Mejor estado no es el que genera más riqueza, sino el que mejor la distribuye: Narro Robles

 
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El rector de la UNAM, José Narro Robles, recibió un reconocimiento que otorgó a la UNAM la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, en sesión solemne.
El rector de la UNAM, José Narro Robles, recibió un reconocimiento que otorgó a la UNAM la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, en sesión solemne.

• En sesión solemne, recibió de la Asamblea Legislativa del DF un reconocimiento a la UNAM
• El país requiere iniciativas que convoquen a la unidad y no proyectos que fracturen desde el principio, dijo
• También, firmó con la presidenta de la Comisión de Gobierno de la ALDF, Alejandra Barrales tres convenios de colaboración

El rector de la Universidad Nacional, José Narro Robles, estableció que el mejor Estado no es aquel que genera más riqueza sino el que mejor la distribuye. Hoy, frente a la circunstancia que vive el país, requerimos iniciativas que nos convoquen a la unidad y no proyectos que nos fracturen desde el principio, añadió.

Estamos convencidos de que entre los sectores del país existen más acuerdos que diferencias, dijo en la ceremonia en la que la Asamblea Legislativa del Distrito Federal le entregó un reconocimiento a la UNAM, con motivo de la obtención del Premio Príncipe de Asturias y en el marco del Centenario de esta casa de estudios.

Tenemos que construir una sociedad –dijo en su mensaje desde la tribuna de la ALDF en sesión solemne-, con plenos derechos sociales, económicos y políticos exigibles, y que también se acepte y se acostumbre a cumplir sus obligaciones cívicas y fiscales, a respetar la ley y a ser solidaria con quienes menos tienen.

Ante el pleno legislativo, en el que están representadas cinco fuerzas políticas, Narro Robles planteó que el país tiene una gran responsabilidad histórica y debe evitar caer en la parálisis.

También, refrendó que un país sin ciencia propia se condena a la maquila o la medianía del desarrollo. Por ello, resulta indispensable reivindicar el derecho a la educación.

En el Centenario de su fundación, la Universidad seguirá el curso de los asuntos que preocupan a los mexicanos, indicó. Miles de universitarios continuarán documentando sus verdades y no podría ser de otra manera porque está en juego el futuro del país, y hay citas con la historia en las que no se puede estar ausente.

Las posiciones partidistas

En su mensaje, la presidenta de la Comisión de Gobierno de la propia Asamblea y coordinadora del PRD, Alejandra Barrales Magdaleno, mencionó que la Universidad Nacional ha probado una y otra vez su fortaleza, su arrojo para sortear amenazas y cumplir con su misión sustancial: investigar, enseñar y difundir la cultura

En el pronunciamiento de cada uno de los grupos parlamentarios, Axel Vázquez Burguete, del Partido Nueva Alianza, expuso que la UNAM es la mayor institución de estudios superiores de Iberoamérica, ha sido madre de grandes luchas y pensadores, y ha estado comprometida con la calidad y la difusión de una educación integral, humana, social, histórica, cívica, científica, tecnológica y artística; es centro de referencia a 100 años de historia.

Raúl Antonio Nava Vega, del Partido Verde Ecologista de México, refirió que ahora llega el momento de conmemorar un siglo de existencia de la Universidad, es decir, de pensamiento crítico, diverso, plural y propositivo que ha incidido en los momentos más determinantes en la historia moderna del país. Esa casa de estudios es una institución sólida que le ha dado carácter al país y ha cumplido su misión.

En tanto, Adolfo Orive Bellinger, del Partido del Trabajo, opinó que en sus 100 años de existencia, la UNAM ha cumplido a cabalidad los requisitos para ser una verdadera universidad, es decir, capacidad de docencia, de investigación y de difusión. En 1910 apenas albergaba mil 969 estudiantes; mientras que la matrícula en 2008-2009 fue de 305 mil 969 alumnos. Su capacidad se ha multiplicado 155 veces y hoy cuenta con 85 carreras.

