All posts by admin

TIENE MÉXICO UN RETRASO DE DOS SIGLOS EN INVENTARIOS FLORÍSTICOS, INDICAN EN LA UAM

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

*Con este tipo de estudios sería posible saber cuántos recursos vegetales se han perdido y cómo conservar los existentes

El inventario total de la flora mexicana es una tarea en la que el país tiene un retraso de más de dos siglos si se compara con el trabajo desarrollado en naciones europeas, señaló el doctor Sergio Zamudio Ruiz, del Instituto de Ecología A.C. en el II Congreso Internacional. Avances de las Mujeres en las Ciencias, las Humanidades y todas las disciplinas que organizó la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
En la conferencia magistral manifestó que es urgente elaborar inventarios confiables de la diversidad vegetal de todas las regiones del país, ya que con estos estudios sería posible saber cuántos recursos vegetales se han perdido y cómo conservar los existentes.

Por tanto, reconoció el esfuerzo de la maestra Graciela Calderón Díaz-Barriga de Rzedowski, Doctora Honoris Causa de la UAM, quien ha encabezado durante más de 25 años la investigación “La Flora del Bajío y Regiones Adyacentes”, proyecto que en un futuro cercano concluirá el inventario de las especies de plantas vasculares presentes en los estados de Guanajuato, Querétaro y el norte de Michoacán, abarcando una superficie cercana a los 50 mil kilómetros cuadrados.

La maestra Calderón Díaz-Barriga y el doctor Jerzy Rzedowski, ambos del Instituto de Ecología A.C., han dirigido los trabajos en los que participan más de 60 científicos de diversas instituciones, quienes han realizado la colecta, el estudio taxonómico e inventario de las plantas silvestres de la región.

Con la información recabada se ha publicado la obra magna Flora del Bajío y de Regiones Adyacentes, editada desde 1991 en fascículos que suman los 165 y podrían superar los 200 al término de la investigación; hasta el momento se ha plasmado la descripción de 155 familias, con un total de 612 géneros y 1807 especies.

En cada fascículo los interesados encontrarán la descripción de todos los taxa reconocidos, familias, géneros, especies, subespecies y variedades; las claves para su determinación; los nombres comunes de la planta en México y la zona de estudio; los tipos nomenclaturales; la distribución geográfica; la información ecológica; datos fenomenológicos; estado de conservación; mapas de distribución, e ilustraciones.

Zamudio Ruiz informó que en el tránsito de estos estudios han sido descubiertas 87 especies nuevas, entre las que destacan: Oxalis morelosii, benitoramirezii, Ipomoea cuprinacoma, Ipomoea rzedowskii y Pinguicula moctezumae, hallazgos que ya se dieron a conocer en el ámbito científico internacional por medio de revistas especializadas.

El número de taxa nuevos descritos reveló que la citada área no estaba suficientemente explorada ni estudiada, aun cuando se localiza en el centro de México y en una zona muy poblada, por lo que se pronunció en favor de que el gobierno y las instituciones universitarias tengan el interés de realizar y apoyar este tipo de indagaciones.

Además, lamentó que la publicación de Flora del Bajío y de Regiones Adyacentes no haya avanzado con la velocidad esperada, debido al reducido número de taxónomos interesados en este tipo de estudios en México y a que el trabajo que llevan a cabo no es valorado en forma adecuada.

Dado que no se cuenta con un inventario en el ámbito nacional, apuntó, las floras regionales representan una aportación relevante para el conocimiento de la diversidad biótica del territorio de la República Mexicana, por lo que es de vital importancia alentar la realización de una mayor cantidad de compilaciones del tipo.

En la inauguración del II Congreso Internacional. Avances de las Mujeres en las Ciencias, las Humanidades y todas las disciplinas, que se efectúa del 10 al 12 de marzo, estuvieron presentes la maestra Paloma Ibáñez Villalobos y los doctores Arturo Rojo Domínguez y Javier Velázquez Moctezuma, rectores de las unidades Azcapotzalco, Cuajimalpa e Iztapalapa, en ese orden.

