Europea de Seguridad Alimenticia”.

Incluso recientemente, “un panel multidisciplinario de expertos de la Universidad de Harvard, demostró que alimentos frescos como fresas o carne de res y otros productos procesados, como el queso o el vino, contienen estireno de manera natural, o bien, se genera durante su fermentación, por lo que no hay razón para preocuparse”, señaló el investigador.

Por otra parte, explicó que el unicel “se fabrica partiendo de pequeñas esferas de poliestireno que tienen un gas que se expande con el calor, haciendo que aumenten su tamaño, se unan entre si y tomen la forma del molde en las que se colocaron”.

Este material se emplea como protección en todo tipo de productos frágiles o costosos y como material de construcción, pues es un excelente aislante térmico y acústico; es utilizado principalmente en la industria alimenticia y en el foodservice, ya que no permite el crecimiento de microorganismos, no se descompone con facilidad y en general, su costo de producción es muy bajo.

Aun así, la recomendación a la hora de comprar comestibles empacados en unicel es importante adquirir productos de fabricantes reconocidos, “ya que el estireno no polimerizado puede ser tóxico.

Asimismo recomendó no dejar productos almacenados en utensilios de este material durante mucho tiempo, pues está demostrado que puede provocar cambios sensoriales indeseables en varios productos; la migración de estireno, es mayor en productos grasos”, indicó el Maestro Espinoza Ruiz.

En términos generales, dijo, considerando que tarda miles de años en degradarse, sería recomendable promover su reutilización, lo que no es sencillo, ya que el bajo costo que tiene el producto nuevo y el premio mínimo que se paga por su reventa desincentiva esta practica, finalizó.

Créditos: BUAP/Comunicación Institucional/buap.mx

Asocian el inicio y progresión del cáncer con cambios en la “envoltura” del ADN

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

Félix Recillas Targa, del Instituto de Fisiología Celular de la UNAM.
Félix Recillas Targa, del Instituto de Fisiología Celular de la UNAM.

• Dentro de las células, el material genético está enrollado en la cromatina, desde donde interacciona con varias proteínas

• En el Instituto de Fisiología Celular, el grupo encabezado por Félix Recillas Targa descubrió que algunos cambios en esa estructura pueden desarrollar la enfermedad

• El hallazgo fue publicado en las revistas internacionales “Cancer Research” y “Oncogene”

En años recientes, científicos de todo el mundo han rastreado el origen del cáncer en las mutaciones genéticas.

Pero un nuevo estudio encabezado por Félix Recillas Targa, del Instituto de Fisiología Celular (IFC) de la UNAM, reveló que el inicio y progresión de esa enfermedad puede darse en la “envoltura” del ADN, una estructura llamada cromatina, sin que se produzcan defectos genéticos.

“El ADN no está desnudo dentro del núcleo de las células, está envuelto en la cromatina, una estructura cuyo

El ADN no está desnudo dentro del núcleo de las células. Está envuelto en la cromatina.
El ADN no está desnudo dentro del núcleo de las células. Está envuelto en la cromatina.

funcionamiento es como una liga que contiene información genética. Si esa liga se compacta y se concentra, no se puede leer el ADN, pero si se relaja y se estira sí puede leerse”, explicó el investigador.

Tras siete años de investigación en su laboratorio del IFC, Recillas y sus colaboradores encontraron que ciertos cambios en la estructura de la cromatina ocasionan que no se expresen proteínas que regulan el encendido de dos genes supresores de tumores en humanos, llamados p53 y Retinoblastoma.

Al no encenderse los genes supresores, se abre el paso al cáncer, aunque no se produzca una mutación genética.

“En el estudio de ese padecimiento, generalmente se piensa que al mutar un gene se adquiere un defecto genético. Pero si no se puede abrir o cerrar correctamente el paso de ADN, no se obtiene el producto de ese gene y se puede desarrollar cáncer. Eso es lo que nosotros indagamos: defectos que llevan a diferentes enfermedades, entre ellas el cáncer, sin que ocurran defectos genéticos”, detalló.

Con los hallazgos de su investigación, el académico universitario y su equipo publicaron recientemente dos artículos: uno en la revista Cancer Research y otro en Oncogene.

Expresión genética

El instructivo para producir todas las proteínas del organismo es el ADN, una molécula enrollada que, si se estirara, mediría de dos a cuatro metros lineales.

Para que el genoma quepa en el interior del núcleo celular, cuyo diámetro es de 10 micrómetros, se produce un complejo mecanismo de compactación.

Dentro del núcleo celular, el ADN tiene contactos moleculares con una serie de proteínas, conocidas como histonas.
Dentro del núcleo celular, el ADN tiene contactos moleculares con una serie de proteínas, conocidas como histonas.

“Dentro del núcleo celular, el ADN tiene contactos moleculares con una serie de proteínas, conocidas como histonas, que forman estructuras llamadas nucleosomas, alrededor de las cuales está enrollado el ADN, formando la estructura de compactación que es la cromatina, es decir, toda la envoltura”, detalló Recillas.

Este complejo sistema de compactación es un obstáculo serio para la expresión genética, pues las proteínas que la controlan requieren tener acceso para unirse a ciertos tipos específicos de ADN, llamados “secuencias blanco”.

“Cuando la información genética de cada gene es expresada mediante la síntesis de un ácido ribonucleico mensajero (ARNm), la estructura de la cromatina de esos genes y sus regiones aledañas se modifican, descompactándose y permitiendo el acceso a las proteínas que las controlan”, señaló Recillas.

Epigenética y tratamiento

El estudio de Recillas –único en el país– busca entender los procesos de apertura y cerrado que ocurren en la estructura de la cromatina, los cuales permiten el encendido o apagado de la expresión genética.

Este trabajo se inscribe dentro de un área en la frontera del conocimiento, llamada epigenética (del griego “en” o “sobre” la genética), que avanza de la genética clásica para indagar cambios heredables de la función génica que se producen sin modificaciones en la secuencia del ADN.

“Errores a nivel de la cromatina pueden ser la causa de varias enfermedades, sin que tengan un origen genético. Es decir, aunque algunas patologías no necesariamente sean consecuencia de una mutación, provienen de la incapacidad para leer su información genética”, precisó.

Esto significa que varias enfermedades, entre ellas el cáncer, están vinculadas directamente con alteraciones epigenéticas que tienen un impacto directo sobre el funcionamiento de los genes.

“Actualmente se considera que al menos un 50 por ciento de los tumores tienen al menos algún origen epigenético, donde genes encargados de controlar la proliferación celular están silenciados. Por eso nos interesa abordar esos mecanismos de regulación desde la epigenética”, señaló.

Además de entender a profundidad cómo se expresa la información genética, la investigación de Recillas tendrá futuras aplicaciones, al poder proponer nuevas estrategias de diagnóstico y tratamiento contra tipos específicos de cáncer, mucho más dirigidas y eficientes de las que existen hasta ahora.

Créditos: UNAM. DGCS -224/ unam.mx

Investigaciones universitarias, cultura, ciencia, noticias y contenidos de interés. Puebla, México.