Por parte del Partido Revolucionario Institucional, Octavio West Silva, refirió que la casa de estudios ha sido el modelo académico y formativo para muchas generaciones de estudiantes de diversos países y ha nutrido el ámbito iberoamericano de valiosos intelectuales y científicos; es patrimonio de todos los mexicanos, “por ello le agradecemos la grandeza de su obra”.

Sergio Israel Eguren Cornejo, de la bancada de Acción Nacional, dijo que la institución educativa ha tenido un papel determinante como impulsora de corrientes de pensamiento humanístico, liberal, democrático, que trasciende a la cultura universal en todos los campos del conocimiento. “Todos los mexicanos nos sentimos orgullosos de la UNAM, históricamente comprometida con el pasado, el presente y el futuro”.

Firma de convenios

Luego de la ceremonia, en el auditorio Heberto Castillo, la UNAM y la ALDF firmaron tres convenios de colaboración. Mediante el primero, general, se establecieron las bases de colaboración para que ambas instancias lleven a cabo, de manera conjunta, actividades como la elaboración de investigaciones y análisis en las diversas materias relacionadas con la actividad legislativa, y desarrollar estudios con una perspectiva jurídica con el fin de presentar propuestas que apoyen a las instancias competentes en la elaboración de iniciativas de leyes y decretos, entre otras.

Asimismo, un acuerdo específico que establece las bases interinstitucionales de apoyo y colaboración para que esta casa de estudios imparta programas de posgrado a miembros de la ALDF, bajo las modalidades presencial o a distancia: maestrías en Derecho con orientación en Derecho Parlamentario y en Derecho Constitucional y Administrativo.

Por último, un convenio para la realización, por parte de la UNAM, para la Asamblea, del diagnóstico y evaluación que permitan obtener los resultados verídicos y objetivos sobre las políticas y programas sociales implementados y ejecutados en el Distrito Federal, a través de sus diversas dependencias, a efecto de que le permita a esa instancia legislativa contar con elementos suficientes y sustentables que le permitan coadyuvar, para mejorar, instrumentar, incrementar y eficientar las políticas y los programas sociales y crear instrumentos normativos y eficientes que beneficien a los habitantes de esta Ciudad..

Créditos: Dirección General de Comunicación Social

Advierte investigador de la UAM que casi la mitad del territorio nacional enfrenta problemas de desertificación y degradación

 
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desertificación*En Durango, Zacatecas, Aguascalientes, San Luis Potosí, Guanajuato y Michoacán los daños pueden ser “extremadamente severos”

Alrededor de 45 por ciento de las tierras en México están siendo afectadas por la desertificación y degradación, muchas de las cuales (900 000) son cultivables, informó el maestro Jesús Manuel Tarín Ramírez, profesor del Departamento de Producción Agrícola y Animal de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

El investigador de la Licenciatura en Agronomía de la Unidad Xochimilco indicó que la mayoría de la gente no percibe las “dimensiones catastróficas” del problema, ya que por ejemplo los paisajes áridos pueden ser agradables a la vista, aunque “en realidad eso se debe a los efectos de la erosión en una tierra que era agrícola y que hoy se ha perdido, y la cual permitía el desarrollo económico de una región determinada”.

Desde 1987, recordó, la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación ha definido la desertificación como la pérdida de la capacidad productiva de las tierras por deforestación, erosión, disminución de la fertilidad y de los recursos hídricos, además de salinización en ambientes climáticos áridos, semiáridos y subhúmedos secos.

Tarín Ramírez apuntó que 63.5 por ciento de la superficie total en el país se caracteriza por poseer ambientes climáticos diversos, pero que además existen “tierras afectadas en ecosistemas frágiles”, localizadas al sur y sureste del país como Chiapas, Veracruz y Guerrero, por ejemplo, en donde “se requieren programas emergentes de atención y rehabilitación”.