El Congreso tiene como objetivo ser un espacio de intercambio académico en el cual se expongan y discutan los resultados del quehacer científico y humanístico generado por y alrededor de las mujeres. En esta edición participan 250 ponentes nacionales e internacionales en 15 temáticas y se dictarán cuatro conferencias magistrales.

Créditos: Dirección de Comunicación Social. UAM.

Sabersinfin.com

DAÑOS A LOS HUMEDALES AFECTAN A TODO EL PAÍS

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

ANTONIO LOT• Debido a que los sistemas de aguas están interconectados, alteraciones en uno de ellos tienen repercusiones a cientos de kilómetros de distancia, expuso Antonio Lot Helgueras

• El investigador del Instituto de Biología de la UNAM recibió un reconocimiento por parte del Gobierno de México “por su importante contribución al conocimiento de las plantas acuáticas en los humedales nacionales”

“Si se conservan los humedales, estamos garantizando que ni los campos de cultivo ni los poblados se inundarán, y que habrá suficiente líquido de reserva para todas nuestras necesidades; pero si los destruimos, deberemos encarar esos dos problemas, como en la Ciudad de México, que se inunda y al mismo tiempo, carece de agua”, señaló Antonio Lot Helgueras, secretario ejecutivo de la Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel de CU.

El académico recientemente recibió un reconocimiento por parte del Gobierno de México, a través de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), “por su importante contribución al conocimiento de las plantas acuáticas en los humedales de México”.

“Soy precursor en este tipo de trabajos, pues hace 40 años, cuando decidí dejar mi vida en el DF e irme a vivir a Veracruz para estudiar los pastos marinos, no se sabía casi nada sobre el tema”, recordó el también investigador del Instituto de Biología.

“En esas épocas, emprender este tipo de proyectos equivalía a lanzarse a la aventura, y me lancé así, sin dinero, pero con el apoyo de mis profesores de la UNAM”, agregó.

Así, con una mochila llena de ropa a espaldas, sus libros bajo el brazo y mucho entusiasmo, el joven Antonio se mudó al puerto para conocer de primera mano los pastos marinos “y obtener el ojo entrenado que sólo tiene la gente que hace trabajo de campo, porque eso —no importa cuánto se lea— no se aprende en el aula”.

De finales de la década de los 60, una de las cosas que más recuerda es el tiempo que pasó haciendo observaciones al lado del mar, tomando notas y comparándolas con las de la escueta bibliografía que había en ese entonces. Esta experiencia no sólo se tradujo en una tesis de licenciatura, sino en un viaje a Leiden, Holanda, donde Lot Helgueras, con apenas 24 años, representó a México en la Primera Reunión Mundial sobre Pastos Marinos.

“Fue en esa época cuando el mundo comenzó a tomar conciencia de la importancia de este tipo de vegetación, su relación con el entorno e incluso de su impacto en la industria (en el caso particular de los pastos marinos, en la pesquera)”, comentó.

“Desde aquel encuentro han pasado 40 años y en México apenas hemos comenzado a considerar la importancia de estas especies; hemos ido lento, pero lo bueno es que ya nos preocupan estos temas”.

Un equilibrio frágil

Durante mucho tiempo los estudiosos no consideraron algo que hoy es evidente: cuando el hombre altera algún cuerpo de agua, los efectos negativos se pueden percibir a más de 800 kilómetros de distancia, “porque los ecosistemas acuáticos, aunque no se aprecie a simple vista, siempre están intercomunicados”, explicó el ex director del Instituto de Biología.

“Por ejemplo, si deforestamos la parte alta de una montaña, el agua no se detendrá ni se filtrará adecuadamente, y arrastrará una serie de sedimentos de suelo que llegarán a cuerpos líquidos muy distantes y, finalmente, al mar”, añadió.
En nuestro país, las acciones predatorias han tomado muchas variantes y tienen lugar en los sitios más disímbolos, debido a que México es un país megadiverso con un complejo sistema de humedales que comprende costas, lagunas costeras, litorales, arrecifes coralinos, lagos y ríos, entre otros.

