Futbol: deporte que cautiva, apasiona y genera un fenómeno cultural

 
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buap10 de febrero de 2011

El futbol es un deporte que cautiva a millones de personas en todo el mundo, y que se sirve de la imaginación y la pasión colectiva para generar héroes, historias y hasta tribus, por ello el balompié es un fenómeno cultural, sostuvo el escritor, periodista y académico universitario Juan Villoro.

Con su presencia, el Salón Barroco del Edificio Carolino de la BUAP lució “cual estadio de futbol abarrotado de público”, en donde el apasionado del deporte del hombre no jugó ningún partido, ni pateó balón alguno, sino que impartió la conferencia “Balón Dividido: el futbol como fenómeno cultural”.

Balón Dividido explicó, es una situación no resuelta, “donde dos adversarios pueden disputar con los mismos argumentos por hacerse del balón. Llevado al ámbito literario, podríamos decir que no se sabe quién se quedará con el mejor resultado, si el escritor o el lector”.

El autor de Los 11 de la tribu y La cancha de los deseos, afirmó que el futbol “es la forma mejor repartida de la pasión en el planeta. Para conocer nuestro tiempo, este deporte nos puede dar un espejo de lo que somos, lo bueno y lo malo que tenemos”.

Gracias al balompié “se llenan los estadios, se suspenden las conversaciones y a veces hasta los matrimonios en los torneos mundiales; una persona que por lo general es seria, se pinta la cara y es capaz de gritar, y un distraído y olvidadizo, de repente sabe los nombres de jugadores extranjeros difíciles de pronunciar”.

Ante el hecho de que la Federación Internacional de Futbol (FIFA), tenga más asociados que la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Villoro cuestionó ¿por qué este deporte nos cautiva tanto?

“Las causas son múltiples: es un juego sencillo en cuanto a reglamento, y simple en equipamiento e infraestructura, ya que sólo se necesita un par de suéteres para construir una portería”.

Es también el único deporte en el que hay una democracia física “porque no importa si son gordos, altos o que hayan padecido poliomielitis, todos pueden jugar; además el futbol va contra la evolución de la especie por tres razones: se regresa a la niñez en lo individual y a la tribu en lo colectivo, y se suprimen las manos que son junto con los ojos, el dominio de la civilización”.

Por si fuera poco el futbol es uno de los únicos deportes en que un partido emocionante puede quedar empatado a ceros, lo que es según el periodista, una enseñanza moral importante, porque e espectador puede quedar con la impresión de que ese es un resultado justo.

Sin embargo el deporte del hombre también tiene su lado negativo, la publicidad en exceso, la venta de franquicias, el abanderamiento político de la selección nacional en tiempos de elecciones, la compra de árbitros, el dopaje, la xenofobia y el genocidio.

Esta disciplina tiene asimismo “el peor sistema de jurisprudencia gracias a los errores de los árbitros”, quienes más allá de las figuras heroicas sobre la cancha, muestran el lado humano del juego.

“El árbitro es el mayor aficionado del futbol que ante la imposibilidad de jugar, elige el peor oficio del mundo con tal de estar en el partido, el cual sería aburrido sin su presencia”.

Al decirse aficionado de la afición, el autor concluyó que ante la escuela de la resignación como llamó al futbol, “los mexicanos en especial han dado una muestra de entrega contra toda la evidencia a este deporte: emiten su propio grito de guerra con sí se puede y luego caen de ánimo con ni modo, y cada cuatro años se vuelven a emocionar con la selección, por todo esto si hubiese un mundial de públicos, México seguramente llegaría a la final”.

Créditos: BUAP/Comunicación Institucional/buap.mx

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