El profesor del Diplomado Desertificación y Agricultura Sustentable en Agroecosistemas Frágiles Degradados –que la UAM imparte a productores y técnicos agrícolas y cuya edición concluirá a finales de julio– insistió que las tierras de México se están degradando: “se compactan, se encostran y se acidifican, pero el problema más significativo es que se erosionan, ya sea por efectos del agua o del aire”.

El aire afecta el norte y el noroeste, en donde más de 90 millones de hectáreas pierden hasta 200 toneladas de suelo por hectárea al año (ton./ha./año), mientras que el agua altera 22 millones de hectáreas del centro, sur y sureste del país, con arrastres promedios de superficies de 150/ton./ha./año.

Además, agregó, con la tierra “se desperdician grandes cantidades de nutrientes para las plantas y los cultivos”, que deben comprarse para su reposición.

El especialista indicó que “más de 50 por ciento de este fenómeno es originado por “condiciones antropogénicas”, es decir, que es el hombre por medio de sus actividades y relaciones culturales con las unidades de producción, “quien está acelerando el proceso de degradación y desertificación”.

Tarín Ramírez afirmó que si bien la erosión y degradación es una condición natural, “el individuo actúa como un catalizador” y en consecuencia es necesario desarrollar programas “que reeduquen a los productores y preparen de manera más consciente a nuevos técnicos”.

Las regiones en donde existe una degradación de la tierra se correlacionan con zonas de fuerte expulsión de mano de obra hacia Estados Unidos, como es el caso de Durango, Zacatecas, Aguascalientes, San Luis Potosí, Guanajuato y Michoacán, comentó.

La migración también se vincula con el deterioro de los ecosistemas en pueblos y centros de producción agrícola, cuyas malas condiciones hacen poco atractivo que los habitantes se arraiguen en sus comunidades, por lo que mejor buscan otras opciones de vida, “de ahí proviene el problema del desplazamiento de connacionales”.

La degradación de las tierras, reconoció, es atendido por la Comisión Nacional Forestal y las secretarías de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación y de Medio Ambiente y Recursos Naturales, las cuales cuentan con presupuestos federales y tienen vínculos con organismos que aportan recursos como los bancos Interamericano de Desarrollo y Mundial.

Sin embargo, en ocasiones ese capital “no llega en forma oportuna a los productores, además de que muchos programas son manejados de manera descoordinada y no se vinculan con los usuarios y campesinos del país, por lo que su impacto es poco significativo”.

El investigador consideró que si existiera una mayor conexión entre dichos organismos “sería saludable”; y aún mejor si los programas se enlazaran en forma directa con los productores.

El Diplomado Desertificación y Agricultura Sustentable en Agroecosistemas Frágiles Degradados surgió mediante un convenio entre el Instituto de Suelos del Ministerio de Agricultura de Cuba y la Unidad Xochimilco y se realiza desde el año 2005; a la fecha se han graduado alrededor de 120 personas.

Créditos: UAM. Direccción de Comunicación Social

Urge ampliar el acceso a la información y alentar la rendición de cuentas en el sistema universitario mexicano, profesor de la UAM

 
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*Esta casa de estudios diseña Laboratorio para enlazar a una amplia comunidad de investigadores, estudiantes, funcionarios, políticos y periodistas en temas universitarios

La dispersión de información y una arraigada cultura de la opacidad se han constituido como enormes obstáculos que impiden al sistema universitario mexicano enfrentar los complejos procesos de transformación por los que atraviesa, lo que hace necesario ampliar el acceso a la información y alentar las prácticas de transparencia y la rendición de cuentas.

Con ese objetivo el Departamento de Estudios Institucionales de la Unidad Cuajimalpa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) diseñó el Laboratorio de Análisis Institucional del Sistema Universitario Mexicano (LAISUM) para enlazar a una amplia comunidad de investigadores, estudiantes, funcionarios, políticos y periodistas en temas universitarios y constituirse en un espacio de información y consulta que facilite el conocimiento del sistema universitario y de las agrupaciones que lo conforman.