“Desafortunadamente, no supimos entender que todo estaba intercomunicado, ni que las consecuencias de dañar uno de estos cuerpos de agua tendría consecuencias apreciables cientos de kilómetros a la redonda”, agregó Lot Helgueras.

Sin embargo, el biólogo se muestra optimista al señalar que actualmente están protegidos 55 humedales, “y eso nos compromete a todos, como sociedad, a cuidarlos y entender que su valor va mucho más allá de lo estético”.

Guadalajara en un llano, México en una laguna…

“En apenas medio siglo, se han perdido muchos ecosistemas acuáticos, como el de la Cuenca de Lerma, un entorno lacustre del centro de México cuya afectación explica, en parte, los problemas hídricos del DF, aunque tampoco hay que olvidar que esto se agrava porque la ciudad se construyó sobre un lago”, advirtió Lot Helgueras.

El académico señaló que desde sus orígenes, los habitantes de la antigua Tenochtitlan aprendieron a respetar los humedales y aprovechar los recursos que éstos reportaban, “pese a lo complicado que resultaba vivir unos cuantos centímetros por encima del nivel del agua. Pero con el paso de los siglos, lo que hicimos, en vez de adaptarnos y convivir con la naturaleza, fue sellar este lago con una capa de concreto”.

Hoy padecemos los efectos de esa decisión y enfrentamos muchos problemas derivados del hecho que, como el agua se encuentra a apenas unos metros bajo la urbe, tarde o temprano ésta se abre camino a la superficie, provocando las inundaciones que recurrentemente padecemos los capitalinos, expuso el ambientalista.

De tomarse las medidas pertinentes, se podrían “matar dos pájaros de un tiro”, y solucionar el asunto de las inundaciones y la falta recurrente de agua para consumo humano, pero en este afán por deshacerse rápidamente del líquido que provoca estancamientos, se obra de manera equivocada y se desperdicia un recurso que sería muy útil en época de sequía.

“Esto equivale a cometer dos errores, pues lo conveniente sería modificar los sistemas de captación natural de agua. Si lográramos esto, podríamos echar mano del líquido en tiempos de escasez, y resolveríamos tanto los problemas ocasionados por las inundaciones como los de falta de suministro que padecen muchas colonias”, indicó.

“Lo primero que debemos recordar es que vivimos sobre un lago, que no es el mejor lugar para construir una ciudad, sobre todo si no manejamos de manera inteligente el agua, porque eso agrava nuestros problemas”, advirtió.

Diagnósticos y ecosistemas enfermos

Como pasa con todos los seres vivos, los ecosistemas pueden estar sanos o enfermos, y para saber qué tan bien o mal se encuentran, es necesario realizar un diagnóstico, “y eso es a lo que me dedico”, compartió Lot Helgueras.

Por ello, como si se tratara de un médico, el científico analiza los cuerpos de agua, pero en vez de estetoscopio, abatelenguas y rayos X, Lot Helgueras se vale del estudio de la composición florística para determinar qué tan bien conservado está un lugar, “pues a fin de cuentas, la vegetación es uno de los mejores termómetros del estado de salud de los humedales”.

“A veces es difícil detectar la afectación, pero uno de los síntomas más claros es la presencia de especies exóticas y agresivas —como el lirio acuático en el Valle de México— que compiten y terminan por ganarle terreno a la vegetación originaria, fenómeno que altera la biota del sitio y provoca pérdida de biodiversidad”, expuso el biólogo.

Este deterioro se da gradualmente, y los diferentes estadios de sucesión permiten señalar cuándo el ecosistema se encuentra en una etapa temprana de perturbación y cuándo está en una fase de daño extremo.

“Este tipo de observaciones nos ha permitido intervenir oportunamente en lugares como la laguna de Tecocomulco, a donde llevamos chinampas para fomentar el cultivo de ciénega entre los lugareños, tarea en la que nos ayudó gente de Xochimilco y que permitió a la comunidad aprovechar recursos generados a orillas del lago”.

