Aumenta frecuencia de accidentes con lesiones en cara, región bucal y cráneo

 
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Del total de casos, 40 por ciento son ocasionados por colisiones automovilísticas.
Del total de casos, 40 por ciento son ocasionados por colisiones automovilísticas.

26 de diciembre de 2011

• Percances vehiculares y agresiones pueden causar traumas maxilofaciales, lesiones graves en el esqueleto óseo del rostro y problemas neurológicos
• Del total de casos, 40 por ciento son ocasionados por colisiones automovilísticas

Cada vez es más frecuente que ocurran accidentes de riesgo, sea por colisiones automovilísticas, incidentes en el trabajo o asaltos, que pueden generar traumas maxilofaciales, como lesiones leves en la cara hasta daños más graves en el esqueleto óseo en el rostro y problemas neurológicos.

Gabriel Loranca Fragoso, coordinador del Departamento de Cirugía Bucal y Maxilofacial de la Facultad de Odontología (FO) de la UNAM, destacó el peligro de dichos impactos por su frecuencia. Del total, 40 por ciento son ocasionados por percances vehiculares.

El también especialista en cirugía oral y maxilofacial, dijo que estudiantes de la entidad complementan su preparación académica con trabajos en instituciones de salud, y la experiencia en hospitales indica que prevalece una mayor incidencia de traumas maxilofaciales ocasionados por accidentes automovilísticos; cerca de un 20 a 25 por ciento, por accidentes en el trabajo, y el resto, a consecuencia de agresiones como asaltos, caídas, incidentes en juegos mecánicos y riñas, entre otros.

La Facultad de Odontología lleva a cabo una rotación de alumnos en hospitales del Seguro Social y del DF, que registran la frecuencia de dichos traumas, cada vez más comunes entre las mujeres, aunque aún hay mayor número de casos en hombres.

En los centros del gobierno del Distrito Federal, el grueso de percances que producen un trauma maxilofacial tienen como origen accidentes, asaltos y riñas.

“En caso de un robo, se debe a que la agresión de un delincuente se dirige, principalmente, a la cara de la víctima”, explicó.

Sin embargo, señaló que también hay casos de niños (aunque no frecuentes) que muestran este tipo de daño porque fueron agredidos en el hogar o sufrieron accidentes por agua caliente en la cara, manipulación de objetos en la corriente eléctrica, exposición de la cabeza a bordo de un auto o por quemaduras. Para este sector, la UNAM cuenta con un Departamento de Odontopediatría.

“En general, cualquier tipo de fuerza física, química o por mascotas puede afectar la región facial e incluso la oral. Se manifiesta, por lo regular, en diferentes tipos de lesiones, desde muy incipientes, que pueden ser sólo golpes contusos, inflamación o colección de sangre bajo la piel, hasta accidentes de alto impacto que provocan lesiones más graves en el esqueleto de la cara, fracturas o pérdida de un fragmento”, apuntó Loranca Fragoso.

Los más graves son daños al globo ocular, cavidad oral o muchas veces al cráneo. Este último puede manifestarse en pérdida de la conciencia o memoria, problemas neurológicos o pacientes en coma.

Para tratar a un paciente se sigue un protocolo de atención. El primer paso es descartar que presente problemas respiratorios, circulatorios y neurológicos (porque puede tener implícita una afectación craneoencefálica) o pérdida de conciencia.

Aunque, como resultado del trabajo en instituciones de salud, se conoce que el 20 por ciento de los individuos que llegan a un hospital con las afectaciones referidas, registran problemas neurológicos.

La Facultad de Odontología mantiene una relación estrecha con el Hospital General Xoco y el Magdalena de las Salinas, porque los estudiantes realizan ahí parte de su preparación académica.
Créditos: unam.mx/boletin/759/2011

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