El doctor Eduardo Ibarra Colado, director general de dicho Laboratorio, explica en un análisis sobre esta problemática que el trabajo poco informado que se genera por la ausencia endémica de información ha dado lugar a aseveraciones y discursos poco relacionados con el estado real del sistema y de cada una de sus instituciones.

Resulta difícil –subraya– ubicar la información referida al sistema universitario mexicano y casi imposible obtener el conjunto organizado de datos detallado y sistemático de cada una de sus instituciones.

La tarea titánica de contar con los documentos requeridos y ordenarlos de manera consistente y útil supone para quien los requiere el empleo de importantes cantidades de tiempo y energía, que serían mejor aprovechados en los procesos de interpretación, análisis y búsqueda de soluciones a los problemas más urgentes que enfrenta la institución y el sistema en su conjunto.

El investigador del Departamento de Estudios Institucionales manifiesta que el sistema universitario mexicano ha sido un factor fundamental para impulsar el desarrollo económico y social de México y se ubica como espacio institucional estratégico para garantizar el bienestar de la población.

Sin embargo, las exigencias que se derivan de la integración de nuevos corredores económicos en el ámbito internacional y los desafíos asociados a la incorporación de las nuevas tecnologías de información y comunicación reclaman su pronta renovación con el fin de hacer realidad un proyecto de nación plural, incluyente y en diálogo permanente.

El profesor advierte que las instituciones se encuentran ante complejos procesos de transformación que reclaman una acción informada que sea capaz de contender con la diversidad y el detalle, escapando a generalizaciones que pierden de vista la complejidad de un sistema lleno de matices y contrastes.

El LAISUM ha sido concebido como un gran depósito de información de distinta naturaleza (notas periodísticas, documentos, estudios, información bibliográfica, ligas y actividades) con una organización de su acervo flexible, de tal manera que permite consultas a partir de distintas dimensiones o temas, de regiones geográficas o de instituciones en lo particular.

La iniciativa forma parte del proyecto “Memorias, presente y utopías mexicanas para la recreación de la Universidad en el siglo XXI: reconocimiento de su entramado institucional y simbólico”, que se lleva a cabo como parte del programa de investigación del cuerpo académico en Gestión Pública y Desarrollo Social, del Departamento de Estudios Institucionales de la Unidad Cuajimalpa.

Créditos: UAM.Dirección de Comunicación Social

No implica la esquizofrenia una disminución de lo que es vivir, asevera investigador estadounidense en la UAM

 
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Un error común en la psiquiatría es pensar que pacientes con esquizofrenia no tienenhospital psiquiátrico vida interior ni una subjetividad interesante, que su condición es sólo una disminución de lo que es existir, expuso el doctor Louis Sass, profesor de Psicología Clínica y de Literatura Comparativa de la Universidad de Rutgers, en Nueva Jersey, Estados Unidos.

En la conferencia magistral “Una explicación de las emociones en la esquizofrenia de acuerdo con la fenomenología: la paradoja de Kretschmer”, el investigador sostuvo que, sin embargo, es importante reconocer que una persona con este diagnóstico puede vivir una manera de ser diferente, pero con un nivel de afecto que puede ser igual o aun más intenso que lo normal.

En esta actividad, realizada en la Casa del Tiempo, centro de extensión educativa y cultural de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), indicó que el hecho de que los pacientes con esquizofrenia experimenten al mismo tiempo niveles de respuesta afectiva, “tanto exagerados como disminuidos”, constituye la “paradoja kretschmeriana”.

Al respecto refirió que en relatos autobiográficos escritos por personas con esquizofrenia se constata una atenuación de la vitalidad emocional; no obstante, en otros reportes se describe a esos individuos con afectos intensos y como híper-sensitivos a los estímulos afables.

El autor de varios libros y artículos en los que aborda la teoría psicoanalítica, estudios fenomenológicos de la esquizofrenia, filosofía hermenéutica y postmodernismo reconoció que hay pocas investigaciones recientes sobre la emoción en esquizofrénicos y que las existentes son reportes subjetivos y medidas psicológicas de arousal (activación) con atención especial al “afecto plano” y “síntomas negativos” de los pacientes.