Aunque parezca difícil, aún se puede hacer mucho por los humedales, la clave radica en estar al tanto de sus malestares para intervenir a tiempo, “pero esto requiere la participación de las comunidades y un monitoreo por parte del gobierno, ya sea estatal o municipal, porque sin este tipo de apoyos, la tarea resulta sumamente complicada”, sugirió el doctor en Ciencias Biológicas.

Alertas tempranas

Con el conocimiento que se tiene hoy de las plantas acuáticas mexicanas y su relación con el entorno (gran parte de éste generado por el mismísimo Lot Helgueras y su equipo de colaboradores), es posible prever algunos escenarios a futuro, “claro, si se comienzan a tomar medidas preventivas desde ahora”.

El problema es que, con frecuencia, pesan más otro tipo de intereses —principalmente económicos—, los cuales ponen trabas a los esfuerzos de preservación, “como cuando a principios de los años 90 un grupo de hoteleros me consultó sobre si resultaba adecuado dejar los pastos marinos en la costa de Cancún y yo les respondí que sí, porque se trataba de una planta que fijaba el suelo costero, haciendo que los daños provocados por los ciclones se minimizara, además de que evitaba que ciertos sedimentos llegaran al mar, lo que le da a los mares del Caribe su característica transparencia”.

Sin embargo —recuerda el académico—, a los empresarios les pareció que estas plantas no lucían muy acorde con lo que suponían debía ser una playa de descanso, pese a que pisar el pasto marino no es muy diferente a posar la planta del pie sobre el césped.

“No se hizo caso y acabaron con esa vegetación, y ahora, 20 años después, se comienzan a ver las consecuencias de ello, pues cada vez hay menos arena debido a que ésta ha sido barrida por los fenómenos meteorológicos, y las aguas oceánicas han comenzado a perder su típico color turquesa”.

Éste es apenas un ejemplo de muchos similares, apunta el profesor, quien señala que lo que corresponde ahora es tomar medidas para, en la medida de lo posible, revertir las condiciones actuales, o por lo menos evitar que éstas se agraven, concluyó.

Fuente: Boletín UNAM-DGCS-153 – dgcs.unam.mx

Sabersinfin.com

NO PODEMOS PERMITIR NUEVOS MALES COMO LA INSEGURIDAD EN QUE VIVEN LOS JÓVENES: JOSÉ NARRO

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

LA UNAM EN LA HISTORIA DE MEXICO• El rector de la UNAM advirtió que no podemos estar de acuerdo con muchas de las condiciones que afectan al México de hoy, como la profunda desigualdad
• Es necesario encontrar en la historia elementos de fortaleza para vencer los viejos y nuevos enemigos sociales
• Inauguró el Simposio “La UNAM en la historia de México”, en el marco de la conmemoración por el centenario de la Universidad Nacional

A un siglo de la creación de la Universidad Nacional, no podemos permitir que a los males de siempre, como la pobreza, la ignorancia y la enfermedad, hoy se agreguen la inseguridad y la incertidumbre en que viven los jóvenes, aseguró José Narro Robles, rector de la UNAM.

No es posible estar de acuerdo con muchas de las condiciones que afectan al México de hoy, como la enorme, profunda e insultante desigualdad, ni con muchos de los grandes problemas de siempre que siguen dañando a los mexicanos.

Al inaugurar el Simposio “La UNAM en la historia de México”, con el que inician las actividades académicas alusivas al centenario de esta casa de estudios como Universidad Nacional, subrayó que este encuentro servirá para encontrar en la historia elementos de fortaleza para vencer a los viejos y nuevos enemigos sociales.

Estos debates –que incluirán siete foros académicos, uno cada mes, desde ahora y hasta noviembre- ayudarán a decirle a los jóvenes que en el pasado hemos sido capaces de vencer muchos de los problemas que han agobiado a la nación, y que también ahora trabajaremos para el presente y el futuro, indicó.

En el auditorio Alfonso Caso, Narro Robles dijo que tenemos historia, raíces e inteligencia en la fundación de esta institución, pero también hemos sido capaces, con los vaivenes que se explican por ser una obra humana, de mantener esta casa de estudios a lo largo del último siglo.

Al presentar el Simposio, el director del Instituto de Investigaciones Filosóficas, Guillermo Hurtado Pérez, dijo que la historia de México y la de esta institución están íntimamente ligadas. Sus vínculos tienen lugar en diversos planos: político, económico, social, simbólico. “Esta nación no sería la misma sin su Universidad y ésta casa de educación no se comprendería si no fuese la de este país”.

Gloria Villegas Moreno, titular de la Facultad de Filosofía y Letras, expuso que el significado que expresamente se atribuyó a la Escuela Nacional Preparatoria en el proceso de fundación de la Universidad Nacional, se refrenda con el inicio del coloquio con el tema de su establecimiento, en un periodo que va de 1867 a 1910. Será un encuentro “con el espíritu universitario de la reflexión continua sobre los orígenes de esta importantísima institución”.

En tanto, el director de la Facultad de Economía, Leonardo Lomelí Vanegas, se refirió al foro que tratará la etapa de la fundación de la Universidad Nacional y hasta el final del rectorado de Balbino Dávalos (1910-1920) y que coincidió con la Revolución Mexicana. Comentó que se trató de una etapa de definiciones muy importantes para la construcción del Estado Mexicano y la redefinición del perfil de esta casa. Es un periodo fundacional, donde al mismo tiempo cobra ímpetu la aspiración de hacer de la educación un instrumento de transformación social.

Álvaro Matute Aguirre, investigador emérito del Instituto de Investigaciones Históricas, mencionó que lo ocurrido entre junio de 1920 y julio de 1929, tema de otro foro, figura entre lo más definitorio y significativo de la historia de esta institución. El país sustenta a su Universidad Nacional y ésta contribuye al enriquecimiento y desarrollo del país. Los años 20 son de reconstrucción y surge de esta casa la iniciativa de crear una Secretaría de Educación Pública de alcance federal dotada de creatividad, dignidad magisterial y el impulso a las artes en beneficio de una sociedad que lo necesitaba.

Héctor Fix Fierro, director del Instituto de Investigaciones Jurídicas y organizador de las actividades correspondientes a la etapa de 1929 a 1945, es decir, a partir de la concesión de la autonomía a la Universidad y hasta el proceso de promulgación de su Ley Orgánica, indicó que ese fue un “periodo de leyes”, respecto al que se referirán especialistas muy destacados en cuatro mesas donde se abordarán los temas de: La nación; La UNAM, una etapa de conflicto y renovación; La UNAM y el entorno educativo, científico y cultural, y La UNAM y la contribución de las profesiones.

Fernando Pérez Correa, académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, reveló que la vida universitaria y profesional tuvo entre 1945 y 1954 un gran impulso, temática de otro foro. La construcción de Ciudad Universitaria fue un proyecto fundamental que involucró un ejercicio de planeación y organización sin precedente y también implicó un sólido acuerdo social. Los efectos fueron irreversibles, la demografía en la institución cambió definitivamente, pero la reforma académica fue aún más profunda y sorprendente, añadió.

A su vez, José Manuel Covarrubias Solís, Tesorero de la UNAM, aludió al encuentro que abarcará el periodo entre 1954, cuando iniciaron las clases en CU, y 1970, con la rectoría de Javier Barros Sierra, y expuso que fue fundamental para la institución porque Ciudad Universitaria culminó el sueño de muchos universitarios. Las nuevas instalaciones atrajeron a jóvenes profesores e investigadores, tanto de todo el país, como del extranjero.

Por último, al referirse a la etapa del simposio que tratará el periodo de 1970 a 1990, Lourdes Chehaibar Náder, directora del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación, destacó que no obstante el complejo panorama nacional, la fortaleza de la institución, su solidez y perspectiva de largo plazo, posibilitaron en ese periodo un importante proceso de crecimiento y modernización que amplió la infraestructura, reorganizó y consolidó las funciones sustantivas de la Universidad hasta darle las características centrales y el perfil de la institución que hoy conocemos.