Sass, autor de la obra Madness and modernism: insanity in the light of modern art, literature, and thought, planteó “la necesidad de un acercamiento filosófico que se enfoque en la subjetividad”.

Entre las experiencias anormales en la esquizofrenia resaltó la alienación corpórea (del cuerpo vivo); seguido de tres mutaciones del mundo vivo: desapego (conocido como “desrealización” o despersonalización); alejamiento del mundo (percepción fragmentaria y pérdida de capacidades) y subjetivización (preocupación sobre un mundo casi ilusorio creado por ellos mismos).

“Me refiero a la subjetivización, mostrando cómo un concepto literario-estético ?la noción de lo “sublime”? puede usarse para iluminar algunas formas de enorme delusion (“idea falsa fija” o “delirio”) en psicosis crónica”.

El paciente crónico con esquizofrenia “suele aislarse dentro de un mundo delirante, que experimenta como un producto de su propia mente divina”. Por eso puede haber poco interés en cualquier objeto especifico y que toma como el blanco de reacciones emocionales normales; “en cambio, se enfoca en el mundo delirante como un todo, que se experimenta ahora como signo del yo”.

El doctor Sass recapituló que a principios del siglo XX, el psiquiatra alemán Ernst Kretschmer ofreció una perspectiva sobre lo que llamó la Schizothymia (el temperamento encontrado en los individuos esquizoides o esquizofrénicos), que enfatiza dos aspectos o tendencias opuestas: de un lado, hipersensibilidad, ansiedad y vulnerabilidad; y del otro, insensibilidad, frialdad e indiferencia.

De acuerdo con Kretschmer hay un sentido “más profundo” en el cual las personas con esquizofrenia siempre contienen ambos extremos, y en cuanto se tiene contacto personal con esquizoides puede encontrarse de manera frecuente “en el santuario más interior, un centro de la personalidad con más sensibilidad y vulnerabilidad que se ha activado en sí mismo y yace adentro contorsionado”.

El investigador enfatizó que Kretschmer reconoce con claridad que la mayoría de los esquizofrénicos no son “hipersensibles o fríos, sino hipersensibles y fríos al mismo tiempo”, y en ello concurre un aspecto clave de la esquizofrenia que puede ser importante para explicar “el sentimiento de extrañeza de encontrar algo o alguien que existe más allá del contacto emocional normal, que es un sentimiento que registran personas normales muchas veces cuando se encuentran con individuos esquizofrénicos”.

Sass resumió su trabajo “como un argumento en favor de un acercamiento fenomenológico, no cartesiano, al estudio de las afectaciones y las emociones en la esquizofrenia, con énfasis en la personificada e incrustada naturaleza de la subjetividad humana”.

Créditos: UAM. Dirección de Comunicación Social

La biblioteca central, ícono de la UNAM y la nación, cumple 54 años

 
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La Biblioteca Central cumple 54 años de proporcionar servicios de información.
La Biblioteca Central cumple 54 años de proporcionar servicios de información.

• El 5 de abril de 1956, este espacio abrió sus puertas para ofrecer sus servicios, expuso Eugenio Romero Hernández, subdirector de esta instancia
• Desde entonces, ofrece recursos documentales y servicios de información que permiten apoyar las tareas sustantivas de esta casa de estudios
• En sus orígenes, tuvo cerca de 80 mil volúmenes; hoy cuenta con más de 500 mil, y un millón y medio de asistentes al año

La Biblioteca Central, ícono de México y de la Universidad Nacional y uno de los edificios más fotografiados, cumple 54 años de proporcionar servicios de información.

El 5 de abril de 1956, este espacio abrió sus puertas para ofrecer sus servicios a la comunidad, expuso su subdirector, Eugenio Romero Hernández.

Hoy, como entonces, la Central cumple con su tarea de proporcionar a los universitarios recursos documentales y servicios de información que permiten apoyar las tareas sustantivas de esta casa de estudios en docencia, investigación, difusión y extensión de la cultura.

Diseñada por el arquitecto y pintor Juan O`Gorman, originalmente fue concebida como biblioteca nacional aunque por cuestiones de espacio y de lejanía de la entonces apartada Ciudad Universitaria, se consideró dejar para después la construcción de su propio edificio.

En sus orígenes, la Biblioteca Central tuvo cerca de 80 mil volúmenes. Empezó con un servicio de estantería cerrada; es decir, en el mostrador central de la planta principal, donde también se hacía la consulta, el usuario llenaba una papeleta o ficha de préstamo con los datos del libro que requería, previa consulta del fichero.

En un montacargas se subían las papeletas al primer piso donde los bibliotecarios buscaban el volumen en cuestión; entonces, existían dos pisos, el segundo y el tercero, de libros organizados y clasificados, y dos más de tesis y revistas; en el resto, había muchos más materiales, en proceso de catalogación.

Los encargados enviaban por la misma vía el texto requerido al mostrador, donde el usuario entregaba su credencial, y se hacía el trámite para el préstamo. Por libro, el proceso se llevaba un promedio de entre 20 y 30 minutos.

Hoy se cuenta con el servicio llamado de “autopréstamo”, donde el usuario, con su número de registro y una clave o NIP que recibe por correo electrónico, puede obtener un libro directamente en las máquinas respectivas. Incluso, es posible resellar el libro desde la página electrónica de la Biblioteca, sin necesidad de asistir. También por Internet se pueden consultar las bases de datos.

Actualmente, se cuenta con alrededor de un millón y medio de asistentes al año; a veces, hasta seis mil o siete mil usuarios diarios, y un acervo de alrededor de 500 mil volúmenes.

Además, posee una colección de obras antiguas, todas catalogadas, que van del siglo XV al XVIII, incluido un incunable, Las siete partidas de Alfonso X, obra de origen europeo que data de 1492, junto con muchas otras que alguna vez estuvieron en conventos. Todas ellas se están digitalizando para contribuir a su conservación, explicó.

Inicios de la construcción del edificio que hoy alberga una colección de obras que van del siglo XV al XVIII, incluido un incunable, Las siete partidas de Alfonso X, obra de origen europeo que data de 1492.
Inicios de la construcción del edificio que hoy alberga una colección de obras que van del siglo XV al XVIII, incluido un incunable, Las siete partidas de Alfonso X, obra de origen europeo que data de 1492.

Durante la construcción de CU, la Universidad brindó sus muros a los artistas para que en ellos se continuara una tradición plástica, que se remonta a centenares de años. Así surgieron los relieves de Juan O’Gorman en la Biblioteca Central: el enorme mural denominado Representación Histórica de la Cultura.

El artista expresó: “Desde el principio, tuve la idea de hacer mosaicos de piedras de colores en los muros ciegos de los acervos, con la técnica que ya tenía bien experimentada. Con estos mosaicos la biblioteca sería diferente al resto de los edificios de la Ciudad Universitaria, y con esto se le dio carácter mexicano.

“Claro está que para hacer los mosaicos era necesario obtener piedras de todos los colores posibles. Para ello, emprendí viajes por toda la República Mexicana (…). Visité muchos minerales y canteras para recoger muestras de cada una de ellas.

“Finalmente, seleccioné diez colores con los cuales podían hacerse los mosaicos (…). Fue necesario recurrir a las piedras de colores naturales porque no hay en ninguna parte del mundo colores que puedan pintarse y que resistan la intemperie, los rayos solares, las lluvias y los cambios de temperatura”.

De ese modo, O`Gorman dedicó el muro norte a la época prehispánica; el sur, a la de la conquista y colonial; el oriente, al progreso social de México, y el poniente, a la cultura nacional y la actividad universitaria.

Créditos: Dirección General de Comunicación Social

Investigaciones universitarias, cultura, ciencia, noticias y contenidos de interés. Puebla, México.