Fuente: Boletín UNAM-DGCS-151 – dgcs.unam.mx

Sabersinfin.com

SALUD Y BIENESTAR, ESENCIALES EN LA PRODUCTIVIDAD LABORAL

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

La psicología organizacional es un área encargada de investigar, promover, difundir y atender la salud de los trabajadores, pues en la medida en que estén física y mentalmente sanos, tienden a ser más productivos y a tener un mejor involucramiento y compromiso con los objetivos de la empresa donde laboran.

El maestro Víctor Manuel Galindo Flores, coordinador del Departamento de Educación Continua de la Facultad de Psicología de la BUAP, comentó que esta disciplina se interesa por conocer cuáles son las necesidades y expectativas del factor más importante para una empresa: el humano.

Para lograr lo anterior, el gran reto de las compañías es enfocarse al desarrollo de las habilidades directivas de quienes tienen a personal bajo su mando; que tomen, respecto a los trabajadores, una posición de entendimiento y comprensión para promover el trabajo en equipo, la comunicación eficiente, el manejo de conflictos, el liderazgo, y ante todo, desarrollar la habilidad para tomar decisiones optimizando las relaciones interpersonales.

“Nosotros, como psicólogos, nos damos cuenta que, si bien las organizaciones laborales sirven como un medio para lograr el desarrollo de las habilidades y potencialidades de los trabajadores, también provocan toda una serie de patologías o enfermedades psicológicas y físicas en su estancia, que van desde el estrés, el burnout o estar quemado en el trabajo, el workaholic o adicción, hasta el llamado karoshi o la muerte dentro del trabajo”.

Dichos trastornos repercuten no sólo en el aspecto personal del trabajador, sino que se extienden a la vida familiar y se convierten en un problema social.

Otro aspecto son las cambiantes normas que gobiernan al mundo laboral, “donde no solamente se juzga por lo más o menos inteligente que podamos ser, ni por nuestra formación o experiencia, sino también por la forma en la que nos relacionamos con nosotros mismos y con los demás; esa es una habilidad que tenemos que desarrollar, sobre todo, si desempeñamos puestos directivos”, recalcó el especialista.

Con este fin, la Facultad de Psicología de la BUAP, iniciará el próximo 14 de mayo la octava generación del diplomado Desarrollo de Habilidades Directivas, dirigido a gerentes, coordinadores, profesores, asesores, mandos intermedios, supervisores y consultores, “gente que trabaja con gente, con puestos directivos y tenga la necesidad de elaborar planes y programas que requieran analizar problemas para la toma de decisiones”, dijo el especialista.

Serán nueve facilitadores de reconocimiento nacional e internacional como el maestro León Paniagua Blanco, delegado INLAC del comité ISO; el maestro Sergio Miguel Pérez Martínez, director del centro de Consultoría, Capacitación y Desarrollo Empresarial S.C. y el doctor Rafael Aluni Montes, presidente del Centro de Psicología Creativa Internacional A. C., entre otros, quienes impartirán dicho diplomado.

Tras siete generaciones, continuó el maestro Galindo Flores, “tenemos resultados bastante halagadores, porque mucha gente ha aplicado esto en sus empresas; tal es el caso de Lumicolor que ha cambiado su forma de interactuar con sus trabajadores, desarrollado planes y programas y que, según nos han manifestado, gracias a este diplomado han dado un giro bastante importante en su desarrollo como empresa”.

“Al iniciar esta octava generación nuestra esperanza es precisamente ir promoviendo y difundiendo la importancia de la psicología organizacional que radica en atender y destacar las mejores estrategias de cómo podemos cumplir las metas y objetivos organizacionales a través del entendimiento, comprensión y colaboración con el trabajador”, finalizó.

Para mayores informes acerca del diplomado Desarrollo de Habilidades Directivas, pueden dirigirse a Facultad de Psicología, 3 oriente 403, Centro Histórico, vía telefónica al 2 42 33 37 extensión 105 o enviando un correo electrónico a psicontinua@hotmail.com.

Fuente: Comunicación Institucional BUAP (buap.mx)

Sabersinfin.com

NO EVITARÁ EL TÚNEL EMISOR ORIENTE INUNDACIONES A PARTIR DE 2012, ASEGURA INVESTIGADOR DE LA UAM

 
Facebooktwittergoogle_plusmail

TUNEL EMISOR ORIENTE*Se requiere de más colectores y lagunas de regulación que permitan administrar el desalojo de las aguas pluviales y residuales

*La capacidad hidráulica del Sistema Principal de Drenaje se redujo de 280 m3/s a 165 m3/s en 30 años

A pesar de la construcción del Túnel Emisor Oriente las inundaciones en esa zona del Valle de México no podrán evitarse ni dejarán de existir a partir de 2012 como lo asegura el Gobierno Federal, resaltó el doctor Agustín Breña Puyol, profesor del Departamento de Ingeniería de Procesos e Hidráulica de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

El investigador de la Unidad Iztapalapa aseveró que debido al crecimiento de la mancha urbana, al hundimiento que experimenta la ciudad de México por la extracción del agua de los acuíferos y a la existencia de tormentas convectivas que hacen llover en grandes cantidades en una zona determinada, está saturada la capacidad de desalojo del sistema de drenaje se en esa área.

A ello se suma que para sacar el agua residual del Valle de México se necesitan 87 plantas de bombeo en la red primaria, por lo que el señalamiento del Gobierno Federal de que ya no habrá más inundaciones a partir de 2012 es irreal a pesar de los esfuerzos.

El doctor Breña Puyol indicó que quizá no le informaron debidamente al Jefe del Ejecutivo sobre la situación, pues los colectores que se han construido en la Ciudad han perdido su pendiente para expulsar el agua por gravedad, además de que el Sistema Principal de Drenaje ha disminuido en 40 por ciento su capacidad de desalojo.

De acuerdo con los registros históricos de las tormentas que han ocurrido en la Zona Metropolitana del Valle de México, se ha estimado que se requeriría sacar un volumen de 315 metros cúbicos sobre segundo (m3/s), lo cual es imposible con la capacidad actual de los colectores.

El especialista en Ingeniería y Tecnología apuntó que se requiere de más equipo del tipo y lagunas de regulación que permitan administrar el desalojo de las aguas pluviales y residuales, así como dar mantenimiento a las 13 existentes.

“Estamos edificando ciudades monstruos que demandan muchos recursos naturales y hemos modificado el entorno”, para evitar esta situación debe detenerse la urbanización desmedida y aplicar un riguroso reordenamiento territorial; las inundaciones afectan a ciudades como Monterrey, Guadalajara y Morelia.

El investigador propuso tomar medidas “drásticas” para evitar daños a la población, por ejemplo, debería reubicarse a los habitantes que viven en la zona del Río de La Compañía por la peligrosidad que representa este lugar.

En el texto “Problemática del recurso agua en grandes ciudades: Zona metropolitana del Valle de México”, el doctor Breña Puyol destaca que el Sistema Principal –componente básico de drenaje, constituido por el Tajo de Nochistongo, el Gran Canal del Desagüe y el Drenaje Profundo– ha presentado una disminución drástica.

Entre 1975 y 2006, la capacidad hidráulica del Sistema Principal se redujo de 280 m3/s a 165 m3/s, hecho que provoca inundaciones periódicas durante la temporada de lluvias.

En el estudio se establece que el Gran Canal del Desagüe, elemento fundamental del Sistema de Drenaje Urbano, comenzó a operar en el año 1900 y su vida útil está por terminar, pero que se le conserva por medio de sistemas de bombeo para desalojar los escurrimientos e incrementar su capacidad actual a 15 m3/s.

Créditos: Dirección de Comunicación Social. UAM.

Sabersinfin.com